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“No basta” A propósito de la Movilización Nacional por la Transformación de la Educación y el Buen Inicio del Año Escolar 2012.

21 diciembre 2011

“no basta con llevarlos a la escuela a que aprendan
porque la vida cada vez es más dura
ser lo que tu padre no pudo ser
no basta que de afecto tu le has dado bien poco
todo por culpa del maldito trabajo y del tiempo
no basta
porque cuando quiso hablar de un problema
tu le dijiste niño será mañana es muy tarde, estoy cansado”
(Franco De Vita: NO BASTA))

Hacia una ilusión.
El martes 13 de diciembre se dio inicio a la llamada “Movilización por la Transformación de la Educación y el Buen Inicio del Año Escolar 2012. Indudablemente se requiere romper la inercia que el gobierno pasado dejó en el sector.

La movilización supone poner en marcha en este caso actividades dirigidas a un fin determinado que es la transformación de la educación y el buen inicio del año escolar. Significa convocar y promover un acompañamiento de la sociedad por parte de instituciones y organizaciones, al proceso que se inicia.

¿Quién no puede estar de acuerdo en centrar todo el proceso del cambio educativo en el sistema de aprendizaje del educando, cómo lograr que los estudiantes aprendan y cómo se puede llegar a un acuerdo en lo que se quiere que aprendan? Además, ¿quién no puede estar de acuerdo con el deseo de iniciar el año escolar 2012 donde todos los niños, niñas y adolescentes del país cuenten con maestros oportunamente contratados, textos y materiales educativos distribuidos, y aulas seguras, saludables y en buen estado?

Poniendo limón al dulce
No dudo que es un esfuerzo grande el haber elaborado esta propuesta en la que todos deseamos que la educación mejore para todos en un país diverso e intercultural. Sin embargo, cuando no se parte de una evaluación de cómo se encontró el sector y cómo ello no se conoce y menos se denuncia, es como poner toda la basura debajo de la alfombra. Y en un espacio poco limpio no puede ponerse nuevas ideas y conocimientos porque corren el riesgo de contaminarse.

En un gobierno que se dice transparente y en un sector como el educativo que exhibe su portal de Transparencia, no puede permitirse pasar desapercibido lo que los docentes y la comunidad educativa sienten lo que se hizo en el gobierno anterior en aras de la calidad de la educación. Nunca se tuvo una política educativa y se fue de tumbo en tumbo, merced a la “inspiración megalómana” del Presidente de la República que “iluminaba” a su ministro y sus vices para que deambulen en el camino a seguir. Porque no quisiéramos que esta ilusión y esperanza diseñada y presentada fracase es necesario denunciar y proponer.

Había en las jornadas de protesta magisterial una consigna que se repetía: “protesta con propuesta”. Al principio se decía que eso debilitaba la denuncia, que debería forzarse y tensionarse hasta que “la patronal” cediese. Que construir la propuesta era como hacerles la tarea. Mucho hubo que bregar en sentido contrario. Hasta que se comprendió que los maestros podíamos plantear propuestas viables desde un enfoque magisterial.

La propuesta e invitación para la “Movilización Nacional por la Transformación de la Educación….” no debe quedarse sólo en anunciar una estrategia para lograr mejores aprendizajes en los estudiantes y el cumplimiento de las metas para mejorar la educación en el país.

Es necesario precisar, enfatizar cuáles son las ideas centrales que guiarán las acciones y decisiones hacia futuro. Habrá que explicar por qué se hace el nuevo enfoque. ¿Qué cambios se hacen de acuerdo al contexto? ¿Qué respuestas a nuevas demandas se dará para enfrentar las exigencias de este nuevo siglo? ¿De qué supuestos parte este llamado a la movilización para la transformación de la educación?

En una entrevista a un diario local, esta semana (EL COMERCIO.12.12.11) al vice ministro de gestión pedagógica nos enteramos de los cambios de la nueva propuesta educativa. “Hay un cambio desde las actividades y en el enfoque mismo, centrado en los aprendizajes. Lo fundamental es el traslado de una serie de acciones que siempre ha tenido el Estado en educación, en dar infraestructura, textos y capacitaciones, a una acción que busca centrarse en los aprendizajes de los estudiantes y eso implica una renovación de la dinámica que existe en las instituciones educativas. En términos de enfoque es el cambio principal.” Del lanzamiento anunciado sólo el diario oficial da cuenta escueta de lo realizado, opacado por declaraciones de la Primera Dama sobre un tema de coyuntura. :

También dijo el vice ministro que “En lugar de centrarnos solo en matemática y comunicaciones, estamos ampliando a ciudadanía, ciencias y actividades técnico-productivas. Por otro lado, cerrar las brechas de desigualdad que hoy existen en educación. Estamos buscando una reinversión de la institución educativa, que casi no ha variado en un siglo. Queremos una institución que promueva la actividad y la creatividad de los estudiantes, y que tenga un buen clima de convivencia”.

El discurso de la Ministra el día del lanzamiento de la campaña “Cambiemos la educación: cambiemos todos” estuvo salpicado por anuncios que requerirían un orden para poder analizar la política educativa que se quiere impulsar con esta movilización. Enumeramos según el reporte del Portal del Ministerio de Educación y el diario oficial algunas medidas: – se fortalecerán las capacidades básicas de 160 mil docentes en el país; – se brindará acompañamiento pedagógico a 21 mil instituciones educativas el año 2012. Además se señaló que a estas estrategias para mejorar la calidad de la enseñanza se suman otras: – organizar concursos de especialización docente para 10,000 profesores; realizar concursos para 10 mil maestros de Primaria, profesores y promotores de Educación Intercultural Bilingüe,; – acompañamiento pedagógico que busca un proceso de aprendizaje colectivo donde los docentes con mejor desempeño y preparación ayuden a los demás maestros, para que al final todos se beneficien y mejoren la enseñanza en su conjunto; – la gestión educativa tiene que ver con ser efectivos, en el sentido que el Ministerio se organice para todas las cosas sucedan bien; – textos escolares que lleguen a los colegios del país antes del inicio de clases 2012:; – el sector se organiza para que los maestros estén a tiempo en las escuelas y que tengan contratos oportunos; – contar con sistemas de información y de planificación que permitan aligerar los trámites administrativos, para ello se está realizando un proceso de reingeniería que permita una gestión más ágil, planificada y transparente; – contar con una infraestructura digna; – hacer que la gestión escolar se responsabilice por los aprendizajes y se garantice un clima de convivencia respetuoso; – se buscará un diseño curricular que priorice no sólo los aprendizajes de las áreas lógico-matemáticas y comprensión lectora, sino también de ciudadanía para que los estudiantes sean conscientes de sus derechos y responsabilidades en la sociedad.” (EL PERUANO,14.12.11).

Expresó también que la campaña busca una profunda transformación de la educación en el país con la participación de docentes alumnos, padres de familia, sociedad civil y autoridades. También expresó la ministra que “…para lograr el cambio se establecieron compromisos básicos como convertir los salones de clase en aulas abiertas e inclusivas, centradas en el estudiante, respetuosas de su diversidad y alentadoras de su creatividad.”

Sin duda, una enumeración basta. Pero nos preguntamos cuánto tiempo llevará poner esto en clave de ley, de directiva, de norma en el marco de una política educativa inclusiva, intercultural, bilingüe.

También queremos poner en evidencia que más allá de las propuestas novedosas existe un olvido del maestro. No basta decir que se revaluará al aula, a la institución educativa, que se capacitarán miles de docentes, sino qué hacer para revertir años de cierto desprecio por este profesional que hace todo lo posible por que el aprendizaje de los alumnos responda a los objetivos nacionales, regionales, locales. ¿No merece un gesto? ¿Por qué convocarlo a que cumpla y no para que aporte?

¿Y el maestro cómplice o adversario?
El maestro no debe ser considerado sólo como un trabajador del proceso educativo. Es el actor del que depende que el proceso educativo sea realizado. Sin duda la literatura sobre el perfil, la formación del docente, y demás calidades que se requiere, es abundante y las propuestas para que retome el liderazgo son diversas. Pero casi nunca del agrado de quien ejerce la dirección nacional de la educación. Todo lo contrario existe una leyenda negra como sino pues al ejercer el derecho a sindicalizarse, como si lo volviese “enemigo” de la educación. ¿Por qué? No es el caso de hacer un recuento de hechos, sino todo lo contrario, empezar a construir un tratamiento diferente para el docente acorde con lo que un profesional demanda y una persona merece.

Por ello en medio de este enunciado de medidas tender puentes de diálogo para los docentes es importante. Además deben tenerse claras las providencias a tomar y no desconcertarlos con anuncios que denotan promesas y no un panorama concreto donde puedan planificar su vida ciudadana, de familia, de miembros de una comunidad.

Una buena educación debería entenderse como un proceso formativo, contextualizado, pertinente e integral que piensa en el alumno y en el docente en consonancia con todas sus potencialidades para pensar, hacer, decir y sentir. No sólo a los alumnos también a los maestros debe continuárseles formando en la práctica como sujetos para un proyecto colectivo de presente y de futuro; como ciudadanos que ejercen sus derechos y que aportan a la construcción de una sociedad democrática. Por ello la educación es un derecho humano y es responsabilidad del Estado, de los docentes y de la sociedad garantizarla para todos. No debería establecer denominaciones de malos docentes y otros adjetivos que degradan por diferencias políticas antes que profesionales. Por ello es preciso diseñar una manera de formarlos adecuadamente, en instituciones dignas, en modos colectivos de funcionamiento y en evaluaciones que tengan un sentido pedagógico y no punitivo. Un gesto en ese sentido promovería una modificación en la forma de concebir lo que debería ser la formación del docente que el sistema educativo requiere. Un modo de configurar el trabajo de enseñar y aprender y los mecanismos de la evaluación. Asimismo en recuperar el liderazgo que tuvo en la comunidad.

Poco favor se hace cuando el maestro se entera por algunos medios de determinadas medidas que debe cumplir o de determinadas decisiones que implican un cambio en su quehacer profesional. ¿Por qué no existe un trato preferencial con quien es el principal motivador del proceso educativo?

Concluyendo
Los dados están jugados y llama la atención la indiferencia de los medios y de la comunidad ante la convocatoria a la Movilización. Hace falta un diseño de la difusión y comunicación de la política educativa en serio. Se ha establecido una manera de jerarquizar las comunicaciones en contra de los derechos a estar informados de la persona. Y lo vemos diariamente. Eso también debe cambiarse. La movilización se desarrollará a contracorriente. Es necesario tener un discurso coherente y hacerle llegar a los docentes para que se sientan copartícipes del proyecto.

Finalmente todo esto sería posible si se da un cambio en la forma y manera de gestionar el Ministerio de Educación, las Direcciones Regionales, las UGEL y la forma de dirigir una institución educativa.

No basta anunciar los cambios que se harán. Es necesario dejar la verticalidad y acoger la horizontalidad, la comunicación, saber escuchar, ser tolerantes, democráticos. Los compromisos se ganan con gestos antes que con anuncios e innumerables normas. La inclusión social en educación empieza con la voluntad política, decisión y gestos. Alain Tourraine decía “Hemos abierto nuestras economías; ahora hay que volver a abrir las puertas de la sociedad a todos los que fueron excluidos y arrojados a espacios donde se reúnen la desesperación y la violencia”.

La inclusión en educación debe palparse parafraseando a Hopenhayn, (Revista Pensar Iberoamérica Nº 0 Madrid. 2002) “… con una presencia más equitativa de los múltiples actores socioculturales en la deliberación pública, y con un pluralismo cultural encarnado en normas e instituciones. ¿Será posible? (17.12.11)

“Pago por ver”: la evaluación del PRONAMA Informe de medio término

25 julio 2009

Es la frase que dicen los chicos del barrio cuando les interesa algo. Así esta frase es válida cuando del Informe de evaluación del PRONAMA se trata. “Pago por ver” el informe oficial, el verdadero y completo.

El 20 de julio, los noticieros de la mañana daban cuenta de la presentación de los resultados de la evaluación del PRONAMA, realizada por el Instituto Internacional de Investigaciones Educativas del Convenio Andrés Bello. Sin duda la noticia ha pasado desapercibida en medio de las vacaciones escolares adelantadas y la lectura de otra sentencia a Fujimori.

Pocos diarios han dado cobertura a la noticia. Tal vez el diario oficial El Peruano en su edición del 21 de julio nos brindó con el título Informe de la Evaluación Externa de Medio Término. Período 2006-2008 resumen Ejecutivo. Lima, julio 2009. (EL PERUANO, 21 de julio 2009).

Sin duda la información deja una serie de interrogantes antes que el título triunfalista de Prensa y comunicaciones del Ministerio de Educación “EL PERÚ SÍ AVANZÓ EN ALFABETIZACION SEGÚN EVALUACIÓN INTERNACIONAL” (20 de julio de 2009). Dos notas de la oficina gubernamental ANDINA también en sus titulares. Uno decía “En reunión con directivos del PRONAMA y consultores en alfabetización. El Presidente García ratifica que objetivo del Gobierno es erradicar analfabetismo de Perú (sic). Otro titular decía: “Evaluados leen, escriben y se sienten más seguros y útiles. Más del 80% de alfabetizados obtiene resultados satisfactorios en evaluación, revela informe.

El día de hoy (25.07.09) revisando el portal de PRONAMA, encontramos el Resumen Ejecutivo con los logos del Convenio Andrés Bello y del Instituto Internacional de Integración, Titulado “Informe de la Evaluación del Programa Nacional de Movilización por la Alfabetización (PRONAMA) del Ministerio de Educación de la República del Perú. Período 2006-2008 y con las firmas de CBarral y J. Canfux.. Es la misma versión aparecida en el diario oficial, pero esta vez con las tablas para el Análisis de Cumplimiento de Metas y Proyecciones al 2010. y los cuadros que dan cuenta de los Resultados. ¿Qué pasó? Sin duda habrá que analizarlos detenidamente. Pero ya el 23 de julio en el blog Otra mirada se dice citando al documento de José Rivero (El Programa Nacional de Movilización por la Alfabetización (PRONAMA): Intenciones, Triunfalismos y Realidades”, julio 2009) dice “Rivero pone en tela de juicio los supuestos logros de un programa que no ha contado, en ningún momento, con el apoyo ni consultoría de organizaciones especializadas en el tema educativo y cuyo aporte hubiera sido valioso. Sin embargo, lo más revelador de este texto es lo referido al supuesto número de alfabetizados hasta el momento. El autor nos recuerda que en su discurso inaugural ante el Congreso, el Presidente Alan García señaló una línea base compuesta por 3 millones de analfabetos (Mensaje en el Congreso de la República, 28 de julio del 2006)., mientras que, casi un mes después, el entonces Primer Ministro, Jorge del Castillo, redujo la cifra a 2 millones de analfabetos (Jorge del Castillo ante el Congreso de la República, 24 de agosto del 2006). La diferencia de un millón en declaraciones oficiales despierta suspicacias, peor aún el hecho de que el gobierno no aclarara si la meta de reducir el analfabetismo al 4% de la población adulta partía de una base de 2 o de 3 millones de analfabetos (unos 80 mil o 120 mil aproximadamente). ¿Cómo confiar entonces en las espectaculares cifras del logro de este programa?

”Por otro lado, las cifras de alfabetizados se publicitaron sin explicar cómo se habían logrado. El PRONAMA nunca definió con claridad su área de intervención y trabajó en dos regiones pobres (Huancavelica y Ayacucho), espacios de habla quechua en los cuales se aplicaron materiales solo en castellano”. (Otra Mirada. Lima 23 de julio 2009). Es más ya en el mes de marzo este blog advertía que “El gobierno ha publicitado con bombos y platillos el logro de 852 358 peruanos alfabetizados en 1487 distritos del país¹, aunque el Presidente Alan García exageró en el discurso sobre el tema, seguro por emoción, elevando la cifra hasta 1 millón 300 mil. Los expertos más reconocidos en el campo educativo dudan de estos logros debido al método empleado, al tiempo de ejecución del programa y la inversión en el mismo; por otro lado, ninguna auditoría independiente ha revisado estos resultados y ello genera más dudas.”. (Otra Mirada, 03.03.09) Además resaltan la insuficiencia de este programa de alfabetización puesto que es necesario que los alfabetizados se acojan posteriormente al sistema de Educación Básica Alternativa (EBA) durante varios años. Y como expresa Rivero “La EBA no ha sido considerada como estrategia por el PRONAMA y por ello los nuevos alfabetizados corren el riesgo de sumarse a la lista de analfabetos funcionales. Cita para ello el informe realizado por el programa Cuarto Poder del canal 4, presentado el 16 de marzo del 2008 en el que se entrevistó a personas supuestamente alfabetizadas que, luego de tres meses de capacitación, solo sabían escribir su nombre. Asimismo, en vez de crear y publicar literatura ad hoc para los recién alfabetizados se optó por una opción de caridad pública recurriendo a las burocracias de varios sectores para que donen sus libros usados; ello fue denunciado por Alonso Cueto nuestro afamado novelista, como la vergüenza de los “libros mendigos” en un país que se precia de espectaculares cifras macroeconómicas.

Finalmente el Consejo Nacional de Educación recomienda “certificar las competencias en lectoescritura de los egresados del PRONAMA a través de mecanismos técnicos y confiables de evaluación externa, tal como se procede en la educación básica regular para medir los aprendizajes logrados a través de pruebas estandarizadas” (Consejo Nacional de Educación 2009). De lo contrario, el PRONAMA y sus consecuencias será un tema que nos siga convocando en un futuro cercano.

Un dicho popular sarcástico dice “alábate coles, que no hay quien te alabe”. Eso ha sucedido. Todos los analistas/especialistas que han opinado de lo inconsistente que es dicho informe. El documento de José Rivero “El Programa Nacional de Movilización por la Alfabetización (PRONAMA): Intenciones, Triunfalismos y Realidades” dado a conocer antes que se presentara el informe de la consultoría, nos da una apreciación muy bien fundamentada de lo que significa la alfabetización hoy, el analfabetismo en el Perú y sobre el carácter de iniciativa presidencial del PRONAMA. Aborda las características del programa y la manera cómo se viene desarrollando. Sin duda es la información más ordenada no oficial con la que se cuenta y que puede muy bien servir para contrastar con el contenido completo del informe con anexos que no se mencionan, con los instrumentos diseñados y aplicados.

Antes en septiembre de 2006 Evaristo Pentierra en un artículo titulado “La Ilusión del Analfabetismo Cero”, hacía un recuento del anuncio del programa por el Presidente en Ayacucho el 8 de septiembre y las reacciones que suscitó de diversos analistas. (PerúPolítico.com12.septiembre 2006)

Consideramos que no se puede estar exultante como se apreció en los participantes de dicha reunión de Palacio de Gobierno, cuando no se sabe a ciencia cierta el contenido completo del informe. Rivero nos habla en un acápite de su trabajo de “La danza de la cifras” y la verdad que no le falta razón. Se “juegan” con ellas en el mundo oficial de acuerdo a la coyuntura. Se quieren mostrar logros, pero sabemos que en ese campo de los alfabetizados, por no contar con cifras oficiales, proporcionadas por el Censo Oficial, los supuestos pueden ser erráticos. Esto se corrobora dos días después de la presentación del Informe de Medio Término cuando el Director del PRONAMA propone la realización de un censo educativo para conocer el real panorama de la alfabetización en el Perú, “sondeo que permitirá además, enfocar las acciones de esta institución en los próximos años.” El Director del PRONAMA precisó que “esta recomendación fue efectuada por el Instituto Internacional de Investigación Educativa para la Integración del Convenio Andrés Bello” (ANDINA, 22.07.09) y continuó diciendo: “Estamos obligados a hacer una recomendación, ya que para poder enfocar realmente las acciones del 2010 vamos a hacer este censo para saber en cada centro poblado y cada distrito cuántos realmente quedan por alfabetizar y cuántos han sido alfabetizados” (ANDINA, 22.07.09). Estas declaraciones las hizo en la reunión presidida por el Secretario General de la Presidencia del Consejo de Ministros. Allí Canfux, el consultor cubano del Convenio Andrés Bello refirió “que un total de 821 mil 51 personas fueron alfabetizadas gracias al PRONAMA…(ANDINA, 22.07.09) Además informó que existe un total de 258 mil 254 personas que están en proceso de alfabetización y que 352 mil 42 personas desertaron de este programa por diversos motivos. Se recuperaron a través 111 mil personas que continúan en el proceso de aprender a leer y escribir.

Si hacemos memoria y tratándose de cifras ya en el mes de marzo de este año en la 24ª.reunión del Convenio Andrés Bello, el Viceministro Víctor Díaz Chávez, representante del Ministro Chang, mostró los logros existosos alcanzados por el Perú en capacitación de maestros y alfabetización. Expresó que “El PRONAMA logró alfabetizar, con éxito, a 850 mil peruanos, mientras que el Propafcap capacita a 99 mil 359 profesores en las mejores universidades del país.” ¿Coincidencia de cifras entre este discurso de marzo y los resultados del Informe de medio término?

En otra información reciente, esta vez del Consejo Nacional de Educación se dice “Los resultados se conocieron luego de casi tres meses de estudio, periodo en que se recogió información a través de encuestas y entrevistas a unos 16,016 participantes de 26 regiones del país, 104 provincias y 170 distritos, en lo que constituye uno de las evaluaciones más serias y amplias sobre un programa de alfabetización a nivel mundial, con un rigor científico.” (CNE participó en la presentación de resultados del PRONAMA.21.07.09) Que se sepa en el diario oficial del 3 de junio se anuncia que evaluarán al PRONAMA (EL PERUANO 03.06.09). Desde aquel día al 20 de julio han pasado 47 días y no los noventa que equivaldrían a los tres meses. ¿En este lapso es posible que se haya podido contar con los miles de participantes y visitar las provincias y distritos que dicen haber visitado? ¿Qué tiempo les llevó procesar las encuestas, las entrevistas?

Es difícil hacer una análisis del documento si el resumen ejecutivo publicado el 21 de julio en el diario oficial no se presentan las Tablas a la cual se refieren las Notas que sí están registradas. Asimismo lo que se expresa en cuanto a materiales es una descripción de los mismos sin un enfoque técnico metodológico de los mismos. Al respecto David Machicado Mamani en un artículo publicado en un diario local de Puno expresa: “El Ministerio de Educación ha distribuido los materiales educativos a todos los Distritos programados se recibió las siguientes materiales como son: la guía metodológica del facilitador, cuaderno de trabajo, libro de reforzamiento y libro de religión casi incompleto. Estos materiales son emitidos por el Ministerio de Educación pero no responde a la realidad que es impuesta verticalmente, en vista de que estamos trabajando con los participantes iletrados; el material de trabajo es elaborado exclusivamente para los niños del tercer grado de Primaria. Los mismos participantes iletrados manifiestan que “nosotros solamente queremos aprender a firmar y escribir nuestros nombres, sumar” muchos participantes no vienen al círculo de alfabetización por que se dedican a la ganadería, agricultura y negocio para generar el ingreso económico. Se trabajó con un currículo oculto (se hace pero no es planificado por el Pronama) es decir de acuerdo a sus necesidades y intereses, solamente se captó un 30% del cuaderno de trabajo emitido por Pronama.” (LOS ANDES. Puno, 26 de marzo de 2009-03-26. Art. PRONAMA:¿Realidad o ilusión? Sin comentarios.
Sin duda, una vez más recurrimos a hacer castillos en el aire ignorando que nuestro país es diverso, que la educación no se construye a partir de discursos de plazuela en donde existe más sentimientos que razonamientos, franqueza antes que frases adormecedoras. Interculturalidad, inclusión, equidad, perspectiva de género, nuevamente burladas, nuevamente oscurecidas por la ausencia de autocríticas y omisiones ¿adrede? Ya pasamos por esas épocas en donde el fujimorismo también quiso hacernos creer que teníamos la mejor educación de Latinoamérica, pero escondía los datos reales, para que no se evidenciase la ineficacia de la educación en el aprendizaje de nuestros educandos. El “pago por ver” ahora resulta corto, pues ante tanto exitismo, no sabemos por qué en nuestras campiñas cercanas a Lima, sigue habiendo analfabetos, se matriculan y desertan. ¿Se imaginan qué sucederá en nuestros andes y nuestra selva?
(25.07.09)

ORDEN E INCLUSIÓN

18 julio 2009

La consigna dada por el Presidente de la República en la juramentación del nuevo Consejo de Ministros (11.07 fue orden e inclusión. Saliendo de un a coyuntura política que tuvo su punto álgido en los sucesos de Bagua.. Sobre el tema se ha escrito y denunciado en diarios, revistas y foros.

¿Qué significa esta consigna dada por el presidente al conjunto de ministros de Estado? Mucho. Pero es mayor el discurso que sobre orden e inclusión se ha escrito y escribirá y todo se apreciará desde la posición política e ideológica que se tenga y el auditorio al que se dirijan las palabras y medidas. Se recurre a esta consigna a partir de un contexto histórico de un hecho conflictivo y de situaciones reivindicativas de frentes regionales y de las consignas de los mismos de recurrir a un paro y marcha nacional a partir del mes de setiembre.

La lectura que se le dé a esta consigna en cada sector es diferente según se trate. En lo social el orden va de la mano con la claridad de modelo de desarrollo que se opte previamente y que sea aceptado por todos en consenso. En este sentido, como otras veces nos preguntamos ¿conocemos el modelo de desarrollo que queremos o que el gobierno impulsa? ¿es el mismo del anterior gobierno? ¿Cuál será la prioridad que se le otorga en el amplio repertorio de posibilidades a impulsar y sobre todo en dónde se sitúa a la persona?. Sin duda la respuesta será que se promueve el desarrollo humano (frase muy socorrida hoy para bajo ese paraguas, hacerle el juego a un modelo económico que fracasa a ojos vista, pero valgan verdades, existen pocas propuestas alternativas que puedan presentar resultados), y, para ello se vienen dando preferencia a la consolidación de una plataforma económico financiera que debería garantizar el desarrollo de políticas sociales que hagan posible la equidad en las mayorías. Todo lo contrario. ¿En qué se pone orden? ¿Dónde se pone la prioridad?

Orden en este contexto, como lo ha dicho el nuevo ministro de Defensa, significa autoridad. Esta palabra encierra también muchas interpretaciones según quien las pronuncie, y según los documentos que emita y distribuya (normas, directivas y otros) que implican conocimientos, enfoques inspirados ¿en los derechos humanos?, ¿en la equidad?, ¿en la inclusión?. ¿Cómo hacer para que este concepto, sentimiento y convicción empapen ideas, palabras, formas de ser y pensar en quienes los manejan?

Es en este marco en el que se puede encontrar coincidencias para realizar cambios que ataquen de raíz el origen del conflicto o de los conflictos que hoy llegan según la Defensoría del Pueblo a 226 a nivel nacional (según varios diarios que dan cuenta de la conferencia de prensa de la Defensoría al 30 de junio habían 273 conflictos sociales). La Defensoría del Pueblo refiere que “Los conflictos aumentan de manera constante. Entre las razones que lo explican está el crecimiento económico que despierta expectativas en la población; además ese crecimiento económico está muy vinculado a la explotación de recursos cerca de comunidades, por lo que se produce un choque entre dos formas de entender el desarrollo. Los conflictos d este tipo son la mayoría” ( DOMINGO, Suplemnto de La República. 12.07.09 Entrevista al Dr. Rolando Luque responsable del Área de Conflictos Sociales de la Defensoría del Pueblo). ¿Estos conflictos se combatirán con orden, sinónimo de autoridad? Sería bueno que nos dijesen qué entienden por orden los señores ministros que hoy están a la cabeza de los ministerios de Defensa, Interior, Salud, Educación, Trabajo y otros que indirectamente se involucran en el proceso, cuando los hechos se dan. De igual forma sería importante que los actores en conflicto, además de sus reclamos digan qué conceptos están detrás de sin duda importantes reclamos y los derechos que los asisten.

El otro tema de la consigna es la inclusión. Pero al igual que el anterior ¿qué encierra el significado de esta palabra? ¿Qué connotación tiene en esta coyuntura y en el discurrir democrático del país? ¿Se trata sólo de incluir a los excluidos y tenerlos como un dato estadistico? Al ver la realidad, es necesario que se descubra de una vez lo que encierra esta palabra en su contenido. Muchas preguntas, según el sector que se trate, se hace el ciudadano común y corriente: Por ejemplo ¿de qué sirve construir más hospitales –que sin duda son necesarios- y no se tiene una atención eficiente? ¿De qué sirve tener hospitales, postas, si el enfermo que requiere atención, tiene que esperar hasta tres meses para poder ser atendido? ¿Dónde está la eficiencia y eficacia, dónde la inclusión? De igual manera en educación ¿de qué sirve hablar de una mayor cobertura si en los pueblos más alejados no se tienen escuelas porque el número de niños y jóvenes no justifica el pago de un docente? ¿De qué sirve hablar de interculturalidad si no se cuenta con los docentes especializados? ¿Acaso no se ha descuidado como nunca la formación de dichos docentes? Ahí están los documentos de académicos y docentes que denuncian cómo la Dirección Nacional de Educación Bilingüe ha descuidado sus responsabilidades y cómo desde hace dos años no existen postulantes para esta especialidad por la valla de la nota 14. El silencio ha sido toda respuesta. ¿Se viene aplicando la inclusión en el sector educación con relación este problema?

En el escenario en que estamos nos preocupa la consigna presidencial y lo que cada ministro la asuma como la “varita mágica” para resolver conflictos en la forma pero no en el fondo.

En un artículo titulado “El sacrificio en los altares del orden”, Eduardo Galeano (BRECHA Nº 557/Montevideo 1996), dice algo que bien podría ajustarse a la reflexión sobre el tema “Somos todos prisioneros. Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo. Y los niños son los más prisioneros de todos: la sociedad, que prefiere el orden a la justicia, trata a los niños ricos como si fueran dinero, a los niños pobres como si fueran basura, y a los del medio los tiene atados a la pata del televisor.” Por ello los conceptos deben ser bien claros en ser enunciados y claros los alcances. Pues el orden y la inclusión pueden ser por acción u omisión. Leer hechos y acciones bajo los lentes del orden e inclusión desde el poder, desde el gobierno y no del Estado podrían tener una lectura diferente sea cual fuere la realidad y actores sobre los que se actúe.

En este mundo que viene globalizándose con predicciones optimistas en términos económicos por las inversiones y el crecimiento y frente a una realidad local marcada por la lógica del conflicto, la pobreza y la exclusión social. En este marco llama la atención que en la consigna presidencial no hubiere espacio para otros temas y cómo enfatizar sobre esta situación de manera transversal en educación, salud, trabajo y cómo apuntar a un desarrollo más armónico, en donde la inclusión social se evidencie que no sólo caminamos hacia el combate de la pobreza, pero la desigualdad sigue patente en las calles, en los micros, en las escuelas públicas. Por ello percibimos, además una desafección ciudadana in crescendo, que disminuye la participación política y debilita aún la democracia signada por interrupciones de ingrata recordación.

En Educación existen escritos, investigaciones, discursos y artículos que nos hablan de la pobreza, la exclusión, la educación ciudadana, educación en valores, educación para la paz y los derechos humanos, que dejan de tener valor y vigencia pues no se ven los resultados lamentablemente, a pesar de los esfuerzos de los docentes. Igual ocurre con la educación inclusiva. El discurso es abundante, pero pocos lo hacen desde un enfoque integrador, mayor, que no se quede sólo desde en lo educativo y se agote en una atención deficiente cuando no se ha preparado a docentes a trabajar desde este enfoque. Pueden tenerse las mejores directivas, normas e intenciones, pero si quienes las deben poner en práctica en el día a día no están preparados ni tienen el repertorio de conceptos y recursos adecuados, ¿qué pueden hacer? ¿Quiénes deben prever desde el gobierno todo el apoyo y soporte? Es fácil captar la atención del auditorio y luego olvidarse. ¿Falta voluntad política?

“El enfoque inclusivo debe reconocer y valorar las diferencias individuales y los concibe como una fuente de enriquecimiento y de mejora de la calidad educativa. En el proceso enseñanza-aprendizaje, estas diferencias se hacen aún más presentes; todos los alumnos tienen unas necesidades educativas comunes, que son compartidas por la mayoría, unas necesidades propias, individuales y dentro de éstas, algunas que pueden ser especiales, que requieren poner en marcha una serie d ayudas, recursos y medidas pedagógicas especiales o de carácter extraordinario, distintas de las que requieren la mayoría de los alumnos.” (Lic. Agustín Fernández. Educación Inclusiva: Enseñar y Aprender entre la Diversidad. Umbral 2000, Set.2003). Sin duda es lo ideal, pero choca contra una realidad de un gobierno fácil en el discurso, pero que ignora la realidad sobre la formación de los docentes, que no llega a comprender que para poder evaluar antes tiene que formar en el concepto y contenido de lo que significa ser docente en el presente siglo.¿Se podrá impulsar lo inclusivo cuando a fortiori se obliga a los docentes que ingresen a la Carrera Pública Magisterial, por ser una ley importante para el desarrollo docente, pero un tanto a contrapelo de lo que requiere el perfil del docente de esta primera década del presente siglo? ¿Qué significa formar y preparar docentes para educar en la diversidad y para atender d forma integral a las diferencias? Como dice Fernández necesitamos “maestros formados para atender en la escuela normal a todos lo niños con sus diferencias y peculiaridades. Más maestros para atender a la diversidad y para que los niños aprendan entre la diversidad. (Ibidem)

Y esta reflexión la podemos llevar a todos los sectores del Estado. Veremos que cada uno tiene un déficit de profesionales y de personal que comprenda y sintonice qué significa inclusión, sin anteojeras ideológicas que mediatizan decisiones y compromisos.

Orden e inclusión, consigna recibida del Presidente para el nuevo Gabinete. Ni una palabra sobre desarrollo económico, pero sí crecimiento y competitividad, ni una referencia a la democracia, tan debilitada últimamente y con instituciones devaluadas, poco confiables; y justicia social, demandada por los pobres que ven cómo sigue creciendo “la pobreza y crecen las ciudades y crecen los asaltos y las violaciones y los crímenes” y no existen responsables; crece la violencia y son “remanentes de époc as pasadas” o “el narcotráfico aliado a la delincuencia común”. De esta manera se exonera de responsabilidad a un sistema que excluye cada vez más a los más pobres. ¿Dónde está la inclusión?

La responsabilidad de todos los ciudadanos hoy debe centrarse en estar atentos y vigilantes para que la consigna no cause pánico; cuidado que se confisque la libertad en aras del orden para evitar el desorden; cuidado que los derechos humanos pasen a la calle de la melancolía.

Los versos de Joaquín Sabina y su música sirvan de melodía para lo que nos tocará vivir a pesar de los pesares, porque como maestros sabemos interpretar el signo de los tiempos y sabemos que debemos estar preparados.

“Como quien viaja a lomos de una yegua sombría,
por la ciudad camino, no preguntéis adónde.
Busco acaso un encuentro que me ilumine el día,
y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden.
Las chimeneas vierten su vómito de humo
a un cielo cada vez más lejano y más alto.
Por las paredes ocres se desparrama el zumo
de una fruta de sangre crecida en el asfalto.
Ya el campo estará verde, debe ser Primavera,
cruza por mi mirada un tren interminable,
el barrio donde habito no es ninguna pradera,
desolado paisaje de antenas y de cables.
Vivo en el número siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía.” (Oh Melancolía, Joaquín Sabina, 1978)

(18.07.09)

PEN: Balances y Recomendaciones -Reflexiones- (II)

1 julio 2009

Proseguimos compartiendo el Balance y Recomendaciones del PEN al 2008. Ya que el Ministerio de Educación no ha hecho recuento de lo realizado, sino de los logros de acuerdo a decisiones políticas y no técnicas.

Objetivo Estratégico 2 Estudiantes e instituciones logran aprendizajes pertinentes y de calidad.
Resultado 1: todos logran competencias fundamentales para su desarrollo personal y el progreso e integración nacional.

El CNE Recomienda:
Que la Unidad de Medición de la calidad (UMC) debe ser reforzada no sólo para priorizar las evaluaciones muestrales para una mayor representatividad regional. Asimismo que los resultados deben procesarse y difundirse así como utilizarse en la orientación de las políticas adecuadas que deben desarrollarse en el año escolar y también para el diseño de programas, contenidos de textos escolares y capacitaciones docentes.

La UMC si bien es una Unidad técnica, debe ser el soporte no sólo para diseñar pruebas, preparar mediciones, sino generadora de estudios e investigaciones en perspectiva de la estrategia a desarrollar. Debe involucrarse más en la planificación a partir de las conclusiones a que lleguen los estudios.

También se le pide elabore de manera participativa estándares sobre un conjunto de aprendizajes fundamentales y que sean objeto de medición periódica incorporando las áreas que plantea el PEN.

¿Se han revisado los estudios e investigaciones sobre el tema que vienen realizando las facultades de educación? ¿Y los Institutos Superiores de Formación Docente? Así como existe interés por los estudios e investigaciones, modelos, aplicados en otros países, convendría hacer una promoción entre los especialistas para que colaboren en estos temas. El conocer, valorar y recuperar nuestras experiencias sencillas, es muy importante. Existen iniciativas de docentes que en su propio gabinete trabajan sobre este tema, pero no tienen un referente como interlocutor. ¿Podrá hacerse este trabajo interdisciplinario algún día? Para ello es importante que en la UMC estén también presentes los docentes especializados y no recurrir a ellos sólo como aplicadores de instrumentos.

Construir un Marco Curricular Nacional Intercultural de amplio consenso, a partir del Diseño Curricular Nacional (DCN) y que promueva la elaboración de currículos regionales interculturales, como lo ha planteado el PEN.

Esta sugerencia responde a lo que s un clamor de los docentes de las regiones. Pero, como siempre, su voz no tiene escucha en las autoridades del sector que de manera autista preparan lo que a su buen saber y entender debe contener el Currículo Nacional. La necesidad de un currículo intercultural se evidencia para los maestros y alumnos mas no así para quienes desde la capital creen que están pensando lo nacional pero desde una perspectiva homogenizadora olvidándose de estudios, discursos, la Constitución y la Ley de Educación. ¿Por qué?¿Su alto nivel académico no les permite escuchar el clamor y demanda de los maestros y alumnos de las regiones del país? Lo que demanda el CNE es “liderar un proceso de diálogo y concertación en todo el país, que permita acortar la brecha entre el currículo normado y el que realmente se enseña y se evalúa en las escuelas” Balance y Recomendacines). Esto significa cambiar la manera de concebir, apreciar y gestionar la educación nacional. También significa que renovar los cuadros dirigenciales, que sean más del Estado y menos del gobierno.

Promover y liderar un proceso de diálogo y concertación en todo el país, que permita acortar la brecha entre el currículo normado y el que se enseña y evalúa en las instituciones educativas.

El diálogo y el consenso no son productos que se alcanzan por que lo indica una norma sino es un proceso que debe construirse y avanzar de acuerdo a los ritmos de los actores. Esto significa construir democracia, poner las bases para la participación, el reconocimiento de derechos y de obligaciones, que pasa por el disentir, por el respeto al otro, por escucharlo, por valorar su aporte por más sencillo que sea, pero parte de la experiencia. Suenan muy atractivas las propuestas del currículo en el texto –que no todos lo tienen- pero cómo cuesta aplicarlo en lo cotidiano en la escuela, en el aula, en la escuela rural, en las escuelas que no cuentan con los medios ni adelantos tecnológicos. Liderar un proceso demanda del líder cualidades democráticas, en donde la equidad sea el eje, donde la inclusión y la interculturalidad estén presentes.

Permitir que las instituciones educativas participen en la elección de los textos.

Se puede apreciar los cuadros de entrega de textos a cada región pero no se dice nada si llegaron todos a destino y a tiempo. Tampoco se reporta sobre el uso que hacen los alumnos de los textos en las instituciones educativas. Pero estos textos ¿qué significan para los maestros y alumnos del pueblito de Putina, de Requena, de Pabellón, de Llanta, es decir de pueblos del Perú profundo? Existen muchas anécdotas sobre la reacción de los docentes y de los alumnos frente a estos textos que no valoran para nada su realidad, su entorno. ¿Por qué los docentes no puede elegir los textos que más les agraden? Otro signo de que la descentralización se queda en el papel, que la participación es sólo de unos cuantos. Mejor dicho, se sigue gobernando desde la capital para el resto del país. ¿Estandarizar realidades también?¿No rige aquí la equidad, la inclusión, el valor del otro?

Articular los programas formativos que ofrece el Ministerio de Educación con aquellos que ofrecen los gobiernos regionales, locales y las instituciones de la sociedad.

Sin duda muchas recomendaciones no han podido concretarse, pero ¿no se tuvo la voluntad? ¿acaso no se contaba con recomendaciones de los técnicas del sector? La prueba está que desde que se dio a conocer el Balance y Recomendaciones del CNE, se dio la RV Nº18 del 25 de mayo, que Aprueba Normas para la Ejecución, Supervisión y Evaluación del Programa Nacional de Formación y Capacitación Permanente – Programa Básico 2009 (PRONAFCAP 2009) dirigido a docentes de Educación Básica Regular, en el marco de la Política Educativa “Mejores Maestros, Mejores Alumnos”. O aquella que se refiere al aumento de la cobertura en educación inicial como lo anuncia el Portal del Ministerio (28.05.09). Pero, como siempre, no se sabe escuchar, no se quiere valorar los aportes de la sociedad civil. Ambas iniciativas y/o demandas añejas. No son novedad si es que con ellas se quiere sorprender a la comunidad educativa peruana.

Los IFD de manera permanente y reiterada en las reuniones descentralizadas por regiones pareciera que no son valorados, menos lo que desarrollan las instituciones de la sociedad. ¿Lo idóneo en programas de formación sólo lo tiene el Ministerio de Educación? ¿Y el saber de otros profesionales que no son funcionarios?

RESULTADO 2: INSTITUCIONES ACOGEDORAS E INTEGRADORAS ENSEÑAN BIEN Y LO HACEN CON ÉXITO
El CNE recomienda:

Apoyar técnicamente y con presupuestos a las regiones en el diseño e implementación de programas de acompañamiento pedagógico que asesore a redes de escuelas, tal como lo plantea el Proyecto Educativo Nacional. Existen experiencias promovidas por instituciones privadas para generar procesos de acompañamiento en aula, especialmente en áreas rurales. (San Martín, Piura, etc.), que pueden proporcionar a la política educativa modelos validados de intervención en este ámbito.

Consideramos importante romper con inercias que tienen sustento en egoísmos profesionales y una falsa percepción de lo que significa presentar un enfoque diferente a la manera oficial, y que enriquece la formación del niño y del adolescente. Sin embargo, salvo que se trate de instituciones privadas respaldadas por instituciones internacionales, los peruanos no tenemos derecho, salvo haciendo convenios particulares, a desarrollar propuestas alternativas y contribuir en el mejoramiento profesional del docente de manera permanente. ¿Cómo preparar una masa crítica en educación formada por docentes de distintas regiones del país? ¿Cómo hablar de participación y acompañamiento en el proceso educativo sin tener la espada de Damocles autoritaria?

Diseñar estrategias de asesoramiento sobre el terreno, así como elaborar instrumentos pertinentes de observación en aula, que faciliten una posterior retroalimentación al docente… es fundamental para posibilitar el seguimiento de los procesos pedagógicos en las escuelas.

El talón de Aquiles del sistema educativo es que no se ha dado el apoyo necesario para diseñar ni implementación para el acompañamiento pedagógico. El hecho de haber dado una Resolución VM Nº 18 – 2009-ED recién en estas semanas, es un indicador de cómo se trabaja sin planificación ¿el caballo delante de la carreta o la carreta delante del caballo? Existen técnicos especializados en diseñar instrumentos, pero no conocen el tratamiento pedagógico de los mismos, no conocen el repertorio de lenguaje que utilizan los docentes. Por ello los docentes tienen serios reparos en aceptar la aplicación de estos instrumentos, a pesar de ser muy importantes y valiosos. Pero lo que es más lamentable es que las autoridades y sus asesores hacen oídos sordos. No existe una explicación valedera, todo lo contrario.

Resolver las confusiones existentes alrededor del enfoque de acompañamiento pedagógico para evitar la dispersión de los esfuerzos existentes, tanto en la sede central como en las regiones.

Existe una cultura represiva que conlleva toda norma, directiva, que hace que el docente la siga al pie de la letra, sin reparar que ello forma parte de su formación profesional El enfoque del acompañamiento pedagógico no es el que tiene la connotación de una norma, de una directiva, es más que eso. ¿Cómo “sentir” que el docente educa y no sólo enseña? ¿Cómo evaluar esas cualidades particulares del docente que permite que el niño estimulado desencadene procesos de aprendizaje a partir de la valoración de sus saberes cotidianos, previos?

Acompañamiento es asesoría y requiere especialización; supervisión es control y debe efectuarse por otros canales. Monitoreo es levantamiento sistemático de información en base a indicadores de logro y debe efectuarse alrededor de los resultados de las políticas regionales en todas las escuelas del territorio. Por no tener claros los conceptos, o por poner el énfasis sólo desde una disciplina, los maestros se confunden, no logran aprehender el sentido de estos procesos. ¿Existen pedagogos formando parte de los equipos interdisciplinarios que diseñan los instrumentos? ¿Conocen estos profesionales el enfoque pedagógico que se quiere impartir? ¿Hacen el esfuerzo por comprenderlo?

Rediseñar el Programa “Logros de Aprendizaje” con las regiones, asumiendo responsabilidades compartidas entre el Ministerio de Educación y los gobiernos regionales para garantizar su efectividad y pertinencia. No debe seguir siendo diseñado y manejado desde Lima.

¿Quién toma la decisión? ¿Por qué no se descentraliza cabalmente el proceso educativo? ¿Por qué no valorar el aporte de los especialistas de las Direcciones Regionales, de las UGEL? ¿No se confía en su capacidad? Entonces por qué están desempeñando esos cargos?

Establecer una política que fomente un clima de aula adecuado para el aprendizaje y que destierre el maltrato institucionalizado en las escuelas.

La recomendación es pertinente e indica que algo sucede en la escuela, en el aula. El clima de aula se construye no siendo excluyente. En nuestra escuela pública la exclusión se deja sentir desde una infraestructura inadecuada, desde las ventanas sin vidrios, desde una buena iluminación, servicios higiénicos adecuados y limpios. Todo debe contribuir al desarrollo de la persona. También debe tenerse en cuenta la inclusión y el docente debe estar formado y preparado para afrontar los conflictos y las diversas conductas que tienen los alumnos en el aula. ¿Está preparado el docente para detectar estas carencias y ofrecer apoyos que compensen esas necesidades? ¿Cuentan la escuela y el docente con programas de educación socio-emocional? Los PEI de cada escuela contemplan criterios comunes y una coordinación para afrontar situaciones de manera coherente y consistente en un grupo en concreto para cambiar actitudes, comportamiento…

Hasta aquí esta segunda entrega. Sin duda el CNE ha planteado temas importantes tanto de política como de pedagogía. Van pasando los días y no existe una reacción de las autoridades pertinentes. Llegamos a medio año escolar, vendrán las vacaciones y como dicen los chicos “a otra cosa mariposa”. Seguiremos. (30.06.09)

Tragedia amazónica: ¿qué hemos sembrado desde la educación?

23 junio 2009

Se escuchan aún las noticias “desde el lugar de los hechos”. Siguen buscando la razón de la sinrazón. Sigue el discurso oficial y la réplica de la oposición. Siguen los adjetivos calificativos que desde siempre la clase política de uno y otro lado tratan de generar opinión a favor y en contra. Siguen las razones, frente a arengas con proclamas que encienden pasiones y no invitan al análisis, a la reflexión, sobre un tema y problema que trasciende el decir, el sentir de los protagonistas que piden y sienten una palabra que encierra mucho contenido: respeto, no tolerancia, reconocimiento de un derecho universal y no conmiseración.

Existen unos versos de Silvio en su Oda a mi generación que bien podrían ajustarse a la reflexión de estos días:
“…me tocó nacer en el pasado
y que no volveré.
Es por eso que un día me vi en el presente,
con un pie allá, donde vive la muerte,
y otro pie suspendido en el aire, buscando un lugar,
reclamando tierra de futuro para descansar.
Así estamos yo y mis hermanos,
con un precipicio en el equilibrio
y con ojos de vidrio.”
(Silvia Rodríguez. Oda a mi generación)

Lo sucedido en estos días en nuestra Amazonía forma parte de las contradicciones que aún tenemos parte de la historia del Perú y como saldo de años de violencia, de años de discursos efectistas dirigidos a los sentimientos antes que a la razón, antes que a la búsqueda de la igualdad, del respeto al otro, del reconocimiento de derechos y deberes ciudadanos, de la equidad en épocas de modelos económicos que postergan el desarrollo humano ante el atractivo del desarrollo para la explotación de las riquezas naturales antes que centrado en la persona.

Discursos sobre valores, ciudadanía, inclusión, calidad educativa, suenan “huecos” sin contenido, cuando nos encontramos frente a una realidad que aún tiene “cuentas por saldar” en donde la evidencia del derecho de Estado se levanta para sojuzgar cualquier voz discordante. Y desde los partidos políticos se sigue transmitiendo los clásicos modelos tradicionales de discurso elocuente, pero vacíos de contenidos, renuente de lugares comunes para la platea y el aplauso fácil y el “seguidismo” infructífero, aunque se quieren revestir, de una identidad distinta, pero que al final del camino sirven al mismo dueño: el poder de unos sobre otros. Todo esto en nombre de la democracia, de una identidad nacional sin raíces, que una vez en el poder, justifican por todos los medios y fuerza, las medidas para sojuzgar al contrario.

Recurro, buscando una luz para caminar en esta nueva coyuntura que se agita, a un libro de nuestro teólogo Gustavo Gutiérrez, “Dios y el oro de las Indias” – siglo XVI (Centro Bartolomé d las Casas – CEP. Lima, 1995), cuando en la Introducción nos dice refiriéndose al quinto centenario del “encuentro (o desencuentro), inesperado para unos y para otros, entre los pueblos del territorio que hoy se llama América y aquellos que vivían en Europa. Ese acontecimiento es considerado un descubrimiento por quienes ven la historia desde el viejo continente (así lo llaman ellos mismos); de encubrimiento lo califican otros pensando precisamente en una historiografía hecha con evidente olvido del punto de vista de los habitantes del pretendido nuevo mundo. Enfrentamiento habría que llamarlo según los testimonios de la época.” Cambiando circunstancias de la época y actores y reemplazándola por los de hogaño, apreciamos que está latente aquello que antaño el sermón del fraile dominico Antón de Montesinos denunció. “ Con qué derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre a estos indios? ¿Con qué autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacíficas, donde tan infinitas de ellas, con muerte y estragos nunca oídos, habéis consumido? ¿Cómo los tenéis tan opresos y fatigados, sin darles de comer ni curarlos en sus enfermedades, que de los excesivos trabajos que les dais incurren y se os mueren, y por mejor decir, los matáis, por sacar y adquirir oro cada día? ¿Y qué cuidado tenéis de quién los doctrine y conozcan a su Dios y criador, sean bautizados, oigan misa, guarden las fiestas y domingos? ¿Estos, no son hombres? ¿No tienen ánimas racionales? ¿No sois obligados a amarlos como a vosotros mismos? ¿Esto no entendéis? ¿Esto no sentís? ¿Cómo estáis en tanta profundidad de sueño tan letárgico dormidos?…” (Op.Cit.).

Desde entonces hemos larvado esta denuncia sin respuestas integrales y se siguió postergando en la Emancipación y la República hasta nuestros días, guardando las formas, los temas, y las decisiones políticas. La Constitución tiene una “interpretación auténtica” (herencia del fujimorismo) según sea qué se quiera obtener. Los unos y los otros defienden con ropaje diferente; unos al referente del capital en el altar de la globalización y de la economía del mercado; y los otros, en aras de “servir” a los pobres y darles voz a quienes no la tienen. Ambos tienen una percepción particular del derecho. Estereotipos diversos. Poses impostadas. Ejercicio del derecho según sea el protagonismo y la hegemonía ideológica a quien servir. Nadie piensa en la persona, en sus derechos, en su cultura, en su educación.

“Matanza absurda”; “Gobierno inepto”, “García cree que pelea una guerra”, “No a la violencia fraticida entre peruanos” “Los nativos viven la mayor discriminación de su historia”,”Diálogo y no violencia” (LA REPÚBLICA, 07.06.09). ¡Barbarie!, “Policías fueron degollados cruelmente por indígenas” (PERÚ, 21. 07.06.09). “Se ensañaron con 9 policías rehenes”, (EL COMERCIO. 07.06.09). Mutilarona a 9 policías más. (EXPRESO.07.06.09), ¡VACANCIA!, ¡Vete García!, “Los arrojan a los ríos” (LA PRIMERA.’07.06.’09)… Fueron algunos titulares que uno puede leer en los puestos de los diarios y cómo la gente comenta en voz baja, pero no toma posición. Paradoja, sí se comenta en voz alta sobre el partido de fútbol de esa tarde del domingo 7 que la selección peruana sostendrá en Lima contra la selección de Ecuador. Se comenta los titulares como “Sólo nos queda jugar por el honor” “¡A bajarlos del árbol”, “Selección sale en defensa de su honor”… Esa es la reacción del público de la capital, del que tiene tres soles y del que tiene cincuenta céntimos para comprar un diario. Del que se informa leyendo al paso y del que escucha radio y ve la TV. Indiferencia por los problemas sustantivos de la realidad política nacional y atención superlativa por algo intrascendente para la vida nacional de un deporte ganado por el mercado y reflejo de un modelo económico neoliberal al que nadie le pone reparos.

Estos dos estados de ánimo, al inicio de semana, son reflejo del momento que pasa el país. Se asemeja a la lucha política de antaño en donde habían muertos, heridos en las lídes electorales y se llegó a acuñar el dicho “pisco y butifarras”, hasta la famosa frase aquella incidental de nuestro novelista Vargas Llosa en su novela Conversación en la Catedral ¿En qué momento se jodió el Perú?, que como decía Milla Batres, editor, a inicios de 1990, “parecería una frase arrancada con violencia agresiva de la entraña del Perú actual, pero su contenido se ahonda en la profundidad histórica de hace 500 años en que colapsa la sociedad andina como consecuencia de la invasión española de Cajamarca (1532)… que es el punto de arranque de la explotación, vejamen y frustración de la sociedad peruana.” En este libro se reúnen una serie de ensayos importantes que tratan de explicar las causas que han impedido el justo desarrollo del pueblo peruano, sumido en la postración y la miseria y también el fracaso revolucionario desde el siglo XVIII en que pudo y debió producirse nuestra independencia política y económica…, en que pese al esfuerzo aislado de los hombres y generaciones brillantes no se llegó a estructurar un gran programa nacional que cambiara el destino del Perú.((Editorial Milla >Bartres. En qué momento se jodió el Perú. Lima, mayo 1990).

El silencio elocuente y cómplice de lo que hoy debería ser una línea a seguir en educación, en las aulas de todas las escuelas, nos deja perplejos. Las reacciones distintas que percibimos en la sociedad es que existe una ausencia total de educación de la identidad nacional. ¿Dónde están los valores patrios, dónde están las enseñanzas para una ciudadanía, dónde la enseñanza crítica de la historia, de las tendencias económicas, dónde el conocimiento de las ideas pedagógicas genuinas? ¿Dónde encontramos además del discurso una real educación para la interculturalidad? ¿Dónde estás educación inclusiva, hoy de moda y que ha desplazado a la educación integral? ¿Dónde estás equidad que no se siente? ¿Dónde estás solidaridad que se te extraña? ¿Los educadores hemos sembrado en el desierto? ¿Formamos alumnos complacientes, espectadores, fanáticos de los Jonas Brhoters, de Hanna Montana, de Mc Donals, de Pizzas Hut, de Fox Sports, del mercado mondo y lirondo?

Pareciera que sí. Pareciera que poco hacen quienes en los cursos de capacitación-actualización, lo hacen ex cátedra sin pensar que pertenecemos a una cultura, a una realidad, a una región diferente, que tenemos pocos años transitando en la vida republicana, que necesitamos más democracia, más derechos humanos, más desarrollo centrado en el hombre y no sólo en la rentabilidad.

Por ello hoy causa fastidio, rechazo por ser una pose hipócrita escuchar decir “hermanos amazónicos” cuando la palabra hermano al referirse a ellos, tiene una connotación de misericordia, de “pobrecito”, de minusválido. Son peruanos amazónicos, como los peruanos andinos, los peruanos de la costa. Esta muletilla de “hermanos amazónicos” tiene una connotación de dependencia, de protección, de minusvalía, que se presta a la utilización, a la negación de lo que pueden hacer y lo hacen como personas. Por ello apreciar en los medios que determinados políticos “escoltando” a los líderes amazónicos, susurrándoles al oído, poco servicio les hacen, pues la trayectoria de ellos tiñe cualquier acción del desarrollo de un liderazgo diferente, fruto de una cultura que debemos respetarla y saber convivir con ella. El antropólogo P. James Reagean nos dice refiriéndose a los aguarunas o awajun (grupo mayoritario en la parte nororiental del Perú) “Son un pueblo tradicionalmente guerrero, para ellos su tierra y su ambiente lo es todo”.(EL COMERCIO.07.06.09). Ya en los sucesos de Uchuraccay también nos hablaron de los iquichanos, pertenecientes a la nación de Iquicha (provincia de Ayacucho de 1827) y su rebeldía al extremo que entonces se rebelaron pidiendo que se retornara al régimen monárquico. ¿Los conocimos antes que ellos cometieran el asesinato de 8 periodistas en Uchuraccay? ¿Conocemos esas naciones y su cultura? ¿Cuántos responsables de la política educativa tienen en cuenta esto cuando forman a los docentes en su lengua y en quienes estandarizan las normas educativas para sus escuelas sin tener en cuenta la diferencia?

En el libro citado en su artículo correspondiente Luis Guillermo Lumbreras nos dice “El Perú ha llegado, a este final del siglo XX, con una crisis acumulada cuyo signo más característico es el deterioro de todas las instancias de relación entre las gentes. Hay una visible quiebra entre el país formal y el país real, de modo que lo que se dice no es lo que tiene que hacerse y lo que se hace no tiene que sujetarse a ningún otro juicio que el de las circunstancias y sus actores. Esta situación cruza todas las instituciones e implica a todas las personas. Dicho de otro modo, no existen reglas de juego establecidas y las que existen no están sujetas a obediencia necesaria.” (ESBOZO DE UNA CRÍTICA DE LA RAZÓN COLONIAL). Certeras palabras que nos golpean hoy. ¿Qué hicimos para reflexionar desde los contenidos de la educación oficial sobre esto? Nos hemos pasado cogiéndonos de cuanta moda pedagógica surgió en el camino, pero no les dimos el contenido y enfoque peruano, nacional. Es evidente que seguimos hablando de los “serranos” para referirnos a nuestros compatriotas del ande, de “hermanitos nativos” a quienes antes se llamaba chunchos (palabra quechua que significa salvaje) cuando hablamos de los peruanos auténticos naturales de la selva, de “costeños” a los que habitan en la costa, de mestizos sea cual fuere su procedencia. Y con ese criterio se sigue planificando la educación nacional. ¿Cómo se concreta la interculturalidad, más allá de los documentos oficiales, en el día a día? ¿Nadie recuerda que en conformidad con la idea republicana que subyace a la independencia, el libertador San Martín prohibe hablar de “indios” o “indígenas” – en adelante, todos habrían de ser considerados iguales, es decir, “peruanos” y con los mismos derechos (Contreras y Cueto ²2000, 76; Basadre, 161)? ¿De dónde salió aquello de “hermanos, hermanitos” amazónicos? ¿Complejo de superioridad?
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Quienes diseñan hoy la política educativa nacional deberían leer a nuestros académicos o asesorarse con ellos para tener una visión de país ajustada a la historia, a su geografía, a su cultura. Y tendrá que aceptar como dice Lumbreras que “este desajuste no es, por cierto, totalmente nuevo; es parte de un proceso largo que ha ido definiendo los términos de referencia de las relaciones sociales en el Perú. Sus signos y alcances, hoy, sin embargo, sí son nuevos y le dan a la crisis el carácter de gravedad que tiene. El resultado es la desconfianza generalizada, por un lado, y la violencia como forma de establecer reglas de juego que suplan las que aun existiendo no funcionan.” (Op.Cit).

La agresión contra el pueblo amazónico y sus organizaciones, sin duda, nos ha removido a todos la conciencia. Esperemos que el gobierno y los políticos tengan la ponderación necesaria para encontrar los cauces necesarios y convenientes que debe regir toda política de estado con relación a la interculturalidad y la inclusión.. No es con la verborrea altisonante, ni con bravatas, que se podrá construir la integración nacional. No se saquen beneficios políticos de los sentimientos de exclusión y marginación de las comunidades amazónicas. Debe ser un trato igualitario en lo ciudadano y de respeto a su cultura ancestral, que es la de todos los peruanos. Desterremos el tratamiento lastimero de llamarlos “hermanos amazónicos” y démosles el tratamiento que todos los ciudadanos peruanos tenemos. No sigamos estableciendo diferencias, cuando pregonamos igualdad, equidad, solidaridad, democracia, libertad.

Que este suceso luctuoso permita que saquemos enseñanzas positivas. Muchos de los policías caídos pertenecen también a nuestro pueblos, los hay andinos, costeños, mestizos. La muerte de todos ellos nos duele sin diferencias. Eduquemos mirando nuestra cultura, nuestro país y respondamos con una educación no sólo de calidad, sino que sea auténticamente intercultural, no como favor sino por ser un derecho. Y el derecho obliga. No miremos con “ojos de vidrio estando en el precipicio”. Existe una cosmovisión amazónica que los costeños, andinos y mestizos no conocemos, una historia de una antigua civilización, en donde su naturaleza es cultura en donde los monumentos valen más que los documentos. “Al carecer su lenguaje de escritura, conocemos a los aztecas y a sus predecesores, como los incas y los preincas, por sus imágenes pintadas o esculpidas y por todo aquello que ha salido de sus manos. Estos documentos nos dicen poco, pero no nos engañan. El hombre es lo que es su trabajo, sobre todo el artesano” (P.André-Vincent o.P. Derecho de los Indios y Desarrollo en Hispanoamérica..Ediciones Cultura Hispánica-Madrid.1975). No seamos indiferentes ni políticos de coyuntura y plazuela ante un tema de trascendencia para nuestra identidad diversa e intercultural. No se siga hablando de educación inclusiva, cuando en la práctica sigue la exclusión, no sigamos hablando de educación intercultural, cuando nuestro currículo es excluyente, no sigamos hablando de total cobertura, si no se puede responder con modelos de escuela occidental a las demandas de estas poblaciones excluidas. Aceptemos de una vez por convicción que somos un país intercultural, multilingüe. Las señales que se están dando en estos días por los medios en lugar de llamar a la reflexión, azuzan sentimientos y resentimientos. Seamos serios y menos hipócritas y dejemos de banalizar sucesos que tienen que ver en profundidad con el discurso político y su manera de ser consecuente. La acogida y el compartir con el otro es un proceso y está lleno de gestos. Empecemos de una vez.
(13.06.09)

La discriminación: vivita y coleando

16 mayo 2009

Si en la triste historia del fujimontesinismo llamó la atención la manipulación de conceptos y devaluación de los mismos pocos reparan que también ha dejado un país éticamente en ruinas, con instituciones precarias y con individuos que les gusta llamar la atención, sin reparar si arremete o menosprecia al otro.

En estos días se publicó en un diario de Lima (CORREO. Lima, 26.04.09) una fotografía y un titular en primera plana referida a una congresista de una comunidad cusqueña que gusta vestirse con sus vestidos típicos y es quechuahablante, escribiendo la secuencia de la presentación del Primer ministro ante el Congreso, con una caligrafía y ortografía, por decir, “fonética”, es decir escribiendo lo que sus oídos escuchan con los símbolos alfabéticos aprendidos.

El director del medio ante la discusión que hubo en el congreso sobre el caso que lo tildó de discriminatorio, escribió que no lo animaba ningún ánimo peyorativo, excluyente, racista, clasista, costeñita, anti-indigenista, etc., contra dicha congresista. Y advierte para que quede bien claro que lo “políticamente correcto” se está volviendo asfixiante en nuestro país. Y prosigue que le provoca pena que esta humilde mujer tenga esas carencias y no queremos ninguna befa contra ella. Pero sin embargo expresa que no se puede pagar más de 20 mil soles y darle poder y responsabilidad a quienes no están mínimamente iluminados por las luces de la cultura. (¡?) (Aldo Mariátegui. CORREO. Lima, 26.04.09)

Según el diccionario de la Real Academia discriminación, proviene del verbo discriminar (del latín discriminare), que significa 1) Separar, distinguir, diferenciar una cosa de otra; 2) Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc. (Diccionario de a Lengua Española. Real Academia española. Vigésima Primera Edición – Madrid 1,992). ¿A cuál de estas acepciones correspondería la opinión del director del citado diario nacional que resalta la falta de educación/instrucción de una representante del Congreso Nacional? Si no fuera por la trascendencia naftalínica de esta concepción frente a todo lo que significa cultura nacional, vaya y pasen estas expresiones. Sin embargo, el virus de la discriminación, está “vivito y coleando” en su más profundo sentir y decir de un sector de actores de la escena nacional que siguen creyendo en los “blasones y talegas” (José María Pereda) y que les importa un comino el resto, pero eso sí “guardan las formas” para no desentonar en el acontecer nacional.

En este ir entre pareceres, conceptos y toma de posiciones nos hemos ido distrayendo y nos olvidamos de lo esencial, el significado del hecho: la discriminación. Además de lo que expresa la Real Academia de la lengua, discriminación es un acto de hacer una distinción, es un acto de abuso e injusticia que viola el derecho de la igualdad de oportunidades. La discriminación como tal, no es tolerada en ninguna sociedad democrática y no debería existir.

Afirmar doctamente que está probado que la gente que lee poco es la que peor escribe al estar menos familiarizada con las reglas más elementales de redacción es una afirmación maniquea de quien desde su poltrona de director y profesional censura a quien no tuvo las oportunidades a las que él accedió y que a pesar de las carencias le demuestra que el ser humano es más que saber leer y escribir en español, que no es su lengua original. La congresista Hilaria Supa es el testimonio de la mujer andina marginada, discriminada, por una sociedad que le negó todo, pero que en una democracia, fue elegida por sus coterráneos del ande. La congresista Hilaria Supa representa a la región del Cusco, lugar donde el 52% de la población tiene como lengua materna el quechua.

Las justificaciones que ha dado el director del diario evidentemente no harán olvidar la ofensa de quien se siente aún con el poder para desde ahí sentenciar quién debe ser congresista, sus calidades, sus competencias. Pareciera que no valora la cultura a la que representa la congresista, su vida, sus testimonios. Más valor tienen los usos y costumbres de una sociedad en donde el idioma extranjero marca la diferencia y se le valora y el idioma ancestral avergüenza, la vestimenta “horroriza”, el hablar con mote ruboriza, pertenecer a los “chutos”, indigna.

Confirmar esta “denuncia” con el biombo de si es sano para el país que pueda acceder al Congreso alguien con un nivel cultural tan bajo, cuya ortografía y gramática revela serias carencias, es mucho descaro e hipocresía. ¿Por qué no se dijo nada cuando se debatió la Constitución en el capitulo pertinente? ¿Acaso no se sabía que todos tenemos los mismos derechos? ¿Entonces, no era peligroso que los “ignorantes” llegasen al Congreso? ¿Qué sentimientos abrigaba esta nota periodística?

Que sigue habiendo una fractura profunda en lo que conforma nuestra nacionalidad es evidente y ésta es una prueba palpable por más “mea culpa” que se den. Lo real y concreto es que no hemos podido acortar distancias con las mayorías nacionales y tampoco en el reconocimiento de derechos universales que decimos conocer, respetar y observar. Uno de los antecedentes escritos más remoto en documentos que conforman nuestra historia de la educación nacional son los referidos a la polémica Deústua – Villarán. “Se cree que el origen de nuestra decadencia está principalmente en el considerable número de analfabetos», y tomando como analogía, lo que ha hecho la escuela norteamericana, concluye de este modo: «el día en que tengamos numerosas escuelas el país se habrá salvado»; «el día en que podamos gastar algunos millones en fomentar la instrucción primaria nos habremos regenerado». (Alejandro O. Deustua. El Problema Pedagógico Nacional, Lima, 1902). «Comprendida la cultura en un sentido intelectualista, es claro que las escuelas en el Perú, podrán, enseñando las materias de un programa adecuado, llenar su misión. Todo quedará reducido a pagar a maestros, edificar locales y adquirir mobiliario conveniente.» (Alejandro O. Deustua. Op. Cit.)… Villarán entre otros planteamientos exponía «…La raza, la tradición, el clima, el territorio, todo nos indica que necesitamos formar hombres prácticos y sensatos, antes que teóricos e imaginativos, llenos de inventiva, más que de erudición, vigorosos de cuerpo, fuertes de voluntad, agenos (sic) a todo diletantismo afeminado, provistos de potencias y virtudes activas, no de refinamientos morales y estéticos. Todo advierte que la fórmula que se impone a los educadores nacionales es huir, como de una plaga detestable, de la necia instrucción erudita, verbalista, literaria y libresca, y sustituirla con una educación sobria y sana, basada en la idea de combatir el ocio y el apocamiento del carácter, que haga, si se quiere, hombres rudos, pero eficaces; sencillos, pero útiles a sí mismos y a su patria» (Manuel Vicente Villarán. La educación Nacional y la Influencia Extranjera.).

Sin duda que esta polémica además, de estos planteamientos, se debió a la concepción que tenía Deustua de los indios: «El Perú debe su desgracia a esa raza indígena, que ha llegado, en su disolución psíquica, a obtener la rigidez biológica de los seres que han cerrado definitivamente su ciclo de evolución y que no han podido transmitir al mestizaje las virtudes propias de razas en el período de su progreso (…). Está bien que se utilice las habilidades mecánicas del indio; mucho mejor que se ampare y defienda contra sus explotadores de todas especies y que se introduzca en sus costumbres los hábitos de higiene de que carece. Pero no debe irse más allá, sacrificando recursos que serán estériles en esa obra superior y que serían más provechosos en la satisfacción urgente de otras necesidades sociales. El indio no es ni puede ser sino una máquina. (Alejandro Deustua: La cultura nacional, Lima 1937). En ciertos círculos peruanos pareciera que Deustua está redivivo.

Otra investigadora que trata el tema del indio, en el virreinato, en la emancipación, en el inicio de la república es Karen Spalding en su obra “De Indio a Campesino” (IEP, Lima, 1974), explicaba que el término “indio”, un término europeo, aplicado en tiempo de la conquista española a cualquiera que había vivido en las Américas antes de las llegada de los europeos. Y expresa que este término cuatro siglos y medio después define al sector más pobre del campesinado, con características particulares, como un lenguaje separado y ciertas creencias y prácticas populares. Y es más dice Spalding el grupo definido como indio en los siglo XVI y XVII no es el mismo que aquel definido como “indio”, en el siglo XX. Términos tales como “indio”, “negro” y otras palabras abstractas que definen a grupos de personas son conceptos sociales cuyo significado varía a través del tiempo. La palabra “indio” ha sido utilizada en el área andina, pero el significado y características de la gente que definía han cambiado cambiado considerablemente del siglo XVII hasta la actualidad (Spalding, K. Op Cit).

El racismo peruano es, en esencia, un racismo colonial. Manrique nos dice que se construyó a partir de las categorías mentales que portaban los conquistadores, forjadas en los conflictos que enfrentaron a los cristianos contra los musulmanes y los judíos en España en el crucial momento de su constitución como nación. (Nelson Manrique. Introducción al libro La piel y la pluma). Como toda ideología dominante, el racismo colonial no sólo fue portado por los colonizadores sino que fue interiorizado, y aceptado como «verdadero», por los grupos colonizados. Esto contribuyó poderosamente a la estabilidad del orden colonial. (Nelson Manrique.Op. Cit).

Tenemos citas que marcan un derrotero de la discriminación en nuestro país que algunos piensan son históricas, sin embargo, ella está “vivita y colendo” y aparece en gestos, en el compartir con otros, en la concurrencia a lugares públicos, en nuestro comportamiento cotidiano en la calle, en lugares públicos, en el trabajo, en el transporte, en donde discurre nuestra vida ciudadana y también en el hogar. Es decir, por más que en declaraciones hablemos de inclusión, de equidad, de respeto por el otro, en el día a día hacemos lo contrario ¿Qué significa eso?

Pensemos en lo que la escuela nos da, cómo hemos sido educados. “la escuela actúa como dispositivo de reproducción cultural de la conducta ciudadana: junto con los conocimientos transmite un sistema de lealtades, la competencia, la creatividad, la solidaridad o su ausencia, el autoritarismo y las jerarquías como forma natural de las relaciones sociales. Difunde todo un ‘currículum oculto’ que, en la práctica, funciona como uno de los más importantes disciplinadores que posee un Estado”. (Cecilia Lipszyc. La discriminación en la escuela: los iguales y los otros). Esto que lo aprendimos en la etapa de formación, “choca” con el modus vivendi cotidiano, con nuestro desempeño en el aula en donde muchas veces nuestros alumnos ya tienen inoculado el virus de la discriminación por actos, por palabras, conceptos y comportamientos del entorno familiar, por el barrio, la calle. ¿Es que seguimos marcados por este concepto que Deustua difundió con relación a los indios? ¿Qué hace el docente cuando trata de ser equitativo en el trato con los alumnos? ¿Qué hace el docente cuando trata de atender a todos por igual en las reuniones de aula con los padres de familia? Encontrarse con pensamientos y sentimientos afincados desde la cultura familiar y tratar de cambiarlos es un trabajo inmenso e intenso, que pocos valoran cuando “ningunean” al docente. Lo que hace el maestro en estas circunstancias es recurrir a su formación de pedagogo, de educador, para ponerse por encima de los escenarios y realidades. ¿Cuál debe ser su rol docente para enfrentar hoy a una inusitada diversidad cultural, y a un desdibujamiento generalizado de los patrones morales? Existe muchas maneras y recomendaciones para abordar el tema, por ejemplo la psicopedagoga Stella Maris Sastre afirma: “El mejorar las relaciones tiene que ver con el mejorarse uno mismo cada día, para ser un educador modelo en lo cotidiano; y esto, más que en el diseño de una clase, está en la esencia y en la conciencia de educar con el ejemplo. Por supuesto que no se puede aspirar a una perfección que no existe, pero sí tomar conciencia de que somos modelos de educación, partiendo por no fumar en la sala de maestros, por ejemplo” (DELTA Prensa, Córdova Argentina). A más de uno el discurso les “sonará” arcaico, caduco, pero es lo fundamental en el desempeño docente. Hoy los alumnos requieren modelos, no sermones, claridad en las ideas y consecuencia con las convicciones, y no el doble discurso que es patente y patético en nuestra sociedad. Sastre nos dice que “Es necesario que se puedan prevenir los episodios de discriminación tienen que formar parte de la currícula (sic) en forma activa y cotidiana: en el grado de estudios, en el recreo, en los paseos; de mil maneras se puede implementar la solidaridad y el acompañamiento. Las emociones son educables, pero aunque figura en la currícula (sic), no se trabajan lo suficiente. Por ello se debe trabajar desde el lugar de los derechos; hay algunas escuelas que lo hacen muy bien, por ejemplo, con respecto a los extranjeros, a los hermanos bolivianos y peruanos” (deltaprensa.blogspot.com) Se trata de ir construyendo desde el aula, desde la escuela el respeto por el otro que es diferente pues esto me enriquece como persona.

En las escuelas de nuestro país siempre encontraremos la diversidad y la discriminación y más en particular en lo cotidiano del aula en donde el conocimiento de nuestros alumnos nos permite identificar a quiénes estudian, quiénes son flojos, quiénes son los inquietos, quiénes son los que quisieran pasar desapercibidos, indiferentes, aquellos que no estudian pero son muy duchos copiando o soplando. Y si de raza se trata encontraremos blancos, cetrinos, negros, cholos, indios, chinos, japoneses, árabes, judíos, en fin un abanico de razas y procedencias, que nos hablan de la diversidad que hoy existe y que ya Arguedas nos los recuerda en sus obras, sobre todo en aquella que dirige a los maestros.

Trabajar en la diversidad demanda además claridad en el manejo de las emociones, de lo que exige cada cual la aplicación de una metodología intercultural, que nos permita sacar adelante a las personas en formación de acuerdo a sus características y particularidades. Si a esto le añadimos otras características y exigencias de acuerdo a la procedencia del medio cultural y socioeconómico de donde provienen, podremos apreciar que el maestro debe ser un artista para poder combinar conocimientos y aptitudes con el objetivo de educar y formar al estudiante.

Siguiendo la reflexión de Stella Sastre el maestro debe trabajar de manera conjunta con sus otros colegas y la dirección de la escuela, para abordar el tema de la discriminación, ni permitir, o ser cómplice voluntario del hecho. Por ello el docente debe estar atento a todo lo que diga el niño y debe considerarlo una persona inteligente, y que siempre puede ser más. También recomienda como tantas veces lo experimentan los docentes en el país, el trabajo en forma conjunta con la familia, en tanto agente coeducador. (Valentina Primo. Discriminación en la escuela. Argentina, 2008)

Pocos se ponen a pensar que más allá del maltrato y el desplante que lleva consigo la discriminación, ésta encierra secuelas psicológicas al punto de afectar el desarrollo de la personalidad del niño que se manifestarán en la baja autoestima, el bajo rendimiento al no poder rendir todo lo que puede, ser poco amigable, y otros rasgos más que sumados llevan al fracaso escolar. Y en algunos casos nido de conductas agresivas, antisociales y consigo mismo.

Educar en valores, se basa fundamentalmente en una formación integral y no en una etiqueta de moda. La responsabilidad de la escuela más allá de la moda es hacer de los niños buenos alumnos y buenas personas. ¿Qué resultados se puede mostrar de la proclamada educación en valores en más de una década? Es una concepción y enfoque interesante, pero se ha quedado en el discurso. Los hechos de la vida cotidiana nos responden.

El caso de la burla que se ha hecho por la poca preparación de la congresista Supa, ha puesto en evidencia que la discriminación está ahí, subyace en nuestra sociedad y existen quienes la utilizan, sin respeto por las personas y buscando justificación en razones de la sin razón, es decir como cuando en los dramas wagnerianos nos fijamos mucho en las motivaciones de los protagonistas, y muy poco en el papel que tienen aquellos personajes que de alguna forma se ‘enfrentan’ a los sentimientos y posturas de los protagonistas de turno.

Debemos reconocer que experiencias y procedimientos como éstos nos indican que aún nos falta mucho por construir e instruir en nuestra educación peruana. Lo que llama la atención es que ninguna autoridad del sector haya emitido un juicio sobre esta situación. ¿Con qué autoridad entonces se puede hablar de educación ciudadana, de educación inclusiva de educación en valores?

(08.05.09).

La comunicación en educación: una brecha que profundiza la inequidad

19 marzo 2009

En el país, en materia de educación, deben ponerse las cosas en su sitio y de una buena vez terminar con el discurso inconsistente, difuso, que no apunta a la consecución de objetivos, sino a la expectativa de conseguir una presencia política partidaria, antes que un real cambio educativo que trascienda el período presidencial y se proyecte en prospectiva.

La educación peruana no puede seguir siendo manipulada e ir sin rumbo, mientras se tengan responsables que se preocupan de la rama y no de todo el árbol. Las soluciones “parche” que se dan no erradicarán los males que padece la educación nacional. Y los panegíricos que el vice ministro de gestión institucional pronuncia en cada intervención en los medios son más de lo mismo, sin la dinámica ni la fuerza que debe tener toda gestión comprometida con una realidad que demanda respuestas inmediatas, planificación y no el actuar al filo del cumplimiento de fechas.

Improvisación, recurrir a discursos de moda que no responden verdaderamente a la demanda y necesidades de la población escolar, denotan poca intuición del hecho educativo y menos de la política educativa. El país ya no es ingenuo y sabe lo que es una buena educación. Tal vez no llegue a entender lo que es calidad, pues lo asocian a lo material (tela, calzado, ropa, útiles, carpetas, herramientas, comida, utensilios, etc, así somos de concretos), pero sí saben lo que es una buena educación: (que sus hijos sepan leer, escribir, expresarse oralmente y por escrito, que comprendan y desarrollen lo que leen, que puedan manejar algo más de las cuatro operaciones, que puedan raciocinar para resolver problemas, que sepan distinguir lo beneficioso para su desarrollo personal, que conozcan sus deberes y sus derechos, que sepan hacer trabajos manuales, que sepan desarrollar su curiosidad y conocimientos, que hagan experimentos, que desarrollen sus talentos (hoy las llamamos capacidades y competencias) ¿Entienden los padres de familia estos términos?). Cosas simples, cotidianas, que el buen saber y entender de la gente sencilla las valore, las haga suyas, las defienda y se comprometa con ellas. ¿Se ha pensado en un discurso que contenga todo esto y mucho más?

El pueblo, el ciudadano de zonas urbanas y del campo no se complica tanto la vida con especulaciones y enfoques teóricos y fintas políticas, se contenta con ver los resultados de su inversión (para hablar con conceptos que gustan a la economía), con la forma cómo los hijos se “conectan” con los procesos que se vienen dando en los diversos campos de la sociedad. “Tanta palabra nueva, me marea profesor, no entiendo”, dice un señor campesino de las laderas del río Chillón – Lima. “Mucha moda incomoda en educación” dice un profesor de Pueblo Nuevo en Chincha. ¿”De qué sirve tanta palabreja, si lo que quiero es que mi hijo sea como el “Goyo” (se refiere a Goyo Martínez, novelista peruano famoso que tiene parientes en La Banda- ), nos dice un padre de familia de La Banda, caserío de Ica en la provincia de Nasca. La simplicidad y la sencillez de los padres de familia son un indicador de que algo está fallando en el sistema y eso es la comunicación. ¿Tiene en cuenta este detalle la autoridad que comunica en educación?

Un enfoque del discurso educativo desde las perspectivas y comprensión del pueblo permitirá el establecimiento de un diálogo más comprensible, fluido en la perspectiva que todos apunten a la bondad de una educación útil y beneficiosa para el aprendizaje y conocimiento de los educandos, que les permitan ser ciudadanos que desempeñen sus roles en la sociedad. Esto no quita de ninguna manera que la profundidad del planteamiento pedagógico tenga su marco teórico, objetivos, estrategias, mediciones y todo aquello que una planificación demanda.

Lamentablemente en el discurso educativo oficial existe la utilización de palabras que no comunican nada al pueblo, todo lo contrario, lo confunden. La brecha entre las autoridades y el común del pueblo es muy grande aún. Además en el discurso educativo poco se ha hecho por desarrollar la comunicación. Por ello cuanto más “profesional” sea el contenido, menos atención se prestará al mismo. Cuando se dice que los padres de familia tienen el derecho a demandar una educación de calidad no la entienden como tampoco el que un derecho lleva consigo una obligación. El discurso oficial en educación además de ser confuso no permite establecer el vínculo que debe haber entre los interlocutores. ¿Será por ello que los padres de familia no acompañan los justos reclamos por la no aplicación del Proyecto Educativo Nacional y menos la demanda por un mejor servicio educativo? ¿Será que el Proyecto Educativo Nacional no lo hacen suyo porque no lo entienden? ¿Será por ello que tampoco defendieron los resultados de la Consulta? ¿Será también que poco importó el discurso de la emergencia educativa?

Algo de lo dicho debe ocurrir y es bueno revisar la forma de comunicación que requiere la educación para las mayorías. ¿El discurso no es demasiado académico? ¿Se tiene en cuenta que los escuchas son diversos?

Una revisión del discurso, hacerlo más pedagógico, pensar en el público receptor y no en quedar bien con la autoridad. Los maestros más célebres de nuestra patria han sido sencillos y no soberbios.
La comunicación en educación es un tema que debe abordarse con urgencia. Existe una brecha entre el emisor del mensaje y el receptor. La comunicación incide en la apropiación y organización que el aprendiz hace del mundo; es a partir del contacto con el otro o con los otros que puede desplegar habilidades y conocimientos mediante los cuales se adquiere estatura humana, ya que “para ser hombre no basta con nacer, sino que hay también que aprender” (Savater, 1997, El valor de educar). Es bueno que admitamos que olvidamos, casi siempre, que en los escenarios pedagógicos se vive un proceso comunicativo, en tanto que los sujetos implicados poseen este tipo de competencia y la capacidad de interacción. ¿Por qué?
Los valores, hábitos, habilidades y contenido temático de los programas, entre otros factores, constituyen el marco en función del cual se crean y reproducen imágenes cargadas de significación que orientan los imaginarios sociales, entendidos estos últimos como esquemas construidos socialmente que permiten apreciar “algo” como real y explicarlo de acuerdo a la realidad del sistema social en que se encuentre (Pintos, 1994 Más allá de la ideología. La construcción de la plausibilidad a través de los imaginarios sociales)).
Puede constatarse que en los últimos años se ha dado mucha importancia a la relación: Educación—Comunicación, pero poco se ha profundizado a nivel pedagógico. Por ello se reduce la comunicación a una norma, a una directiva, a publicar un texto en el portal oficial del Ministerio de Educación, sin tener en cuenta que la educación, hoy, es construcción de significados que tienen como base la comunicación; entendida como el conjunto de recursos personales, psicológicos y pedagógicos que un profesor o profesora utiliza o puede utilizar en su relación con los estudiantes para establecer una buena comunicación cargada de sensibilidad y afectividad para ayudarles en su crecimiento personal; con conocimiento psicopedagógico de la práctica pedagógica diaria en donde la comunicación democrática surja libremente dentro de un clima de paz y de progreso.

Estamos asediados en toda nuestra vida por códigos tecnológicos y ello exige a los educadores y sobre todo a las autoridades responsable de la política educativa contribuir con su mensaje a la formación de docentes críticos, y creadores, capaces de asumir actitudes de reconfiguración, construcción y búsqueda del verdadero significado de las imágenes y símbolos en el que niños, jóvenes y adultos estamos inmersos para no permitir el conformismo y la alienación respecto a la realidad.

La aparición y el desarrollo de los medios de comunicación electrónica en el siglo XX han contribuido de forma muy significativa a la configuración de nuevas formas de estructura social y a la consiguiente redefinición de las formas en que los agentes sociales construyen su experiencia del mundo. ¿Se toma en cuenta esta situación? ¿Por qué mecánicamente se cree que existe un mejor rendimiento en las pruebas que rindieron los maestros? ¿Ha sido por la calidad de la capacitación o porque la estructura de la prueba fue menos rigurosa? ¿Por qué se dice que nuestros alumnos han avanzado en matemáticas y comunicación solamente, si la educación es integral? ¿Nos están vendiendo gato por liebre?
Es necesario que autoridades y docentes reflexionen sobre cómo se da el proceso de comunicación y la manera cómo lo articulan con sus propias expresiones, en interacción con los otros, incluyendo la informatica y los medios de comunicación en general.
Los especialistas en comunicación recomiendan que para que ésta se de, y para que la persona a quien se dirige el mensaje comprenda, es necesario utilizar signos. En la educación tradicional ha primado el modelo unidireccional de comunicación y pareciera que aún en este primer decenio del siglo XXI, seguimos cautivos de esta manera de comunicarnos cuando se tiene el poder y el gobierno. Esto “congela” el mensaje y hace que el mensaje educativo se cumpla y reproduzca fielmente, al pie de la letra. El docente y el pueblo en general no tienen oportunidad de interactivar. El mensaje no tiene retorno, no se nutre del parecer de los receptores, no hay respuestas, ni lo que se llama comunicación de doble vía.

Hoy se postula una sociedad democrática, participativa y equitativa donde el modelo de comunicación se denomina horizontal. En educación el uso pedagógico de las nuevas tecnologías demanda la interactividad (por teléfono, fax, Internet, correo electrónico, messeger, chat, blog). Cuando la autoridad educativa elabora un texto escrito, un texto a ser leído en telepronter, o un docente elabore material audiovisual deben pensar respectivamente en el público escucha, en sus colegas, en los padres de familia y en las mejores posibilidades para una mejor comprensión y con reflexión pedagógica. El mensaje debe sintonizarse alrededor de saberes establecidos y además en las posibilidades de formación. ¿Acaso eso viene ocurriendo?

Finalmente, cuando se dice que en el país en educación se produce una “revolución silenciosa”, hemos rescatado unas declaraciones de un educador de la Universidad nacional de Cuyo – Argentina, Daniel Prieto Castillo, que nos puede servir de reflexión, en este poner el énfasis en la comunicación educativa y el nulo esfuerzo que existe: “El primer pilar es la gente. No se puede refundar el sistema educativo en contra de los protagonistas del sistema educativo. Hay una enorme cantidad de experiencias que hay que rescatar, que hay que destacar, que reconocer. No se puede crear algo sobre la base de campo arrasado, diciendo que la gente está totalmente equivocada. Ya sabemos que nadie está totalmente equivocado. Este es un punto fundamental. Cuando digo la gente estoy hablando de los docentes, que son actores permanentes del sistema…”

“El día a día significa, digo ahora, un reconocimiento de la dignidad de nuestro trabajo, que incluye salarios porque nadie se construye como educador o educadora a base de limosnas, basada en un buen trato institucional y social. Hemos sido sometidos durante demasiado tiempo a un maltrato continuo que termina por minar la autoestima, el entusiasmo, las vocaciones. No se puede refundar nada sin seres felices con su tarea. El día a día representa el espacio de la mayor transformación a la que debería aspirarse para volver a colocar la educación en el centro de la sociedad. Tamaña empresa no se logra con tecnologías, ni con reformas desde la cúpula. Se logra en una relación entre seres humanos que sienten, y lo aprecian,…, que la sociedad toda, y de manera especial su clase política, han decidido tomarse en serio todo lo dicho en torno a la importancia de la educación. Pasa aquí a primer plano la comunicación en la educación: volver a tejer la trama comunicacional, la trama humana de nuestro sistema, no será tarea sencilla, pero la presencia de experiencias pedagógicas riquísimas en creación, en convivencia y en interaprendizaje muestran que en el mismo sistema está parte de la clave. No se puede refundar nada sin aprender de uno mismo, y ese “uno mismo” se expresa en las muchas experiencias pedagógicas decisivas (para la vida de los educadores y de los estudiantes) que existen en nuestro país.”

Sin duda un mensaje a tener en cuenta luego de la euforia oficial por los “logros” en educación. Para terminar ¿cómo hacer llegar el mensaje de la buena educación y que la comunidad lo haga suyo si obviamos el tema de la interculturalidad? No se apropiarán del discurso y planteamiento educativo sino lo dirigimos también para las zonas rurales, andinas y de la selva. Esa brecha comunicacional es también una señal de inequidad.
(13.03.09)


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