Posts etiquetados ‘Política educativa’

“No basta” A propósito de la Movilización Nacional por la Transformación de la Educación y el Buen Inicio del Año Escolar 2012.

21 diciembre 2011

“no basta con llevarlos a la escuela a que aprendan
porque la vida cada vez es más dura
ser lo que tu padre no pudo ser
no basta que de afecto tu le has dado bien poco
todo por culpa del maldito trabajo y del tiempo
no basta
porque cuando quiso hablar de un problema
tu le dijiste niño será mañana es muy tarde, estoy cansado”
(Franco De Vita: NO BASTA))

Hacia una ilusión.
El martes 13 de diciembre se dio inicio a la llamada “Movilización por la Transformación de la Educación y el Buen Inicio del Año Escolar 2012. Indudablemente se requiere romper la inercia que el gobierno pasado dejó en el sector.

La movilización supone poner en marcha en este caso actividades dirigidas a un fin determinado que es la transformación de la educación y el buen inicio del año escolar. Significa convocar y promover un acompañamiento de la sociedad por parte de instituciones y organizaciones, al proceso que se inicia.

¿Quién no puede estar de acuerdo en centrar todo el proceso del cambio educativo en el sistema de aprendizaje del educando, cómo lograr que los estudiantes aprendan y cómo se puede llegar a un acuerdo en lo que se quiere que aprendan? Además, ¿quién no puede estar de acuerdo con el deseo de iniciar el año escolar 2012 donde todos los niños, niñas y adolescentes del país cuenten con maestros oportunamente contratados, textos y materiales educativos distribuidos, y aulas seguras, saludables y en buen estado?

Poniendo limón al dulce
No dudo que es un esfuerzo grande el haber elaborado esta propuesta en la que todos deseamos que la educación mejore para todos en un país diverso e intercultural. Sin embargo, cuando no se parte de una evaluación de cómo se encontró el sector y cómo ello no se conoce y menos se denuncia, es como poner toda la basura debajo de la alfombra. Y en un espacio poco limpio no puede ponerse nuevas ideas y conocimientos porque corren el riesgo de contaminarse.

En un gobierno que se dice transparente y en un sector como el educativo que exhibe su portal de Transparencia, no puede permitirse pasar desapercibido lo que los docentes y la comunidad educativa sienten lo que se hizo en el gobierno anterior en aras de la calidad de la educación. Nunca se tuvo una política educativa y se fue de tumbo en tumbo, merced a la “inspiración megalómana” del Presidente de la República que “iluminaba” a su ministro y sus vices para que deambulen en el camino a seguir. Porque no quisiéramos que esta ilusión y esperanza diseñada y presentada fracase es necesario denunciar y proponer.

Había en las jornadas de protesta magisterial una consigna que se repetía: “protesta con propuesta”. Al principio se decía que eso debilitaba la denuncia, que debería forzarse y tensionarse hasta que “la patronal” cediese. Que construir la propuesta era como hacerles la tarea. Mucho hubo que bregar en sentido contrario. Hasta que se comprendió que los maestros podíamos plantear propuestas viables desde un enfoque magisterial.

La propuesta e invitación para la “Movilización Nacional por la Transformación de la Educación….” no debe quedarse sólo en anunciar una estrategia para lograr mejores aprendizajes en los estudiantes y el cumplimiento de las metas para mejorar la educación en el país.

Es necesario precisar, enfatizar cuáles son las ideas centrales que guiarán las acciones y decisiones hacia futuro. Habrá que explicar por qué se hace el nuevo enfoque. ¿Qué cambios se hacen de acuerdo al contexto? ¿Qué respuestas a nuevas demandas se dará para enfrentar las exigencias de este nuevo siglo? ¿De qué supuestos parte este llamado a la movilización para la transformación de la educación?

En una entrevista a un diario local, esta semana (EL COMERCIO.12.12.11) al vice ministro de gestión pedagógica nos enteramos de los cambios de la nueva propuesta educativa. “Hay un cambio desde las actividades y en el enfoque mismo, centrado en los aprendizajes. Lo fundamental es el traslado de una serie de acciones que siempre ha tenido el Estado en educación, en dar infraestructura, textos y capacitaciones, a una acción que busca centrarse en los aprendizajes de los estudiantes y eso implica una renovación de la dinámica que existe en las instituciones educativas. En términos de enfoque es el cambio principal.” Del lanzamiento anunciado sólo el diario oficial da cuenta escueta de lo realizado, opacado por declaraciones de la Primera Dama sobre un tema de coyuntura. :

También dijo el vice ministro que “En lugar de centrarnos solo en matemática y comunicaciones, estamos ampliando a ciudadanía, ciencias y actividades técnico-productivas. Por otro lado, cerrar las brechas de desigualdad que hoy existen en educación. Estamos buscando una reinversión de la institución educativa, que casi no ha variado en un siglo. Queremos una institución que promueva la actividad y la creatividad de los estudiantes, y que tenga un buen clima de convivencia”.

El discurso de la Ministra el día del lanzamiento de la campaña “Cambiemos la educación: cambiemos todos” estuvo salpicado por anuncios que requerirían un orden para poder analizar la política educativa que se quiere impulsar con esta movilización. Enumeramos según el reporte del Portal del Ministerio de Educación y el diario oficial algunas medidas: – se fortalecerán las capacidades básicas de 160 mil docentes en el país; – se brindará acompañamiento pedagógico a 21 mil instituciones educativas el año 2012. Además se señaló que a estas estrategias para mejorar la calidad de la enseñanza se suman otras: – organizar concursos de especialización docente para 10,000 profesores; realizar concursos para 10 mil maestros de Primaria, profesores y promotores de Educación Intercultural Bilingüe,; – acompañamiento pedagógico que busca un proceso de aprendizaje colectivo donde los docentes con mejor desempeño y preparación ayuden a los demás maestros, para que al final todos se beneficien y mejoren la enseñanza en su conjunto; – la gestión educativa tiene que ver con ser efectivos, en el sentido que el Ministerio se organice para todas las cosas sucedan bien; – textos escolares que lleguen a los colegios del país antes del inicio de clases 2012:; – el sector se organiza para que los maestros estén a tiempo en las escuelas y que tengan contratos oportunos; – contar con sistemas de información y de planificación que permitan aligerar los trámites administrativos, para ello se está realizando un proceso de reingeniería que permita una gestión más ágil, planificada y transparente; – contar con una infraestructura digna; – hacer que la gestión escolar se responsabilice por los aprendizajes y se garantice un clima de convivencia respetuoso; – se buscará un diseño curricular que priorice no sólo los aprendizajes de las áreas lógico-matemáticas y comprensión lectora, sino también de ciudadanía para que los estudiantes sean conscientes de sus derechos y responsabilidades en la sociedad.” (EL PERUANO,14.12.11).

Expresó también que la campaña busca una profunda transformación de la educación en el país con la participación de docentes alumnos, padres de familia, sociedad civil y autoridades. También expresó la ministra que “…para lograr el cambio se establecieron compromisos básicos como convertir los salones de clase en aulas abiertas e inclusivas, centradas en el estudiante, respetuosas de su diversidad y alentadoras de su creatividad.”

Sin duda, una enumeración basta. Pero nos preguntamos cuánto tiempo llevará poner esto en clave de ley, de directiva, de norma en el marco de una política educativa inclusiva, intercultural, bilingüe.

También queremos poner en evidencia que más allá de las propuestas novedosas existe un olvido del maestro. No basta decir que se revaluará al aula, a la institución educativa, que se capacitarán miles de docentes, sino qué hacer para revertir años de cierto desprecio por este profesional que hace todo lo posible por que el aprendizaje de los alumnos responda a los objetivos nacionales, regionales, locales. ¿No merece un gesto? ¿Por qué convocarlo a que cumpla y no para que aporte?

¿Y el maestro cómplice o adversario?
El maestro no debe ser considerado sólo como un trabajador del proceso educativo. Es el actor del que depende que el proceso educativo sea realizado. Sin duda la literatura sobre el perfil, la formación del docente, y demás calidades que se requiere, es abundante y las propuestas para que retome el liderazgo son diversas. Pero casi nunca del agrado de quien ejerce la dirección nacional de la educación. Todo lo contrario existe una leyenda negra como sino pues al ejercer el derecho a sindicalizarse, como si lo volviese “enemigo” de la educación. ¿Por qué? No es el caso de hacer un recuento de hechos, sino todo lo contrario, empezar a construir un tratamiento diferente para el docente acorde con lo que un profesional demanda y una persona merece.

Por ello en medio de este enunciado de medidas tender puentes de diálogo para los docentes es importante. Además deben tenerse claras las providencias a tomar y no desconcertarlos con anuncios que denotan promesas y no un panorama concreto donde puedan planificar su vida ciudadana, de familia, de miembros de una comunidad.

Una buena educación debería entenderse como un proceso formativo, contextualizado, pertinente e integral que piensa en el alumno y en el docente en consonancia con todas sus potencialidades para pensar, hacer, decir y sentir. No sólo a los alumnos también a los maestros debe continuárseles formando en la práctica como sujetos para un proyecto colectivo de presente y de futuro; como ciudadanos que ejercen sus derechos y que aportan a la construcción de una sociedad democrática. Por ello la educación es un derecho humano y es responsabilidad del Estado, de los docentes y de la sociedad garantizarla para todos. No debería establecer denominaciones de malos docentes y otros adjetivos que degradan por diferencias políticas antes que profesionales. Por ello es preciso diseñar una manera de formarlos adecuadamente, en instituciones dignas, en modos colectivos de funcionamiento y en evaluaciones que tengan un sentido pedagógico y no punitivo. Un gesto en ese sentido promovería una modificación en la forma de concebir lo que debería ser la formación del docente que el sistema educativo requiere. Un modo de configurar el trabajo de enseñar y aprender y los mecanismos de la evaluación. Asimismo en recuperar el liderazgo que tuvo en la comunidad.

Poco favor se hace cuando el maestro se entera por algunos medios de determinadas medidas que debe cumplir o de determinadas decisiones que implican un cambio en su quehacer profesional. ¿Por qué no existe un trato preferencial con quien es el principal motivador del proceso educativo?

Concluyendo
Los dados están jugados y llama la atención la indiferencia de los medios y de la comunidad ante la convocatoria a la Movilización. Hace falta un diseño de la difusión y comunicación de la política educativa en serio. Se ha establecido una manera de jerarquizar las comunicaciones en contra de los derechos a estar informados de la persona. Y lo vemos diariamente. Eso también debe cambiarse. La movilización se desarrollará a contracorriente. Es necesario tener un discurso coherente y hacerle llegar a los docentes para que se sientan copartícipes del proyecto.

Finalmente todo esto sería posible si se da un cambio en la forma y manera de gestionar el Ministerio de Educación, las Direcciones Regionales, las UGEL y la forma de dirigir una institución educativa.

No basta anunciar los cambios que se harán. Es necesario dejar la verticalidad y acoger la horizontalidad, la comunicación, saber escuchar, ser tolerantes, democráticos. Los compromisos se ganan con gestos antes que con anuncios e innumerables normas. La inclusión social en educación empieza con la voluntad política, decisión y gestos. Alain Tourraine decía “Hemos abierto nuestras economías; ahora hay que volver a abrir las puertas de la sociedad a todos los que fueron excluidos y arrojados a espacios donde se reúnen la desesperación y la violencia”.

La inclusión en educación debe palparse parafraseando a Hopenhayn, (Revista Pensar Iberoamérica Nº 0 Madrid. 2002) “… con una presencia más equitativa de los múltiples actores socioculturales en la deliberación pública, y con un pluralismo cultural encarnado en normas e instituciones. ¿Será posible? (17.12.11)

DE LAS PROMESAS A LOS HECHOS ¿Una lección de educación cívica?

15 diciembre 2011

Somos un país en crecimiento ¡qué duda cabe!… Somos un país que a pesar de tener una cultura milenaria, seguimos creyendo en quienes “venden” con palabras efectistas ilusiones, que saben no se concretarán. Somos un país en donde el ilusionista y el profeta de desastres tiene más crédito, que quien hace un llamado a la razón y no al sentimiento puramente cuando de elegir se trata. Somos un país que se “reinventa” cada cinco años, como si fuera fácil “rebobinar” el tiempo para que todo siga igual. Somos un país que se contenta con la mediocridad de muchos y la sensatez de pocos. Somos un país que olvida y no construye, que siente que la ganancia política es un cheque en blanco para “pisotear al adversario”. Somos un país diverso donde no valoramos lo nuestro ni respetamos, ni somos tolerantes y creemos en la democracia mientras nos sirva, sino la rechazamos por fundamentalismos de derecha e izquierda.

¿Puede hablarse de educación ciudadana, educación para la democracia, educación para el desarrollo cuando como telón de fondo en el diario vivir tenemos contradicciones permanentes y pocas ganas de cambiar tanto en la derecha como en la izquierda, o como se habla hoy entre demócratas y fundamentalistas?

Las respuestas tienen un sonido hueco, poco verídico, muy ceñidas a las recetas que da el marketing, sintonizadas con la ocasión, menos que con la razón y el buen criterio. Hacer un recuento de actividades centrales de nuestra vida democrática desde una perspectiva crítica bien le haría a nuestra formación cívica, ciudadana y a la docencia que debería desarrollarse en las aulas. ¿Recuerdan lo que ocurrió con el contenido de libros de ciencias sociales para secundaria que se atrevieron a tratar el tema del terrorismo? ¿A qué llevó tanto escándalo? A la destitución de un funcionario y rasgarse las vestiduras de las altas autoridades que nombraron al funcionario destituido. Triste sino para quienes vivimos una democracia recortada y tutelada por quienes “velan” por valores y acontecimientos que podrían guardar la memoria de hechos vividos por generaciones recientes. ¿En qué cúpula de vidrio se quiere formar a los estudiantes cuando la realidad los tira de un lado el consumismo y de otro constatar que muchos no pueden aspirar a lo que las vitrinas exhiben y los diarios difunden y les “venden” una imagen de bienestar falso? ¿Quién cuida de este mal que se inyecta cotidianamente? Por ahí existen algunos Savonarolas enquistados en las llamadas instituciones tutelares de la patria, pero debemos tener cuidado porque no son especie en extinción, se reproducen vía las redes sociales. ¿Cómo desarrollar lo mínimo que el currículo recomienda sobre educación cívica y ciudadana sin faltar a la verdad?

Las lecciones de estos días de demandas con paralizaciones, tomas de carreteras, deberían ser analizadas sin temor, pero con mucho rubor por quienes defienden un estado de derecho. Difícil situación, pero es necesario afrontarla y sacar conclusiones y no postergarlas para el que viene detrás.

ANTECEDENTES / ELECCIONES
Estos acontecimientos recientes tienen un antecedente que se acunó en las elecciones pasadas. ¿Alguien recuerda este hecho trascendental para la democracia del país? Las elecciones presidenciales del 2011 fueron muy esperadas. Muchos candidatos, y suspenso hasta la segunda vuelta. Pocos recuerdan el contenido de los mensajes. Unos dirán que ya veníamos de una fatigosa campaña electoral municipal y otros que los candidatos ofrecían más de lo mismo. ¿Indiferencia? ¿Descrédito? ¿Más de lo mismo?

El sainete en que se convirtió la jornada electoral presidencial nada nuevo nos presentó, nada convincente fueron sus mensajes, menos los personajes que las pregonaron.

Los conflictos de estas semanas nos dicen qué débil es nuestra formación ciudadana, cívica, democrática, que no existe clima para dialogar y de una parte se recurre a medidas de fuerza y de la otra invitación al diálogo. Ambas formas y maneras que en democracia y en el ejercicio de derechos deben respetarse, pero sabiendo distinguir que existe el respeto al otro ahí donde empiezan sus derechos.

Ejercemos una democracia que se sustenta aún en intereses particulares y no en principios superiores donde la persona debe ser respetada. Se sustenta en promesas echadas al viento irresponsablemente, sin pensar en su trascendencia y sus consecuencias.

El conflicto de la mina Conga debería marcar un punto de quiebre para hablar de democracia, lo que implica, de los líderes políticos y su rol, de los partidos políticos, las instituciones y la recurrente participación de la ciudadanía. Temas éstos y otros que requieren no sólo la participación de la sociedad toda.

En este sentido el rol de la educación en la formación ciudadana es importante. No basta analizar si el currículo trata sobre los temas, sino cuán flexible es para que sean integrados cuando es menester. Además hasta qué punto el docente está preparado y formado para hacer docencia sobre estos temas.

LA REALIDAD
El país venía fatigado de una verborrea mitómana que arrasaba voluntades y resistencias. El país maltratado y con muchos pasivos asumidos en nombre de la democracia, invitaba a elegir un rostro nuevo aunque su mensaje no fuera tan convincente.

En el poder y transcurridos los primeros cien días, empezaron los nubarrones que luego desataron tormentas. A pesar de que la Defensoría del Pueblo (DEFENSORÍA DEL PUEBLO. Reporte de Conflictos Sociales Nº 92. Octubre, 2011) había advertido de los conflictos sociales latentes, desde el poder se empezó a mirar las exigencias como manejables desde el manto de promesas de la campaña. Pero el pueblo no olvida, el pueblo tiene memoria y empezó a poner en la mesa las exigencias mondas y lirondas. No es sólo el caso de Conga, o el de Andahuaylas, o el de Cañete, son otros tal vez de menor intensidad y menos importantes desde el nivel en que se apreciaran. Pero son exigencias latentes.

Además la Defensoría ha tenido la prudencia de definir qué se entiende por conflictos sociales. Así expresa que “El conflicto social debe ser entendido como un proceso complejo en el cual sectores de la sociedad, el Estado y las empresas perciben que sus objetivos, intereses, valores o necesidades son contradictorios y esa contradicción puede derivar en violencia.” (Op.cit.). Dice además que “El conflicto es inherente a la vida. Es una característica natural e inevitable de la existencia humana y de la interacción social. Advierte además que “Conflicto y violencia NO son lo mismo. La violencia es la manifestación destructiva del conflicto social.” (Op.cit.).

El informe es bastante pedagógico. El problema es que quien lo lee –si lo hace- tiene serios problemas de comprensión lectora y más de análisis político e interpretación de hechos y sucesos de la coyuntura, si antes no está formado.

El Estado cuenta por lo expresado en este Reporte de 68 páginas, con elementos importantes para prevenir y diseñar una estrategia para actuar. Además con las Alertas Tempranas que se envían a los sectores. ¿Dónde se quedan? ¿Quién tiene la responsabilidad de analizarlas?

¿Qué sucede en nuestras instituciones educativas? ¿Acaso no serían estos informes un material importante para preparar las clases y darles lectura a algunos capítulos e interpretarlos de cara a la realidad de cada localidad? ¿eso no es docencia?

Algunos dirán que esto es adoctrinamiento, otros politización. Evitarán tratar estos temas por temor a cierta represalia. Años de oscurantismo en educación política hacen que se haya renunciado a lo que debe ser la educación ciudadana y cívica. No es suficiente guardar las formas (elecciones de delegados de aula, elecciones de municipios escolares, y otros), sino el fondo, el contenido de aquello actos.

ALGUNAS CONCLUSIONES
Lo que viene sucediendo estos días de tensión y de falta de un ejercicio democrático de derechos deben hacernos reflexionar ¿hacia dónde vamos? ¿qué buscamos? ¿qué queremos como país, como sociedad? ¿qué clase de formación cívica y ciudadana se viene dando en nuestras escuelas?

- Los sucesos de estas semanas en tres provincias de Cajamarca nos llevan a preguntar ¿por qué no se dio especial tratamiento a las alertas que se daban desde la Defensoría del Pueblo? ¿Qué demuestra esta falta de previsión? ¿Falta de preparación? ¿Falta de equipo de analistas? ¿Qué fuerzas intervienen en estos conflictos que impiden el diseño de una política a seguir desde el Estado?

- Quienes ejercen el poder, no lo hacen desde sus promesas, ni desde los documentos oficiales, presentados. Todo lo contrario, lo hacen desde la coyuntura política. Los principios y consecuencias quedan guardados por prudencia, hasta que se desencadenan los conflictos a través de procesos previsibles.

- El y los conflicto/s que se viven estos días no pueden ser ajenos a nuestro desarrollo curricular. No sólo a lo pertinente a formación ciudadana y cívica, sino comprender toda la educación de nuestros alumnos. Hemos podido ver en imágenes cómo adolescentes han estado marchando con los movimientos campesinos por calles y plazas.

- Los medios de comunicación sin excepción han tratado y tratan en sus primeras planas el tema y el problema. Pero informan desde una ribera y ¿quién informa desde la otra, donde están quienes tienen otra opinión, otra versión?

- Los docentes deberían prepararse más allá de sus inclinaciones y tendencias, de manera objetiva mediante la consulta a expertos de manera interdisciplinaria, para tener un conocimiento y mensaje pedagógico claro. Forma parte de la formación ética y profesional.

- Al igual que los docentes de ciencias recurren al laboratorio o visitan fábricas para que los alumnos aprendan directamente y luego replican los básico en el laboratorio escolar; quienes tienen la responsabilidad de la formación cívica deberían analizar los temas y los hechos que se tornan nacionales y no locales, pues es parte de la formación ciudadana y cívica.

En la política una cosa son las promesas y otra los hechos. Las promesas que convocan sentimientos y los hechos que responden a una realidad que permanentemente nos hacen poner pie en tierra. No se trata de formar partidariamente sino políticamente a los futuros ciudadanos. Es parte de la formación ciudadana y cívica que la institución educativa debería proporcionar. Si no se tratan los fundamentos de análisis en la escuela tendremos ciudadanos indiferentes, pusilánimes, desaprensivos, no comprometidos. Y eso no es lo que queremos en educación. Todo lo contrario. Pero eso demanda un sistema educativo que promueva el conocimiento, la reflexión, el compromiso. La formación cívica y ciudadana debe orientarse a fortalecer el desarrollo de la democracia como un sistema de vida sustentado en la convivencia solidaria. Es urgente ahora cuando un estudio de Ciudadanos al Día nos informa que “Solo el 51% de los peruanos sabe qué es la democracia,… en base a información del INEI (2010)”. Estamos a tiempo. (10.12.11)

Nota: al momento de enviar este artículo se ha conocido la noticia de la renuncia del Primer Ministro Salomón Lerner. Cayó el primer gabinete el presidente Ollanta Humala. Ha sido designado como primer ministro quien fuera ministro del interior coronel en retiro Oscar Valdés Dancuart.

IGUALDAD, EQUIDAD, SOLIDARIDAD, INCLUSIÓN ¿Será posible en educación?

5 diciembre 2011

En estos tiempos convulsionados y que fueron previstos (Ver Reporte de conflictos sociales de la Defensoría del Pueblo Nº 92), sin que se les ponga la debida atención, preocupa que la agenda del gobierno esté compuesta por la herencia recibida antes que por el desarrollo de propuestas que se sustentarán en la política educativa. 2012-2016.

El punto de quiebre entre el gobierno anterior y el actual en educación aún no se ha dado. Quienes siguen la coyuntura, se habrán dado cuenta de una serie de actividades que tienen su punto de inicio en la presentación de la Ministra ante la Comisión de Educación del Congreso (septiembre, 2011); exposición de la Política Educativa ante el Acuerdo Nacional (octubre 2011), la exposición ante la Comisión de Presupuesto. ¿Pero quién “traduce” a la opinión pública el mensaje que encierra este esfuerzo nuevo por mejorar la educación nacional? ¿Esta información representa las bases de la revolución educativa? ¿Se han divulgado de manera suficiente los power point utilizados en estas exposiciones? ¿Se conocen las prioridades de política expuestas?

Se necesita más que buena voluntad y formar un equipo técnico profesional interdisciplinario que se imbuya del PEN y diseñe creativa y políticamente las estrategias de comunicación a seguir, más allá de las recomendaciones externas.

A continuación una breve descripción de nuestra realidad y los desafíos que encierra y en el cual deben involucrarse los docentes, en primer lugar, luego los padres de familia y toda la comunidad.

EL ESCENARIO EDUCATIVO (FUENTE. Exposiciones de la Ministra ante el Congreso de la República, el Acuerdo Nacional y la sustentación del Presupuesto del Sector)

Total alumnos: 8,6 millones de alumnos [6,4 millones en Público (75%) y 2,2 millones en Privado (25%)]; [6,9 millones en Urbano (80%) y 1,7 millones en Rural (20%)].

Total docentes 496 mil [325 mil en Público (65%) y 171 mil en Privado (35%)]; [406 mil en Urbano (82%) y 90 mil en Rural (18%)]

Total instituciones educativas: [75 mil instituciones educativas (52 mil en Público (75%) y 23 mil en Privado (25%)]; [43 mil en Urbano (55%) y 32 mil en Rural (47%)]

Total Programas: 19 mil programas [19 mil en Público y 0 en Privado]; [7 mil en Urbano y 12 mil en Rural]

Alumnos por niveles educativos
Educación Inicial: 1,4 millones de alumnos [Cunas y jardines infantiles: 78%; Programas: 22%]; 64 mil docentes [Cunas y jardines infantiles: 97%; Programas: 3%]; 21 mil instituciones educativas y 19 mil programas

Educación Primaria: 3,7 millones de alumnos [Polidocente completo: 76%; Polidocente multigrado: 19%; Unidocente multigrado: 5%]. 200 mil docentes [Polidocente completo: 75%; Polidocente multigrado: 20%; Unidocente multigrado: 5%] 37 mil instituciones educativas [Polidocente completo: 36%; Polidocente multigrado: 38%*

Educación Secundaria: 2,6 millones de alumnos [Presencial: 99.5%; A Distancia: 0.3%; En alternancia: 0.2%]. 174 mil docentes [Presencial: 99.6%; A Distancia: 0.2%; En alternancia: 0.2%].12 mil instituciones educativas [Presencial: 98.7%; A Distancia: 0.9%; En alternancia: 0.4%]

Las cifras hablan por sí solas. Los diagnósticos realizados por investigadores las han presentado de distinta manera. Sin embargo la brecha se ahonda a pesar de la inversión, a pesar de las reformas de las reformas realizadas.

¿Qué se hizo en las dos últimas décadas con la educación nacional? Mucho discurso, muchas promesas y poca voluntad política. ¿Qué pasó con lo que ahora es un mito de “las lecciones aprendidas”. ¿Por qué hemos sido fáciles en etiquetar las acciones educativas, si la base y fundamento de la educación y su política no fueron transparentes?

Un pedagogo de Bilbao, Jon Igelmo Zaldívar (Bilbao, 1982) nos dice en su escrito sobre Augusto Salazar Bondy que le sorprende haber encontrado “… la tendencia que en esta región se tiene de buscar referentes teóricos españoles o europeos para fundamentar la práctica educativa organizada. No es sencillo encontrar las razones de este fenómeno, y mal encaminados estamos si nos atenemos a la comparativa de lo estudiado a ambos lados del charco.” ¿Por qué no aprendemos de una vez a revalorar nuestro pensamiento pedagógico, educativo? Y agrega explicando por qué le dedica tiempo para el estudio de Salazar Bondy que es necesario, “… abrir un espacio para la reflexión en torno a la trayectoria y el pensamiento de uno de los intelectuales más destacados para la pedagogía de América Latina quizá sea un ejercicio de remar, otra vez más, contra la dirección de la corriente predominante.” (http://www.madrimasd.org/blogs/pensamiento_pedagogico_radical/2008/03/01/85678)

A nuestra educación le ha faltado y falta doctrina y programa que articule las propuestas que surjan desde quienes son los protagonistas y actores del proceso educativo. Las cifras enunciadas anteriormente son un reto y un mentís ante tanta alharaca mitómana de quienes ejercieron el poder. ¿Por qué tener que iniciar cada cinco años como si no se hubiera realizado nada? ¿Por qué no se trabaja para que lo planteado en el Acuerdo Nacional –no sólo referido a los recursos- sino a la esencia de la política educativa, sea un compromiso trascendente por lo menos para una generación?

Pero para lograr ello hay que ir a contracorriente “desfaziendo entuertos”, “intereses” promovidos por quienes prefieren las metas económicas a la formación de la persona. Como herencia recibimos desde los 90 un Decreto Legislativo Nº 882 Ley de la Promoción de la Inversión en Educación. Todos las señalan como la causante del caos educativo, sin embargo nadie se atreve a enmendarla, a derogarla. Así estamos. Así seguimos rumbo a un nuevo año que debería significar un punto de quiebre. La comunidad educativa espera alguna señal.

DESAFÍOS
La educación se dice que es el motor del desarrollo, sin embargo a ese motor no se le proporciona lo que requiere para poder funcionar. Hasta hace unos años el sector educación era el coto preferido de congresistas y autoridades del gobierno de turno para colocar a sus recomendados, así no tuvieran la preparación requerida. Hoy es el espacio apetecido por los dueños del capital para poder hacer sus propuestas y ejecutarlas. Es la época, dicen unos, otros que son reglas y exigencias del mundo globalizado. Y hasta se ha inventado la alianza público-privado para realizar aquellas cosas que no pueda realizar el Estado por falta de recursos.

¿Qué hacer en estas circunstancias? ¿Cómo romper la inercia de tanta insensatez cometida en aras de alcanzar la mejor educación según las conveniencias?

Concretar determinados principios que deben estar en la base de la política que se promueve con los actores y protagonistas del hecho educativo en la sociedad: los maestros y estudiantes.

Considero que se debería tener claro lo que se quiere cuando se habla de términos como igualdad; equidad; solidaridad, inclusión, que se tornan desafíos, en un escenario signado por la inequidad, la desigualdad, las brechas. Ahí tenemos cuatro palabras que encierran conceptos políticos y pedagógicos que en el discurso no quedan claros.

- Igualdad: ¿cómo conseguirla en el campo educativo, si además de las cifras las brechas que existen tienen el signo histórico de una política que excluye? La igualdad de derechos debería construirse desde el marco normativo y debería servir de base para todos los pactos y consensos y debería reflejarse estableciendo más oportunidades para quienes menos tienen. Además “…se debe educar para ser personas con los mismos derechos naturales, las mismas posibilidades y teniendo en cuenta las innumerables diferencias interpersonales; y para ello, los educadores deberíamos deconstruír al tiempo que facilitar una estructura mental con base de igualdad en lugar de fundamentarla sólo en la responsabilidad y compromiso”. (Colectivo Paideia Mérida (Badajoz) España)

La educación en la igualdad y para la igualdad debería por ejemplo centrar su atención en eliminar al máximo los estereotipos de género transmitidos por la cultura patriarcal, y para ello, se debería enseñar a SER PERSONA, en lugar de enseñar a “ser niño” o a “ser niña”, pues cualquier persona tiene el derecho de ser ella misma y no ser obligada por corsés culturales que mutilan una parte importante de la esencia humana; creando confrontaciones, discriminación, violencia, racismo y clasificación a todos los niveles.

Educar en y para la igualdad, supone el principio insustituible del uso y práctica de la libertad, ya que si aquella no existe, es imposible que se pueda evidenciar un mínimo de libre pensamiento, libre decisión, libre relación y libre agrupamiento.

¿Hemos formado a los maestros para ello?

- Equidad: introduce un principio ético en la igualdad que lleva a plantearnos los objetivos que deberían conseguirse para construir una sociedad más justa, respetando la diversidad y diferencias que contenga. Aparentemente si vemos desde el ángulo de la cobertura de matrícula nuestro sistema educativo es equitativo. Pero si lo apreciamos desde el segmento rural – urbano la imagen se torna inequitativa. Las brechas son significativas. Estamos marcados desde décadas por una concepción estrecha de calidad, centrada exclusivamente en el cumplimiento de los objetivos, dejando de lado lo relativo al desarrollo pleno e integral del estudiante. Alcanzar la equidad supone la necesidad de desarrollar políticas a mediano y a largo plazo de inversión social en infraestructura así como en políticas sociales que compensen la exclusión social de los niños y jóvenes con menores oportunidades. Este esfuerzo debería realizarse a doble velocidad: desarrollando medidas de gran impacto; y, preparando al sistema educativo con el fin de crear las competencias necesarias para lograr equidad con una gestión eficiente.

Si analizamos la Muestra de Control de Evaluación Censal de Estudiantes 2010-2º grado primaria (MED-UMC) nos damos con una verdad: “en la mayoría de regiones sigue profundizando la inequidad.” ¿Cuánta atención y recursos se dedicaron a comprensión lectora y matemática? ¿Dónde estuvo la falla? ¿Se tomaron en cuenta las recomendaciones de la UMC? ¿Los docentes las conocieron? ¿La capacitación abordó estos temas? Se dirá que en el último año se enviaron informes a los padres de familia, pero ¿quién monitoreó la entrega? ¿qué se hizo en las zonas rurales? ¿Existen informes?

- Solidaridad. Muchos la entienden como colaboración, identificación con las necesidades del otro y ayuda para salir de determinados estados de pobreza, de hambruna, de indigencia Es algo más profundo que una consigna política soltada al viento para campañas humanitarias. La solidaridad es un bien que debe estar al alcance de todas las economías. La solidaridad no es sólo un sentimiento, también es un comportamiento. La solidaridad es, en educación un aspecto transversal. Todas las materias y aspectos de la educación deben ser afectados por este valor y, en consecuencia, se enseña a ser solidario en todos los aspectos de la vida cotidiana.

Sin embargo la sociedad y la vida cotidiana en familia nos dan señales en contrario, por ejemplo a reforzar el individualismo y estar sobre los demás; o la competencia, la lucha contra los demás para sobresalir. ¿Acaso no sabemos que muchos padres transmiten a sus hijos que lo importante en esta vida es destacar, ser los primeros, ¡triunfar!? Educado de esta manera, un niño no verá en sus compañeros o en los que le rodean personas a las que ayudar, sino adversarios a los que ganar.

Recordemos a Delors cuando nos dice sobre la Educación del siglo XXI: “ “para cumplir el conjunto de misiones que le son propias, la educación debe estructurarse en torno a cuatro aprendizajes fundamentales, que en el transcurso de la vida serán para cada persona, en cierto sentido, los pilares del conocimiento: *aprender a conocer, es decir, adquirir los instrumentos de la comprensión; * aprender a hacer, para poder influir sobre el propio entorno; * aprender a vivir juntos, para participar y cooperar con los demás en todas las actividades humanas; * por último, aprender a ser, un proceso fundamental que recoge elementos de los tres anteriores.” (Delors, J. (1996) La educación encierra un tesoro. Madrid, Santillana Unesco). Ya Edgar Faure (1975) decía que a la educación se le asignan tareas más vastas, complejas, que no tienen nada en común con las que tenía en el pasado. Es un componente esencial de todo esfuerzo de desarrollo y de progreso humano y ocupa un lugar cada vez más importante en la elaboración de las políticas nacionales e internacionales. (Edgar Faure (1975), en Aprender a ser, la educación del futuro. Madrid, Alianza Universidad). Señalaba entonces que tres fenómenos se abren camino y que deben merecer atención especial tanto en lo doctrinal como en lo práctico. Sólo los enumeraré a) La educación precede; b) La educación prevé; c) La sociedad rechaza los productos de la educación. Valdría la pena desarrollar y profundizar en este mensaje que contiene mucho de lo que hoy nos llama la atención y nos invita a recrear, a innovar lo educativo.

Dice Víctor García Hoz en su Glosario de Educación Personalizada. (Índices.v.33.Madrid, Rialp (iv) que la solidaridad es,…, el sentimiento que nos lleva a “sentirnos uno” con los demás. Especialmente, conlleva sumarse a las causas de los demás cuando éstas se consideran justas. La educación personalizada -que es el sistema pedagógico centrado en la persona- hace de la solidaridad un fin educativo, para que los alumnos puedan trabajar por superar los sentimientos individualistas y egoístas. También nos dice que “Al educar la solidaridad tendremos en cuenta todas sus manifestaciones y grados, para seguir un proceso secuencial adaptado a los alumnos, en la adquisición de esta virtud, que reúne la presencia de muchas otras. Al mismo tiempo, habrá que estar al tanto de las manifestaciones negativas de la conducta antisolidaria, siendo la agresiva la más llamativa, para evitar su arraigo en la personalidad adolescente.”

¿Qué conceptos culturales tenemos de solidaridad? ¿Acaso no nos formamos sólo desde las experiencias políticas y de las concepciones religiosas? ¿Qué del desarrollo de una ciudadanía solidaria? ¿Qué se persigue cuando se habla de una educación para la competitividad? ¿Acaso no se está promoviendo la rivalidad, la competencia para conseguir un mismo fin? ¿Cómo salvar esta contradicción?

- Inclusión. En educación inclusión significa diseñar un enfoque fundamentado en la diversidad como elemento enriquecedor del proceso de enseñanza aprendizaje y centrado en el desarrollo humano. La educación inclusiva está relacionada con la naturaleza misma de la educación y de la escuela pública en especial Implica que todos los niños aprendan independientemente de sus condiciones personales, sociales, culturales. Es una escuela que acoge y que no pone exigencia para entrar, ni menos mecanismos de selección para hacer efectivos los derechos de la educación, la igualdad de oportunidades y la participación. Para hacer realidad esta inclusión educativa, uno de los primeros en tener en cuenta son los maestros. ¿En qué momento se los incluye? ¿Cuándo se acortará la brecha entre los maestros y quienes generan la política educativa? ¿No podría ser este el momento?

Estos términos existen en las distintas exposiciones recordadas, pero falta un discurso más coherente y directo que llegue a cada docente y sea debatido, analizado en cada I.E. y en cada consejo educativo; en los COPARE. No hacerlo es como aprender una melodía pero cada uno le pone diferente letra. El tiempo es escaso. Los desafíos están dados para poner énfasis en el punto de quiebre y demostrar lo que se hará al desarrollar esta oferta educativa. ¿Por qué no se hace? (03.12.1

LA SALUD MENTAL: no es un tema policial sino social

29 octubre 2011

La salud mental se define como un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.

La dimensión positiva de la salud mental se destaca en la definición de salud que figura en la Constitución de la OMS: «La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades».

Hace varios meses viene hablándose del bullying entre los escolares. Los efectistas salen al paso diciendo que cada institución educativa debe contar con un psicólogo y denuncian que el Ministerio de Educación no cumple la ley que se dio hacia junio de este año. Sin duda un despropósito que no se han tomado el tiempo suficiente para “investigar” el por qué del proceder de determinados alumnos; por qué la agresividad de unos y la pasividad de otros. La denuncia por la denuncia, el escándalo, y la sanción. Ese es el mensaje ante un mal que tiene raíces más profundas.

Los que somos docentes no somos ajenos a este problema. Paco Yunque (1931) de César Vallejo allá por los años 30 nos reflejaba las vicisitudes de un niño tímido y de origen humilde, Paco Yunque, durante su primer día de clases, en el cual debe soportar los maltratos y humillaciones de otro niño, Humberto Grieve, hijo de los patrones de su madre. ¿Cuántos Paco Yunque hemos tenido y tenemos en nuestras aulas en el desempeño de nuestra profesión? ¿Cuántos Grieve existen en nuestra sociedad que creen tener licencia para todo pues sus padres los defienden en última instancia?

En nuestra formación docente cuando leímos este cuento la reflexión fue por el lado literario, ideológico, pero no por el lado de lo que significaba para la salud mental. En algún momento de la violencia que asoló el país nos preguntamos si lo que sucedía no era lo que Vallejo expresó en Los Heraldos Negros como si fuera el resultado de “Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma.”

Conversando con profesionales docentes de provincias, de zonas rurales, hablaban ya de suicidios de niños por la desesperanza de haber perdido a sus padres, abuelos, hermanos en la lucha fratricida de entonces. Cómo esto iba produciendo una serie de cambios en el desarrollo de los niños y niñas, silenciosos unos, otros distraídos, otros rabiosos, vengativos. Estas manifestaciones ocurrían en el aula, en el recreo o en el regreso a casa. ¿Qué ocurría en esos niños y niñas? ¿Qué de sus sentimientos infantiles? ¿Cómo interpretar el silencio, retraimiento, perturbación para escribir, para expresarse, para participar con sus compañeros? Es tímido, nos decían unos, otros “es chuncho”. Presentíamos que no era sólo eso, que había otras explicaciones más complejas. Qué le pasaba a los distraídos que siempre respondían otras cosas, que su imaginación estaba fuera de la escuela, no en su casa que casi siempre evitaban referirse a ella, menos a sus padres; que estaban en “otro sitio” ¿cuál? ¿dónde? ¿por qué? Suposiciones eran las que nos querían aproximar a ese mundo infantil diferente. ¿Y los rabiosos? Eran un hervidero de desquites, de agresiones a quienes osaran interferir en sus intereses, en sus territorios. ¿Y los vengativos? Buscaban “desquitarse” de aquello que ellos suponían les hacía daño, interferían en sus preferencias, en sus deseos. Había los que hacían “justicia” con sus propias manos sin importarles que luego llamasen a sus padres, pues casi nunca asistían a las citaciones, o estaban ausentes de casa. El “chócala parta la salida” era la consigna y el aviso que luego de clases habría una pelea a puño limpio, con barras, hasta que pasara o llegara un adulto y los separase. Seguro que hoy son otras las consignas y otros los retos.

En encuentros vacacionales entre educadores empezamos a encontrar una respuesta a todo ello contando con el conocimiento especializado de psicólogos que empezaron a hablar de un tema nuevo que llamaban salud mental. Y este fue un campo en el cual un grupo de educadores -hoy disperso- empezó a impulsar su reflexión desde la perspectiva pedagógica, del clima del aula, del ambiente familiar, del entorno comunitario. Se encontraron respuestas y realidades lacerantes en los educandos, que desde la perspectiva de un profesional que proviene de una familia constituida, de una cultura diferente, de valores, era imposible imaginarse. Estos estigmas cómo se manifestaban en el rendimiento escolar, evidenciado en lo que hoy llamamos evaluación. ¿Podría haber una comprensión lectora o un rendimiento en lógico matemáticas teniendo su personalidad tan atormentada? Se volvía realidad aquello que dice el poeta que “Abren zanjas obscuras en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte./ Serán tal vez los potros de bárbaros atilas; o los heraldos negros que nos manda la Muerte.”

Y qué poco se ha hecho en educación sobre esta realidad. Se piensa que un psicólogo es la solución. ¿Y la formación de los docentes está acorde con la realidad mental que tienen los educandos que encontrarán en las aulas? El tema del bullying lo miramos con ojos urbanos, de una cultura occidental sin ponernos en el “pellejo” de los que lo sufren y su entorno, sin preguntarnos quiénes son, de dónde provienen. Se piensa que con una ley se solucionará el problema. ¿Qué dice la ley? En general busca promover la convivencia escolar pacífica; que los colegios contarán con sicólogos para prevenir los casos de violencia escolar; que los planteles reportarán los casos de ‘bullying’ en un libro de registro de incidencias donde se ingresarán todos los casos de ‘bullying’ que se presenten, el mismo que deberá incluir las acciones adoptadas y las sanciones impuestas en cada caso; que establece que todas las instituciones educativas deberán contar con al menos un psicólogo para la prevención y tratamiento de casos de violencia escolar. La norma busca promover de esta forma la convivencia sin violencia ni acoso en las comunidades educativas y busca dar al Ministerio de Educación una herramienta legal para prevenir y combatir el maltrato entre estudiantes. Plantea en su art. 7º que el director de la IE tiene la obligación de orientar al Consejo Educativo Institucional (CONEI) para los fines de una convivencia pacífica de los estudiantes. Deberá convocarlo de inmediato cuando ocurran incidentes de acoso o violencia. Informará asimismo a los padres o apoderados de los estudiantes o del estudiante que son víctimas de violencia o casos en cualquiera de sus modalidades. También convocarán a los padres o apoderados del agresor o agresores. Las sanciones acordadas deberán ser comunicadas por el director, cuando se determine la responsabilidad de un estudiante agresor. (Ley 29719).

¿Qué hacemos con leyes y reglamentos si no se cuenta con recursos y menos con el conocimiento de lo que se debe hacer más allá de una sanción represiva? La Ley 29719 requiere un Reglamento. ¿Pero esa Ley contiene todo lo que debería? ¿Por qué no hacerla revisar por quienes están en el tema y pedirle que hagan sus aportes? Así como está queda la impresión de que esto se soluciona con la provisión de psicólogos en cada escuela. Así de simple como aquello que “muerto el perro, se acabó la rabia”. Y eso no es así. Debe haber un enfoque sobre la salud mental en el país y de manera especial en las escuelas, que estudien qué sucede con los docentes, con los alumnos, con la comunidad educativa. No es policial el tema y menos represivo, como se le presenta ante la complacencia de muchos y el pavor de pocos.

Una mirada por el mundo sobre el tema de la salud mental con motivo de su conmemoración el 10 de octubre, nos dice que cerca de la mitad de los trastornos mentales se manifiestan antes de los 14 años. Se calcula que aproximadamente el 20% de los niños y adolescentes del mundo tienen trastornos o problemas mentales, y en todas las culturas se observan tipos de trastornos similares. Sin embargo, las regiones del mundo con los porcentajes más altos de población menor de 19 años son las que disponen de menos recursos de salud mental. La mayoría de los países de ingresos bajos y medios cuentan con un solo psiquiatra infantil por cada millón a cuatro millones de personas. ¿Qué nos dirán quienes exigen que en menos de dos meses el Estado provea de psicólogos para todas las instituciones educativas públicas?

Existe en el aula y en el trato con los niños y niñas una serie de manifestaciones que es necesario conocer. Por ejemplo la OMS nos habla de algunas que es necesario tener en cuenta: la depresión que se caracteriza por una tristeza y una pérdida de interés constantes, que se acompañan de síntomas psíquicos, comportamentales y físicos. A nivel mundial está clasificada como la causa más importante de discapacidad.

Una cifra que debe preocuparnos es que en el mundo por término medio unas 800,000 personas se suicidan todos los años, el 86% de ellas en países de ingresos bajos y medios. Más de la mitad de las personas que se quitan la vida tienen de 15 a 44 años. Los trastornos mentales, una de las principales causas de suicidio, son tratables.

Las guerras y otros desastres de gran envergadura tienen un gran impacto en la salud mental y el bienestar psicosocial. La incidencia de los trastornos mentales tiende a duplicarse después de las emergencias. ¿No tendremos en la juventud actual alguna secuela de la guerra que se vivió en el país hace unos 20 años? ¿Se diseñó una política sobre este problema más allá de la reparación material? Existen pocas instituciones que lo realizan, pero con muchas dificultades, porque el tema es desconocido y se le ha trabajado desde la perspectiva del castigo antes que de la recuperación de la persona.

El estigma que pesa sobre los trastornos mentales y la discriminación de los enfermos y sus familiares, una falsa vergüenza o simplemente ignorancia hacen que las personas no soliciten atención de salud mental. En Sudáfrica- dice la OMS- , un estudio del gobierno mostró que la mayoría de la gente pensaba que las enfermedades mentales estaban relacionadas con el estrés o con la falta de fuerza de voluntad más que con trastornos médicos. Contrariamente a lo que se podría pensar, los niveles de estigma son mayores en las zonas urbanas y entre las personas con un nivel de educación más alto.

El tema de la violación de los derechos humanos de los pacientes psiquiátricos en la mayoría de los países es frecuente. Esas violaciones incluyen la coerción física, la reclusión y la privación de las necesidades básicas y la intimidad. Pocos países cuentan con un marco legal que proteja debidamente los derechos de las personas con trastornos mentales. ¿Cuántos de nuestros niños y niñas han sido evaluados psicológicamente? ¿Pueden el Estado/la Escuela contar con los recursos pertinentes? ¿Estamos preparados para ello? La Ley 29719 es insuficiente, requiere que se le trabaje más y que no sea fruto de una “carrera contra el tiempo” su aprobación como dijeron los congresistas del gobierno anterior. La aprobaron sin pensar en la trascendencia. ¿Consultaron acaso o contaron con la asesoría de especialistas como el Instituto Especializado de Salud Mental “Honorio Delgado – Hideyo Noguchi”, el Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la Universidad Católica (IDEHPUCP) el Grupo de Trabajo de Salud Mental de la Coordinadora Nacional de DD.HH. (GTSM) y otros que vienen trabajando el tema?

Otro de nuestros problemas es no contar con profesionales especializados. La OMS nos dice que existen grandes diferencias en cuanto a la distribución de los recursos humanos para la atención de salud mental en el mundo. La escasez de psiquiatras, enfermeras psiquiátricas, psicólogos y trabajadores sociales es uno de los principales obstáculos que impiden ofrecer tratamiento y atención en los países de ingresos bajos y medios. Los países de ingresos bajos cuentan con 0,05 psiquiatras y 0,42 enfermeras psiquiátricas por cada 100 000 habitantes, mientras que en los países de ingresos altos la tasa de los psiquiatras es 170 veces mayor y la de las enfermeras es 70 veces mayor. ¿Y en nuestro país? Exigimos un psicólogo por IE sin tener la certeza de que si se podrán cubrir las plaza que se requieren. ¿Aceptarán ir a la sierra, a la selva, a los pueblos de la costa los psicólogos?

Frente a ello y en la perspectiva de que aumente la disponibilidad de servicios de salud mental, hay que superar cinco obstáculos claves: la no inclusión de la atención de salud mental en los programas de salud pública y las consiguientes consecuencias desde el punto de vista de la financiación; la actual organización de los servicios de salud mental; la falta de integración de la salud mental en la atención primaria; la escasez de recursos humanos para la atención de salud mental, y la falta de iniciativa en el terreno de la salud mental pública.

En cuanto a los recursos financieros que se necesitan son relativamente modestos. Según la OMS se requieren US$ 2 por persona y año en los países de ingresos bajos y US$ 3 a 4, en los de ingresos medios. ¿Se ha realizado un estudio económico de lo que significaría dotar a cada escuela de un psicólogo?

La literatura que circuló el 10 de octubre no dice que la salud mental tiene que ver con la vida diaria de todos. Es decir, cómo cada uno nos relacionamos con otros en el seno de la familia, en la escuela, en el trabajo, en las actividades recreativas, en el contacto diario con nuestros iguales, y en general en nuestra comunidad. También comprende la manera en que cada uno armoniza sus deseos, anhelos, habilidades, ideales, sentimientos y valores morales con los requerimientos para hacer frente a las demandas de la vida. Sin duda líneas generales que deben ser asumidas por quienes deben legislar pensando en la salud pública. El tema del bullying, la violencia, el suicido y acoso en los escolares se acrecienta. El Estado debe de dejar de ser espectador y bueno sólo para lo inmediato y no pensar a futuro.

Se recomienda que estemos atentos a cómo nos sentimos nosotros mismos. Es decir si no estamos abrumados por nuestras propias emociones (celos, temores, sentimientos de culpa, angustias, tristezas, depresiones); si podemos aceptar las decepciones de la vida sin alterarse en exceso; si tenemos una actitud tolerante respecto a la propia persona y hacia los demás; no subestimar ni sobrevalorar nuestras habilidades; conocer y aceptar nuestras propias limitaciones. Finalmente pensar si nos sentimos capaces de enfrentar la mayoría de las situaciones y tener respuesta para casos de emergencia.

También debemos estar pendientes para analizar cómo nos sentimos en el trato con otras personas. Es decir si somos capaces de amar y tener en consideración los intereses de los demás; valorar sus relaciones personales si son satisfactorias y duraderas; si les gusta confiar en los demás y sentir que los otros confían en nosotros, si respetamos las diferencias individuales de la gente.

Estar pendientes, además, en qué forma respondemos a las exigencias de la vida. Si enfrentamos los problemas a medida que se van apareciendo; si aceptamos las responsabilidades. Si planeamos para el futuro para enfrentarnos sin temor. Si tenemos la mente abierta a nuevas experiencias. Si nos fijamos las metas ajustándolas a la realidad. Si somos capaces de tomar nuestras propias decisiones.

La salud mental abarca una amplia gama de actividades directa o indirectamente relacionadas con el componente de bienestar mental incluido en la definición de salud que da la OMS: «un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». Está relacionada con la promoción del bienestar, la prevención de trastornos mentales y el tratamiento y rehabilitación de las personas afectadas por dichos trastornos.

El día mundial de la Salud Mental que se conmemoró el 10 de octubre tiene por objeto sensibilizar a la población acerca de los problemas de salud mental. Su celebración contribuye a fomentar un debate más abierto sobre los trastornos mentales y a promover la inversión en servicios de prevención, sensibilización y tratamiento. La falta de tratamiento de los trastornos mentales y neurológicos, y de los relacionados con el consumo de sustancias es enorme, en especial en los países con recursos escasos. El lema de este año es “Invirtamos en salud mental”. ¿Lo hemos visto en los medios? Una entrevista al Ministro de Salud sobre el tema, y nada más. Los recursos económicos y humanos que se asignan a la salud mental son insuficientes, en especial en los países con recursos insuficientes. La mayoría de los países de ingresos bajos y medios dedican menos del dos por ciento de su presupuesto sanitario a la salud mental. Hay que aumentar la inversión en salud mental y dirigir los recursos disponibles hacia servicios más eficaces y humanitarios.

Lo escrito debemos de ponerlo en la perspectiva de lo que significa la Salud Mental en la educación. No son las medidas efectistas y para mermar denuncias policiales las que formarán conciencia en la comunidad. Todo lo contrario. Una política educativa sobre Salud Mental a desarrollar nos hará trascender de lo policial a lo social. Seremos más equitativos y haremos que la inclusión sea más auténtica. (15.10.11)

El Proyecto Educativo Nacional (PEN) y el fortalecimiento de la escuela pública

21 agosto 2011

En nuestra sociedad se tiene una manera de percibir las necesidades de acuerdo a las conveniencias, a los intereses de una clase social. Poco existe de solidaridad, de equidad, de inclusión. Todo lo contrario, nos hemos acostumbrado a hablar a media voz y no decir las cosas respetando el pensamiento del otro. Somos avaros para practicar la tolerancia y para compartir, para vivir en democracia.

En las últimas décadas ha sido necesario que vengan misiones auspiciadas por agencias y bancos para hacernos ver que es necesario un cambio en educación. Que la educación que se brinda no es de calidad, que los aprendizajes de los alumnos no están a la altura de los estándares e indicadores que requiere la sociedad de hoy. Y así hemos ido sumando de quinquenio en quinquenio recetas para mejorar nuestra educación. ¿Qué resultados hemos obtenido? Muchos estudios existen sobre el tema, pero poco parece que han servido para que se formule una política educativa ajustada a nuestras necesidades. Pero claro, el Estado no ha gastado casi nada en investigación educativa y menos en tener en cuenta lo que desde las instituciones de la sociedad se ha realizado.

Sin duda, la historia nos muestra el lugar preponderante que tiene la estructura económica dentro de las grandes rebeliones sociales que han ocurrido, ya que cuando ésta no es lo suficientemente sólida como para soportar la demandas y necesidades de la sociedad, simplemente se hace necesario un cambio, pero en esta tónica, lo que más que nunca adquiere relevancia para todos nosotros, es la utilización que los seres humanos le hemos dado a la educación, imaginándola como el único medio posible para extender y hacer efectivos los cambios necesarios. Sin embargo, encontramos que no se ha acogido los aportes de quien no está en el poder. Todo aporte desde la otra orilla ha sido tomado como crítica, como oposición, antes que como contribución para solucionar problemas crónicos que se tiene y mejorar la educación que requiere nuestra población.

La escuela forma parte del derecho a la educación que tenemos todos los seres humanos. Este derecho, del que muy pocos se acuerdan, debe hacernos pensar que se funda en la dignidad del ser humano que es inalienable y que toda persona pueda contar con los recursos necesarios para desarrollar sus capacidades, comprender el mundo en que vive y adquirir la preparación necesaria para ejercer la ciudadanía democrática.

Por ello la escuela pública es una filosofía, un concepto educativo y un modelo pedagógico que se fundamenta en el derecho de todos los ciudadanos a la educación y que se adopten las medidas presupuestarias para hacerla realidad. Las recomendaciones que hacen los expertos sobre inversión, antes que la atención a un derecho, han hecho mucho daño y han debilitado a nuestras escuelas. El afán de colocar créditos en aras de alcanzar la calidad de la educación, hizo olvidar que la educación pública se financia con fondos que provienen de los impuestos de todos los ciudadanos y que éstos son vigilados por la comunidad. Pero como andábamos con gobiernos que tenían la democracia como telón de fondo, empezaron a “endulzar” con la asesoría y apoyo externo, sin decir claramente que aquello que aportaban, era parte de un crédito que además debíamos de pagar. ¿Renunciamos a nuestra soberanía? ¿Renunciamos al derecho de darnos la educación que nos conviene como país soberano? Muchos podrán dar respuesta a estas preguntas, pero aquellas relacionadas con la soberanía y el derecho de la ciudadanía, muy pocos. Así estamos de hipotecados.

La auténtica educación pública tiene raíces en lo sembrado hace ya siglos, en la revolución francesa, donde existieron intelectuales que lucharon por cambiar y lograr la emancipación del sistema educativo (que en esos momentos se encontraba desfavorecido y carente de principios básicos), para poder consolidar la transición económica, política y social por la que lucharon.

La libertad, la justicia, la igualdad, y los adjetivos que constitucionalmente hoy le conocemos a la educación, como pública, obligatoria, y gratuita, fueron reconocidos como necesarios para lograr que la educación llegara a todos los niños y niñas sin distinciones de cualquier tipo. ¿Podemos decir que se viene cumpliendo esto?, ¿Y dónde estuvo la voluntad política?

Nos hemos contentado con el mejoramiento de la cobertura educativa, el discurso de la calidad de la educación, el mejoramiento de los aprendizajes. El Estado ha ido despreocupándose de la escuela pública, de la formación de docentes, de contar con un sistema de actualización permanente, al punto que toda la entelequia que heredamos, está a contracorriente de lo que el desarrollo del país requiere, del ejercicio de la ciudadanía y por lo tanto de los valores democráticos.

Esta escuela, que debe ser la célula desde donde se construya y fortalezca el Proyecto Educativo Nacional, urge de una atención inmediata. Una política coherente con lo expresado debería llevar a repensar la escuela que hoy se tiene y desarrolla en el país y que ha crecido a la sombra de directivas y normas que el docente y los alumnos deberían cumplir, de acuerdo a un calendario que hace omisión de los PEI (Proyecto Educativo Institucional), antes que desarrollar sus capacidades de acuerdo a sus competencias.

En estos días de rebelión estudiantil chilena, llamó la atención el contenido de un cartel que portaba un estudiante que decía “5 años de estudios y 15 años para pagarlos”. ¿No será que esto también es válido para nuestro país, para nuestros estudiantes? Sin pensar en el significado de lo que es invertir en educación, muchos han optado por la educación de sus hijos en la escuela privada, sin duda porque tenían mejor atención pedagógica, cívica, formación en valores y otros. Con ello le hemos ido facilitando al Estado la poca inversión en educación, la poca atención en la formulación de una política educativa acorde con nuestra realidad diversa, plurilingüe y multicultural. Y por supuesto con ello hemos colaborado en devaluar la escuela pública, aquella que tenía patio empedrado o como nos decía Nicomedes Santa Cruz donde “Tener primaria completa era raro en mi niñez (nos sentábamos de a tres en una sola carpeta)…”

Profesores desplazados, alumnos dispersos, constituyen en nuestras zonas rurales de costa, sierra y selva, el mal que ha ido destruyendo la educación para el pueblo. ¿Y en las ciudades y zonas marginales? Contadas son las escuelas que tienen una infraestructura idónea; docentes nombrados, materiales educativos y servicio de electricidad. ¿Se realiza allí la supervisión, el monitoreo a pesar de la cercanía de las UGEL? ¿Cuentan éstas con el personal y presupuesto adecuado para el cumplimiento de sus funciones?

A pesar de la Ley General de Educación (Cap. II La Institución Educativa Art. 66º) que reconoce a la escuela como la primera instancia de gestión del sistema educativo descentralizado, y que por finalidad tiene el logro de los aprendizajes y la formación integral de los estudiantes, vemos que esto se queda en palabras, pues el tiempo de los docentes tiene un serio recargo administrativo que sirve para estadísticas y para apreciar la inversión, pero poco se dice del rendimiento de los alumnos, del desarrollo e impacto de la institución en la comunidad. Está tan venida a menos que los propios docentes se sienten maltratados en su autoestima.

Lo que estipula la Ley en los artículos 67º, 68º,69º, 70º, pocas regiones y UGELES han aplicado, pues en las prioridades emanadas desde la sede central de educación, no se ha reparado en ello. ¿Miedos políticos?, ¿debilidad presupuestaria?, ¿falta de liderazgo?, ¿intereses encontrados? ¡Vaya usted a saber! Lo que sí podemos constatar es que la escuela pública está tan desmerecida que se ha creído que dándoles unos miles de soles para refacción de infraestructura se ha solucionado el problema. ¿Se les ha prestado un apoyo técnico pedagógico mediante la supervisión, el monitoreo?

Por ello hace bien la Ministra de Educación en reafirmar que se trabajará por hacer realidad la aplicación del PEN y a la par en el fortalecimiento de la escuela pública.

Sin duda este deseo que es profesional y político, demanda el desarrollo de relaciones y establecimiento de alianzas en donde deberían primar los derechos de la ciudadanía antes que los intereses por responder a modelos que vemos que no tienen buena aplicación si antes no se tienen en consideración desarrollos de políticas previas en donde se cuente con docentes, infraestructura y una política educativa que parta de mirar al interior del país, nuestra diversidad, donde se revaloren los aportes de quienes han hecho de la educación un tema de estudio e investigación.

El nuevo equipo de educación sin duda navegará a contracorriente para generar una opinión pública que sepa distinguir lo urgente y lo importante para la ciudadanía y no estar a merced de la ley de la oferta y la demanda. Una educación que tenga su norte en el Proyecto Educativo Nacional (PEN) y el fortalecimiento de la escuela pública que debe convertirse en su célula o cimiento.

La tarea es vasta. Demandará trabajar a dos ritmos, uno que mantenga lo que se viene desarrollando y otro planificando teniendo en cuenta el PEN, pero ambos dirigidos a llegar a un punto de quiebre que haga surgir una educación peruana diferente y no limitada a la aplicación de modelos que responden a diseños dirigidos a servir al mercado antes que al derecho al desarrollo humano, al respeto a la ciudadanía, a la democracia, a la tolerancia, a la solidaridad, a la equidad, a una gestión institucional verdaderamente desde la comunidad. ¿Será pedir mucho? ¿Será posible realizarlo? (13.08.11)

LA EDUCACIÓN PERUANA Y EL NUEVO GOBIERNO -algunas ideas para la transferencia-

11 julio 2011

Tenemos un nuevo gobierno. Surgen expectativas y también recomendaciones. Especialistas escriben sobre lo que nos deja el gobierno de García en educación, cómo se hizo y lo que se dejó de hacer. Otros escriben recomendando que “no se detenga” lo ejecutado, que prosiga. Unos terceros ponen la atención en lo que se realizó y en lo que está por venir y si lo que se pide es lo adecuado o no.

Sin duda se han realizado obras, pero cualitativamente se ha avanzado poco en la mejora de los aprendizajes en general, tampoco en conocimientos, en valores, en ciudadanía, en el trato a los docentes, en el respeto a su organización sindical y menos en la relación con la comunidad. En política educativa se ha caído en cierto paternalismo en donde se ha atendido más a la inspiración presidencial que a las verdaderas necesidades educativas del alumnado y de la comunidad.

A este gobierno le ha faltado mística y le ha sobrado oratoria; le ha faltado sentido profesional y sobrado iniciativas coherentes con una política educativa nacional que tenga sentido de identidad, que forme para el desarrollo y no sólo para la producción y el mercado. En suma, ahora se pide que se continúe lo iniciado, sin embargo la gestión que se va no reparó en desconocer lo que hizo el anterior gobierno. Ejemplos hay y los maestros son quienes recuerdan cuántas iniciativas se frustraron, cuántos recursos se dilapidaron al no continuar lo realizado anteriormente.

¿Repararon las autoridades que nos dejan, en el respeto por lo que hizo el antecesor? ¿Se tomaron la molestia de evaluar la propuesta y lo realizado? Hoy se pide respeto, valor que no supieron practicar y por razones políticas, hicieron oídos sordos de opiniones y pareceres. La memoria aparece nuevamente para recordar, aunque no se quiere reconocer. Pero “Todo está clavado en la memoria, espina de la vida y de la historia.” (Gieco, La memoria)

Se ha repetido de manera sostenida en este quinquenio la palabra calidad en todo el discurso educativo. Poco se ha preguntado de qué trata esta calidad: ¿infraestructura?, ¿conocimientos?, ¿mejora de los aprendizajes sólo en comunicación y matemáticas? ¿Y los demás procesos educativos? ¿Dar a cada niño una Laptop? ¿Dotar de textos escolares? Cuando se hizo notar que era muy poco, fue un deporte utilizar la frase “de vaso medio lleno y medio vacío”, para darle cierta respuesta “inteligente”, pero ha sido una manera de “dorar la píldora”, para disimular una carencia. Funcionarios que han copiado el discurso presidencial de jugar con las palabras para salirse por la tangente.

Sin duda un reto para el equipo que asumirá la nueva gestión educativa en este nuevo período que se inicia a fines de julio. ¿Cómo encarar una realidad sin que exista un mínimo de autocrítica de parte del equipo saliente?

¿Proseguir lo iniciado? ¿Evaluar los procesos y los resultados que realiza cada dirección nacional? Sin duda mucho por hacer. Habrá que respetar lo realizado, evaluarlo y corregir aquello que no sea coherente con la política educativa nacional que va a desarrollar el nuevo gobierno.

Consideramos que es importante que se diseñe desde el nuevo equipo de educación de Gana Perú el perfil del nuevo Ministro de Educación. Hemos visto por experiencias anteriores que no basta ser un académico, ni científico social de connotados títulos, tampoco militante esclarecido y con peso político, pues delega luego la responsabilidad en sus viceministros o en la llamada Alta Dirección (entelequia burocrática que sin ser académica, pero sí política asume responsabilidades o se inhibe para que todo siga igual). Se requiere un Ministro de Educación de nuevo cuño que además de tener ciencia y virtud, debe ser líder de los procesos educativos que se impulsen, un buen gestor y con visión pedagógica prospectiva permita articular la política educativa con las otras políticas sociales que se promuevan y desarrollen desde el Estado. Un Ministro de Educación con iniciativa y creatividad y no cumplidor de decisiones presidenciales o de grupos de poder. Una autoridad que haga de la ética y de la ciencia su fuente de inspiración y de la inclusión y respeto por el otro una política social permanente.

Si se ha proclamado un gran cambio, éste debe notarse, percibirse en el perfil personal y profesional de quien sea elegido para este cargo que debe ser singular y no el pago de una cuota política. No se trata de designar un gerente de la educación nacional como sugiere un diario, sino a un profesional que tenga una visión pedagógica y política de la educación nacional, que sepa trabajar de manera interdisciplinaria y respetando la diversidad. Sólo así se logrará una auténtica educación de calidad e inclusiva.

Se ha dicho que el eje de la política educativa será el PEN (Proyecto Educativo Nacional) y no la suma de pequeñas iniciativas ofertadas como maravillas por quienes colocan el capital sin revisar la demanda real que requiere el desarrollo del país a través de sus instituciones y de sus actores principales que son los docentes, los alumnos y los padres de familia. En este sentido debería consultarse un material que le costó al país como la Comisión para un Acuerdo Nacional por la Educación que llevó a cabo la Consulta nacional de educación cuyos resultados se encuentran en la publicación Puertas Abiertas (2 tomos) y aquellos documentos que nutrieron las bases del PEN. Lo realizado como política educativa en este último quinquenio debería confrontarse con estos estudios y valorar qué de lo planteado se ha asumido y cuáles son los resultados. De lo contrario señalar qué no se ha aplicado y qué no obtuvo resultados. Sin duda han pasado dos quinquenios que las palabras del Ministro de Educación de entonces Dr. Marcial Rubio Correa dan pie para un análisis: “Quien nació hoy estudiará en el colegio hasta el año 2019, cursará su educación superior hasta el 2005 poco más o menos y, con criterios actuales, trabajará hasta 2080. Lo que empiece a saber hoy (y su mejor año de aprendizaje será el que transcurra en los próximos trescientos sesena y cinco días) tendrá que ser de tal calidad que les sirva para las próximas ocho décadas.” PUERTAS ABIERTAS. Discurso del Ministro de Educación. Lima, abril 2002) ¿Qué se puede responder a esta afirmación?

También y con especial interés deberá evaluarse el por qué se decidió la creación del Colegio Mayor y por qué no se ha cumplido con los dos colegios prometidos para el presente año. ¿Hubo razones de tipo político? ¿Cuáles? ¿Hubo razones presupuestales? ¿Por qué se hizo este trato preferencial para un rango de alumnos y no se hizo reajustes a la EBR? ¿Qué sustentó este proyecto de Colegio Mayor? Asimismo por qué se empezó el llamado programa de recuperación de los llamados Colegios Emblemáticos. Ambos programas han tenido un presupuesto que deberá ser analizado para saber de dónde se transfirieron los recursos, o qué se dejó de hacer para llevar adelante dichos trabajos.

La Dirección General de Tecnologías Educativas ha tenido bajo su responsabilidad el programa “Una Laptop por niño” y otro llamado de “Kits de robótica educativa” con que se ha equipado a 20 mil instituciones educativas públicas. Se ha dicho que la enseñanza de la robótica trata sobre el uso creativo de la computadora. En el programa de robótica educativa los niños aprenden a construir modelos jugando y manejándolos. ¿Cómo se condice este nuevo programa en el DCN? ¿Con qué presupuesto se ha cubierto este proyecto, si hace unos meses se pedía la coparticipación de los gobiernos regionales? Y sobre el programa Laptop un niño ¿qué resultados se ha obtenido hasta hoy?

Si el actual gobierno siempre dijo que se habían inspirado (lo dudamos) en el PEN, debería existir alguna coherencia en las medidas tomadas y desarrolladas. Sí es así, habría que mejorarlas, optimizarlas, previa evaluación de resultados. De lo contrario debería elaborarse un plan de contingencia para adecuar los procesos al eje central del PEN.

Otro de los temas a evaluar en el proceso de transferencia sería la relación con el CNE. ¿Cómo ha sido la relación de esta institución asesora del Ministerio? ¿Cuál ha sido el aporte y qué medidas sustantivas han sido asumidas dentro del diseño de la política educativa nacional? Se conoce el trabajo realizado por el CNE en diversos procesos impulsados en estos años a nivel nacional.

Otra de las instituciones tan venida a menos en el discurso educativo ha sido el Sindicato de Trabajadores de la Educación organización reconocida por ley. Es una organización reconocida por la OIT y vela por la defensa de los intereses económicos y laborales. En tanto que el centro de su labor es la educación, tiene injerencia en la propuesta y consulta de la política educativa nacional.

Anatematizar su participación en la etapa de transferencia de gobierno, como se ha podido leer en algunos diarios y en expresión de algunos políticos, es negar a una organización social el derecho que tiene. La concepción que se tiene hoy del rol del sindicato es retardataria y no acorde con los cambios que se vienen dando en la sociedad. La oposición que se tiene para su participación en este proceso tiene resabios de una posición empresarial mercantilista de negar a los sindicatos toda participación en la toma de decisiones. Esta postura hace pensar que se tiene una imagen sindical burocrática y reivindicativa y no la que hoy se desarrolla como nuevo sindicalismo que incorpora un nuevo lenguaje para las nuevas prácticas político sindicales que articula lo político sindical y gremial reivindicativo, la participación político educativa y de la producción de posiciones político pedagógicas.

El tratamiento con el Sindicato en esta nueva gestión debería ser diferente y no confrontacional. La acumulación de desaires, el anteponer lo ideológico a lo pedagógico en las relaciones entre el sector y la organización sindical han ahondado la brecha de desencuentros. Los docentes son importantes en el proceso educativo y como tales no pueden ser dejados de lado en las propuestas, en las innovaciones a realizar en la política educativa. La historia de estas últimas décadas es una muestra de intolerancia e incomunicación, por ello el fracaso de las iniciativas formuladas. Expertos demandan la participación de los docentes en los procesos educativos a promoverse para garantizar resultados óptimos en el aprendizaje de los estudiantes. Ya que no pueden estar todos los docentes, ellos participan a través de su organización sindical. El sindicato es el garante de la participación popular en el debate político educativo.

El presupuesto del sector educación es conveniente concordarlo luego de que se realice una evaluación de la transferencia. Hoy nos enteramos por boca del Presidente de la República`(EL PERUANO. 17.06.11) que en los últimos cinco años el Gobierno invirtió 10 mil millones de nuevos soles en obras de infraestructura educativa y también en el financiamiento de la adquisición de computadoras, capacitación docente, textos escolares y la carrera pública magisterial que ha permitido la transformación educativa. ¿Estuvo prevista esta cifra y estas actividades para gastarla y desarrollarla en el quinquenio? ¿Qué se previó para su sostenibilidad?

Otros temas como corrupción, presupuesto 2012, inclusión, alfabetización auténtica es importante abordarlos pues permitirán apreciar que se trabajará en el sentido educativo, pedagógico, ético. Estos temas que sólo tienen lugar en la oratoria pasan desapercibidos pues se da preferencia a la coyuntura y no se aborda lo sustantivo.

Finalmente el MED debería ser renovado en su estructura y en su gestión. No puede seguirse pensando en una estructura obsoleta como la que tiene actualmente. Tampoco pensar que la educación es una mercancía en donde existen consumidores y un empleador que es el Estado. Quienes piensan así tratan a la educación como una mercadería y no como un proceso de socialización de la persona. La actual estructura del Ministerio de Educación no facilita realizar las propuestas de cambio en aras de alcanzar la calidad educativa. Es conveniente una evaluación de la gestión de cada Dirección Nacional, de los Vice ministerios y plantear una estructura más funcional y al servicios de la regiones. ¿Desde cuándo se tiene la actual estructura? ¿Pueden los nuevos procesos desarrollarse en una estructura diseñada para alcanzar otros objetivos, otros fines? ¿Han recibido los funcionarios la capacitación en la gestión pertinente? ¿Qué hacer en el caso de las Direcciones Regionales de Educación? ¿Por qué no se quiere asumir que el Ministerio de Educación es una institución de segundo o tercer nivel que se encarga de la política educativa nacional y como tal debe promover los procesos y no desarrollarlos, ni tutelarlos generando dependencia. No se hará una real descentralización educativa si no se delega profesionalmente las funciones. No se desarrollarán capacidades locales, sino se les da la oportunidad.

Una nota de prensa del Ministerio de Educación dice “Gracias a un manual de gestión generarán cambios positivos en sus colegios”. Y continúa “Hoy, la cabeza de una institución educativa debe tener una visión de calidad para lograr las herramientas adecuadas y generar cambios positivos en su centro educativo.” (EL PERUANO.17.06.11). La noticia prosigue formulando que “El Manual, de cien páginas, fue preparado por la Unesco en coordinación con la Asociación de Empresarios por la Educación (EXE) y tiene la validación del Ministerio de Educación. Los directores lo adoptan como parte del proceso de capacitación que realiza la Unidad de Capacitación en Gestión del sector.” La especialista de la UNESCO expresó: “El objetivo es brindar las herramientas gerenciales básicas para facilitar su trabajo en la gestión de sus instituciones educativas, de tal forma que adquieran un perfil empresarial para fortalecer sus capacidades y prepararlos para liderar procesos de cambio, con el objetivo primordial de contribuir con la mejora de la educación en el país”. (EL PERUANO.17.06.11).

Sin comentarios ante esta declaración, pero sí preocupación porque las autoridades se mostraron complacientes. ¿Asumimos que la escuela es una empresa? ¿Cómo quedan el PER, el PEI? Sería bueno contar con un Manual y que los directores y docentes lo discutan previamente. Que no se vuelva a estandarizar decisiones sin tener en cuenta nuestra diversidad cultural.

Evaluar, auditar, ver resultados y contradicciones e incumplimientos, es una manera de apreciar lo que ha realizado una gestión político administrativa en el transcurso de un período. A partir de ello debería diseñarse la intervención de la nueva gestión en el sector educativo. Ver fantasmas en la constitución de las personas que integran la comisión raya con la intolerancia y falta de respeto por la opción que le otorga la ley al partido que ha ganado las elecciones.

La sensibilidad a flor de piel que tienen las autoridades que dejan el gobierno hace recordar a cierto infantilismo y falta de madurez cívica de parte de quienes perdieron la elección y siguen no vigilantes, sino señalando peligros en donde no los hay. Deben respetarse y valorarse estilos distintos. Es una forma de ser tolerantes y no parecerlo. El servicio al país exige respeto. (18.06.11)

El terremoto y tsunami: enseñanzas y preocupaciones más allá de los simulacros

10 junio 2011

Un nuevo simulacro hubo el 31 de mayo pasado. Una manera de preparar sobre todo a los estudiantes que concurren a las escuelas públicas y privadas para que estén prevenidos si sucede un sismo o un tsunami. Sin duda es un esfuerzo de coordinación, de despliegue de determinado personal y de enseñar a los niños y jóvenes cómo debe ser el comportamiento en un evento de esta naturaleza.

Quisiera en esta oportunidad tratar sobre dos eventos sucedidos que deben ser tenidos en cuenta para preparar una política de prevención que le de sentido al simulacro que se torna mecánico en tanto y en cuanto no se asuma como responsabilidad y compromiso de toda la comunidad. A continuación van estas reflexiones que apuntan a sugerir que debe trabajarse en conocimientos y no sólo en rituales preventivos (desplazamientos, responsabilidades a cumplir, manejo de vendas, camillas, botiquines, etc.) que serían provechosos si en cada local escolar se contara con los equipos de prevención que se requieren.

Los simulacros que hemos visto en estos meses y en el último donde se apreció que los alumnos salían mecánicamente unos bajando escaleras y corriendo hacia el patio, con risas y sonrisas, como si se tratara de un divertimento, quitándole seriedad al acto en ejecución. Pocos profesores asumían la responsabilidad de liderar al grupo. No se trataba de “hacer el círculo” en el punto determinado sino en el cuidado que debe tenerse con el desplazamiento desde el aula, los pasadizos y escaleras de las instituciones educativas.

Lo que llama la atención es que los informes difundidos versen sobre cómo respondieron los alumnos de un colegio emblemático, ¿y las escuelitas del cercado, de los distritos, aquellas que están en casas con estrechos pasadizos, con escaleras deterioradas?. ¿Qué pasará en las instituciones educativas que funcionan en casas habitación con patios reducidos (zaguanes por lo general) escaleras estrechas, aulas precarias? ¿Y las instituciones educativas del interior del país?

El 21 de marzo pasado, en el diario El Comercio se publicaba lo siguiente.

“–Luego de los terremotos en Arequipa, Ica, Haití, Chile y Japón, ¿qué hemos aprendido?, preguntamos a Hernando Tavera, uno de los sismólogos más importantes del país e investigador del Instituto Geofísico del Perú (IGP).

–Nada, no hay una decisión seria del gobierno. Solo de vez en cuando se hacen simulacros, pero eso no basta para enfrentar un desastre, responde el científico.”

Por lo tanto no basta que se haga todo un show cada vez que se realiza un evento de esta naturaleza, pues debe estar considerado dentro de los PEI de cada institución educativa y el plan operativo de las municipalidades a nivel nacional. ¿Están previstos o debe esperarse que un viceministro iluminado haga un panegírico del simulacro y “obligue” a que sea incorporado en la prevención permanente que debe hacerse? ¿Por qué no se pone como parte de las actividades de la formación cívica?

Hacen ya cerca de tres meses que el mundo se conmovió por un terremoto de 9.0 y un tsunami, denominado por la Agencia Meteorológica del Japón como el terremoto de la costa Pacífico de la región de Tōhoku de 2011. El epicentro del terremoto se ubicó en el mar, frente a la costa de Honshu, 130 km al este de Sendai, en la prefectura de Miyagi, Japón. El terremoto duró aproximadamente 2 minutos según expertos.

De todo lo que acontece debemos aprender y no sólo admirar cómo el pueblo de esos lugares ha soportado los sucesos. Lo mostrado en el comportamiento del pueblo es digno de elogio, de reconocimiento. La calma y tranquilidad a pesar de las angustias vividas nos hablan de una civilidad probada y una observancia de normas y recomendaciones para esta situación. Orden, disciplina, protección en medio del caos, pero también desesperación por la seguridad personal y comunitaria.

¿Podríamos tener la misma reacción a pesar de los simulacros realizados y el pavoneo de las autoridades? Creo que nos falta y bastante para alcanzar ese comportamiento. Hemos visto en algunas escuelas donde no hay cámaras de TV ni autoridades cómo todo se toma a la chacota, sin la menor preocupación. ¿Por qué? Y en los simulacros que se realizan en la comunidad no se tiene claridad sobre los sitios de reunión, ni señales preventivas, ni grupos que lideren y conduzcan. Más allá del casco urbano de Lima y de las autoridades, el desorden es lamentable. ¿Quién garantiza las comunicaciones rápidas, la entrega de información dinámica y la organización de la evacuación? ¿Por qué se cree que sólo los militares pueden conducir la Defensa Civil? ¿Por qué no incorporar verdaderamente a las organizaciones sociales en esta actividad? El mensaje que envían no tiene fuerza, no transmite tranquilidad sino mandato, orden. Para transmitir un mensaje existen los comunicadores. No siempre quien tiene más galones significa que sabe comunicar. ¿Por qué se insiste en que estos personajes son los únicos que pueden dirigir los simulacros y comunicar los mensajes preventivos? Días previos a este último simulacro fue entrevistado un alto funcionario de Defensa Civil y la forma cómo se desempeñó en la entrevista –llena de términos técnicos y advertencias sacadas de un manual- fue bastante confuso. El entrevistador le sugirió que debería haber una jornada de información para los comunicadores sociales. La respuesta fue que no se daban abasto, que no tenían recursos, que acaban de dar un curso para los responsables a nivel regional, etc. ¿Acaso el estado no tiene la responsabilidad de prever los recursos que se necesitan para estas actividades de educación?

Volviendo al sismo de Japón, se dice hoy que además de la preparación que tienen los japoneses para estos eventos, también responden a una manera de ser propia de su cultura. Tienen un llamado ‘gaman’, la virtud japonesa de paciencia ante la adversidad, que los hace proceder como los vemos: ordenados, pacientes, solidarios ante la adversidad. ¿Y nosotros? ¿La resiliencia? Según Cedro es ese conjunto de atributos y habilidades innatas para afrontar adecuadamente situaciones adversas, como factores estresantes y situaciones riesgosas. ¿Se ha trabajado sobre estos atributos? ¿Se ha pensado que también sirve para estas situaciones? ¿Por qué insistir sólo en desplazamientos? ¿Y qué sucede con el ánimo de las personas?

Transcribo un párrafo del artículo de Beatriz Boza que sobre el tema publicó en un diario local. “Mientras nos educamos en ‘gaman’, la virtud japonesa de paciencia ante la adversidad, podemos comenzar por: Primero, fortalecer las estructuras de hospitales y colegios, pues son espacios claves inmediatamente después del terremoto. Necesitamos equipar nuestros hospitales, cierto, pero quizás tanto más importante resulta consolidar la infraestructura de los principales hospitales en el ámbito nacional y ello va a requerir de presupuesto. Segundo, reubicar ahora, en tiempos normales, a los pobladores que han edificado sus hogares en zonas de alto riesgo. Allí están los mapas de vulnerabilidad elaborados por Indeci que todo alcalde y vecino debería consultar. Ello también va a suponer recursos. Tercero, mejorar nuestros sistemas comunitarios de alerta temprana, prevención y alternativas de evacuación. Esto último requiere más bien de voluntad política, como lo demuestran exitosas experiencias en Lambayeque y La Punta. El Gobierno Regional de Lambayeque lideró un proceso participativo de organización de la población ante desastres, e identificó en sus 38 distritos los peligros, vulnerabilidad y principales capacidades locales. En La Punta, el municipio lideró un plan de evacuación de veinte minutos coordinado con las principales empresas para poder usar los techos de las plataformas como zonas de seguridad. Debemos repetir estas buenas prácticas en el ámbito nacional.” (EL COMERCIO. 17.03.11).

A esta recomendación debemos añadirle que debe haber preocupación por los refugios, que por lo general en las ciudades son los locales escolares. No se trata de que cada año se revisen para las aulas como dijo un viceministro, sino evaluarlas en la perspectiva de servir de refugio para la población una vez producido un terremoto, un cataclismo. ¿Están preparados? ¿Se evalúa la infraestructura? ¿Se tienen señalados los lugares a ocupar? ¿Los servicios higiénicos son eficientes? ¿Y el agua potable? ¿Las conexiones eléctricas? ¿Formas de comunicación? Es decir pensar no sólo en función de las clases que allí se imparten sino de acuerdo a una función social que debe tener la institución. ¿Existe los recursos? Sabemos la respuesta, pero es bueno advertir que también en ese campo debe preverse.

Es injusto que a 250 kms de Lima, en Pisco, luego de producido el terremoto de hace dos años estuviéramos incomunicados y hasta hoy el pueblo siga luchando por la reconstrucción. ¿Por qué? El protagonismo presidencial con vocación de redentor, se volvió fútil si nos atenemos a lo realizado y las penurias del pueblo hasta hoy. ¿Es posible que desde el terremoto de agosto del 2007, no se reconstruya la I.E. María Parado de Bellido del distrito de San Clemente que alberga a más de 900 estudiantes de los niveles inicial, primaria y especial. (EL COMERCIO 22.03.11) Pero eso sí a pocos kilómetros se ha construido un hotel exclusivo que es una afrenta para la pobreza que se atraviesa antes de llegar a sus lujosas instalaciones.

No estamos a la altura del pueblo japonés en responsabilidad cívica. A pesar de todo el desastre, el problema de la central de Fukushima nos da a conocer que quienes están en ella luchando son hombres anónimos y casi todos mayores de 60 años. Algunos no cobran más de 80 euros al día por su trabajo. Tratando de explicar esta decisión un anciano de 89 años veterano de la Segunda Guerra Mundial, que vive como refugiado en el Centro Deportivo de Fukushima, dice que no ha sido el dinero o el reconocimiento lo que los ha llevado hasta allí. “Llevan –dice- el yamato-damashii, el espíritu japonés. Es decir desde nuestra cultura esto es valor, patriotismo y dedicación al bien común por encima del interés individual. (El País. Madrid, 17.03.11)

Sin duda se puede contar muchas lecciones del comportamiento del pueblo japonés en medio del sufrimiento, pero el mundo sigue su curso.

El terremoto y tsunami del Japón además de la central nuclear deben quedar como símbolo de la prevención –a pesar del número de muertos y desaparecidos- y de las decisiones oportunas que deben tomarse.

En nuestras escuelas además de las recomendaciones preventivas y los simulacros deberíamos preocuparnos por el conocimiento de los fenómenos naturales y sus consecuencias. Esto llevará a la acción, a la convicción de por qué debe hacerse y no tomar las cosas a la broma. Desde la historia, por ejemplo, es bueno recordar que Lima y Callao en 1746 a las 10.30 pm del 28 de octubre. En el Suplemento El Dominical (El Comercio 27.03.11 Cuando la tierra tiembla), se describe este sismo: “La placa tectónica de Nasca se sacude violentamente a uno 160 kilómetros de la costa peruana. La tierra se estremece de abajo hacia arriba y provoca un terremoto en Lima y Callao”. A las “11pm. Un espeluznante ruido viene del mar. El agua retrocede y en contados minutos una gran ola golpea el Callao… ingresa cinco kilómetros tierra adentro… El tusnami hundió 19 embarcaciones y de los cinco mil habitantes que tenía el Callao, sobrevivieron menos de 200. En Lima los muertos fueron más de 2 mil y los efectos de la catástrofe se sintieron desde Ecuador hasta Chile.

Ronald Woodman Pollit expresó (Entrevista de Milagros Leiva a en El Comercio. Lima, 28.02.10). que es bueno conocer que “…los tsunamis sí se pueden predecir, pero los terremotos no. Los terremotos nos sorprenden siempre. El tsunami es el trueno después del relámpago. Cuando ocurre un sismo las ondas se propagan a miles de metros por segundo y casi de forma inmediata los sismógrafos detectan la magnitud, profundidad y epicentro. Si está en el fondo marino y tiene suficiente magnitud podemos dar una alerta.”

¿Y cómo va nuestro sistema de alerta de tsunamis? No funciona. Cuando ocurre un sismo como el que acaba de suceder en Chile o en Pisco las comunicaciones telefónicas colapsan y nuestro sistema sismográfico depende de la red telefónica. Continúa diciendo Woodman “Si el tsunami que ocurrió en Pisco hubiera ocurrido en el Callao habrían muerto miles de personas y estas se podrían salvar con una alerta temprana. Lima ya tuvo tsunami y puede volver a ocurrir. Cuando ocurre un tsunami en Pisco y los que viven en el Callao se preguntan si pasará lo mismo es cuando entra a tallar el sistema de alarma satelital que no tenemos. En 1746 hubo un terremoto que destruyó Lima y originó un tsunami que arrasó La Punta y el Callao. ¿Volverá a suceder? Es una regla: todo lo que sucede geológicamente vuelve a suceder. Vamos a tener un tsunami con la misma intensidad que tuvimos en el pasado, lo único que nos favorece es que cuanto más grave es la situación, menos frecuente es. Sismos como los que acaban de suceder en Chile ocurren una vez cada doscientos años. “¿Y cómo sabemos cuándo es terremoto y no temblor? Si puedes correr es temblor, si no puedes caminar es terremoto. Conclusión: los peruanos vivimos en una tierra que tiembla en cualquier momento. Así es. Y mejor asumirlo que negarlo. Ha temblado en el pasado y en el futuro pasará lo mismo.

También deberíamos considerar que somos un país diverso y que estos fenómenos naturales son interpretados por nuestros pueblos de diversa manera. Existe una sabiduría de nuestras culturas ancestrales que debe conocerse y tomarse en cuenta en las previsiones. Antonio Muñoz Monge, periodista, nos dice que “El canto de un ave, el color del cielo, un arco iris, la ausencia de nubes, el viento…, son augurios, despiertan sospechas, son la causa o el aviso de algo que ocurrirá…” (EL DOMINICAL El Comercio. 27.03.11).

El tema de educar para la prevención va más allá de las formas y maneras de desplazarse y organizarse. Por ello desde el aula debe irse construyendo conocimiento, actualizando información y no quedarse con el anuncio de un cronograma anual o como ocurrió de que el primer simulacro de sismo sería el 20 de abril, el siguiente el 31 de mayo, los siguientes serán el 23 de junio 2011, en recuerdo al terremoto del año 2001 en Arequipa, el 11 de agosto 2011; el 13 de octubre 2011 “Día Internacional para la Reducción de Desastres” y el 16 de noviembre 2011 Se ha realizado un taller con especialistas de las regiones y el contenido ha sido “conocer la estrategia nacional de gestión de riesgos en el sector Educación y fortalecer la capacidad de acción de los participantes” (ANDINA.24.03.11). ¿Por qué no conocer esta estrategia? ¿En qué consiste la gestión de riesgos? ¿La comunidad no puede saberlo? La información que tenemos del 31 de mayo es “El Ministerio de Educación realizó hoy, en las más de 93 mil instituciones educativas del país, el Segundo Simulacro Nacional Escolar de Sismo 2011, donde más de ocho millones y medio de escolares y sus 500 mil profesores recordaron a los cien mil muertos por el terremoto del 31 de mayo del 1970, considerado el más devastador de la historia del Perú. (Oficina de Prensa y Comunicaciones del Ministerio de Educación).

Esta información además nos dice que “Los niños, niñas y jóvenes escolares, así como sus profesores se colocaron un lazo de color azul y naranja en homenaje a todos los hombres, mujeres y pueblos afectados por el citado terremoto, que con una magnitud de 7,8 grados en la escala de Richter, asoló el departamento de Ancash hace 41 años. (Ibidem) ¿Se explicó qué ocurrió ese 31 de mayo? ¿Por qué se produjo ese cataclismo? No basta sólo recordar. A los niños y jóvenes debe explicárseles lo ocurrido y por qué de la cantidad de muertos. El recuerdo con símbolos y discursos es anecdótico.

Consideramos además que este evento llamado simulacro debe ser realizado no sólo con conocimiento sino con toda la rigurosidad y seriedad que esto requiere. Llama la atención la nota que dice “Pero mayor fue la satisfacción de las autoridades al visitar uno de los laboratorios del colegio, donde las alumnas, mediante el uso de las computadoras y material educativo entregado por el Ministerio de Educación, habían preparado simuladores de sismo a varias escalas y en tiempo real. ¿Es esto importante en un evento donde la consigna es evacuar antes que demostrar, seguridad antes que exhibicionismo? ¿Qué mensaje se ha querido dar? ¿Que se utilicen las computadoras para demostrar el conocimiento del manejo de la tecnología o que es de irresponsables hacer que los alumnos preparen la simulación en tiempo real?. Más allá de lo anecdótico sería importante una explicación científica de lo que sucede en la tierra y sus efectos en el litoral y los andes y de qué manera la tecnología podría utilizarse. ¿Se proporcionó este conocimiento?, ¿los profesores lo saben? Se recuerdan la cantidad de muertos y catástrofe, pero por qué no enseñar a qué se debió y cómo la tierra es afectada por el sismo.

¿Se ha explicado por ejemplo qué es la placa de Nasca y por qué se produce la fricción entre esta placa y la placa sudamericana? Los alumnos requieren hoy información, conocimiento y no sólo recetas de comportamiento. ¿Saben que la placa de Nasca se desplaza a una velocidad promedio de 11 centímetros por año? ¿Por qué no explicar que la placa sufre un proceso de subducción (la corteza oceánica antigua se introduce bajo la corteza continental) por debajo de la placa Sudamericana, la cual es la causa de los sismos más importantes que ya ha sufrido no solo este país sino América del Sur, es su parte oeste? Esta información está contenida en el currículo, pero es bueno recordársela a los alumnos cuando se hace estos simulacros. Y a los más pequeños, explicarles lo mismo de una manera más sencilla.

Desde Japón también se plantearon algo para explicar sobre la crisis nuclear a los niños japoneses. Se puede encontrar en la siguiente dirección electrónica, está en inglés:

¿No podríamos hacer algo parecido para explicar los sismos y secuelas en el aula, en el país? Creo que costaría menos que toda la parafernalia que se despliega para que cada funcionario se luzca… ¿qué conocimiento le queda a los niños? Simplemente la visita de la autoridad para ¿dar fe? de cómo se cumplen las directivas y luego declarar con regocijo cómo hubo orden y cumplimiento. Además que “cada día se tiene más conciencia”. ¿De qué?

Es importante dedicarle un poco más de creatividad a la prevención de los sismos y desastres naturales Recursos y creativos tenemos. ¿Qué es lo que falta? ¿Cuándo pondremos la imaginación al alcance de la educación y de la prevención? El terremoto de Pisco está cerca y parece que más allá de las poses para las cámaras y “visitas de médico”, la situación de calamidad está a la vera del camino. Que la prevención no se vuelva un rito, sino una vivencia y responsabilidad. ¿Alguien se ha preocupado en decirle a los niños y niñas que debe contener la mochila para la emergencia? ¿Se ha previsto la preparación de las mochilas que debe haber en cada escuela?

Queda mucho por realizar y no sólo debe quedarse en elaborar un cronograma de futuros simulacros ni en montar un show con cámaras, fotos, atriles en donde el centro es la autoridad y su arenga, antes que el cumplimiento de una actividad. Es necesario tener clara desde la política educativa para saber cómo abordar la prevención de sismos y otros desastres. ¿Es mucho pedir? Estamos a tiempo. (04.06.11)

Profesor ¿se puede ser apolítico?

10 junio 2011

Preguntó un alumno de quinto de secundaria al comentar esta inacabable saturación de propaganda política, de avisos en radio, TV, en los diarios, en las revistas en una clase de Personal social – Formación ciudadana y cívica. “Estoy harto de tanta política. ¿Se puede ser apolítico?”. .La reacción en el aula fue de confrontación de las posiciones de uno y otro candidato. Lo sorprendente era que lo que todos hacían era repetir titulares de diarios, de notas sueltas en revistas, de informes televisivos en donde se denigra de uno y otro lado con el propósito de hacer la diferencia y ganar votos. Ningún sustento de valor en torno a la discusión. Ninguna revaloración del mensaje.

Sin duda esta pregunta proviene de la perplejidad que tiene este adolescente y otros, sin duda, de lo que viene sucediendo en el país. ¿Qué concepto de la política tenemos sino es el que nos dejan las jornadas electorales que saturan el interés de toda la comunidad?

¿Cómo explicar en este ambiente lo que significa la construcción de la identidad y de la convivencia democrática, con la finalidad de “favorecer el desarrollo y la afirmación progresiva de la identidad personal, social y cultural de los estudiantes, así como su autonomía” como lo prescribe el Currículo para Educación Secundaria? (Diseño Curricular. Ministerio de Educación. Lima, 2009). Eso no está en la Directiva de 2011 y menos en la capacitación que se da a los profesores. Es el criterio del docente, su sapiencia, la que debe inducir la reflexión con claridad, sin apasionamiento, esclareciendo y contextuando hechos, declaraciones y acciones. El manejo de la historia, los actores y los hechos, de una manera objetiva, crítica.

La realidad es distorsionada en mensajes por quienes quieren “vender” su producto. La comunidad presencia de manera inerte el espectáculo de quienes no les interesa el fondo sino la forma cómo captar adeptos. Son dos elementos que se deberían tener en cuenta en la reflexión e ir llegando a conclusiones de consenso.

¿Qué decirles si nos damos con la tragedia de que no existe un referente institucional político que forme a los simpatizantes de cada candidato? La destrucción de la institucionalidad, el denostar de los partidos políticos, el hablar de una política tradicional para contraponerla a la política de intereses mercantiles, tiene en la historia un referente que la memoria no debe olvidar: el condenado presidente Fujimori. No se trata de olvidarse del atropello a la moral, a los derechos humanos, a la promoción de la corrupción a todo nivel. Tampoco de la alianza con un oficial peruano condenado por vender secretos militares a un país limítrofe, ser declarado traidor a la patria y luego por corromper a las Fuerzas Armadas del país. Menos aún del rol que jugó un sector de la iglesia y su influencia en la persona de su eminencia cardenalicia? ¿Habrá tiempo para estudiar estos hechos en la hora de educación ciudadana? La memoria es frágil y hay que entonarla recordando lo que se nos hizo como país desde el gobierno en estos últimos quince años.

Tratar estos temas en un momento como el que pasamos los peruanos no es hacer apología a tal o cual partido, o por tal o cual candidato sino cumplir de manera objetiva con lo que expresa el Diseño Curricular Nacional 2009: “Buscar
que los estudiantes participen activa, creativa y responsablemente en la construcción de una comunidad democrática, en la que se reconozcan a sí mismos y a los otros como sujetos de derecho e iguales en dignidad. En tal sentido se construyen normas que fomentan su participación crítica, constructiva y autónoma en comunidad.”

El momento político debe interpelar a la calidad de educación pública que se viene dando y cómo constatamos que vienen egresando jóvenes que no conocen la historia política reciente del país. Se dejan impactar por los efectos de un repertorio musical de moda, por quienes acompañan a los candidatos (futbolistas, boxeadores, actores, escritores, cantantes).

Muchas sorpresas vienen “descubriendo” los medios cuando la realidad está ahí sin que nadie la modifique. De lo que se trata hoy es que su influencia reemplaza a la reflexión que debe darse en el aula, en la institución educativa. Se trata de formar ciudadanos de acuerdo a lo que expresa el Currículo mencionado cuando nos dice: “Se aspira a formar, entonces, ciudadanos conscientes, reflexivos, identificados y comprometidos como miembros de una sociedad diversa, pero a la vez unida por elementos que favorecen la afirrmación de su identidad de peruanos preparados para vivir en una sociedad multicultural. Se trata de lograr que los estudiantes asuman su ciudadanía en la perspectiva de un mejor desarrollo de sí mismos para afrontar los retos y problemas tanto de su comunidad, como los de su región y del país en su conjunto.(DCN, 2009)

¿Por qué tener temor de educar de esta manera? ¿Cuándo aprenderemos a educar a personas y no a objetos? ¿Por qué estar condicionados a creencias, mitos y prescripciones que no se ajustan a la realidad que vivimos? Es triste apreciar que en este evento electoral se tome al pueblo como instrumento numérico para conseguir un propósito. Es nefasto pensar en la juventud por el número que representa y no por lo que aporta. Quienes están en la contienda quieren ser tutores in eternum de la humanidad, sin darse cuenta que no se puede ir contra la historia.

Interferencias diversas desde el gobierno, desde instituciones externas, desde la iglesia tratan de inducir la elección sin importarles el proceso que vive el Estado, la democracia y los sujetos sociales protagonistas. Muchos reclaman los cuidados que debe tenerse al tratar sobre temas como la democracia, el poder, el estado, las ideologías con los jóvenes. No se trata de adoctrinar (palabra muy utilizada en la colonia) sino respetar que el sujeto no ingrese en el proceso prefigurado, sino que él mismo lo debe construir mientras se desarrolla y avanza.

¿Por qué los adultos en este momento no dejamos que los jóvenes vayan encontrando su opción, sin ser manipulados? La manera cómo se gasta en esta campaña al punto de traer a un “experto” en seguridad ciudadana desde Nueva York donde fue alcalde, para que recomiende qué hacer con la delincuencia, nos parece un despropósito, así sea plata invertida por los simpatizantes de la candidata Fujimori en el exterior. ¿Tuvieron la certeza de averiguar quién era el señor Giulliani? Edgar González Ruíz nos dice que este señor se caracteriza por: “Perseguir a los desposeídos, agredir a quienes tienen hambre y carecen de techo es uno de los peores crímenes que se pueden cometer. Es también la fórmula que resume la trayectoria del ex-alcalde neoyorkino Rudolph Giuliani, quien por esa labor ha sabido cobrar millones de dólares a gobiernos latinoamericanos.” (VOLTERNET.org.art.121977.html) ¿Podrá dar recomendaciones para la seguridad ciudadana con una visita? ¿Por qué no se piensa que en el Perú ya no nos pueden seguir engañando? Como conclusión se ha dicho que la seguridad ciudadana es tan importante que será una política de estado. ¿?.

¿En qué consideración se tiene a la ciudadanía peruana? Quienes hoy dirigen la educación nacional no han podido advertir sobre los mensajes que se dan desde la contienda electoral. En este proceso también se educa y quienes responden por la educación del país deben decir su palabra y no dejar que sólo el Tribunal de Honor del Pacto Ético Electoral haga recomendaciones como la que realizó esta semana haciendo una: “… invocación a la tolerancia y cordura a todos los actores del actual proceso electoral y rechazó toda forma de violencia y compulsión al voto ciudadano.” (PANAMERICANA tv. 19.05.11). ¿Se habrá explicado a los alumnos qué significa este mensaje, esta invocación? Habrán explicado también aquello que expresa el Tribunal que “… resulta un imperativo moral recordar los postulados del Pacto Ético Electoral, en el sentido de que la democracia y participación ciudadana en la vida política del país son fundamentales para garantizar la libertad, solidaridad, igualdad y justicia.”

La pregunta del adolescente preocupado no deja de tener razón visto el panorama resumido. Qué lecciones extrae. Está confundido y prefiere ser apolítico para no “meterse en tanto lío”. Es lo que venimos cosechando en educación ciudadana. Indiferencia, egoísmo, individualismo, es el resultado. Después nos sorprendemos de que exista racismo, homofobia, savonarolas de hogaño que recurren a miedos recurriendo a temas que llaman de conciencia para sancionar a quienes no creen en sus palabras.

Si el docente ha comentado y esclarecido sobre estos hechos de coyuntura, los alumnos cuando lean el lema “Nunca más…”, ahora podrán saber por qué. Ahora saben que muchas cosas se omitieron y se preguntan ¿por qué? Quiénes manipulan la información, quienes construyen, mitos, miedos y rivalidades, sin tener el menor sentir del respeto al otro, tantas veces proclamado y tantas veces negado.

El alumno siguió preguntando si se podía ser apolítico. Y recurriendo a la ironía socrática él mismo se dio la respuesta. Por ello antes de votar pensemos, analicemos y hagamos memoria, pues ella “… despierta para herir, a los pueblos dormidos, que no la dejan vivir libre como el viento.” (LA MEMORIA. León Gieco). (21.05.11)

¿Existe una política editorial sobre textos escolares? Entre denuncias y “la casa siempre gana”

16 marzo 2011

Es importante escribir sobre el tema y no sólo porque se volvió la “denuncia” de la semana en el país, sino porque desnuda una vez más la orfandad con que se navega en política educativa y evidencia que es el mercado que sin ambages incursiona ya en las políticas sociales.

El libre mercado –oferta y demanda- está haciendo furor tanto en el discurso político, como en la vida diaria nacional. El caso de la denuncias sobre los precios de los textos escolares y el “tráfico” de “comisiones” entre la oferta, no de precios entre editoriales por la calidad del producto, sino de soles contantes y sonantes que van a enriquecer las ganancias de quien tiene la potestad de hacer “el negocio”.

No es un tema y problema de hoy. Todo lo contrario. Es un añejo tema al que el Estado nunca supo responder de manera clara, directa, precisa. Quienes tienen la responsabilidad de decidir, de vigilar, de advertir son demasiado “sensibles” a las influencias, lobbies le llaman hoy, de quienes poseen la empresa y editorial para producir los textos escolares.

El tema de la producción de textos escolares no es simple. Es bastante complejo. Lo que se aprecia y denuncia hoy es el tramado de una serie de mecanismos que se ponen en ejecución, no en los meses de matrícula e inicio del año escolar, sino todo lo contrario. El proceso productivo de un texto se planifica con mucha antelación, así como el establecimiento de los márgenes de inversión y ganancias. Aproximadamente con un año de antelación se planifica y se estructuran presupuestos donde se consideran no sólo insumos y mano de obra calificada, sino la inversión en promoción, publicidad y ofertas para posicionar el producto en el mercado.

Es indudable que a nivel empresarial se deben tomar todas las medidas para que en la inversión que se realice no se atente contra la seguridad económica de la empresa, pero también es necesario que se tenga en cuenta la función social del servicio de la producción de los textos escolares. No es un producto cualquiera. Requiere un trato especial pues está dirigido a quienes obligatoriamente deben hacer la inversión: los padres de familia.

¿A quién le compete la responsabilidad de la vigilancia sobre la edición y costos de los textos? Al Estado y dentro de él al Ministerio de Educación que es el responsable de diseñar y ejecutar la política educativa que no se inicia ni agota en la dotación de infraestructura, de plazas docentes, de contrato de maestros, sino también debe dar lineamientos para el diseño e impresión de textos escolares. Sin duda existe una política pues el Ministerio de Educación elabora e imprime sus propios textos para los alumnos de las instituciones públicas oficiales. Esta política debería ser general y regir tanto para textos que se utilizan en la escuela pública como en la privada. El acceso al conocimiento y aprendizaje no debe responder a estos criterios diferenciados, aunque los enfoques de algunas instituciones educativas nos muestren lo contrario. No es posible que nos enteremos de estas situaciones sólo cuando existen denuncias sobre licitaciones y nada más. Pero ¿qué sucede con los alumnos de las instituciones educativas privadas? ¿Qué política se tiene para que las empresas dedicadas a la impresión y dotación de los textos escolares para alumnos de esas instituciones no lucren con los precios?

La orfandad de recursos legales ante el “descubrimiento” de ciertas prácticas que atentan contra la economía familiar desde el sector educación son evidentes y alarmantes. ¿Cómo es posible que sosteniendo un discurso de calidad de la educación, se olviden de la equidad? ¿Cómo es posible que no se tenga en cuenta los otros niños que no asisten a la escuela pública y los gastos que debe afrontar el padre de familia? Reglas del mercado, o como dice algún funcionario quien quiere celeste, que le cueste”. Un Estado que se olvida que los principales actores de este proceso son las personas es un Estado excluyente.

No uno sino muchos vicios se dan en la producción de textos escolares. Es difícil determinar desde cuándo se incuba esta corrupción (¿qué otro nombre debe llevar esta manera de ofertar textos ofreciendo ganancias por lo bajo?).

Poco a poco la industria editorial del libro de texto escolar fue apareciendo en el horizonte educativo, cuando las enciclopedias escolares dieron paso a otros textos especializados. Conforme se incrementaba la matrícula aumentaba la demanda de textos y se empezó a apreciar que un “filón” de la economía de las industrias gráficas estaría en la inversión en edición de los textos escolares. Aparecieron las compañías con soporte empresarial que imprimían los textos escolares. El siguiente paso, habiendo estudiado el mercado, estas empresas formaron equipos de trabajo especializados –por lo general de educadores destacados- para que elaborasen los textos escolares, de acuerdo a las pautas del currículo y las determinadas normas del Ministerio de Educación.

Una antigua publicación del INIDE (Instituto Nacional de Investigación Educativa) del año 1975 titulada Manual de Procedimientos. Aprobación de Textos, Manuales, Guías Metodológicas y Cuadernos de Trabajo, nos indica que hubo preocupación del Ministerio de Educación sobre el tema de la elaboración de textos. El propósito de esta Resolución Directoral Superior era racionalizar los procedimientos en el Ministerio de Educación. El Manual consta de dos capítulos, en el primero se describe el título del procedimiento, el objetivo, base legal, requisitos, órgano responsable y el trámite del procedimiento. En el segundo está referido a la conformación de las Comisiones Ad hoc, los requisitos mínimos para la evaluación de textos y la guía y tabla de evaluación de textos. (MINISTERIO DE EDUCACIÓN. INIDE. MANUAL DE, PROCEDIMIENTO Aprobación de Textos, Manuales, Guías Metodológicas y Cuadernos de Trabajo. Lima, 1975), Si bien no existe una referencia al costo del texto, el Ministerio tuvo la preocupación de establecer Indicadores para la evaluación por áreas del contenido. Sería conveniente hacer el seguimiento de los procedimientos de entonces. ¿Existen hoy documentos parecidos? Lo ignoramos. Pero a decir del Ministro “… se implementará un sistema de acreditación para medir la calidad de los textos escolares… Se va a trabajar un modelo de acreditación de la calidad de los textos escolares, que no significa el veto a ningún texto sino verificación de que los libros que están a la venta, que son para el uso de las escuelas privadas- más allá de los beneficios económicos que signifiquen, cumplen con su rol educativo que el diseño curricular exige.” (LA REPÚBLICA. 09.03.11). Consideramos que esto no basta, pues no se aborda el tema del costo de producción del texto escolar que en este caso es el centro del problema. ¿Por qué se encarece tanto el libro para las instituciones particulares?

El vice ministro de Gestión Pedagógica en contraposición declaró a una radio “Cada libro (elaborado por el Ministerio de Educación) cuesta entre 6 y 8 soles” yo diría que son mejores (que los libros de los colegios particulares)” (RPP.09.03.11). Si esto es así no se justifica que los textos elaborados por las editoriales cuesten tanto.

Parece que el ministro no conoce sobre el tema y sobre el problema. Una cosa es dirigir una universidad particular y otra la educación nacional.

Volviendo a lo narrado, el desarrollo de la industria editorial para textos se volvió importante, interesante económicamente, a partir de los años 90. El desarrollo posterior es conocido al punto que dejamos de llevar nuestros textos a imprimir a Colombia –por calidad y precios- . El adelanto de la tecnología permitió trabajar una nueva propuesta para la edición de textos escolares. Impresión de calidad, uso del color, diagramación, desarrollo del contenido de las materias, utilización de dibujos, gráficos, fotografías tratando de elaborar un producto más atractivo (competitivo en la jerga de hoy), para “conquistar” el mercado, merced a la oferta.

En paralelo se fue trabajando la línea de distribución de acuerdo a los cánones del mercado. Se empezó así en “promocionar” los textos entre los docentes de primaria y secundaria, luego capacitación especializada desarrollada por especialistas financiados por la editorial que promovía el evento, reparto gratuito de textos, etc. Indudablemente esta inversión que se hacía debería recuperarse mediante el compromiso tácito de los docentes de recomendar la compra del libro de tal editorial a sus alumnos. Quedaba asegurada la venta del material y el retorno de la inversión con “alguito” de ganancia. Las modalidades fueron cambiando y perfeccionando según las recomendaciones del mercado.

De entonces a hoy se fueron perfeccionando las relaciones productor-consumidor; empresa – promotor. Esto lo saben los docentes, las autoridades que hoy se sorprenden ante la denuncia de un programa de TV. Esta práctica no es de ahora pues. Lo preocupante es que sabiéndolo se hicieron de la “vista gorda”. Hasta hoy salvo el documento recordado, no se hizo nada al respecto. Se ha buscado un “biombo” amparo recurriendo a la ley de defensa del consumidor; la ley de protección a la economía familiar y a la promesa de crear una comisión para castigar a responsables. También advertir –amenazar a las escuelas que serán multadas hasta por un millón de soles si se les comprueban faltas. ¿Sirve esto de algo si no existe un real compromiso político de defensa del consumidor? Tenemos el caso de una infracción de la empresa de helados Donofrio que después de dos años de ser denunciada por estafa a los consumidores al promocionar productos que no correspondían a la promoción, recién se le impone la multa. ¿Cómo confiar entonces en estas instituciones?

Decir que cuatro editoriales (San Marcos, Corefo, Santillana y Hilder) entregaban el 30% de comisión a las autoridades de los centros educativos por cada libro vendido, según el informe periodístico, no es descubrir la pólvora. Si se sabe ¿qué se hace? También que la negociación se iniciaba cuando las editoriales brindaban al colegio cierta cantidad de textos con un precio determinado, para luego ser ofertados a los estudiantes a un costo mucho mayor, y sorprenderse. ¿No se sabía de esto?

Las firmas enunciadas no son desconocidas. Basta ir al portal de internet para poder contar con la información que se requiera y la forma como promocionan la formación en valores. ¿Qué valores? ¿Del consumismo? ¿De la explotación? Hacer cálculos y malabares explicativos y rasgarse las vestiduras por este mayúsculo escándalo y llamarlo “indignante negocio” de algunas editoriales, al menos suena hoy como un sarcasmo contra la protección del derecho a la educación que todos tenemos. Y más cuando se calculan las multas “por violar la Ley de Protección a la Economía Familiar y el Código de Protección y Defensa del Consumidor que prohíben direccionar (sic) la compra de libros y demás artículos escolares hacia un determinado proveedor o editorial.(La República 08.03.11) ¿No se sabe acaso que desde que termina el año anterior las instituciones educativas envían cartas-comunicados a los padres de familia sobre los costos del años venidero tanto en pensiones como en textos, uniformes regulares y deportivos y otros materiales? ¿Para qué están las UGEL? ¿Qué supervisan?

Se recurre hoy a la asociación de colegios privados para “analizar en profundidad este tema tan cuestionado”. (La República 08.03.11). También ha declarado el Presidente de la Cámara Peruana del Libro deplorando estas “malas prácticas de las editoriales y directores que confabulan en contra de los derechos de los padres. Ha convocado a una reunión entre los miembros de su institución para firmar un pacto ético en el cual todos los participantes se comprometan a desaparecer estas malas prácticas. De no ser acatado este pacto por las editoriales, serán separadas de la Cámara.

Además el vice ministro de Gestión institucional, expresó que “Los directores de colegios privados deben explicar qué han hecho con el dinero. ¿Han invertido en mejorar la infraestructura de sus centros educativos? (La República 08.03.11). El ex presidente de la Asociación Peruana de consumidores (ASPEC) y candidato al congreso, presentó una denuncia ante INDECOPI en contra de las cuestionadas empresas. “El objetivo es que estas editoriales devuelvan el dinero” también expresó que es lamentable que estas editoriales lucren con los textos escolares, aún cuando el Estado les concede exoneraciones de impuestos (La República 08.03.11). Una congresista pedirá a las comisiones de Fiscalización y Educación del Congreso una investigación referente a los altos costos en los precios de libros escolares que realizan las empresas editoras en complicidad con los directores de algunos centros educativos. ((La República 08.03.11).

La falta de idoneidad con que es gestionado el Ministerio de Educación una vez más salta a relucir. No se trata de ser un empresario exitoso en el rubro de la educación superior privada (el ministro es el propietario de la Universidad Particular San Martín de Porres), para ser garantía en la conducción de la educación nacional. Puede estar rodeado de los mejores funcionarios del sector, pero es él que responde políticamente por lo que se haga, deje de hacer o las desidias que se cometan atentando contra la economía familiar.

El Presidente de la República, tan interesado en los temas educativos cuando se trata de figurar, ha pedido a INDECOPI actuar en relación con la denuncia de negociados entre algunas editoriales y colegios privados, para vender libros escolares a mayor precio a los padres de familia. También expresó que si bien ese tema forma parte del mundo privado, también la Dirección de Educación Privada (sic) del Ministerio de Educación debe encargarse del asunto, porque hay muchos colegios que abusan y padres que se dejan abusar en vez de denunciar. (EL PERUANO. 09.03.11) El Ministro de Educación calificando a esta práctica de las editoriales como “nefasta” ha expresado que se exigirá a las editoriales publicar precios oficiales de los libros vendidos (La República, 09.03.11). Además anunció que se implementará un sistema de acreditación para medir la calidad de los textos escolares, que a raíz de esta comercialización ha sido perjudicada. “Se va a trabajar en un modelo de acreditación de la calidad de los textos escolares, que no significa el veto a ningún texto sino verificación de que los libros que están a la venta –que son para uso de las escuelas privadas– más allá de los beneficios económicos que signifiquen, cumplen con su rol educativo que el diseño curricular exige” resaltó. De acuerdo a estas medidas, a partir de la fecha el Ministerio de Educación solicitará a todas la editoriales publicar desde el primero de enero de cada año, los precios oficiales de sus libros. “De tal manera que todos los padres de familia tengan conocimiento oportuno de este precio y por lo cual no puedan pagar ni un sol más”, agregó. Nuevamente señalamos que es importante saber el costo de producción del texto y no “disfrazarlo” con el llamado “precio oficial”.

De un lado hay que decir al señor Presidente que no se trata de un problema que sólo atañe a la Dirección de Educación Privada –esta no existe- por lo tanto es un problema de política educativa que no debe hacer distingos entre público – privado. La equidad en educación es importante para que todos los niños y jóvenes peruanos reciban la educación de calidad que tanto se pregona. De otro lado, no se trata de “control” de precios de los libros solamente, sino de todo lo que concierne al material didáctico que adquieren los padres de familia por demanda de las instituciones educativas. La fijación de un precio justo debe darse desde el establecimiento de los costos de producción, más si existe una desgravación del IGV. ¿Qué diferencia los libros para la educación oficial y de la educación privada? ¿En dónde se incrementa el precio? El celo que se quiere poner ahora debe ser para todos sin distingos de ninguna naturaleza.

El sistema económico en el que nos encontramos que se rige por la oferta y la demanda, no debe ser motivo para atropellar derechos y menos para aprovecharse de un segmento de la sociedad que tienen por obligación de proporcionarle instrumentos de aprendizaje a sus hijos. Pero este celo debe ir más allá pues el modelo económico se presta para otras maneras de explotar a quienes necesitan del recurso educación para superarse. Como lo expresa un diario: “Ello no debe limitarse a los abusos y negociado con libros, sino también a los cursos, pasantías y hasta viajes para algunos docentes o directivos, financiados por algunas editoriales, como compensación por elegir sus textos para los alumnos” (EL COMERCIO, 09.03.11).

El día 10 de marzo, los diarios quieren amainar la preocupación y el rechazo por este “asalto” a la economía de las familias con el pretexto de la adquisición de textos escolares. Así tenemos los titulares “Solo comprarán a editoriales que firmen el Pacto Ético” El próximo año el Estado comprará textos por 130 millones de soles. Descartan exigencia de compra de libros en colegios públicos. (EL PERUANO. 10.03.11); Indecopi. Toma medida contra editoriales investigadas. Presenta lista de precios. Entidad atendió más de 600 llamadas de padres de familia (EL PERUANO. 10.03.11); contra precios onerosos. A implementar el código. (EL PERUANO. 10.03.11); Proponen Observatorio de Precios para textos escolares (LA REPÚBLICA,10.03.11) Editoriales devolverán dinero excedente por compra de libros (diario16. 10.03.11); Textos escolares: publican lista de precios (PERU 21,10.03.11); Apafa cree que negociado continuará (diario16.10.03.11). ¿No sabrán acaso que todo esto es “letra muerta”. Muchas editoriales han anunciado que firmarán el pacto ético, sin duda es una buena intención, sin embargo sería bueno conocer el pacto que firmarán, para que no se les olvide ciertos principios que deben normar las relaciones interpersonales e interinstitucionales de un Estado que es democrático y que tiene por sobre todo la defensa de los derechos que nos asisten a todos los peruanos.

En medio de la batahola de denuncias y de propósito de enmienda, no existe una sola mención de parte de las empresas editoriales ni de las instituciones educativas de aceptación de la falta cometida de manera explícita. Por ello llama la atención que sólo la APAFA exprese su preocupación expresando que las cosas continuarán: “El presidente de la Confederación de Apafas del Perú, Miguel Chipanba Sotomayor, manifestó ayer que el “negociado de las editoriales nunca va a parar debido a que ministros, viceministros y hasta funcionarios del Ministerio de Educación, así como todas las autoridades y maestros de las UGELs y colegios, están comprometidos con las editoriales. “Estas empresas siempre auspician todos sus eventos y hasta les pagan no solo por dictar conferencias en Lima y provincias, sino también por imprimir los textos escolares del gobierno”, alertó. (diario16.10.03.11). Sin duda una advertencia a tener en cuenta.

De otro lado no es bueno dejar de lado las preocupaciones de los padres de familia que expresan sus comentarios a las noticias, pues estas opiniones expresan cómo perciben y cómo sienten este engaño y la poca confianza que tienen en las decisiones del Estado y las palabras de los funcionarios. Ojalá que las investigaciones vayan a y al fondo de los problemas evidenciados y que de una vez por todas no “soplen la pluma” a otros que si bien tienen que ver con el tema, no tienen la responsabilidad y decisión política que se requiere. No basta proclamar cotidianamente desde el Presidente a sus funcionarios de confianza la calidad de la educación que no se reduce sólo a lo que se viene haciendo con la Carrera Pública Magisterial, pero ignorando los términos del Acuerdo Nacional, del Proyecto Educativo Nacional. La frivolidad y la egolatría no deben impregnar la política educativa como hoy. Es necesario que en estos pocos meses que quedan de gobierno, si no se puede remontar las desidias, sepan reconocer con una autocrítica lo que se dejó de hacer por falta de una voluntad política coherente, ajena a la palabrería hueca, que “encantará culebras” pero que no aporta nada a la construcción de país y menos a una educación que merece una calidad sin eufemismos.

Existen muchas cosas que revisar en el sector educación que no sólo de textos se trata. También de licitaciones, el retraso de la entrega de obras, licitaciones que se hacen al amparo de normas específicas y otras tantas formas de “sacarle la vuelta” al Estado para el enriquecimiento de unos pocos y el perjuicio de muchos. El libre mercado no puede ser el pretexto para renunciar deberes y derechos del ciudadano peruano. No puede ser disculpa que las conclusiones de las investigaciones sea “que la casa siempre gana” porque esas son las reglas del libre mercado. (12.03.11)

2011: ¿año nuevo o más de lo mismo?

8 enero 2011

Iniciamos una nueva década. Por cerca de tres meses –los iniciales del año- estaremos en campaña electoral. Cambiaremos de gobierno –Presidente y congresistas- el 28 de julio.

La atención pública estará zarandeada por ilusiones, intereses, dádivas, palabras y promesas sin sentido, para una población que pone sus esperanzas en promesas y sueños que “venden” utilizando todos los recursos que el marketing –y el dinero- les permite y les pone a mano.

¿Qué decir de lo que nos depara en el sector Educación en los meses que le quedan al actual gobierno? Poco en política educativa. Sí en directivas, que cual “testamento paterno” deja a los docentes y comunidad lo que se debe hacer para que el proceso educativo no se detenga. Esto lo repiten de rey a paje en el sector educación ¿por qué tanta advertencia? Mejor, ¿por qué tanto temor? Y si es así ¿A qué?

Hemos visto que de nada sirve reflexionar sobre cosas concretas en la educación peruana, salvo para decir que se cumplió con tal o cual cosa, pero nada sustantivo que vaya acompañado o respaldado por una investigación que se convierta en política educativa. Todo lo contrario, basta que se realice un estudio, una investigación, un diagnóstico para que las autoridades del sector reaccionen ignorándolo. Esto lo hemos tenido durante cinco años y quienes ejercen aún las funciones de confianza son solamente fieles seguidores de directivas políticas.

Ahí queda la decisión 12 del Acuerdo Nacional, el Proyecto Educativo Nacional, las Propuestas de políticas de educación del Consejo Nacional de Educación.

De otro lado a inicios del 2010 el CNE dio a conocer un Pronunciamiento titulado “Impulsar las Mejoras de la Educación Peruana” En este documento se reconoce que el aumento de recursos en el sector permitió ejecutar varios programas orientados al desarrollo magisterial, las nuevas tecnologías, la alfabetización, el acompañamiento docente, el manteamiento preventivo de las escuelas. Pero se hacía hincapié en que el crecimiento del presupuesto de Educación no llega aún al 0.25% anual del PBI ocasionando déficit de infraestructura y equipamiento y limitaciones para lograr una cobertura adecuada y aminorar la deserción escolar.

Se advertía en dicho documento que se habían vencido los plazos para el diseño de la nueva Ley Orgánica del Ministerio de Educación y tampoco se habían definido las competencias para cada una de las instancias de la gestión. Todo ello interrumpe el proceso de descentralización e impide el desarrollo de una nueva gestión que permita tener un diagnóstico de situaciones previas y anticiparse a problemas con soluciones idóneas e inmediatas.

El pronunciamiento del CNE expresaba también que es imperativo acelerar la culminación de estas tareas para el fortalecimiento de la capacidad de gestión de las instituciones educativas y para definir con claridad el rol de los gobiernos locales en educación. Recomendaba, además, que habría que evitar los constantes cambios de directores regionales de Educación. Advertía dejar de lado el intento de generalizar la municipalización de la educación en todo el país. (Sabemos qué se hizo a pesar de la advertencia). Se sugería que hubiera variadas formas de organización escolar, que incorporen servicios de asesoría y capacitación descentralizadas y permanentes, adaptadas a contextos específicos urbanos y rurales en donde actúan las instituciones educativas. Se recomendaba que se emprenda un programa permanente de calificación de los cuadros gerenciales y técnicos en administración educativa. (CNE. Pronunciamiento. Lima, 28 de febrero de 2010).

También preocupaba que no se inicie el año escolar con todas las plazas docentes cubiertas, y que la Carrera Pública Magisterial estuviera obstaculizada por el apresuramiento en su implementación, por cambios apresurados en su normatividad, por denuncias de irregularidades en los recientes concursos de nombramiento y contrato que perjudican a miles de alumnos y docentes que aspiran a su trabajo. Se recomienda que se tomen las medidas pertinentes para evaluar lo avanzado y corregir las deficiencias. Se advierte sobre la corrupción recomendándose que se simplifique y modernicen los procedimientos administrativos, revisar la normatividad que origina conductas corruptas y abuso de poder.

Finalmente, algo que se va haciendo realidad: “…los institutos superiores pedagógicos están condenados a cerrar por la aplicación de la nota 14 como criterio para el ingreso y no por evaluación en base a altos estándares de su funcionamiento. Se pide que este requisito se elimine en los institutos superiores pedagógicos que forman docentes bilingües interculturales que las comunidades rurales y nativas necesitan. También se pide que se acelere la acreditación de los institutos superiores pedagógicos y las facultades de educación.

Si comparamos este Pronunciamiento 2010 con el del 2009 realizado por el Consejo Nacional de Educación que, no olvidemos, es el órgano especializado, consultivo y autónomo del Ministerio de Educación (Art.81 de la Ley General de Educación), podemos apreciar que de nada han servido las recomendaciones hechas anteriormente. ¿Cómo se podrá construir una educación de calidad si quien debe brindar el apoyo y decisión política no escucha al organismo que por Ley el compete hacerlo?

No se trata de buscar culpables sino dejar de manifiesto cómo el discurso desentona con la Ley General de Educación. Se impone una vez más el personalismo, la megalomanía frente a la ciencia y la experiencia. Por el contrario se busca demostrar que se puede hacer por la educación, lo que otros no hicieron. Así se saca de la galera de mago la creación de un Colegio Mayor Secundario, que contra todo análisis técnico y pedagógico se ha impuesto Se hizo oídos sordos de quienes opinaron en contrario. Se formuló el discurso que este Colegio nace porque el Perú necesita contar con líderes representativos de cada región del país que sirvan como referente, en su proceso de formación escolar, a sus pares en su localidad. (Prospecto del Colegio Mayor, 2009).

Si esta ha sido la razón para crear al colegio ¿por qué no se tuvo el coraje de cuestionar el sistema educativo nacional y dar las medias que se requería? ¿Si el sistema educativo nacional no puede formar a líderes representativos de cada región, para qué se sigue invirtiendo y no se lo cambia? Si se ha tenido la audacia de imponer el Colegio Mayor, no se tiene conciencia que con él se profundiza la exclusión a fuer del discurso sobre educación inclusiva que los responsables de la alta dirección de educación han predicado por radio, televisión y auditorios.

Otra perla de la inspiración constructiva del Presidente que se va, ha sido la reconstrucción de los colegios emblemáticos, primero en Lima (claro es en la capital donde le interesa que se vea la obra) y luego designar otros colegios emblemáticos a reconstruir en el resto del país. Sin duda se han modernizado y la publicidad se encarga de hablar de sus bondades. ¿Con qué criterios se hizo la reconstrucción?

Hacer tabla rasa de la ley y de responsabilidad de un Ministro –el de Educación- indican a las claras que no ha existido una política educativa que requiere concepción, disciplina para hacer que ella impacte en la estructura educativa, para que las acciones a realizar no sean fruto del impromptu del personaje que tiene el poder político e ignora que la educación es un proceso que tiene en cuenta el desarrollo de la persona, que ésta tiene derechos que respetar y no ser atropellados. Si no existe un mínimo respeto entre la política, el discurso y las acciones, los resultados no serán lo que se espera y nos contentaremos engañosamente con avanzar un puesto en PISA, sin decir que son menos los participantes y que Haití esta vez no participó.

El guión para 2011 podría estar representado por la “Directiva para el desarrollo del año escolar 2011 en las Instituciones Educativas de Educación Básica y Técnico Productiva.” ¿Podrán las autoridades de confianza monitorear su cumplimiento? Si nos atenemos a lo que expresa el rubro Objetivos “Normar las acciones de gestión pedagógica, institucional y administrativa, para el desarrollo del año escolar 2011…” pocas novedades habrá, salvo las reiterativas sobre matrícula, cuota de padres de familia, y otras puramente crematísticas.

Se ha anunciado que en el mes de enero 2011 se iniciará el proceso de nombramiento e incorporación de los docentes a la CPM. Pero se advierte que el primer proceso se hará de acuerdo a las vacantes que se declaren al 20 de enero ¿Por qué? ¿Acaso el Ministerio no tiene un registro nacional de las vacantes que se producen en el sector? Sin duda esto se prestará a muchas suspicacias. Se demanda transparencia, pero todo aparece como turbio. Ojalá nos equivoquemos, pero cuando los docentes emiten sus juicios es porque tienen razón o el mensaje no ha sido claramente difundido. El segundo proceso será para 40 mil plazas según indicó el vice ministro de gestión pedagógica. Llama la atención el anuncio de “que los docentes que aprobaron con puntaje 14 o más la Prueba Nacional Clasificatoria del Programa de Incorporación a la CPM de los años 2009, 2010 y del 2010-2011, serán exonerados, en forma excepcional, de esta prueba (MINEDU OFICINA DE PRENSA Y COMUNICACIONES 29 Dic. 10). ¿Será porque no se está cumpliendo con las metas anunciadas?

Quedan unos meses poco promisorios donde tendremos más de lo mismo y reiterado protagonismo presidencial interventor en un proceso educativo que debe ser llevado con profesionalismo pensando en el servicio a los excluidos, pensando en la composición cultural y étnica de nuestro país. Quedan muchos niños y jóvenes pobres excluidos tanto en nuestras ciudades como en las zonas rurales, grupos urbanos y aborígenes. ¿Puede hablarse de “territorios liberados de analfabetismo”, si se abona el terreno para sigan incubándose nuevos analfabetos?

Esperemos que no se siga confundiendo y engañando con decisiones que no aportan a la calidad de la educación tan requerida y pensar en el qué y por qué de las medidas educativas que se dan así como el rol de la institución educativa y de los docentes aportan a la consolidación de un Estado más democrático, más participativo, más solidario. No creamos en el espejismo que se es buen Ministro de Educación si se permanece en el cargo un quinquenio, sino que se identifique con la educación nacional. Educación es un sector demasiado importante para darlo como presea política. El titular de Educación debe estar bien informado y objetivamente, no sólo políticamente de los asuntos educativos nacionales — desde los problemas de carácter administrativo y técnico hasta los de orden económico y social— para que pueda contar con una actitud científica y altamente pedagógica que le permita observar las cosas con objetividad y proceder como un verdadero ejecutivo en función docente, eminentemente educativa. Y eso no lo hemos tenido, lamentablemente. Se ha perdido un quinquenio más con promesas y realidades que se quedaron en espejismos. Pongamos la esperanza en el nuevo año que iniciamos. Que sea justo, equitativo, solidario y verdaderamente inclusivo. (01.01.11)


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.