Posts etiquetados ‘valores’

MENSAJES DE LA CAMPAÑA Y EDUCACIÓN: se olvidaron del civismo y de la ética. Un silencio que preocupa

29 mayo 2011

Vivimos días muy agitados políticamente en el país con motivo de las próximas elecciones presidenciales. Sin duda ninguno de los dos candidatos merece haber llegado a esta final, por diversos motivos.
Dada la situación expresada por los electores, desde la perspectiva de la educación en valores y de educación ciudadana, tenemos resultados alarmantes compatibles con los resultados de las pruebas de aprendizaje tan recurridas cuando debe valorarse lo poco que hemos avanzado. ¿Es que en educación sólo debe evaluarse los aprendizajes? ¿Y qué nos dicen las otras medidas que se aplican a la sociedad? ¿Por qué esa indiferencia?
No recurriremos a esas encuestas, a esos test aplicados por agencias internacionales, sino al día a día que nos topamos cuando estamos rumbo al trabajo, en el micro, la combi, el metropolitano. Cuando estamos en reuniones con otros ciudadanos, otros colegas, familiares. En dichos ambientes se siente, se palpa cuánto ha calado el mensaje educativo que como docentes debemos promover y cuánto de ello se vuelve convicción en el manejo diario de nuestro quehacer de ciudadanos, de alumnos, de hijos, de padres de familia, de trabajadores manuales, intelectuales.
La perplejidad es la que nos convoca a esta reflexión. A pocos les importa lo que sucede políticamente en el país, a quién se elija. Se evidencia un individualismo, un egoísmo en cada afirmación, en cada parecer y la defensa de una opción política se deja llevar no por derechos sino por oportunidades que se presentan. Por ello es interesante ver cómo se objetiva el dicho “el vivo vive del tonto y el tonto de su trabajo”, en el transcurrir cotidiano. No existen argumentos, no existen posiciones sino la conveniencia de tal o cual medida en tanto y en cuanto me favorezcan. Individualismo, egoísmo, personalismo le llaman.
La comunidad, la sociedad es un ente de referencia a la cual nos decimos pertenecer pero que a la hora de la hora la desconocemos, la ignoramos. Es desconcertante cómo pasar del discurso a la práctica aún cuesta, no existen convicciones. Es fácil soltar la palabra y luego olvidarla sin preocupación. Total no me incumben las cosas que pasan en el país, en la comunidad.
Existe sí un encono, una rabia contenida azuzada por motivaciones indirectas que produce reacciones de quienes detentan el poder en este caso empresarial, que expresándose en un medio, exacerba la provocación, el enfrentamiento, con tal de “defender” intereses particulares, de grupo, de clase. La siguiente frase extraída de un artículo publicado estos días, que a su vez se fundamenta en una cita de Marx sobre economía, denota hasta qué punto existe encono: “Dado el reciente y cobarde ataque físico y verbal al periodista Jaime de Althaus, comprobamos que las secreciones purulentas y hediondas de una teoría tanática e intolerable todavía están presentes en la política peruana. No permitamos que un anacrónico, tóxico e ineficiente sistema político vuelva a causar odio, destrucción, miseria y falta de libertad en el Perú.” (Diego De la Torre. Empresario. Terca purulencia ideológica. El Comercio.10.05.11). Sin duda nadie está de acuerdo con la agresión al periodista. Pero lo expresado en el párrafo citado es la síntesis de lo que muchos ciudadanos de su clase y estrato piensan. No pueden mirar más allá de lo que les pueda afectar, ni echar un vistazo sobre lo que se debe hacer en el país. Triste resultado de una educación para fortalecer el individualismo, el egoísmo. Pero estamos en democracia y debemos ser tolerantes. Esta palabra nunca estará en el repertorio de quienes dicen ser los salvadores de la patria y se arropan en el concepto democracia sin saber qué significa y que compromete. Democracia boba la llamé anteriormente.
Sin duda nos quedamos perplejos al pasar revista de algunos mensajes que quienes tienen una opción diferente lanzan al aire en el calor de un mitin, de una reunión o al paso de un micrófono. Sin duda nuestros niños y jóvenes van viendo y asimilando los mensajes. Frente a ello ¿vale la pena seguir manteniendo el silencio, la sumisión, frente a personas que no tienen ni la menor idea de lo que es ética, pero sí la reclaman para sí? ¿Quién se esmera por establecer la diferencia?
La indiferencia frente a una historia de la corrupción desde el gobierno causa alarma. ¿Es que la educación que se ha impartido en las instituciones educativas no ha sido asumida como responsabilidad? ¿Por qué nos rasgamos las vestiduras por el enfrentamiento de jóvenes al punto que la vida de uno estuvo en peligro? El Ministerio de Educación de inmediato ha tratado de solucionar un conflicto que es comportamiento histórico entre los jóvenes de un colegio y otro. ¿Quién promovió la rivalidad? ¿La competencia deportiva? ¿La competencia cívica en fiestas patrias? La solución consideramos es un paño de agua fría, pero no se ataca el problema en su raíz. No es cambiando el horario de salida del colegio que se morigerarán los enfrentamientos, tampoco la solemnidad de celebraciones. El problema tiene que enfrentarse de otra manera, desde lo que significa la política educativa a desarrollar en cada institución centrada en el reconocimiento y respeto al otro.
Este es un hecho. Pero existen otros que claman intervención de los que se erigen personas/instituciones tutelares de la educación del país. Los mensajes expresados en la prensa escrita y en los programas televisivos que atentan contra la ética, la moral y las buenas costumbres, arropados por el manto de hechos históricos y que fueron otros momentos en que había que luchar contra el terrorismo, no lo justifican. Pero ante ello que es tan o más pernicioso que el hecho de los estudiantes contrincantes, no se ha dicho nada. Se miran los hechos, sucesos, como algo natural. La mentira es presentada de manera sofisticada para dejar de serlo; se financian programas televisivos y se justifican bajo el escudo de la libertad de prensa, de expresión. El todo vale es permitido. ¿Por qué? ¿Por qué las autoridades educativas no dicen una sola palabra? Es cierto no pueden participar en política, pero intervienen cuando ciertas iniciativas peligran por ejemplo la CPM. Enseguida intervienen y advierten. ¿Por qué ese doble juego? ¿Quién pone el límite entre lo expresado en un discurso y una medida asumida desde el estado? Mensajes poco claros, ambiguos que se dan a quienes como miembros de la comunidad, se nos exigen deberes, pero su ponen reparos al ejercicio de derechos.
¿Por qué no saber distinguir entre lo que es verdad y el miedo? ¿Por qué creerles a los encantadores de serpientes y no a quienes se identifican con las mayorías desde sus carencias, desde su clamor de justicia, desde su demanda de equidad, desde sus solicitudes de solidaridad?
Escuchar discursos autoritarios recomendando que debe educarse a la juventud que está descarriada (siempre hablando de la juventud de los que menos tienen y no de los hijitos de papá que lo tienen todo) haciéndola cumplir con el servicio militar obligatorio (parece que la ignorancia siempre recurre al garrote cuando no existen razones), haciendo tabla rasa de derechos de las personas. ¿No es esto recurrir al facilismo sin que cueste mucho trabajo?
¿Cómo creer en la forma como se “acomodan” al poder personajes que generaron corrientes de opinión en los 90 y hasta hace poco y ahora sabe Dios por qué han cambiado de opción, pues sus raciocinios, fundamentos y predicamentos no convencen? Todo lo contrario. Triste papel que encarna el dicho: de joven incendiario y de viejo bombero. O de joven revolucionario y de viejo reaccionario. La historia ya está escrita. Y lo escrito, escrito está, ya lo dijo Pilatos hace una punta de años y delante de un personaje que luchó y entregó su vida por los que tienen menos.
Existe cierto conformismo, aceptación de situaciones en jóvenes y adultos donde se percibe el poco desarrollo de una cultura ética, de una educación en valores que forman parte de la educación ciudadana.
¿Por qué aceptar que así fueron las cosas de un régimen que maltrató, atropelló a la gran mayoría de los peruanos y empobreció al país generando y ahondando la cultura de la corrupción? ¿Por qué se acepta de forma complaciente que nos vengan a contar cuentos que en lugar de beneficiar a los pobres, favorecen a los grandes capitales?
¿Por qué quedarse inertes frente a la manipulación de los medios de comunicación que bajo el escudo de libertad de prensa “invierten en el apoyo a determinado candidato que es la negación de los valores y propuestas para mejorar el país y acortar la brecha de la pobreza, ser más equitativos? Hemos visto a la secuela seguida a la “agresión” a un periodista que favorecía a una candidata. Sanción, expulsión. ¿Y qué con los que ahora aparecen como gonfalonieros de la actual candidata? ¿Son inmaculados? Un esclarecedor artículo escrito por Francisco Durand titulado “Gran prensa y fujimorismo: juntos otra vez (LA REPÚBLICA. Domingo. 08.05.11), recuerda cómo y quién está detrás de estos medios y los grupos de poder. Nombres y apellidos después de más de una década aparecen inmaculados por quienes se creen dueños del bien y el mal. ¿Qué mensaje de equidad, de ética se da a la sociedad? Ellos se irrogan la capacidad de sancionar y arremeten con todo, creen que el pueblo debe –como antaño- acatar. Pero estamos en otra época y mal les pese existe juventud que está clara de sus derechos.
¿Por qué se piensa que el voto de los humildes se compra con regalos de bolsas de alimentos, cocinas, ollas y otros menesteres? Todo ello debe rendirles para una semana. ¿Y después? La vida sigue igual. Pero ya obtuvieron el convencimiento de asegurar un voto. Ya regresarán pues pusieron su marca para recordarles quién les hizo la “donación”. Ante evidencias (fotos, volantes) decir que no es política hacer esas donaciones ¿qué decir?
Podríamos seguir compartiendo ejemplos de mensajes nebulosos que se vienen dando. Ilusiones que se ofertan. Sueños que no serán para la gran mayoría, pero sí intereses convertidos en rentabilidad para pocos.
Muchos olvidan lo sucedido en estos últimos quince años y quienes los vivieron unos lo reprochan con el argumento de que había que derrotar al terrorismo y otros que es bueno rescatar la memoria y la dignidad. Al respecto ¿por qué nuestros estudiantes de los últimos años de secundaria no estudian estos hechos?
El reconocido periodista César Hildebrandt escribió en estos días un artículo titulado ¿Qué les diremos?, (HILDEBRANTEN SUS TRECE. 06.05.11) refiriéndose a los jóvenes cuando revisemos este evento electoral. Sin duda el diálogo que contiene el artículo es muy aleccionador pero muchos de los que tienen el poder ni siquiera lo habrán leído y si lo hicieron no lo quisieron entender. Para ellos todo está bien. No ha sucedido nada.
Mensajes de esta campaña que venden una imagen política del país, que no es. Mensajes que se exasperan al filo de una elección, pero sus secuelas para los niños y jóvenes tienen un significado. ¿Qué es la democracia? ¿Esto que practican los mayores? No la quiero. Quiero seguridad. Quiero alcanzar mis metas. ¿Qué ciudadanos hemos formado y estamos educando? Alguien nos tomará cuentas y debemos rendirlas, pues no hemos sido capaces de ser consecuentes con el discurso. Es otra de las razones por las cuales debemos revisar la calidad de la educación que se oferta y por qué sus resultados son frágiles. No basta denunciar el bajo aprendizaje de nuestros niños y jóvenes, también debe preocuparnos la vacilante formación ciudadana que brinda el sistema educativo nacional.
Quiero cerrar este artículo prestándome las palabras del sacerdote jesuita Vicente Santuc, infeliz y recientemente desaparecido, extraídas de su libro “Ëtica y Política ¿Qué nos pasa?” (CEDEP- Escuela Superior de Pedagogía, Filosofía y Letras Antonio Ruíz de Montoya. Lima, 1999). “No podemos eludir interesarnos por lo que pasa en la historia y eso nos sitúa a todos en lo político en donde nos esperan deberes morales. Pero sólo el individuo que se ha moralizado-controlando sus pasiones y su arbitrariedad- podrá actuar moralmente en política; es decir, conducirse de acuerdo a una voluntad y a metas razonables. Ese no se dejará paralizar ni atrapar –para eludir todo juicio y toda búsqueda- por lo que los miembros de su grupo llaman “la realidad”. Quien quiere ser moral sabe que no es moral aquello que hace posible la vida moral de los demás y de uno. El hombre moral sabe reconocer el robo, el asesinato, la mentira y la corrupción allí donde los demás sólo ven acciones imperfectas, pero excusables o permitidas. El discierne la injusticia allí donde otros invocan la legitimidad o necesidad de la acción, en razón de las circunstancias; incluso el hombre moral sabe descubrir la vanidad y la mentira en cierta voluntad de santidad.” Qué bien calzan aquellas palabras en este momento. Quien tenga oídos para oír que oiga; quien tenga ojos para ver, que vea. (14.05.11)

LA EDUCACIÓN EN VALORES ¿qué es al fin de cuentas?

11 octubre 2010

“Debe educarse en valores”, pareciera ser la tabla de salvación para los desajustes que existen en nuestra sociedad frente al desconcertante impulso juvenil exigente y que nadie comprende, sino condena, reprime.

Este estribillo lo venimos escuchando con frecuencia en esta campaña electoral cuando se trata de seguridad ciudadana y específicamente cuando se aborda el tema de las pandillas, las barras bravas, de bandas de jóvenes cuyas costumbres y manera de comportarse no respeta ni persona, ni propiedad, ni reglas mínimas de comportarse en sociedad.

Planteado e identificado el problema los candidatos recurren a la gastada frase “hay que educar en valores”, como quien le sopla la pluma a la familia, a la escuela, a la sociedad. Nadie la asume como responsabilidad propia, del colectivo, de todos.
La realidad nos está enviando el mensaje de lo poco que se viene haciendo en la educación en valores, por ello percibimos cómo los alumnos y jóvenes vienen apreciando lo negativo, creando éticas individualistas que responden al beneficio personal y no valora el beneficio colectivo, del otro. Por ello surgen las bandas de jóvenes y adolescentes que han creado antivalores como norma y la sociedad responde con autoritarismo, con represión y condena, sin abordar el por qué de la carencia que crea actitudes positivas.
Por ser una tarea de todos, debe partirse de la creación de condiciones para incidir en la formación cívica, ciudadana, donde se obtenga una educación de la responsabilidad consigo mismo y con el entorno, con el otro. Es decir vivir en una convivencia armónica entre los individuos fundamentados en el reconocimiento y el respeto de las diferencias. Sólo partiendo de esta concepción esta demanda dejará de ser un estribillo repetitivo sin resultados y se transformará en una realidad.

Pero nadie cosecha lo que no siembra. Ahora exigimos a la escuela aquello que no se ha podido cultivar desde la célula familiar y además porque la política educativa que se nos oferta está centrada en el aprendizaje, el conocimiento para la competitividad, dejando de lado la atención al desarrollo personal.

Se ha reducido lo educativo a consignas a cumplir antes de analizarlas y hacerlas carne en la vivencia de la persona. Es importante que desde los primeros años de la escuela los alumnos desarrollen una actitud reflexiva sobre lo que piensan y sienten acerca de sí mismos y de los otros. Es necesario e importante que conozcan sus derechos, tengan claro su valor, identifiquen cuáles son sus prejuicios, acepten las diferencias y asuman actitudes de mediación en situaciones conflictivas.

El valor debe ser construido, descubierto y transmitido. Por ello se ha planteado el debate desde la academia pues para muchos el valor sólo existe cuando se percibe, es decir que si yo no lo veo no existe, mientras otros defienden la objetividad del mismo. El debate consiste en poder clarificar si el valor existe solo cuando pasa por la percepción (subjetividad) o si existe independientemente de ello (objetividad). Para valorar debe partirse de los hechos, de la realidad en la que nos desenvolvemos y en el caso de los maestros entender que los hechos con los que trabajamos están vinculados al acto educativo y su escenario preferencial es la escuela y sus componentes: padres, alumnos y maestros.
En esta perspectiva si bien la escuela tiene la responsabilidad de enseñar a aprender, y de manera fundamental colaborar en la construcción de un marco axiológico que vincule el conocimiento y su aplicación a un mundo de valores, ¿cuál es el compromiso de la sociedad y sus instituciones?. ¿Desde cuándo el consumismo, la inhibición o la idealización del éxito personal, fueron reemplazando el tiempo y el espacio para la comunicación, el diálogo, el respecto y valoración del otro?
El valor debe constituirse como un eje transversal del proceso educativo, que genere estrategias viables de manera que la construcción de los mismos no sea una imposición, sino un descubrimiento y una fundamentación fruto de una interacción con la realidad. Así se van descubriendo cualidades, creencias, principios y normas.
¿Y qué hacemos para “sembrar valores” como recomiendan algunos? Desde la escuela muy poco y desde la sociedad menos. Sin embargo esto no justifica que la escuela sea ella una promotora de valores, sino que además debe involucrarse en la búsqueda de metodologías que permitan el desarrollo de valores que los maestros consideran buenos y se vayan construyendo junto con los estudiantes de manera que se conviertan en permanentes.
No se trata de dar conocimientos, estar atentos a los aprendizajes y a lo que el mercado demande, sino tener como referente también a la comunidad de personas. La escuela si sólo se preocupa de la calidad y dota a los alumnos sólo de herramientas científicas, podrá obtener excelentes y versados técnicos, pero no se tendrá la seguridad de haber desarrollado un humanismo capaz de reconocer al otro como su semejante. Urge por ello que con igual empeño no sólo el Ministerio de Educación y las instituciones educativas asuman un papel orientador en la construcción y descubrimiento de valores, sino también la comunidad y sus instituciones.
A la escuela se le reclama y se le encara la falta de formación en valores y con ello la sociedad y los padres de familia se “lava las manos”. Pero la dimensión del problema no se agota “soplándole la pluma de la responsabilidad a una institución de educar para la captación de valores. Sin embargo desde la sociedad y la familia se evaden responsabilidades, tal vez para un adulto irrelevantes, pero centrales para la formación de la persona.
¿Dónde se empieza a conocer y valorar la honestidad, la lealtad, la solidaridad, la justicia, el reconocimiento del otro, el respeto, la tolerancia? En la familia y la sociedad. A la escuela le corresponde contextualizar estos y otros valores para que no queden como figuras ideales o imaginables sino como concreciones de la vida cotidiana donde cada valor formado es expresado en actitudes, convicciones, en reacciones como respuestas a acciones cultivadas de manera predeterminada. Por ello el niño y adolescente actúa de tal o cual manera ante situaciones porque tiene actitudes conformadas que responden a valores que se han construido, descubierto y apreciado.
El tema de educación en valores no es fácil. Sin embargo qué fácil es exigirle a la escuela que forme en valores cuando los cimientos no están bien construidos. Qué fácil es proclamar que con una educación premilitar solucionaría los problemas sociales que afectan a la juventud. Qué difícil es ser padre de familia responsable y que pueda en el desarrollo de su función de padre tener un norte, que de la prioridad a la formación en valores dentro de las prioridades que tiene entre manos. Qué difícil es mostrar que los valores son posibles si existe una acción coherente entre la escuela y la comunidad.
Fernando Cardenal reflexionaba sobre el tema que “Los seres humanos son capaces de moverse por valores, por objetivos nobles, importantes; tienen una gran capacidad para todo lo grande y hermoso que pueda concebirse. Lo que tenemos que hacer nosotros en la educación es desarrollar esa capacidad. No echarle la culpa al joven, sino contagiarlo”. También añade: “Para educar en valores es importante también que el Centro Educativo sea matriz de donde surja la nueva Sociedad; lugar de búsqueda, de ensayo y de discusión de los nuevos valores. Hay que crear en todos los niveles formas nuevas de relaciones sociales. Debemos ser conscientes de que aún sin pretenderlo, legitimamos valores que se viven fuera del Centro Educativo y tal vez nuestro papel propio sería más bien denunciarlos. Debe intervenir toda la institución; desde cada uno de los currículum; con todos los profesores, pues todos transmiten consciente o inconscientemente valores o anti-valores. Es importante involucrar al mayor número de profesores.” (Fernando Cardenal – ex Ministro de Educación de Nicaragua: La educación en valores: fundamento ético para una nueva sociedad. En foro Iberoamericano).

La campaña electoral ha terminado y nos quedan pocas enseñanzas en lo que respecta a educación en valores. Ha existido mucha intolerancia, poca honestidad y transparencia. ¿Dónde quedaron los valores cívicos? Se ha visto no sólo a candidatos enfrascarse en insultos y no en propuestas, en competir por que se escuchen y decidan los planes y soluciones para la ciudad. Pero algunos han preferido canibalizar al contrincante antes que presentar una propuesta interesante para el servicio de la comunidad.

Ojalá no se siga exigiendo sólo a la escuela más de lo que la ciudadanía y sus líderes no son capaces de hacer. La reflexión de educación en valores sin duda no se agota, pues existen muchas maneras de abordar el tema desde la diversidad. Es necesario, por ejemplo, aún trabajar el tema de educación en valores desde las costumbres, la historia desde los diversos grupos que se interrelacionan día a día en nuestras aulas. A la democracia le queda un largo camino por recorrer y asumir en donde se articulen de manera coherente responsabilidades y derechos. (02.1010)

La moralina como política

30 agosto 2010

Decían los antiguos limeños que en Lima no existía la moral sino la moralina que todo lo relajaba y justificaba, que todo lo permitía y lo aceptaba. De eso no nos hemos curado y menos nuestros políticos de hoy que se rasgan las vestiduras con nuevos hechos que signan los días y las horas de esta temporada: la seguridad ciudadana y no la muerte de niños por el frío en Puno; recordar y contemplar que han pasado tres años y los sufrientes del sismo de Pisco, Chincha, Ica y demás pueblos del sur chico y de los andes centrales, aún no curan sus heridas y menos la indiferencia de quienes tienen hoy el poder.

En medio de estos sucesos y la presencia del Jefe del Estado en lugares no urgentes, cuesta aceptar, la ausencia del Estado y sus representantes en las zonas que fueron afectadas por el sismo, donde la gente esperaba no más promesas sino decisiones, acciones obras. ¿Pero cuál fue la presencia mediática? Avisos en casi todos los canales de TV y en los diarios que decía “EL GOBIERNO SÍ CUMPLE CON LA RECONSTRUCCIÓN DEL SUR. Niños teniendo como fondo imágenes de las nuevas construcciones de escuelas, expresando su alegría y complacencia por lo realizado. En los diarios la enumeración de lo realizado en avisos pagados: 32 colegios construidos; 1,448 aulas rehabilitadas; 1,072 aulas prefabricadas instaladas; 1,251 aulas equipadas; 192,000 alumnos beneficiados. MAS DE 193 MILLONES DE SOLES INVERTIDOS en Ica, Chincha, Pisco, Cañete, Nasca…SEGUIMOS TRABAJANDO. ¿Quién da fe de estas cifras sin ser funcionario oficialista? Los testimonios que recogen la radio, la TV y los diarios dicen lo contrario. Posiblemente el dinero invertido es correcto, pero quién certifica que corresponden a obras realizadas? ¿quién audita las cifras? ¿Acaso no se sabe de compañías constructoras que han dejado las obras a medio hacer? ¿Acaso no se enteraron de las denuncias de las asociaciones de padres de familia?

Hubo tiempo para el recreo y para cumplir con una celebración religiosa y poca sensibilidad para estar cerca del prójimo que verdaderamente sufre, siente frío, tiene hambre, vive en escombros. La moralina que pasa por agua tibia cuando del poder se trata hizo que el Presidente reaccionaria de manera poco ecuánime y política expresando que por una reconstrucción, el Perú no se iba a paralizar. Y lo dijo como al desgaire en una de sus consabidas declaraciones al paso y con aire pontifical, que dice mucho de su discurso eufórico en inclusivo a su manera.

Insensible, indiferente, ensoberbecido el sector educación sigue callando sobre los reclamos de los docentes frente a la aplicación de la Carrera Pública Magisterial (CPM), a los resultados de la última prueba concesiva para quienes no obtuvieron la nota 14; a la transferencia de recursos económicos para las Municipalidades que asumieron la educación; a la provisión de plazas para los Colegios de Fe y Alegría. Y nuevamente la moralina que justifica descuidos y falta de previsión parapetándose en la cantaleta “El problema es que el Ministerio de Economía y Finanzas asignó la partida necesaria a las unidades de gestión educativa locales (UGEL) y a las Direcciones Regionales de Educación, y éstas son las que distribuyen, priorizando plazas para otras instituciones antes que para Fe y Alegría. Ante eso no podemos hacer mucho, porque dichos órganos son los que deciden la distribución de los maestros”, expliçó Vexler (EL COMERCIO.1Q4.08.10). ¿de qué sirven los convenios entre el Estado y una institución educativa de cobertura nacional? ¿Puede cargarse toda la culpa a las Direcciones Regionales o las UGEL? Gestiones a estas alturas para una partida adicional suenan a tomadura de pelo. ¿De dónde salen los recursos para el Piloto de Jornada Educativa Completa? ¿No se puede tener la misma diligencia que se tuvo para con el Colegio Mayor, los Colegios Emblemáticos? ¿Por qué entonces sí fueron posibles decretos de urgencia y ahora no?

Esta moralina que se ha vuelto política de estado a pesar del esfuerzo de algunos funcionarios, no es sino una prédica empalagosa, que repite que estamos rumbo al primer mundo, sermón cursi, que trata de insuflar un estado de ánimo de gente emprendedora, pero que pretende perfumar una realidad maloliente, nos está llevando a ser complacientes con un estado de cosas que no distingue entre lo que es bueno y malo para la persona. ¿Por qué reemplazar la moral por la moralina? ¿Para estar bien con Dios y el diablo?

¿Y en educación la moralina no se ha entronado? Muchos de los que siguen la coyuntura no pueden negarlo. Muchos de los que guardan silencio temen a viejas maneras de proceder que pensábamos estaban ya superadas. ¿Nadie se ha dado cuenta que en educación se aplican nuevas formas de hacer política, pero no en respuesta a una ideología sino a intereses de las reglas del mercado?

Se han adoptado no sólo modelos sino glosarios casi completos de otras disciplinas para encontrar su correlato en educación, pero por extensión, al punto que se ha ido perdiendo la identidad pedagógica. Muchas manos en un plato causan arrebato, nos decían los abuelos y eso está sucediendo en educación y los docentes quedan como espectadores tratando de sintonizar aquello que los hará más “competitivos” recurriendo a diplomados, a postgrados, sin profundizar y actualizar sus conocimientos básicos de formación docente. No es que estemos contra los postgrados, sino consideramos que primero deben ponerse bien los cimientos para poder edificar una buena profesión docente, que no renuncie a su identidad y haga respetar sus derechos. Hoy la profesión docente se diluye en iniciativas que responden a tendencias antes que a temas centrales sobre los que debe profundizarse en el saber docente.

Esta política de formación docente ¿ha producido una masa crítica? ¿El maestro no puede aspirar a formar una masa crítica? Esto implica cambiar la formación del futuro docente en donde la teoría y práctica se van imbricando y forman el eje central de la identidad profesional del ser docente.
Es triste constatar que se ha impuesto la moralina como política de Estado y hoy no se actúa por convicción propia, sino por miedo a represalias o inducido por algún tipo de bonificación, acostumbrando a actuar de una manera falsa. Esa cultura se ha ido apropiando del quehacer docente al punto que mediatiza sus acciones, les quita creatividad, ánimo para innovar que es lo central para todo docente. La dignidad de los maestros por ello depende de una preparación exigente, pues este asunto no se remedia con reconvenciones sobre ciudadanía, trabajo en grupo y consignas de neomarxismo barato dados en postgrados mezclados con cursos creados por el márketing gerencial para un mercado cautivo. ¿Hasta cuándo seguir recetas exportadas y no recuperar la creación de los propios docentes?

Una muestra de lo que se puede hacer y poner en marcha es lo realizado en el Congreso Pedagógico Nacional Mejores aprendizajes con buen desempeño docente en nuevas escuelas” convocado por instituciones entre ellas el Consejo Nacional de Educación y realizado en Trujillo. Previo al evento se realizaron 36 diálogos regionales con docentes donde se habló sobre el buen desempeño”. Fue una reunión de maestros donde se presentaron temas de reflexión y trabajos de investigación. Se elaboraron, debatieron y aprobaron conclusiones referidas a: Nuevos desempeños; El valor de concertar sobre los nuevos sentidos del desempeño docente; El acompañamiento de los procesos de cambio de la práctica docente; El desempeño docente en la perspectiva de los niños; El desempeño docente en la perspectiva de los maestros; La importancia de contar con nuevas escuelas; Algunas condiciones esenciales para renovar los desempeños docentes; Dar continuidad a la reflexión y el debate. Se puede consultar las conclusiones en la siguiente dirección: http://www.cne.gob.pe/index.php/cne-informa/conclusiones-del-primer-congreso-pedagogico-nacional.html.

Uno de los aportes últimos que señalan y recuerdan que el desempeño docente no es estático ni administrativo, que tampoco la evaluación actual de los profesores puede ser sólo información teórica y que responda a una matriz sobre habilidades matemáticas y de lengua, aptitudes complementarias pero no fundamentales como el desempeño profesional docente. “La evaluación docente debe centrarse en el desempeño de los maestros y no en sus conocimientos teóricos. En este sentido, los mecanismos de acceso y ascenso en la Carrera Pública Magisterial deberían dar mayor puntaje a las buenas prácticas, como estímulo para su reconocimiento y expansión. Los resultados de la evaluaciones docentes deben servir no sólo para establecer la escala de las remuneraciones sino también y sobre todo para informar al docente a sus escuelas y al sistema de formación sobre las debilidades y fortalezas de sus desempeños. El principal producto de una evaluación docente deben ser planes de mejora personal, profesional e institucional y deben merecer el absoluto respaldo de la política educativa para ponerse en marcha. (CNE. Congreso Pedagógico Nacional. Conclusión 20).

¿Qué acogida han tenido estas conclusiones? A nivel oficial silencio. En los medios, alguna nota de prensa tibia, pero no comprometida. Otra vez la moralina limeña que oculta lo esencial y da pie a lo político partidario sin entender que la educación trasciende este campo; que no está sujeta a los intereses del mercado, de la competitividad, de la eficacia y eficiencia, del manejo del presupuesto por resultados; de los factores asociados. Es más que eso y si la autoridad no lo entiende, queda en negro sobre blanco lo realizado. No se quejen de que no hubo aportes, no hubo sugerencias, ni se recurra al sofisma del vaso medio lleno o medio vacío. El tiempo es corto ya. Estudiar es un trabajo, enseñar también y diseñar políticas educativas de acuerdo a nuestro país intercultural, es una obligación. Trascendamos la moralina virreinal y aceptemos los retos con profesionalidad y no con poses electoreras.(21.08.10)

EDUCACIÓN EN VALORES: del dicho al hecho

4 mayo 2010

Se ha repetido hasta el cansancio que debemos educar en valores, pero nadie ha dicho cómo. Vivimos en un mundo de presupuestos culturales que nos han hecho creer que todos saben a lo que nos referimos cuando de valores se trata. Y es allí donde está el dilema y a los resultados nos atenemos.

Desde las altas esferas de gobierno hasta los estratos más bajos se habla de educar en valores. Lo proclaman, lo incorporan en su discurso, pero nadie sabe cómo. Y así entre el querer y el poder pasan los años, los quinquenios, los decenios y la educación en valores no ha pasado de ser una buena intención que calma los “remordimientos de conciencia”, “las tormentosas ganas”, pero ha sido adoptado como una armadura para estar en sociedad, pero en la cual cada uno marca su territorio de comprensión sobre lo que entiende por valor.

Concebimos que en la sociedad en que vivimos existen valores básicos y que el mundo ideal sería aquel en que disfrutemos de igualdad de derechos entre personas, rechazo a todo tipo de discriminación, respeto entre todos y a todas las culturas. Es lamentable reconocer que mediante nuestros actos, en la vida cotidiana, se nos olvidan estos buenos principios y propósitos. Nos encontramos inmersos en un sistema que nos ofrece en forma constante desarmonías entre nuestras expectativas y la posibilidad de logros, con los correspondientes riesgos que entrañan la posibilidad de baja de nuestra autoestima.

Vivimos sumergidos en los medios masivos de comunicación e invadidos en forma permanente por la publicidad, propagandas, promotoras, en un torbellino de consumo donde se lo sacraliza y construimos nuestros propios templos Hoy nuestros hijos no se visten con cualquier ropa, no compran cualquier equipo. Tiene que ser de marca, que es a su vez sinónimo de calidad, de estatus. Hoy vivimos anegados de avisos radiales, televisivos, encartes que ofrecen desde el mejor regalo para el día de la madre hasta la posibilidad de ir a Sudáfrica si compras un aparato para ver en televisión digital los partidos de fútbol (de otros países, pues el nuestro hace unos 25 años que no participa porque es poco competitivo, por no decir malo). Todo esto es inalcanzable para la gran mayoría y si lo pueden comprar, a la semana saldrán otros productos inalcanzables. Es el sistema económico con una economía perversa que va socavando principios, valores que deben ser lo central en la educación ciudadana.

¿Cómo hacer para que esta educación en valores pase del discurso a la práctica diaria y se torne convicción? Ahí la tarea pedagógica del docente en el aula, en la institución educativa. Poco ayudan las macro directivas de educación si no se dice el cómo. Y eso lo tiene que decidir el equipo docente de cada institución educativa, en reuniones especiales y para ello deben contar con el tiempo suficiente. Pero con normas represivas y prohibitivas pensadas sólo en el cumplimiento de horas y no en los resultados cuatitativos, poco se puede hacer.

Una educación en valores debería tener en cuenta dos dimensiones: la educación considerada como motora de la reproducción social o integración al sistema sociocultural dominante, según sea caserío, distrito, provincia, departamento, al que pertenecen los habitantes que conforman la comunidad educativa; y de otro lado la educación liberadora, que promueve el crecimiento personal y colectivo, que lleva a cambios sociales, culturales y políticos que enriquecen las libertades, los derechos, la participación, las críticas, la democracia y el verdadero poder de los ciudadanos. En este marco debe inspirarse y desarrollarse la educación en valores y enriquecerse de manera permanente. Pero mientras se piense que la escuela y el maestro son tutores de la educación de los niños y mientras el Estado no plantee sólo directivas controladoras, que deben ser cumplidas por temor y no por convicción, no habrá desarrollo de capacidades ciudadanas y menos valores que la promuevan y refuercen.

Es un trabajo bastante complejo y nada simple. El mundo es cambiante a un ritmo mayor que cuando éramos estudiantes y los procesos de cambio que genera la educación empiezan a mostrar resultados a mediano y largo plazo. Pero hay que luchar además con medidas que impiden el desarrollo de capacidades y prácticas democráticas. ¿Cómo evitar por ejemplo que se promueva la responsabilidad ciudadana en las escuelas si existen convenios para impulsar la organización de la policía escolar? ¿Cómo la directiva del Ministerio prohíbe dedicar tiempo a desfiles y de otro lado se les “recompensa” a quienes sean policía escolar si cumplen con determinadas formas que requiere la institución policial: Puntualidad y presentación (04 puntos); Escolta y estado mayor (05 puntos); Alineamiento (04 puntos); Uniformidad en el saludo de los brigadieres (03 puntos); Marcialidad y gallardía (04 puntos). (EL DIARIO DEL CUSCO, 28.04.10) Borramos con el codo lo que escribimos con la mano. ¿Así queremos ufanarnos de educar en valores? ¿Qué valores? ¿Para qué tipo de sociedad? ¿Qué tipo de ciudadanía? ¿´Qué hacen el director, el docente de la escuela del interior? Ejemplo de que se estructuran directivas y normas sin tener en cuenta rasgos culturales y relaciones institucionales y humanas que se dan en el interior del país? ¿Se castigará a los docentes por esta infracción? ¿Qué dirán los monitores y supervisores que en las llamadas “expediciones” han recorrido el país? ¿Informarán sobre estas y otras contradicciones?

Estos días estamos saturados en informaciones sobre el tema del mayor escándalo de corrupción en el país. Por ella cayó un gabinete. Se descubrió un sistema de escucha telefónica llamada “chuponeo” a determinados personajes del gobierno y de empresas que tenían que ver sobre la entrega de lotes petroleros para su explotación. Hasta ahí el tema delincuencial estuvo sancionado, sin embargo se empezaron a “visualizar” las pistas y se fue descubriendo una madeja de información que se refería a tratos dolosos en sutiles lobbies, desde altos funcionarios del Estado. La ciudanía aprecia desconcertada cómo a diario aparecen más pruebas y de tanto escucharlas, verlas, los alumnos las van tomando como reglas de juego para poder conseguir no sólo estatus aprovechando el cargo político sino recursos económicos. ¿Qué señales estamos dando a los alumnos si no decodificamos y esclarecemos esta maraña de información? ¿Dónde están los valores en que fueron formados estos personajes que han dirigido a la nación o han pertenecido a instituciones tutelares de la patria?

Es doloroso como maestros apreciar esta realidad y no tener un mensaje alternativo sino la trillada y recurrente “es necesario educación en valores” ¿Qué valores?

Es necesario volver la mirada al aula y enfatizar resembrando el trato diario, nuestra actitud, conductas y valores observados en la vida cotidiana en la institución educativa, en las relaciones con los colegas, con los demás alumnos, en sus evaluaciones. Este rescatar y resembrar el trato cotidiano pasa por valorar la participación y no el enfrentamiento y la competencia; la forma de interactuar con los otros; el exponer ideas frente a los demás respetando las ideas contrarias, y otras maneras de educar y no de enseñar solamente. Esto lleva a cuestionar también la forma cómo se evalúa cuestionando si es conveniente calificar los procesos actitudinales de los alumnos.

La práctica diaria del docente en el aula está compuesta por la suma de sucesos en donde no existe una correlación entre la evaluación actitudinal y los procesos de adquisición de conocimientos y saberes, casi siempre cuantificados. ¿Cómo se aborda esta contradicción? ¿Y cómo educar en valores en medio de una realidad que da contravalores?

La educación en valores es una práctica inculcadora y no reproductora como lo piensan la mayoría de las autoridades y los padres de familia que demandan la formación premilitar como una forma de “disciplinar” a los alumnos. Debemos entenderla como un espacio de cambio y transformación personal y colectiva, no es una práctica que se confunde la más de las veces parecida a la educación religiosa, la educación política, social, cívica. Es un proceso de construcción de razonamientos morales, solidarios, de cooperación en situaciones que suponen conflicto de valores.

Para ello, desde una posición crítica a la educación que hoy se brinda desde el estado, cada docente debe alentar en los alumnos una respuesta libre y personal sobre su identidad, sobre sus aspiraciones y sus metas. Debe buscarse una formación plena que le permita al alumno configurar su identidad de ser humano en proceso de desarrollo. Esto implica que se vayan descubriendo los valores, los entienda y los adhiera afectiva y emocionalmente y que los manifieste en acciones. Para ello deben fomentarse buenos hábitos operativos y hacer que los alumnos empiecen a desarrollar pequeñas acciones a favor de sus compañeros, de la comunidad. Es importante que vean en su entorno docentes y padres de familia que hacen lo que dicen; tratan con respeto al entorno de amigos y familiares, no arrojan papeles en la calle, respetan las leyes. Así descubrirán el concepto que encierra cada valor. Tanto en casa como en la escuela las normas deben tener sentido y cada regla debe tener un valor que le dé firmeza.

Estos detalles de cómo promover la educación en valores deben ser debatidos por los docentes en su propia institución educativa de acuerdo a su entorno, a los actores de la comunidad, a sus instituciones. No es una proclama ni receta que hace el milagro de la educación en valores. Todo lo demás que se diga son palabras que se las lleva el viento. Los maestros son los creativos que en la discusión del tema y el problema encontrarán rutas pedagógicas, técnicas y materiales educativos que promuevan la educación en valores para que deje de ser una intención sin sentido, para cumplir con expresarla, pero no hacer nada para construirla.

La vitrina en donde se exponen políticos –disputándose beneficios a partir del desempeño de un cargo-, el cardenal valiéndose de un programa radial dedicado a la palabra, denostar de académicos que no coinciden con su pastoral sui géneris, de futbolistas que antes de jugar por la patria reclaman un pago, del funcionario que antes de cumplir su función dice “cómo es” o de la autoridad policial que pide “alguito” para hacerse de la vista gorda en una infracción; invita a seguir comportamientos y discursos que deshacen todo lo construido en la educación en valores.

Para que la educación en valores prenda y de frutos es necesario darle libertad, valorarla desde el aporte más humilde hasta el académico. No existen recetas para aplicarlas. Son los padres de familia, la sociedad y el maestro los que la inculcarán. ¿Será posible comprender que esta educación sea reinsertada en el proceso educativo como vivencia y no como norma?

CONEXIONES que hacen daño, que dan pena “La mujer del César no sólo debe serlo, sino además parecerlo”

26 noviembre 2009

En los últimos días vienen ocurriendo dos hechos de coyuntura, pero que tienen raigambres muy profundas: uno el caso de la Universidad Alas Peruanas y otro el espía de su propia patria por unos dólares más, escudándose en la gastada palabra que tiene muchos significados depende de quien la diga y quien la padezca: pobreza., entendida en este caso como la necesidad de dinero.

Todos los implicados se rasgan las vestiduras, “inocentes” sorprendidos infraganti que reaccionan como lo que son: burgueses señoritos aupados al poder sea ejecutivo o legislativo y desde allí se olvidan que son antes que el cargo que ostentan, ciudadanos de este país. llamado Perú “independiente” desde 1821 y en donde se fueron aboliendo los privilegios y prebendas de los llamados misti “grupo socio cultural signado por la biculturalidad la occidental y la quechua” en Dos Narraciones Orales Acomaínas narraciones. Tesis de Jorge Adrián Terán Morveli.UNMSM). Con el tiempo empezamos a aprender a vivir en democracia utilizada sólo para los que se consideran ciudadanos de primera y ostentaban cargos públicos o políticos. Tiempo remoto, pero con brotes como la mala hierba que por más que se combata sigue retoñando porque las condiciones del medio lo permiten. A quienes usan el cargo y el poder para uso personal se les llamaba antaño caciques (antiguos curacas, jefes de ayllu o de ayllus, intermediarios entre el grupo y el Inca) y eran ellos señores de horca y cuchillo. Baste releer los libros de Arguedas para tener una idea de quiénes se trata y cómo hoy aparecen redivivos, pero de corbata italiana, terno cuidado y con asesores hasta de imagen. Ellos ahora se irrogan derechos que ningún ciudadano de a pie puede aspirar. Sus signos exteriores no pueden ocultar su perfil de gente aventajada, sin escrúpulos y que todo discurso sobre valores son para los que no saben desempeñarse en una sociedad diferente y que para educar al pueblo hay que obligarlos a hacer servicio militar obligatorio y que en los colegios se restituya el curso premilitar.

El espionaje desarrollado por un connacional de la fuerza armada, echa por la borda la perorata de quienes el día anterior reunido sugerían entre las medidas para “controlar” las barras bravas- educación premilitar, servicio militar obligatorio para que aprendan a amar al Perú y aprendan valores. ¿Poner al gato de despensero? ¿Acaso no se han dado pruebas suficientes que no es con más represión que se puede “convencer” a los jóvenes, sean hinchas o no? ¿Cómo se les llama a los jóvenes hijitos de papá que realizan “piques” (carreras de autos en la ciudad en horas de la madrugada) entre trago y trago, sin importarles el descanso de las familias que tienen sus casas los alrededores del Monumental de la U y los accidentes ocasionados? ¿Quién los convoca a la reflexión? ¿Cuántos detenidos hay en los registros? ¿Han sido sancionados? ¿Hacia dónde se inclina el fiel de la balanza? ¿Hasta cuándo nuestra sociedad diferenciará una infracción realizada entre un rico y un pobre: si es rico estaba alegre; si es pobre estaba borracho y merece sanción? Ese mismo criterio se utiliza para “justificar” el acto de corrupción: si estás en el poder se le califica como “aprovechamiento” de oportunidades, si eres un simple ciudadano, simplemente eres un coimero, un compra decisiones. Allí no existe la categoría moral que la califique… ¿Es lícita esta diferencia en el siglo XXI?

Lo del espionaje, que sin duda condenamos y que es una afrenta para el país y los institutos armados, nos hace ver hasta dónde hemos llegado en el discurso, el compromiso y las realizaciones. Hemos crecido económicamente pero nos hemos devaluado éticamente por no saber ser coherentes. Mucho hablamos de combate a la corrupción, mucha palabra, papel y tinta se utilizan para indicar los derroteros de la nueva sociedad, de la equidad, de la inclusión y sin embargo se es muy débil para rechazar componendas y más si existen beneficios de por medio.

Denunciamos hace algún tiempo el caso del Instituto Iberoamericano en Honor de la Calidad Educativa (CIHCE) que otorga diplomas, honoris causas por los países, sin que las denuncias llamen la atención de quienes están comprometidos con la educación nacional. Aquí encontramos autoridades nacionales del sector y de universidades que reciben sus diplomas sin ningún rubor. Y sí que el CIHCE sabe hacer lobby. A fines de agosto del presente año expresamos en un artículo que una nota de prensa aparecida en diarios informaba que en Lima se realizaría una cumbre sobre como mejorar la educación en cada uno de sus países. Además se realizarían exposiciones dictadas por Ministros y Vice Ministro de Educación de los países participantes. Nunca se supo qué Ministros o Vice Ministros asistieron. Se anunciaba además que “…, diversas Instituciones Educativas de países Iberoamericanos, como la Columbus University de Panamá, el Instituto Latinoamericano de Estudios Profesionales de México, la Universidad Técnica Privada Cosmos de Bolivia, el Instituto de Estudios de Post grado de México, la Universidad de Galilea de México y la Universidad de Puerto Rico vienen realizando sus gestiones para condecorar al Presidente Alan García Pérez como “Doctor Honoris Causa”, en mérito a la ardua labor que viene desarrollando en el campo de la educación“ (Educaciónenred, 19.08.09)” ¿Lo hicieron?

Buscando informarnos más sobre este “acontecimiento” visitamos la página web del CIHCE y nos dimos con la sorpresa de encontrar la siguiente nota en su boletín ( Boletín Nº 5 del CIHCE, mayo 2009) que daba cuenta de la visita que habían realizado a la Dirección de promoción Escolar, Cultura y Deporte del Ministerio de Educación agradecer la participación del Viceministro de Educación Idel Vexler a la ceremonia de aniversario del CIHCE en donde recibió un reconocimiento como Doctor Honoris Causa de dicha institución. Con la responsable de esta Dirección le hicieron llegar el agradecimiento de parte del Consejo (BOLETIN IBEROAMERICANO Nº 5. LIMA, MAY 09).”. Sin comentarios.

Otros ejemplos podrían citarse y no sería como “descubrir la pólvora” sino todo lo contrario corroborar lo que el pueblo sabe, pero no lo denuncia por los tres motivos del oidor “por miedo, por miedo, por miedo”.(Ricardo Palma. Tradiciones Peruanas). ¿Se puede reeducar a congresistas que fraguaron su hoja de vida para acceder a una curul? ¿se puede reeducar a autoridades que acceden a dádivas sin averiguar la procedencia? ¿se puede seguir echándole la culpa y responsabilidad a los docentes de los bajos resultados en los aprendizajes de los alumnos cuando no existe una política clara sobre la educación nacional? ¿se puede seguir hablando de calidad de la educación cuando no se tienen el coraje de derogar el decreto legislativo N° 882, que ha permitido la proliferación de instituciones de formación docente, de universidades y de instituciones de educación? Un periodista ha denunciado lo que hace tiempo lo hicieron funcionarios honestos del Ministerio de Educación, señalando dónde estaba la madre del cordero. Pero como siempre, la respuesta ha sido “¿tu qué sabes de política?”. “No sabes ni comprendes el juego político”. Buena justificación para dejar pasar y dejar hacer a aquellos que con el poder político lo tienen todo y después hablan de valores, de honestidad, transparencia, de inclusión, de equidad. ¿Cómo se compatibiliza esto con educación para la ciudadanía, para la democracia? ¿De qué ciudadanía y de qué democracia hablan? Como dice el pueblo aquí la única ley que se acata es la del embudo “lo ancho para quien tiene el poder y lo angosto para la mayoría”.

En este sainete de corrupción que es más nefasto que la gripe A1H1, siguen danzando quienes aparentemente se lavan las manos, pero siguen actuando. En el tema de la Universidad Alas Peruanas ¿qué hizo la Asamblea Nacional de Rectores (ANR)? ¿Qué hizo el CONFU (Consejo Nacional para la Autorización de Funcionamiento de Universidades)? Hoy denuncian, pero han dejado pasar el tiempo. Un ex presidente de la ANR que preside el Consejo de la Magistratura (siendo ingeniero agrónomo y no abogado como recomienda la Ley) se exime de dar un juicio por ser amigo del rector de la Universidad a la que nos referimos. ¿Por qué no tuvieron el coraje de denunciar esta irregularidad? ¿Es el cargo de la presidencia de la ANR perpetuo? ¿Qué opina el Ministerio de Educación? Muchas veces el silencio es señal de complicidad.

En educación sabemos que desde hace mucho tiempo se predica y pregona sobre el tráfico de influencias y la corrupción. Se ha creado inclusive una oficina llamada CADER Sistema de Quejas y Denuncias (Ver Portal del Ministerio de Educación). Se tiene en primer lugar los docentes y personal administrativo SENTENCIADO POR EL PODER JUDICIAL POR ACTOS CONTRA EL PUDOR EN AGRAVIO DE SUS ALUMNOS (sic). El resto son formularios para la queja. No hemos encontrado nada referido a la corrupción. ¿Es que la categoría corrupción no es delito que merezca una queja y una denuncia?

Las crónicas de este año nos hablan de viajes de funcionarios del Ministerio de Educación a distintos países para apreciar cómo se desarrolla la educación. ¿Quién financió dichos viajes? ¿Existen informes sobre dichos viajes? ¿En qué aportan a la mejora del sistema educativo? ¿Existe alguna propuesta de política educativa relacionada fruto de esta experiencia? Más allá de declaraciones que se las lleva el viento y el olvido el resultado no se evidencia.

La corrupción tiene muchas caras y llamase así a una serie de estilos y procedimientos para alcanzar un beneficio ilícito. Ha saltado la liebre y ojalá no se pierda en medio del caso del espía, en medio de disculpas insostenibles. El caso Alas Peruanas ha “destapado” la olla de cómo se ha llegado a las altas instituciones y esferas del gobierno. El principal ente –la ANR- no ha podido hacer nada frente fallos inapropiados –por decirlo de manera elegante- ¿serían fallos sobornados con dádivas al Poder Judicial? Habría que investigar.
Sentimos mucho por los miles de alumnos de dicha universidad que han sido defraudados, pues creyeron que la institución en la que están contaba con todas las legalidades, pero qué desilusión al constatar que todo el andamiaje de desarrollo tiene cimientos falsos. La visión de la Universidad ALAS expresa “Ser una institución de calidad, diferente, que descansa en un sistema de valores; solidaria, defensora de la vida y la justicia social; con personalidad propia, original y creadora, relacionada con su entorno nacional e internacional; siempre atenta a los avances científicos y tecnológicos, para responder con velocidad y eficiencia a los requerimientos del país a fin de impulsar su desarrollo.” (Portal de ALAS PERUANAS). Sin duda nadie objeta esta visión, pero no sabíamos que manejaba otros significados utilizando las mismas palabras: sistema de valores, solidaria, defensora de la vida, justicia social.
Nuestra educación no despega, no debido a los malos docentes ni a la falta de aprendizaje de los niños, sino debido a que la sociedad en que vivimos se maneja con otros códigos, con otros significados, sin ética sin moral.
En la evaluación de maestros del domingo15 las pruebas fueron vendidas y muchos docentes a nivel nacional conocían las respuestas y el Ministro de Educación en lugar de prometer una investigación se escuda en la participación masiva de los docentes en el concurso y en las instituciones que hicieron la prueba: ESAN y el Instituto Superior Pedagógico Monterrico. ¿Por qué no promete una investigación? Cuando faltan 17 meses para deja el gobierno el andamiaje partidario empieza a trabajar con eficiencia pero sin ética. El hecho de decir que una “falla técnica” causó que el resultado dado en una hora cambió agravando expectativas de maestros que habían obtenido 14 puntos para quitarles 2 puntos.
¿Cómo seguir sosteniendo que no pasó nada? Un comunicado que reemplaza aquella nota que aparecía hasta el viernes y que era refrendada por los viceministros, en radio y televisión, hoy aparece el siguiente Comunicado del Ministerio de Educación que dice: “HABIÉNDOSE PRESENTADO, CON POSTERIORIDAD AL INICIO DE LA PRUEBA ÚNICA NACIONAL DE LA ETAPA CLASIFICATORIA AL PROCESO DE NOMBRAMIENTO DE PROFESORES 2009, REALIZADA EL 15 DE NOVIEMBRE DE 2009, DENUNCIAS SOBRE PRESUNTOS FRAUDES EN EL PROCESO DE PREPARACIÓN DE LA MISMA Y ANTE LOS HECHOS DERIVADOS DEL ERROR TÉCNICO PRODUCIDO EN LA PRESENTACIÓN DE LOS RESULTADOS DE LA PRUEBA MENCIONADA, EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN SE DIRIGE AL MAGISTERIO NACIONAL, A LA COMUNIDAD EDUCATIVA Y A LA OPINIÓN PÚBLICA PARA INFORMAR LO SIGUIENTE:
1. TODAS LAS DENUNCIAS SOBRE PRESUNTOS FRAUDES RELACIONADOS A LA PREPARACIÓN DE LA PRUEBA, SE HAN PRODUCIDO CON POSTERIORIDAD AL INICIO DE LA MISMA, NO EXISTIENDO NINGUNA ANTERIOR A LA HORA Y FECHA DE INICIO DE LA PRUEBA, LO CUAL DEMUESTRA UNA CLARA INTENCIÓN DE PERJUDICAR EL PROCESO.
2. SE HA DISPUESTO LA IMPLEMENTACIÓN DE UNA OFICINA EN LA MESA DE PARTES DEL MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y EN LAS DIRECCIONES REGIONALES DE EDUCACIÓN A NIVEL NACIONAL PARA RECIBIR LOS RECLAMOS DE LOS PROFESORES POSTULANTES AL PROCESO QUE SE SIENTAN AFECTADOS POR EL ERROR TÉCNICO REFERIDO, ASÍ COMO SUS SOLICITUDES DE INFORMACIÓN.
3. ADICIONALMENTE, SE ESTÁ IMPLEMENTANDO UNA APLICACIÓN ELECTRÓNICA PARA QUE TODOS LOS PROFESORES MENCIONADOS EN EL PUNTO 1, QUE ASÍ LO DESEEN, PUEDAN INGRESAR SUS RECLAMOS A TRAVÉS DE LA PÁGINA WEB DEL MINISTERIO DE EDUCACIÓN (WWW.MINEDU.GOB.PE). ESTA APLICACIÓN ESTARÁ DISPONIBLE EN LAS PRÓXIMAS 24 HORAS.
4. SE DESIGNARÁ UNA COMISIÓN ESPECIAL ENCARGADA DE EVALUAR LOS RECLAMOS Y PROPONER LAS ACCIONES CORRESPONDIENTES QUE GARANTICEN LA TRANSPARENCIA Y CONTINUIDAD DEL PROCESO DE NOMBRAMIENTO Y LOS DERECHOS DE LOS MAESTROS PARTICIPANTES.
EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN REAFIRMA DE ESTA MANERA, SU COMPROMISO CON LA TRANSPARENCIA, SERIEDAD E IDONEIDAD EN LOS PROCESOS DE SELECCIÓN Y CAPACITACIÓN DE LOS MEJORES MAESTROS PARA LAS ESCUELAS PÚBLICAS DEL PAÍS.
Qué tarde llegan estas palabras, qué tarde luego del maltrato al Sindicato (“EL SUTEP NO TIENE AUTORIDAD MORAL PARA DENUNCIAR FRAUDE EN PRUEBA A DOCENTES” Portal del Ministerio de Educación 19.11.09) y sus dirigentes; qué tarde para reconocer el maltrato a los maestros del Perú que creyeron y fueron una vez más defraudados.
Quien la debe, no la teme, dice el refranero popular, por ello quien expresó este juicio debe dar la cara, debe poner el cargo a disposición, debe invitar a la investigación y no justificar con mil argucias su inhibición. Por eso saltan a diestra y siniestra casos en los que hombres públicos dilapidan su credibilidad con comportamientos truhanescos, en trajes a medida, en viajecitos y otras zarandajas, pavoneándose sobre el poder que tienen y cómo todo lo pueden acaparados en su inmunidad. Se les ha olvidado eso de que la mujer del César debe ser ejemplo vívido de honestidad y se desparraman en conversaciones telefónicas, en demostraciones de poder e indiscreciones que les pueden terminar llevando al juzgado. Es triste constatar cómo los intereses particulares obnubilan a quienes tienen encargos del estado dados por el pueblo. Olvidan que es a partir del siglo XVII, con la revolución francesa, que ese poder constituyente de un Estado se deposita en el pueblo. Y él pide hoy una explicación en un país en donde los escándalos se suceden sin pausa al igual que los sobreprecios y las coimas.

Para concluir, el informe de Transparencia Internacional que se ha publicado en viernes último, entre otras cosas expresa: “En el caso de Brasil, Perú, Colombia y México, Transparencia Internacional indica que todos estos países se ubican entre las principales economías de la región y, pese a que deberían convertirse en referentes de la lucha contra la corrupción, se han visto sacudidos por escándalos sobre impunidad, pagos irregulares, corrupción política y captura del estado. En ese sentido, la organización afirma que la puntuación baja de la mayoría de países latinoamericanos refleja el hecho de que las instituciones débiles, las prácticas de gobernabilidad deficientes y la excesiva injerencia de los intereses privados continúan frustrando las iniciativas tendientes a promover un desarrollo equitativo y sostenible.” ¿Leerán e interpretarán nuestras autoridades este informe y aplicarán lo que tanto predican acerca de la comprensión lectora? (21.11.09)

UN PROSPECTO QUE VENDE UN CAPRICHO: a propósito del Colegio Mayor Secundario Presidente de la República

22 noviembre 2009

Después de la ilusión frustrada de ser el país que realizaría los Juegos Panamericanos de 2011, el Presidente y sus sacristanes prosiguieron con sus ideas descabelladas, aunque no tanto para la estrategia aprista de copar el Estado a como dé lugar. Y como una fiesta se quedó con la novia vestida y como la orquesta había sido contratada y la pista de baile levantada, se cambió así como quien se cambia el sombrero de finalidad del festejo…Si bien no hubo Panamericanos, el pretexto fue ahora el hallazgo de más gas para el país y para venderlo al extranjero…

Había que festejar y derrochar dinero pues fue la voluntad presidencial y frente a ella no hay que oponerse. Mucha soberbia, mucha arrogancia, poca transparencia en unos días en donde no se aclara el tema del festín en la licitación de los lotes petroleros, en donde no hay oídos para escuchar los reclamos de las universidades, en donde el Ministro sí se indigna por una pregunta inoportuna sobre dineros donados por el sindicato de maestros mexicanos para la reconstrucción de las escuelas dañadas por el sismo del año 2007, pero ni se sonroja al decir que son los trámites burocráticos los que tienen la culpa, pero que él no permite un maltrato cuando se le pide que diga si son 700 mil dólares o 750 mil y qué pasó con el cambio, etc..

Estamos en el País de Jauja (Jauja del quechua tranquilo, descansado, según Rubén Berroa) y no hay tiempo para responder a la Comisión de Educación del Congreso, por el contrario el ministro se siente ofendido e interpone una denuncia a la Comisión de Ética del Congreso. ¿Y a quién se quejan o nos quejamos los ciudadanos por tanta indiferencia y silencios del ministro “síseñor” del Presidente? Si a esto le unimos la denuncia de que dos magistrados supremos viajaron a París a un homenaje al poeta Vallejo con todo pagado para ellos y esposas por la Universidad Alas Peruanas que tiene más de 130 juicios. ¿Qué podemos pensar de la oferta del promocionado Colegio Mayor Secundario Presidente de la República anunciado y que funcionará en el 2010? ¿Otro salto al vacío?, ¿Otra ilusión vendida por quien no sabe qué hacer con los dineros del Estado?, ¿Otra distracción de lo central por cosas secundarias?

En medio de esta situación aparece en el portal del Ministerio de Educación el llamado Prospecto de Admisión al Colegio Mayor Secundario Presidente de la República del Perú. Promoción 2010-2012. Sin duda llega un poco atrasado, aunque se anunciaba, pero eso de ponerlo en la web para “bajarlo” ha traído más de un problema. Pero ¿qué se puede pedir a gente que piensa sólo en contentar al supremo y los demás no cuentan?

El documento cuenta con 48 páginas. Sin duda expresan la idea, pero fuera de un contexto, que pareciera para otro tipo de sociedad y no la de un país intercultural, bilingüe y con profundas inequidades que no son visibles en la Lima que frecuentan ciertos funcionarios y asesores. En este año de tanta prédica de educación inclusiva, plantean una propuesta que es un decisión por si y ante sí presidencial por la sencilla razón de querer dice él mejorar la calidad de la educación. Ya sabemos de las carencias del mandatario y una de ellas es la de no ser pedagogo y menos educador. ¿Qué urgencia existe a 18 meses de terminar su mandato para crear este Colegio Mayor Secundario? Señales del mandato anterior nos hablan del copamiento de gente del partido en el gobierno de puestos de trabajo en entidades estatales. Nadie lo desmiente, por el contrario. Igual ocurrió en el anterior gobierno de García y nunca las segundas partes fueron buenas.

Volviendo al Colegio Mayor Secundario dice “que nace porque el Perú, necesita contar con líderes representativos de cada región del país, que sirvan como referente en su proceso de formación escolar, a sus pares en su localidad.”(COLEGIO MAYOR SECUNDARIO PRESIDENTE DEL PERÚ PROSPECTO DE ADMISIÓN) Ministerio de Educación). ¿Recién se dan cuenta de estas necesidades? ¿Y qué pasó con la consulta nacional de educación Puertas Abiertas 2 Tomos? (Ministerio de Educación. Lima, 2002) ¿Qué con el Proyecto Educativo Nacional obviado en casi todas las oportunidades en el discurso educativo oficial? ¿Qué con tantas reflexiones sobre la educación nacional que se ha producido en la última década? Pareciera que sólo tienen validez las recomendaciones que dejan las misiones de los bancos y algún otro visitante con propósitos mercantiles. Lo que aportan los profesionales peruanos no es digno de la curiosidad del Presidente ni del Ministro de Educación y de su Alta Dirección. ¿Por qué tanta dependencia?
Se dice en el Prospecto que “El Colegio Mayor responde al reto de la modernidad y la historia, a las exigencias de estudiantes como tú, que buscan lo mejor. Es un lugar de formación selecta, donde tus capacidades son puestas al límite para que tu personalidad
crezca continuamente.” ¿No es el sistema educativo el que debe responder a estos retos? ¿Por qué plantear la selectividad en un país de desigualdades sociales? ¿Se quiere ahondar la brecha? No se entiende el mensaje presidencial que los autores anónimos del prospecto tratan de interpretar.

Al hacer referencia a la historia del Colegio Mayor, hace referencia al Real Convictorio de San Carlos; pero no dice nada por qué se fundaron: Ésta historia se remonta al siglo XVI cuando el sector gobernante sitió la necesidad de educar a los mestizos. Fueron los jesuitas los que empezaron a impartir la llamada enseñanza intermedia en los Colegios Mayores. Se crearon tardíamente, cuando apareció la primera juventud mestiza y criolla. Se dice que en algunas regiones estos colegios fueron verdaderos centros de educación superior (Arequipa y Trujillo) (HISTORIA DEL PERÚ. TOMO X. PRCESOS E INSTITUCIONES. Juan Mejía Baca. Lima, 1980). En Lima se fundó el Colegio de San Pablo y en el Cusco el de la Transfiguración (1568). Luego el Colegio Mayor de San Martín (1582) y el San Felipe (1592). Cada uno tuvo características específicas tanto para quiénes eran como qué se enseñaba. Por ejemplo en el San Martín sólo eran admitidos hijos legítimos. Ingresaban a los 12 años y egresaban a los 24 años. Se demandaba a sus postulantes saber leer y escribir y tener inclinación por las letras. Ninguna mujer podía ser admitida. El Colegio Mayor San Felipe fue para hijos y nietos de conquistadores y personas beneméritas. Fue de más categoría que el San Martín y su rector tenía que ser el mismo que era de la Universidad de San Marcos. Los estudiantes deberían tener ciertas condiciones intelectuales, morales y físicas, además de acreditar distinción familiar y pobreza. Su permanencia en el colegio era de 8 años y estudiaban Artes, Cánones y Teología. N podían postular descendientes de familias social y económicamente disminuidas, los castigados por la Inquisición, los mulatos, los zambos y los enfermos de males contagiosos. (HISTORIA DEL PERÚ. TOMO X. PRCESOS E INSTITUCIONES. Juan Mejía Baca. Lima, 1980)… Los colegios funcionaron hasta la expulsión de los jesuitas (1767). El Estado asumió el control de los centros educativos y por supuesto los centros se estancaron y sufrieron cierto retroceso, pero luego a propuestas renovadoras de personajes, la educación mejoró.

Nos dice la historia de la educación peruana que los Colegios de San Marcos y San Felipe se refundieron en el Real Convictorio de San Carlos en 1771 por decisión del virrey Amat y Juniet. Se establecieron los estudios de Aritmética, Álgebra, Geometría, Filosofía moderna, etc. El Convictorio ofrecía buenas posibilidades de desarrollo institucional. Al decirnos el Prospecto que el Colegio Mayor ofrece la experiencia de la historia comete una falacia. No se puede asegurar ello si se va a seguir con el DCN y sólo se cambiarán formas y técnicas para abordar asuntos como “resolución de problemas complejos”; “que tu acción sea efectiva en tu contexto de vida sin perder de vista la realidad mundial. Vivimos en un mundo interdependiente en el que necesitamos promover ideales ciudadanos y construir la paz. Te incentivamos a desarrollar competencias para el desarrollo de la capacidad de convivencia con los otros.” ¿Acaso esto no es la esencia que persigue el DCN? Si no es así entonces ¿por qué seguir promoviéndolo en su nueva edición que sigue teniendo luces y sombras y no se debate? ¿Quién garantiza que así será lo que se plantea para el Colegio Mayor? ¿Esto no es evadir problemas como son la formación docente y su sílabo? Además decir “Te acompañaremos para que desarrolles tu individualidad, en la manera de estudiar, en tus planes y proyectos, en tu expresión y comportamiento, en las capacidades específicas que tienes, abriendo los diversos campos del conocimiento simultáneamente para ti.” ¿Dónde escuchamos este discurso?

En otro acápite el prospecto nos dice: “En el Colegio Mayor desarrollas tus competencias como respuesta a los retos de cada día y del presente. Aprendes resolviendo problemas, de manera comprensiva, no mecánica: no te pedimos que encuentres una solución solamente, más allá de ello, te enseñamos a evaluar posibles soluciones y proponer y sustentar la que consideras óptima, la mejor según las condiciones de la realidad en la que se aplica. Verás que la realidad, tan compleja como es, puede comprenderse si integras muchas teorías y campos de conocimiento (ser multidisciplinar), si enfocas el problema en el contexto social (ser intercultural) y si accedes a otras fuentes de saber (ser multilingüe). Además del español recibirás preparación intensiva en inglés y, posteriormente en Chino Mandarín.” (pág.5) ¿Por qué tanta palabrería para decir lo que está en los documentos oficiales como propósitos? Y pensadores sensatos nos advirtieron de las metáforas del mercado en educación. ¿No estamos cayendo de manera desembozada y oficiosa en ello haciendo aparecer que la oferta es moderna por estos arrebozos?

En la denominada Características del Postulante al Colegio Secundario Mayor dice “Como estudiante del Colegio Mayor (¿se olvidaron que su nombre incluye Secundario o es a propósito?) eres un ciudadano competente, con una mirada prospectiva en una república del conocimiento del siglo XXI. Participas en esta comunidad; no sólo a través de las actividades propias del estudio como: investigar, debatir y crear; sino también eres responsable de tu trabajo, desarrollando tus aficiones, tu carácter y tus capacidades físicas. Empleas creativa y placenteramente tu tiempo libre siendo, a la vez, responsable del espacio y ambiente de la comunidad, contribuyendo a su limpieza y mantenimiento.” Y quienes no son postulantes ¿qué características tienen? ¿Acaso no sabe el Presidente o quien sea el autor de esta propuesta en qué sociedad vivimos y cuál es el perfil de nuestra población estudiantil? No se trata de postular eufóricamente como a la sede de los Panamericanos. Se trata de seres humanos en formación con competencias, habilidades y desajustes que aún no hemos sabido abordar.

Decir que todas estas características se desarrollan en su vida diaria en el Colegio Secundario Mayor, sin haberlo experimentado y menos discutida la propuesta es ser aventurero e irresponsable. “Siendo como es, una institución educativa formativa, en la que vas a residir 42 semanas al año, la columna vertebral de esta vida es tu PLAN DE ESTUDIO. En ningún momento se dice que el régimen será de internado (salvo cuando en la página 8 se habla de la Beca integral) y que el lapso de adaptación no se soluciona en un semestre –existen experiencias que deberían haberse consultado. Pero no, existe apresuramiento, el tiempo es el principal enemigo. Faltan 18 meses.

Qué tal merengue de propuesta. Sin duda podría ser creíble si no hubiesen perjuicios de lo que es la gestión educativa del actual ministro de educación y toda su plana: la ineficiencia mayor en gestión educativa; el mayor despropósito de querer seguir centralizando en Lima todas las decisiones y políticas, negándoles a las regiones el desarrollo de sus capacidades.

Se quiere dar un salto cualitativo sin tener claras las ideas de lo que se quiere en educación. ¿No conocen las brechas de equidad que existen a nivel nacional? ¿Qué política educativa tenemos si se rehuye al diálogo, al cotejo de ideas y se gobierna con autoritarismo y con cierto cinismo? ¿Quiénes avalan este proyecto a nivel pedagógico? ¿Se han contagiado del “Sí se puede” de un señor que se trajo para impulsar “la superación” de los docentes?

A nivel intelectual y salvando las distancias y los argumentos ¿no se revive la polémica Deustua y Villarán? Muchos sonreirán, pero habría que leerla para apreciarla en qué contexto se dio.

Algunas preguntas que preocupan: ¿cuál será el presupuesto asignado al Colegio Mayor Secundario? ¿De qué partida saldrá? ¿De Decretos de Urgencia?

Se dice que el Colegio Mayor Secundario estará ubicado en la Carretera Central km. 24,5 del distrito de Chaclacayo en la hoy sede del Centro Vacacional Huampaní (EL PERUANO.11.09.09) ¿Se expropiará? El Centro está enmarcado en un terreno de 26 hectáreas. Es un Centro creado en el año 1947 perteneciente al sector Vivienda y que el año 1991 por DS Nº 018-91-VC se incorpora a la estructura orgánica del Ministerio de Educación con autonomía económica y administrativa, autofinanciada. El Ministerio de Educación aprobó el Estatuto del centro vacacional. Es una institución que se define como una Institución Pública Descentralizada del Sector Educación, con personería jurídica de derecho público, con autonomía técnica, administrativa, económica y financiera y que se rige por el Decreto Legislativo Nº 756 y por su Estatuto y su régimen presupuestal está sujeto a normas que aprueba la Dirección Nacional de Presupuesto Público del Ministerio de Economía y Finanzas. El Centro Vacacional Huampaní cuenta con una infraestructura para hotelería, lo que implicará inversión para el mejoramiento de todos los ambientes y sobre todo el alojamiento, al dársele otra finalidad. ¿Qué pasará con el personal que hoy trabaja en este local? ¿Qué con los empleados públicos que asistían los fines de semana o en sus vacaciones para descansar? ¿Dónde se realizarán las capacitaciones del Ministerio de Educación si ni local propio tiene? Claro se abre la posibilidad de alquilar los servicios a terceros. ¿A quién pertenecen esos servicios que el mercado ofrece?

Otra interrogante entre muchas es la referida a la evaluación. Se dice que serán 500 seleccionados por orden de mérito en cada región y a nivel nacional. Se dice que cada región tiene un número asignado de estudiantes, pero el número de vacantes es 300 (ingresan según dice el documento tres de cada cinco postulantes. ¿Por qué el párrafo concluye con esta aseveración? El número de vacantes por región será comunicado próximamente. Se presta a suspicacias cuando no se tiene confianza en lo que se escribe y se plantea. Acuérdense de las “Fe de erratas” a que nos tiene acostumbrado el Ministerio de Educación.

Seguro que quienes han creado la propuesta también han pensado en esta realidad concreta. Pero la historia de esta gestión ministerial nos sigue hablando de falta de criterio, de falta de decisiones, de echarle la culpa a los administrativos y “lavarse las manos” de cualquier falta en que se caiga. Total se trata de muchachos.

Sin duda el proyecto del Colegio Mayor Secundario tan promocionado y aplaudido por unos y tomado con reserva por otros, merece tomarse en serio. ¿Se ha consultado al Consejo Nacional de Educación?

Total como faltan 18 meses para que la fanfarria aprista se vaya del gobierno y un fracaso más ya nos tienen acostumbrados y el lavarse las manos también. No es el interés por la juventud otros intereses están en juego ahora que se acerca la etapa preelectoral y las ofertas como el antiguo Plan de Gobierno de Educación del APRA se quedo en páginas si abrir. La historia de fracasos acompaña, lamentablemente al partido del gobierno. Y el Colegio Mayor Secundario no será la diferencia pues proviene de un capricho presidencial y no de una propuesta conocida en toda su dimensión y debatida por quienes conocen sobre el tema. No hay que dejar pasar por alto el análisis de los discursos que rodean los anuncios y de los conceptos que los acompañan con anuencia de los medios, que creen aún en la buena voluntad y en el compromiso de quienes nos gobiernan. (14.11.09)


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.