Cada momento requiere una propuesta

En la vida todo momento demanda un instante de reflexión, de autocrítica, de toma de decisión. Es igual cuando se desempeña un cargo. No todo es lineal y menos en educación cuando se trata de un país diverso como el nuestro.

En estos días han surgido críticas a lo expresado por la Ministra de Educación en entrevistas, que valgan verdades, son contadas aquellas en donde se ha tratado de la educación del país. Las demás fueron decoradas por el nombre, pero encerraban más “veneno” que sinceridad.

No es el propósito responder a críticas ligeras o aquellas que en la modalidad de artículos señalan “el dolor de lo que ayer pudo y no fue”, es decir, que señalan lo que se veía que era inadecuado y sin embargo se siguió buscando argumentos sin sentido. Por ello tanta mala letra contra las modificaciones a la ley de Carrera Pública Magisterial; a la evaluación docente, el tratamiento al Sindicato y otros temas que tuvieron su momento de advertencia pero que no fue escuchado.

Es fácil, a estas alturas, rasgarse las vestiduras y señalar aquello que debió hacerse y no se hizo. Presiones políticas, falta de visión, condescendencia sin tener en cuenta lo que significaban las observaciones, los reclamos. Arropados en el manto de la calidad de la educación, las nuevas tecnologías, el nuevo currículo, se pensó que todo estaba enrumbado. Sin embargo, lo que se reclama hoy: respeto por lo realizado, tampoco se hizo, pues aquel gobierno y sus funcionarios tenían el complejo de Adán.

No se trata de opinar que se debe continuar lo realizado. ¿Por qué no evaluarse? ¿Puede pensarse en invertir en los Colegios Emblemáticos sin tener en cuenta la realidad de la infraestructura escolar a nivel nacional? ¿Puede decirse que ese tipo de construcciones no son excluyentes? No hablemos ahora de derechos cuando la brecha de la desigualdad se la encontramos “a la vuelta de la esquina”.

Los momentos en el proceso educativo van acompañados de una propuesta que invite a mejorar, a solucionar los problemas, que haga posible acortar la brecha, que permita ser inclusivos y no soberbios. El sentir que determinada decisión es perdurable per sécula es de necios, de conformistas, que creen que todo lo hicieron bien.

Cuando no se ha tenido como método la realización de una autocrítica en el ejercicio del poder político o el desempeño profesional, es difícil aceptar que otro piense diferente, que otro diseñe mejores ofertas en pro de la calidad de la educación. La que nos presentaron y se ha venido ejerciendo con los ojos cerrados, es la adopción de un modelo neoliberal que ha puesto en un solo saco lo económico, lo social, los recursos naturales y permitió que un ex presidente formulara muy orondo su teoría del perro del hortelano. Por ello utilizando extrañas alianzas surgen las criticas inoperantes, que distraen la opinión pública en cosas secundarias y no en el análisis del modelo desarrollado. Como nunca el sector educación contó con recursos para poder realizar una educación pedagógicamente de calidad. Es decir La calidad es un valor que debe definirse en cada situación y no utilizarlo como agua bendita. Los significados dependerán de la perspectiva social desde la cual se hace, y de los sujetos que la mencionan: comunidad educativa, docentes, directivos y demás.

La calidad de la educación nos la han presentado como algo muy simple, pero abarcante, se le ha recortado posibilidades, se le restringe y se la compara a una medición de aprendizajes, cuando ella está llena de potencialidades. ¿Desde cuándo hablamos de calidad en educación? ¿Cuán eficaces y eficientes han sido en la implementación de la política educativa en este último decenio? Siempre hubo una causa, siempre una disculpa, una la pobreza, otra la situación de violencia, otra la falta de preparación del docente, otra, el sindicato. Los gobiernos anteriores se han resistido a hablar de estos conceptos en educación. Por eso hemos escuchado un discurso monocorde sobre los logros alcanzados y se nos ha hecho creer que la calidad es sinónimo de nuevas tecnologías (no para todos por supuesto), textos escolares gratuitos; colegios emblemáticos, un Colegio Secundario Mayor sólo para los mejores alumnos a nivel nacional, resultados de los Censos Escolares; y la Carrera Pública Magisterial; la evaluación docente y hasta un nuevo local para el Ministerio de Educación, entre otras.

Hoy se trata de mirar en prospectiva y no hacer sólo críticas o denuncias, que sería una especie de “lavarse las manos” y decir el anterior lo hizo mal. Por ello es importante que se conozca lo que determinados medios no difunden: La Política de Educación 2011-2016 expuesta en el mes de setiembre por la Ministra de Educación. Allí se dice que “El Estado tiene la obligación de garantizar aprendizajes efectivos y de calidad para todos; sin embargo, aún no se consiguen resultados satisfactorios, pues persisten brechas. Según los resultados de evaluación de niños y niñas de 2º grado de primaria en los aprendizajes esperados en Comprensión Lectora y en Matemática muestran que se intensifica la desigualdad, pues la brecha urbano-rural se ahonda. Y si vemos los resultados entre los niños de grupos étnicos peruanos los porcentajes son más que preocupantes: Aimaras, sólo el 1% logra esos aprendizajes en su lengua en 4º grado; Awajún, sólo el 4,9%; Quechua Cusco-Collao, el 6,9%, Shipibo – Conibo, sólo el 4,8%.”

¿Qué ha sucedido y sucede con el sistema educativo? ¿Descuido, falta de sensibilidad, falta de recursos? ¿Cómo ocultar esta realidad cuando se evidencia que no ha existido en concreto una prioridad rural y menos un enfoque intercultural en el sistema educativo? Con ello se ha seguido ampliando la brecha de desigualdad, por más que el lema del gobierno anterior quisiera insuflar sentimientos de que todo estaba bien cuando dos decía que “El Perú avanza”.

No queremos seguir citando más cifras que evidencian una realidad que ni la teoría del vaso medio lleno y el vaso medio vacío, la pueden explicar. ¿Por qué si hubo recursos, si se hizo inversión, se ha ido como el cangrejo “pa’ tras?

La contemplación de esa realidad conmueve. ¿Acaso el vaso no sigue estando vacío? Por ello es bueno recordar aquello que la Ministra expuso y denominó Prioridades de la Gestión del Ministerio de Educación: 1. Mejoras sustanciales y cierre de brechas en logros de aprendizaje escolar, con énfasis en: 1.1 Atención integral a la Primera Infancia (0-5 años); 1.2 Focalización en niñez rural; 1.3 Atención preferente a niñez amazónica, quechua, aimara. 2. Mejorar los aprendizajes de todos en lenguaje, Matemática, Ciencia y Ciudadanía; 3. Desarrollo Magisterial; 4. Gestión descentralizada y eficaz, basada en resultados.
Por si esta enumeración no sea suficiente, el documento expone que se hará lo siguiente:

En Aprendizajes de calidad para todos, se quiere pasar del 28,7% actual al 55% en el 2015. Para ello se realizará una gestión participativa en la escuela, con rendición de cuentas. Esto significa contar con una Escuela digna (que cuente con infraestructura, equipamiento, luz, agua y desagüe), además materiales y preparación para su uso; acompañamiento pedagógico y gestión en especialización en aulas multigrado. Se contará con un Centro de Recursos en Red y se hará un uso eficaz de resultados de evaluaciones censales.

En lo que se refiere a la Mejora de Aprendizajes – Niñez rural se quiere pasar del 7,6% que logran aprendizajes hoy a dentro de 4 años al 40%. Ello se logrará mediante Escuelas Rurales Dignas (que cuenten con infraestructura, equipamiento, luz, agua y desagüe); una Nueva gestión enfocada al aprendizaje (significa que se contarán con materiales y preparación para su uso; acompañamiento pedagógico y gestión en especialización en aulas multigrado, un centro de recursos en Red); y el uso eficaz de resultados de evaluaciones censales.

Otra manera de aportar al cierre de la brecha será con el programa de atención a la primera infancia rural de 0 a 2 años a la que se atiende hoy en educación sólo al 1,1%. Para ello se sumará al enfoque educativo una atención integral de los niños mediante un paquete de estimulación temprana en todos los distritos de Juntos a través de la atención educativa Cuna más, con equipamiento educativo y además con Atención educativa Familia, que contará con un kit educativo familiar. Finalmente se desarrollará un programa de formación especializado de docentes y promotoras con enfoque de educación intercultural bilingüe. Se llegará al 2016 a una atención del 100% en los distritos de Juntos.

La atención a la primera infancia rural de 3 a 5 años se quiere pasar del 51% que acceden a Educación Inicial y que se encuentran en pobreza extrema, ampliando la cobertura con propuesta pedagógica de calidad (escuelas con servicios básicos garantizados, con gestión renovada y monitoreo y seguimiento) en instituciones educativas dignas, con docentes capacitados y asistidos y con una gestión eficaz en cuatro años al 100% de niños de 3 a 5 años atendidos de manera pertinente y oportuna en distritos del ámbito de Juntos.

En lo referente a la niñez amazónica, quechua y aimara hoy sólo el 20% se atiende en su lengua materna. Para empezar a revertir esta situación se diseñará un plan de atención generando condiciones para su buen inicio con escuelas dignas interculturales y bilingües; reimpulsando la formación inicial en educación intercultural bilingüe y la formación docente; la elaboración, distribución y uso de materiales en lengua materna y con la elaboración de un paquete pedagógico concertado en educación intercultural bilingüe. Con ello se atenderá al 50% de los niños en su lengua materna.

A estos se añaden otros programas. Se prevé un aumento de presupuesto en educación, para el financiamiento correspondiente de este cambio educativo.

El tema y problema educativo nacional demanda de urgencia en el diseño, en contar con equipos polivalentes expeditivos, eficaces y eficientes, sintonizados en una mística de trabajo que involucre a toda la comunidad. No es el momento de señalar lo que no se dice o se omite. Todo lo contrario. La esperanza que se ha abierto debe ser aprovechada al máximo y dejar que nombres como los de PISA sean la rueda de molino que no deja mover ni mirar los cambios que se requieren. Tampoco que el modelo económico sea determinante en el eje principal del desarrollo: la educación. Es el momento de pasar a la acción. Estamos a dos meses de cerrar el año. La consigna es preparar el año que viene, el 2012 con aires renovados donde la equidad, la inclusión, la calidad y la interculturalidad sean auténticas y no meras palabras que el viento mece y que los dueños del capital se apropian. La educación demanda solidaridad y transparencia. El momento del cambio es ahora. (08.10.11)

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