Pensarse a sí mismos, un horizonte para los maestros en el siglo xxi (III)

Escuela Normal Superior “Mariano Ospina Rodríguez” de Fredonia – Antioquia
Maestros Investigadores: Lucía Peláez Vélez Álvaro Cano Cano
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La Escritura Personal
La escritura muestra al sujeto. Cuando se escribe se logra asistir a una puesta en escena de la subjetividad. Gracias a la escritura se hace permanentemente actos de reconocimiento, se convierte en actor y espectador de la propia obra.

Las historias de vida de maestros, la autobiografía, los relatos, el diario pedagógico y la correspondencia entre maestros, como formas de escritura personal se constituyen en ejercicios de autonomía y reflexión de los maestros de la Escuela Normal Superior Mariano Ospina Rodríguez de Fredonia – Antioquia. Son espacios formativos y autoformativos en la medida en que posibilitan un análisis crítico hermenéutico con una fundamentación pedagógica. La escritura se convierte para la pedagogía en un instrumento de reconceptualización y recontextualización de si misma.

El Diario Pedagógico en la Escuela Normal se plantea como posibilidad de sistematizar las vivencias, los discursos, las experiencias de vida, los conocimientos, los saberes, los sentires, las percepciones, las incertidumbres, las certezas y los encuentros posibles.

Esta es una muestra de este tipo de escritura: Desde la preparación del tema para la clase siguiente, buscando enlazarlo con el tema de las articulaciones y el movimiento del área de ciencias, pensé mucho cómo manejar la continuación con la pregunta inteligente, cómo despertar el interés por el tema para luego construir, esto me angustiaba porque era la primera vez que lo manejaba de esa manera.

Como habíamos redactado varias preguntas muy relacionadas entre sí, decidí trabajar esta clase con las tres preguntas: ¿para realizar cualquier movimiento con el sistema óseo se necesita una articulación?, ¿siempre que hay articulación se puede realizar un movimiento? y ¿las articulaciones de los miembros superiores del cuerpo humano permiten todos los movimientos? No sabía qué podía pasar pero me gustó la idea, cuando expliqué la forma de trabajo, a los estudiantes les llamó la atención, lo pude observar en sus miradas inquietas y porque se pusieron muy habladores sobre el tema, y con entusiasmo se pusieron a trabajar. Como había que darle un orden a las tres preguntas y sustentar el por qué de ese orden, cada grupo lo discutió para poder hacerlo.

Para la actividad se les dio 15 minutos, después cada grupo tuvo que argumentar el por qué de la categorización escogida. En el debate cada grupo fue explicando, argumentaban defendiendo sus puntos de vista, respetuosos de las ideas diferentes, acalorados tratan de convencer al otro con argumentos sin imponer. Al terminar la actividad me siento muy contenta pero inquieta porque aunque se les motivó con unas estrategias un poco castigadoras los estudiantes trabajaron para mejorar, ¿si no hubiera nota tendrían la misma actitud?

Con estas estrategias poco a poco voy logrando que ellos se sientan la parte más activa de la clase, aunque falta que algunos se metan en el cuento, pero ahí vamos; creo que voy por buen camino porque se está despertando el interés por los temas.”

El ejercicio de la memoria y la escritura de las historias de vida de los maestros, constituyen herramientas de construcción de subjetividad y de saber pedagógico fundamentales para percibir y entender cómo los sujetos construyen su vida y sus estrategias para enfrentar dificultades y retos, así como las respuestas que dan a las distintas situaciones de su entorno.

A manera de ejemplo, tomamos este escrito de una maestra desde su experiencia como alumna: “En la escuela yo era una niña obediente, todo lo que me proponían a hacer lo hacía, siempre cumplía las reglas del juego, para no contrariar a la profe, porque quien no lo hiciera lo mandaban para la casa…” . En este escrito, la voz emerge desde la propia experiencia influida por el peso de la Institución Educativa, es decir, ¿somos lo que quieren que seamos?

Luego de reflexionar acerca de este asunto afirmamos que la construcción de una subjetividad creativa y relacional –ser uno mismo– no pasa exclusivamente por las experiencias escolares formal (clases, actividades pedagógicas, asignaturas, etc.), sino precisamente por las experiencias extracurriculares: en las relaciones de amistad, de juego, de trasgresión, como nos lo cuenta Álvaro Cano en su historia de vida:

En mi escuela, los mecanismos de control eran muy flojos, hecho que me ha permitido a veces ir a clase o no, y quedarme jugando a fútbol o ir al cine con mis amigos, que tampoco querían ir a las clases aburridas (…). Me gustaban las áreas del currículo: Educación Física, Educación Artística y Religión” .

Es interesante destacar que éste docente se ha referido a sí mismo como alumno de la escuela primaria que plantea la importancia del juego, de jugar a fútbol, de espacios abiertos, de hacer campaña frente al aburrimiento y frente el encierro escolar: “Ante la inexistencia de canchas públicas nos colábamos los viernes por la tarde a jugar fútbol”.

Otra reflexión de una estudiante del ciclo complementario:

Se me vino a la memoria mi época de estudiante en la Normal y me transporté en el tiempo, recordaba que en esa época me gustaba hablar en público, disfrutaba mucho la oratoria, recordaba que el público no me asustaba hablara bien o mal, qué se yo, pero hablaba y lo importante era hacerlo, recordaba mucho pero no los entendía muy bien, pero no era tan importante, lo importante era dejar volar mis pensamientos. Miraba y recordaba mi rebeldía, fui irreverente ante las estructuras impuestas” .

El sentido de la autobiografía comienza por la revaloración de lo propio, pues el punto de partida es “uno mismo”. De allí que, al revalorar un oficio, una trayectoria, una existencia, la autobiografía traiga consigo la reivindicación de lo personal sobre lo común, de lo particular sobre lo masivo. Tal perspectiva obedece, además, a esfuerzos por no dejar perder ese “caudal” de experiencias que casi siempre se nos desvanece entre el activismo y los afanes de la vida cotidiana. Decir autobiografía, por tanto, es instaurar una axiología en donde “lo vivido” (entendido como lo más lleno de significación para determinado ser humano) es colocado en un lugar preponderante. Por ser algo personal, íntimo, la autobiografía está muy asociada a un territorio, a un espacio.

El encuentro entre la autobiografía y la práctica del maestro, expresa la posibilidad de trabajar este elemento discursivo que permite conocer al sujeto y contribuye al proceso de formación. El objetivo fundamental de la autobiografía en el marco del proceso formativo es partir de la realidad del sujeto-maestro que aprende a escribir contando su historia de vida. Se escribe desde sí mismo y se lee desde sí mismo, permitiendo así, el reconocimiento del propio mundo y llevando al individuo a reflexionar desde su propia práctica, realidad y problemática. Esta investigación ha demostrado que en general las personas no tienen demasiadas dificultades para contar su historia, para construir una visión longitudinal de su yo, como resultado de procesos de construcción de significados, que no surgen desarraigados en respuesta solo al presente,sino que toma en cuenta el significado de las circunstancias históricas que dan forma a la cultura de la que son expresión. En el ejercicio de escritura autobiográfica realizado en la Normal, tres compañeras docentes expresan aspectos importantes relacionados con los conceptos que el proyecto investigativo viene indagando: constitución del sujeto, subjetividad, el cuidado de sí mismo, pedagogía y subjetividad .

El relato como producción de sentido y la correspondencia entre maestros como otro tipo de apertura de si ante otro, aparece cuando se indaga por las vivencias escolares, en la propia historia personal, o con los recuerdos que surgen caóticamente. Si estos relatos se analizan, seguramente pueden ser utilizados para mejorar la práctica cotidiana en el aula. El poder narrarlos de una manera ordenada permitirá establecer pautas de acción para el futuro inmediato. Se entiende a la narrativa como la capacidad humana, pero además, como medio para informar la investigación y la práctica de la educación. Un buen relato cautiva, ilumina posibilidades para el pensamiento y permite tender puentes entre distintos lugares, épocas, culturas y creencias. Al utilizar la narrativa se le da orden, coherencia e integridad a toda la experiencia personal:

Los relatos no son nunca meras copias del mundo, como imágenes fotográficas, son interpretaciones […] El maestro tiene su mente fija en su audiencia (los estudiantes) y se entrega a lo que se llama interpretación pedagógica y produce un texto pedagógico […] es preciso que los maestros aprendan a mirar y comprender textos, prácticas y aulas pedagógicas.

El sujeto está sometido a una acumulación de imágenes que retiene pero entre las cuales no existe nexo lógico o narrativo. El sujeto necesita ponerlas en relación, hilarlas, anteceder unas a otras y mediarlas a través de relatos. Los relatos constituyen modos de narrar y de dar sentido a lo que inquieta y le pasa al sujeto, son maneras de producir subjetividad.

El Taller
La palabra taller significa lugar de trabajo, es el ámbito en el cual se realiza el aprender haciendo. Este dispositivo se orienta hacia la creación de textos e imágenes que se producen en el desarrollo del mismo. Por ejemplo: quiénes somos y qué es lo que permite comprender eso que somos. El taller sobre bio-coaching insiste en que los maestros deben pensarse a sí mismos. Ahora bien, si introducimos estos dispositivos en la Escuela Normal estamos creando unas prácticas del cuidado de sí y quizás con ellas, nos estamos instalando en la posibilidad de recu perar al sujeto para sí, y en esa medida es que vamos constituyéndonos una ética y una estética, dicho en otros términos, vamos creando un modo de vida y una forma de ser, en el que las relaciones vitales se fortalecen.” (Baracaldo, 2006)

En los procesos de formación de docentes, configurar espacios distintos a las simples clases y a las reuniones, posibilita el encuentro consigo mismo y con los otros. El uso de ciertas prácticas ayuda a reforzar y mejorar una relación de construcción de si mismo.

A modo de conclusión
Lo que aquí se ha intentado, es mostrar que formarse como maestro es formarse como sujeto de saber pedagógico, es optar por una producción de discurso y de saber; es asumir el proyecto de la autoformación y la formación de los otros, por la vía de la relación con el discurso de la pedagogía y su tradición crítica, a través del ejercicio de la investigación y la narración. Esto resulta de vital importancia sobretodo en las Escuelas Normales Superiores, que son las que forman a los maestros.

Formarse como maestro es poner el rostro como campo de referencia para el otro, el aprendiz, sabiendo que éste opta por seguir las formas de acercamiento que el rostro del maestro propicia, o quizás, que la sabiduría de éste le permite. La relación con el otro exige del maestro una capacidad de construirse a sí mismo, que hace parte del intercambio de la formación, ya que solo se da en la perspectiva de los otros. Es la intersubjetividad de la formación la que adviene al ejercicio de autoconstrucción en las instituciones formadoras de maestros. El “entre” de la relación de intersubjetividad es el abrir el rostro del maestro a los embates de la distancia con el aprendiz.
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Referencias
Baracaldo, M. E. (2006). Borrador sobre el Taller. (Material sin publicar).
Baracaldo, M. E. (2006). La subjetividad en la escuela. Manizales. (Material sin publicar).
Callois, R. (1997). Los juegos y los Hombres. Bogotá, D.C: Fondo de Cultura Económica.
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Huizinga, Johan. (2002) Homo ludens. Madrid: Alianza Editorial Presidencia de la República de Colombia. (2005) Baraja de las Siete Puertas. Bogotá, D.C: Familias en Acción, Acción Social.
Quiceno, H. (2003). Foucault, ¿Pedagogo? Revista Educación y Pedagogía, V. XV, Nº 37, 199-216. Vigotsky, L. (2003). El desarrollo de los procesos psicológicos. Barcelona:Critica.
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