EDUCACIÓN AMBIENTAL PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE Hacia la tangibilidad de los contenidos curriculares (I)

Aramis Latchinian / Licenciado en Oceangrafía B iológica; Magister Scientarum EN Cs. Ambientales y Especialista en gestión Ambiental. Cuenta con amplia experiencia de docencia e investigación a nivel universitario en Uruguay y en el exterior y es consultor de medio Ambiente.

Publicado en EDUCAR. Año 2 Nº 5 Montevideo, Uruguay. Octubre 1999

——————————————————————————————————————————————

A fin de alcanzar el desarrollo

sostenible, la protección del medio

ambiente deberá constituir parte

integrante del proceso de desarrollo y

no podrá considerarse en forma aislada.

(Principio 4 del Informe de la Conferencia de las Naciones

Unidas sobre el medio Ambiente y el Desarrollo)

Río de Janeiro, 3 al 14 de junio de 1992.

 

 

I.- Educación Ambiental y transversalidad

 

Desde hace ya décadas la UNESCO plantea que la educación debe tener como fin último «la educación para la vida» y en función de ello se suelen identificar líneas o áreas temáticas que contribuyan a un desarrollo integral del individuo: Educación para la paz, Educación del consumidor, Educación vial, Educación sexual, Educación ambiental, entre muchas otras.

 

En los Sistemas Educativos de muchos países se presta especial atención a estas áreas integradoras o transversales, incorporándolas a todos los Programas ( y no como asignaturas específicas), formando una trama que tienda a integrar los contenidos temáticos de todas las asignaturas, potenciando el contenido global de la Educación. En este sentido, los temas transversales del individuo, más que a incrementar los niveles de información o los conocimientos específicos.

 

El éxito de las iniciativas de transversalidad en la educación dependerá de múltiples factores, pero principalmente de la correcta identificación temática, del comportamiento y el trabajo de equipo en los centros educativos y del diseño de actividades y proyectos que contribuyan con esa integración. Para ello los temas los temas desarrollados en forma transversal deben dar respuesta a problemas actuales y relevantes para la comunidad.

 

En este contexto que la Educación Ambiental se presenta como un tema de transversalidad con muchas potencialidades para nuestro Sistema educativo.

 Todos hemos oído de los efectos ambientales globales  de las actividades humanas (debilitamiento de la capa de ozono, calentamiento del planeta, disminución de la bio-diversidad, etc.) y de los efectos ambientales locales (contaminación de arroyos, lluvia ácida, smog fotoquímico, etc.)

Muchos autores especializados en la problemática ambiental opinan que estos problemas derivan del fenómeno de la pobreza, asociado a la superpoblación planetaria y a los hábitos de consumo de la sociedad moderna, y que la tendencia no es la recuperación sino todo lo contrario. También afirman que sólo cambios societales globales podrán revertir estas tendencias.

 Esta sentencia aparentemente apocalíptica suele tener un efecto paralizante en la población, siendo lo más común responsabilizar a la industria o al gobierno de turno de esta situación, pero en nuestra opinión, una de las causas más relevantes del deterioro sostenido de nuestros ecosistemas, es la falta de valores sociales y la condescendencia de la comunidad frente al despilfarro y a la destrucción de recursos naturales.

 Hasta en un país apacible y ecológica mente equilibrado como el nuestro ( de tasa poblacional estable, aire puro y agua potable en todo su territorio), esta situación de deterioro ambiental es cada vez menos teórica y exige menos capacidad de abstracción para comprenderlas. ¿Quién iba a pensar hace treinta años que Uruguay asistiría a una sensible degradación de sus econsistemas costeros dulceacuícolas y marinos, a la contaminación de suelos con agro-tóxicos, a la desaparición sistemática de especies autóctonas, entre otros graves impactos de la actividad humana?

 Sólo la educación y la concientización podrán incorporar la protección ambiental como uno de los más caros valores de la sociedad y aportar así soluciones definitivas a las problemáticas ambientales. En tal sentido, a los niños han dejado de ser el mero público objetivo de la educación ambiental, para transformarse en agentes multiplicadores con gran poder de persuasión sobre los adultos.

 Posiblemente esta situación sea producto de la conjunción de múltiples factores; una política educativa orientada en esa dirección, una realidad objetivamente preocupante respecto a los niveles de deterioro de los ecosistemas, un contexto favorable y una preocupación creciente en los distintos actores sociales entre otros motivos.

 Pese a los preocupantes pronósticos de autores especializados en la temática ambiental, que señalamos antes, en nuestra opinión es muy posible que las futuras generaciones tengan un desempeño ambiental más adecuado que el nuestro y que dejen a sus hijos un Medio Ambiente más limpio que el que nosotros dejaremos. Sin embargo, esto depende en gran medida de la capacidad que tengamos de transformar nuestros hábitos de producción y consumo, eliminar o atenuar las situaciones de pobreza y de que logremos crear conciencia en los más jóvenes, de la necesidad de profundizar esos cambios.

Anuncios

Etiquetas: , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: