ESTILOS DE APRENDIZAJE, teorías, relaciones, estrategias, las inteligencias múltiples, la inteligencia emocional (XXII)

Publicado en la página web: http://www.galeon.com/aprenderaaprender/vak/queson.htm

http://www.gobiernodecanarias.org/educacion/

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  • IDENTIFICAR EMOCIONES

En su libro “Inteligencia Emocional” Daniel Goleman describe una clase en un colegio de New Haven en la que los alumnos están aprendiendo a identificar y expresar emociones.

Partiendo de fotos de distintos rostros los alumnos van nombrando emociones e identificando los gestos y expresiones faciales que las caracterizan (por ejemplo, si estás asustado abres los ojos, subes las cejas, etc.).

Se trata de relacionar una palabra con una emoción, y la emoción con una expresión facial.

Goleman comenta: todo lo que se enseña es tan obvio que parece innecesario enseñarlo, sin embargo, con frecuencia nos encontramos que el matón del patio del colegio ataca porque confunde expresiones neutrales con gestos hostiles y que la adolescente con desórdenes alimenticios confunde la ira con la ansiedad producida por el hambre.

  • PRESTARLE ATENCIÓN A NUESTRAS SENSACIONES[1]

La mayoría de veces estamos tan ocupados que no tenemos tiempo para prestarle atención a nuestras sensaciones hasta que son muy fuertes. La siguiente actividad es para practicar la percepción de sensaciones todavía débiles:

Empieza por tomarte cinco minutos para fijarte en lo que estás notando en ese momento. Toma nota de tus sensaciones, sin añadir comentarios ni juicios de valor. Por ejemplo, noto los pies cruzados, con el izquierdo apoyado sobre el derecho, noto como se mueve el pecho al respirar, arriba y abajo. Noto la espalda apoyada en el respaldo del asiento…

Ahora elige alguna actividad que hagas con relativa frecuencia y que no te guste o que te moleste hacer (corregir exámenes, fregar platos o memorizar palabras nuevas por ejemplo). La próxima vez que te toque hacer esa actividad, mientras la realizas fíjate en tus sensaciones. ¿Qué es lo que sientes mientras haces? ¿Qué sensaciones utiliza tu cuerpo para decir no me gusta?.

Haz lo mismo con alguna actividad que te guste. Repite el experimento varias veces hasta que sepas que tipo de señales te da tu cuerpo cuando algo te gusta y cuando algo que no te gusta. ¿Cuál es el indicio? Muchas veces es algo tan sencillo como un cambio en el ritmo de la respiración, otras es una señal mucho más fuerte.

  • DIÁLOGO INTERNO
  • ¿En qué situaciones hablo conmigo mismo normalmente?
  • ¿Cuándo fue la última vez que hablé conmigo mismo?
  • ¿Hablo solo conmigo mismo, o mantengo conversaciones mentales con otra gente?
  • Cuando hablo conmigo mismo ¿qué tal me trato a mi mismo? ¿Soy amable conmigo mismo o soy duro y desagradable?
  • ¿Qué tipo de cosas me digo? ¿Son comentarios para darme ánimo o son críticas?
  • ¿Qué tipo de voz utilizo?
  • Mi diálogo interno ¿me ayuda a hacer las cosas mejor o me lo hace todo más difícil?
  • ¿Cómo podría cambiar mi diálogo interno para que me ayudara más?
  • EL INVENTOR

En cierta ocasión estaban entrevistando a un inventor que había desarrollado un nuevo tipo de rodamiento. Para conseguir ese rodamiento había diseñado antes alrededor de 230 modelos distintos de rodamientos.

Le preguntaba el entrevistador que cómo no se había dado por vencido ante tantos fracasos. Sorprendido, el inventor contestó que esos 230 modelos anteriores no habían sido fracasos sino soluciones a problemas todavía no planteados.

  • OPTIMISTAS Y PESIMISTAS

En la provincia de la mente lo que creemos que es verdad es verdad o se convierte en verdad. En la provincia de la mente no hay más límites que los que se impone uno mismo. John Lilly.

Todos sabemos cuál es la diferencia entre un optimista y un pesimista: el optimista ve la botella medio llena y el pesimista medio vacía, pero ¿qué es lo que hace para que uno esté llena y para otro vacía?

Según Martin Seligman, psicólogo de la Universidad de Pensilvania que ha hecho todo tipo de estudios acerca de las diferencias entre la manera de pensar de los optimistas y la de los pesimistas, un optimista es aquel que cuando le sale mal algo o quiere conseguir algo se plantea “que es lo que yo tengo que hacer o cambiar en esta situación”, mientras un “pesimista” es aquel que se ve a si mismo como impotente ante un mundo adverso, o a merced de su propio carácter, que les es imposible cambiar.

Dicho de otro modo, el optimista se responsabiliza de sus reacciones y el pesimista espera que el mundo cambie, que la situación mejore. En uno de los estudios de Seligman se hacía la siguiente pregunta hipotética a un grupo de estudiantes universitarios.

Querías conseguir un notable y cuando te dan las notas tienes un suspenso, ¿qué haces?

A grandes rasgos había dos tipos de de respuesta, la de los alumnos que establecían un plan de acción para subir su nota y la de los alumnos que consideraban que “ellos no valían”, o no se les daba bien esa asignatura.

Cuando después se comparaban las notas reales de esos alumnos el primer grupo tenía muchos mejores resultados que el segundo, independientemente de su coeficiente de inteligencia, medido según los test tradicionales.

  • ACTIVIDAD: TENEMOS UN PROBLEMA

Elige un problema o una situación que te preocupe (por ejemplo, el elevado número de alumnos que sufren fracaso escolar, el consumo de drogas o cualquier otro).

Piensa en ese problema, utilizando las siguientes preguntas como guión:

  • ¿En qué consiste dicho problema?
  • ¿Desde cuándo existe?
  • ¿Por qué se originó dicho problema?
  • ¿De quién es la culpa?

Una vez contestadas las preguntas anteriores, ¿cuáles son tus impresiones y/o sentimientos en este momento? ¿A qué conclusiones has llegado?

Cuando hayas terminado puedes hacer la segunda parte de esta actividad.

  • ACTIVIDAD: TENEMOS UN PROBLEMA – 2 –

Ahora piensa en ese mismo problema, utilizando las siguientes preguntas como guión:

  • ¿Qué queremos en lugar de ese problema?
  • ¿Cómo sabremos que hemos conseguido nuestro objetivo?
  • ¿Cómo podríamos solucionar el problema y conseguir lo que queremos?
  • ¿Quién nos podría ayudar a conseguir dicho objetivo lo más rápidamente posible?
  • ¿Qué recursos necesitaremos?
  • ¿Qué podemos aprender de este tema?

Una vez contestadas las preguntas anteriores ¿cuáles son tus impresiones y/o sentimientos en este momento? ¿A qué conclusión has llegado?

Cuando termines estas son las conclusiones:

  • ACTIVIDAD: TENEMOS UN PROBLEMA – COMENTARIO.

La primera serie de preguntas plantea el tema como problema. La segunda serie de preguntas plantea el mismo tema pero se centra en las soluciones. Un problema es un objeto disfrazado. Si no tuviéramos objetivos no alcanzados tampoco tendríamos ningún problema. Problemas y objetivos son las dos caras de la moneda.

Cuando nos planteamos una situación podemos centrar nuestra atención en cualquiera de esas dos caras de la moneda. El que centremos nuestra atención en una cara de la moneda o en la otra tiene efectos profundos en nuestro rendimiento profesional y en nuestro equilibrio personal.

Las diferencias entre pensar en problemas o en objetivos se resumen de la siguiente manera:

[1]Referencia: sit e interesa este tema: “An Unused Intelligence, Physical Thinking or 21s’Century Leadership” es un libro lleno de ejercicios de actividades, además de espléndidas explicaciones para introducir cada actividad. “An Itelligence Physical Thinking or 21s’Century Leadership Andy Bryner and Dawna Markova, Ph D. Conari Press, 1996 (ISBN 0943233 97 6)

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