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¿De qué manera leen los docentes la cotidianidad escolar y cómo esas lecturas construyen saber pedagógico? (VII)

27 noviembre 2013

Institución Educativa Escuela Normal Superior De Medellín
MaestrosInvestigadores: Gustavo Alzate Ramírez Carmenza Tobón Lopera.
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Manual de Convivencia
“MISIÓN: formación de MAESTROS Y MAESTRAS que valoren y amen su profesión con gran solvencia intelectual, pedagógica, ética e investigativa, que les permita proyectarse comunitariamente e influir en su medio dotados de una visión humanista del mundo, de una visión política de la realidad y condiciones de su existencia, para que se desenvuelvan con versatilidad en el campo y la ciudad con sentido crítico y constructivo del sistema escolar y social.”

VISIÓN: … retos del siglo XXI en la formación de maestros, con un alto nivel de sensibilidad, compromiso y responsabilidad social”

El perfil del estudiante se estructura como discurso, a partir de cinco “Comportamientos” en los cuales aparecen signos de la imagen de estudiante que la Escuela Normal espera formar. Por esta razón, consigna en el Manual los aspectos que deben tenerse en cuenta como estudiante Normalista. Signos que hacen referencia a su proyecto de vida, al cuerpo, a las relaciones con otros, a compromisos institucionales, y a su relación con el entorno, entre otros.

Manual de Convivencia

“Comportamientos académicos: (…) Asume el estudio con actitud crítica y reflexiva. Aspira a conocer más de lo que en las aulas se enseña. Siente y manifiesta gusto y afición por la lectura…

Comportamientos sociales: (…) Analiza y reflexiona sobre los problemas de la sociedad y de su entorno. Se presenta en sociedad como un EDUCADOR en proceso de formación…

Comportamientos familiares: (…) Es respetuoso de las normas y recomendaciones de sus padres y familiares. Evita los conflictos interpersonales…

Comportamientos psicológicos: (…) Asume los problemas con actitud racional y reflexiva. Actúa acorde con su edad, armonizando sus intereses personales con los parámetros que le permite el contexto…

Comportamientos institucionales: (…) Quiere la Escuela Normal como su segundo hogar. Es responsable y puntual con los deberes que le determina la institución. Demuestra con sus actuaciones un alto sentido de pertenencia institucional…”

Todos ellos, como se expresó en párrafos anteriores, configuran en la Escuela Normal sentidos como organización social. La capacidad de significar, entonces, no se limita al lenguaje hablado y escrito, sino que involucra diversos tipos de actos, objetos, relaciones y medios que, mediante algún símbolo, evoquen un concepto.

De hecho, en una formación discursiva suelen encontrarse objetos y actos de diversa índole agrupados en torno a una significación común.

Todo objeto o práctica es significada de alguna manera al ser apropiada por los agentes sociales. Toda configuración social es discursiva en este sentido. Las prácticas educativas, como prácticas sociales, son también discursivas.

Desde esta perspectiva de la significación, las ideologías como bien lo plantea Eliseo Verón (1987), son entendidas como objetos, prácticas y concepciones articuladas a una significación específica. El discurso en tanto que significación se caracteriza por ser diferencial, inestable y abierto. Es diferencial en la medida en que adquieren sentido por el lugar que ocupan dentro de cadenas o sistemas discursivos más amplios, debido a las relaciones que establecen con otros discursos o con otros elementos (signos) dentro de un mismo discurso.

Por ser relacional y diferencial, el discurso es inestable en la medida en que el significado no se fija de una vez para siempre, sino que se establece temporalmente en función del sistema discursivo dentro del cual ocupe un lugar. El discurso es abierto e incompleto en el sentido de que al ser relacional, diferencial e inestable, es siempre susceptible de ser ligado a un nuevo significado.

El Manual de Convivencia, como práctica discursiva, presenta desde los deberes y derechos de los estudiantes una serie de elementos (signos), ligados a un sistema de significados, que tanto como signos individuales y como estructura o totalidad discursiva, permanecen abiertos a aceptar nuevos sentidos, que de todas maneras, no agotarán las posibilidades de seguir incorporando nuevos significados.

En esa medida el Manual tiene un carácter mediático en la transmisión de los valores culturales y sociales o sea en la transmisión de órdenes simbólicos. Ahora, si la escuela tiene una función ideológica, ¿privilegia la escuela los órdenes simbólicos dominantes? (Díaz, 1990).

Algunos apartados de los Derechos y Deberes permiten acercarnos a esta práctica discursiva:

Manual de Convivencia

Derechos de los Estudiantes
“DERECHOS DE LOS ALUMNOS:
• Recibir información clara y oportuna sobre las diferentes normas que corresponden a su formación por parte de directivos y profesores.
• Recibir una formación integral acorde con su edad, intereses y capacidades, utilizando estrategias pedagógicas que respondan a tal fin.
• Ser escuchados siempre por cada uno de los miembros de la institución, para posibilitar el diálogo que conduzca a una sana convivencia.
• Recibir un trato cordial por parte de directivos, profesores y trabajadores en general, así como de sus propios compañeros.
• Expresar y difundir su pensamiento y opiniones con libertad, siempre y cuando no atente contra los demás ni entorpezca la buena marcha de la institución…”

Cada uno de los aspectos enunciados en el Manual, como derechos, insisten como valor de fondo en “recibir”, como signo, pone de relieve el acto de dar para construir, al menos esa es la intención pedagógica y formativa de la Escuela Normal. Así también, en los deberes encontramos signos que se tejen en el entramado del Manual, como práctica discursiva. Los siguientes son algunos apartados:

Manual de Convivencia
Derechos de los Estudiantes
“DEBERES DE LOS ALUMNOS:
• Participar en el diseño y ejecución de programas y proyectos para lograr la integración de los diferentes estamentos de la Escuela Normal.
• Asistir puntualmente y participar de: Las clases, prácticas, seminarios, conferencias, actos comunitarios y demás actividades programadas por la Escuela Normal.
• En caso de ausencia prevista o imprevista, presentar al día siguiente de la ausencia, la excusa del padre de familia a la coordinación respectiva para luego ser firmada por…
• Mantener el orden en todas las actividades, evitando gritos, silbidos y otros actos que interfieran en el adecuado desarrollo de las mismas.
• Colaborar con el aseo de la Institución, depositando basuras y desechos en los lugares indicados por la misma.
• Mostrar la presentación personal que exige el perfil del estudiante normalista: uso adecuado del uniforme, cortes de cabello y peinados sin extravagancia y sin tinturas o aplicaciones….”

El discurso del Manual, en la medida en que es constitutivo de lo social, es el terreno de constitución de los sujetos, es el lugar desde el cual se proponen modelos de identificación y es la constelación de significaciones compartidas que organizan la Escuela Normal.

El Manual de Convivencia y los Observadores son, en este sentido, espacio de las prácticas educativas o, si se quiere, no hay prácticas educativas al margen de una estructuración de significaciones. El discurso pedagógico es estructurante, puesto que es desde este discurso que se constituye el sujeto de la práctica en una Escuela Normal en particular, y de toda cultura escolar en general.

Asumir lo anterior también implica aceptar que el discurso educativo no se limita a documentos y verbalizaciones relacionadas con las prácticas educativas, sino que las contempla junto con otros elementos que configuran lo educativo, actividades, rituales, distribución de espacios y de tiempos, etc., concentrándose en las significaciones que adquieren en sus interrelaciones y en sus relaciones como conjunto frente a otras prácticas e instituciones sociales.

Por esta razón el Manual de Convivencia señala, como prescripción, las acciones que se convierten en faltas, ya sean leves, graves o gravísimas, ubicándolas en un apartado llamado: Régimen Sancionatorio. Así mismo, señala una aproximación a las Estrategias Pedagógicas, ausentes en la mayoría de los casos, en los observadores de los estudiantes. Algunos apartados de estas faltas nos servirán para ilustrar los signos presentes en este discurso.

Manual de Convivencia
“FALTAS LEVES:
• Llegar por tres veces tarde al salón de clase y a la institución sin causa justificada.
• Perturbar el orden de las clases con charlas, algarabía, gritos, lanzando tizas, papeles o cualquier objeto a los compañeros(as).
• Presentarse a la Institución Educativa Escuela Normal sin el uniforme y sin la debida excusa firmada por los padres y/o acudientes.
• Ingerir comidas o bebidas dentro de las clases.
• Irrespetar a los compañeros(as) con gestos o palabras.

FALTAS GRAVES:
• Rayar o marcar las paredes, muebles o enseres del aula de clase, unidades sanitarias o cualquier dependencia de la Institución Educativa Escuela Normal Superior de Medellín.
• Arrojar sustancias olorosas desagradables y/o extravagantes a personas, dependencias de la Escuela Normal.
• Realizar dentro del establecimiento actuaciones íntimas que incomoden a la comunidad normalista…

FALTAS GRAVÍSIMAS:
• Utilizar la violencia (insultos, golpes y/o amenazas) contra cualquier miembro de la comunidad educativa.
• Alterar libros, informes académicos, registros de asistencia y/o certificados de estudio.
• Consumir, traficar o presentarse a la institución bajo los efectos de drogas o sustancias psicotrópicas, alucinógenas, estupefacientes o alcohólicas.
• Portar elementos que perjudiquen la convivencia pacífica como armas de fuego, armas blancas, punzantes, cortopunzantes (navajas, cuchillos) en la Escuela Normal Superior de Medellín.
• Estallar petardos, papeletas, u otros artefactos explosivos en las dependencias de la Escuela Normal o en sus alrededores.
• Acosar sexualmente a compañeras o compañeros.
• Crear falsas alarmas tendientes a conseguir pánico colectivo”

En otras palabras, podemos aproximarnos a definir lo específico de la lectura de la cotidianeidad en relación con esos otros tipos de discurso, que desde lo pedagógico, social, cultural o ético, establecen conexiones y cruzan las diferentes prácticas escolares. De esta manera, el Manual como práctica discursiva, recupera signos de otros contextos como el derecho y la legislación, entre otros.

Como ya habíamos mencionado, si no es posible pensar sin cuerpo, y tampoco pensar sin lenguaje, ¿se podría pensar en un lenguaje sin cuerpo? De hecho, para muchos, el cuerpo “nunca miente”, mientras que el lenguaje verbal puede ser engañoso, dice cosas que otros desean escuchar, no ofrece toda la “verdad”.

Y sin embargo, del cuerpo controlado, disciplinado, salen palabras que en ocasiones sorprenden hasta a la misma persona, y son ellas entonces las que dicen la “verdad”. Estamos condicionados por nuestro habitar en lenguajes, sin lugar a dudas, pero el lenguaje no nos condiciona por completo. Siendo tal la complejidad, la amplitud y la riqueza de los temas relativos al cuerpo o al lenguaje, ellos están en medio del conocimiento de la ciencia y de la vida cotidiana.

Tanto en el Manual de Convivencia, como en los Observadores de los alumnos es recurrente la presencia de signos con relación al cuerpo, al vestuario, al comportamiento y al cuidado del entorno. Signos que de alguna manera recuperan las nociones de cultura y contexto en las cuales se enmarca nuestra Escuela Normal. En este orden de ideas, Umberto Eco propone la noción de enciclopedia, para formalizar la semiosis ilimitada y, al mismo tiempo, integrar coherentemente una semántica del texto y del signo, a sus niveles pragmáticodiscursivos.

Umberto Eco afirma que la enciclopedia es, como laberinto global y cartografía de la semiosis, irrepresentable en su extensión total pero puede serlo localmente, por zonas de competencia, por porciones.

Al hablar de semiosis y de proceso, tenemos que reconocer también que un texto, en su sentido amplio, no está completo sino hasta que ocurre otro proceso de semiosis distinto: la lectura del mismo. Nunca un texto producirá el mismo significado, porque está inmerso en un proceso dinámico de significación: la relectura, la revisión del propio autor, ahora como lector de su propio texto, la lectura por otra persona distinta al autor hace que este proceso de significación sea infinito.

Y el significado tampoco está en el texto: está en la configuración que hace tanto el escritor y el lector de su lectura.

En este sentido, el maestro tiene un código para leer el comportamiento del estudiante mediante el registro que hace en el observador.

El Manual prescribe sobre un deber ser y sobre una imagen de cuerpo. Del observador emanan enunciados, cómo se ríe, conversa o charla permanentemente, donde se registran la incomodidad del maestro pero no “que pasa”, momento de la reconstrucción pedagógica. Los siguientes son algunos de los registros de los observadores de los estudiantes, en ellos encontramos adjetivos, sustantivos y verbos que desde el discurso, “señalan”, “marcan” al estudiante a partir de sus comportamientos y en la mayoría de los casos no aparecen las estrategias pedagógicas o tan solo se enuncian signos que cumplen acciones en las cuales no aparece la voz de los estudiantes.

Es importante expresar que muchas de las anotaciones aluden al señalamiento del cuerpo, bien sea desde el uniforme, el reír, comer, charlar, entre otros.

CIEN DÍAS Y UNAS SEMANAS MÁS

17 noviembre 2011

Qué difícil es ser objetivo cuando se trata de evaluar lo que se ha realizado estos días pasados que son más que cien del nuevo gobierno y que implica una nueva forma de ver el país, de renovar la forma de gobernar teniendo como referente a quienes no han sido los privilegiados en las últimas decenas de años.

Qué difícil es salirse de un formato escolar de querer poner nota a todo como si ello fuera importante para el país y sus ciudadanos unos parvuliches. Triste creatividad de medios que se desconciertan y recurren a lugares comunes, aunque unos piensen que es una manera de comunicarse para que el pueblo lo entienda. Pero no deja de ser pueril la forma como se ha querido valorar cien días de trabajar en el gobierno, sin reconocer que esta tarea demanda ser coherente en lo que se prometió y realizaciones en una realidad política no saneada, donde existen Quicos y Cacos que siguen poniendo las reglas del juego a su manera y que además tiene sus medios de comunicación todopoderosos que tratan de vender una realidad diferente a la que se vive.

Qué difícil es seguir una comparsa farisea que te alaba, y en la puerta de la sala de reuniones ya despotrica y advierte si no son atendidas sus demandas, sugerencias, reclamos. Qué difícil es ser honesto y tener como discurso la verdad en medio de gente ducha en argumentos y guiones redactados y desarrollados a la medida del modelo económico que siempre quiere imponerse, aunque la dimensión social recién la descubran –para sus intereses- y traten de “sacarle la vuelta” en provecho propio.

Qué difícil es tratar de estos temas corriendo el riesgo de ser interpretado como un discurso moralista. Lejos de ello queremos decir que todo el tiempo gastado y los recursos utilizados para darle “carne para los leones” han estado alejados del discurso político de fondo, aunque el Presidente reiteró que tal o cual medida se ha dado para no entrar al terreno ideológico. Esa disculpa políticamente no se puede aceptar, pues da la impresión que se está cayendo en el juego de la continuidad, sin cortar con aquello reñido con la ética. Determinados intereses políticos individuales se especializan en rodear al poder. Y esto desde antiguo. Por eso se está “empantanado” en el caso Chehade (segundo vicepresidente), que se resiste a renunciar al cargo sin reparar el daño político que hace al partido en el gobierno. Esto evidencia que no existe claridad y menos un partido político que haga la guardia y disponga las medidas pertinentes para que los militantes cumplan las reglas de gobierno. Se permitió la trampa, el atajo, al haber ideado la palabra “invitado” para aprovechar la imagen que proyecta determinado personaje en beneficio de votos para la campaña electoral.

Este zigzagueo político para no toparse con la ideología pone en evidencia el desconocimiento de lo que es la práctica política. Y ahora ante la primera arremetida se tambalea el andamiaje político y salen ahí quienes tampoco tienen una ideología definida sino actúan por consigna y en defensa de sus intereses económicos. Así pasan los días y tenemos un vicepresidente que se da el lujo de permanecer en el cargo a pesar de la invitación de “dar un paso al costado” y la constitución de una megacomisión para investigar al gobierno anterior. La débil democracia debe soportar todo ello en nombre de guardar las buenas relaciones, de no rozar con lo ideológico. ¿No se devalúa así?

Los cien días a nivel político nos han puesto en evidencia lo precario del gobierno democrático que tenemos y cómo la transformación a emprender en los aspectos sociales, corre el riesgo de ser jaqueada por inimaginables vigilantes, observadores de sus intereses. Muchos globos de ensayo a partir de la muerte de tres niños y la estabilidad de la Ministra de la Mujer. Aún sigue perturbando una serie de denuncias sobre alimentos guardados ya deteriorados. Ahora se hacen con la presencia de un representante del Ministerio Público (algo se aprendió de lo que se llama el debido proceso) y otros hechos de la coyuntura de curiosa presencia, que denota una guerra subterránea propiciada por quienes gozaron de patente de corzo y engendraron lo que el recordado Carlos Iván Degregori desarrolla en LA DÉCADA DE LA ANTIPOLÍTICA, sin duda un libro que debemos tener muy presente. Nos dice Degregori que “El tiempo histórico no es lineal ni uniforme como el reloj. Hay momentos en los cuales se acelera y densifica. Entonces, lo que permanecía oculto se revela; lo que parecía “natural” se descubre como una construcción.” (LA DÉCADA DE LA ANTIPOLÍTICA. IEP, Lima, noviembre 2000). Sin duda quienes analicen estos primeros días darán fe de lo que se nos dijo y no estuvimos prevenidos.

Las semanas que vienen deberían aprovecharse para la profundización de la democracia como orden colectivo que clama no sólo por una mayor igualdad de oportunidades sino también por el respeto de los derechos. Esto implica tomar partido por y no asimilarse al sistema. Está de por medio el pueblo excluido. Hemos crecido económicamente, hemos empezado el desarrollo y empezamos a construir lo que es el respeto al otro con la aplicación de la ley de la consulta. Sin duda esto traerá otros contratiempos y definiciones.

Incluir en política implica no sólo igualdad de derechos y respetar la meritocracia, es algo más, es valorar lo que significa el ejercicio ciudadano que concreta el derecho de cada persona por ser parte de la sociedad, más allá de sus logros individuales y recursos económicos; al derecho que se tiene de acceder a lo que se llama bienestar social. Pero antes deben darse los pasos políticos necesarios para salir del dualismo en el proceder político y en las decisiones que se tomen.

Espectamos los esfuerzos que hace el primer ministro por construir el diálogo con el otro -en el caso de los mineros de Conga-, sin duda en el entendido que es la mayor inversión minera que se ha dado en el país -4,800 millones de dólares- ; se pide el respeto al medio ambiente, se pide el respeto a los orígenes del agua en las cañadas, en los páramos y bofedales de nuestras punas, que luego riegan las quebradas y campos agrícolas de miles de campesinos. Está en juego el bienestar nacional y el derecho de la población donde viven peruanos originarios. ¿Encontraremos el punto de acuerdo y de equilibrio? Los días y semanas lo dirán. Pero existen voces que piden orden, primacía del bienestar nacional y otros que piden que se les escuche. ¿Será posible?

En los cien días transcurridos en el sector educación parece que nada hubiera ocurrido. Que todo siguiera igual es absurdo. Que no hubo ninguna denuncia, es cierto, pero no porque todo hubiera estado bien sino porque ya se saben las respuestas: “el vaso medio lleno o el vaso medio vacío”. Y el rasgarse las vestiduras en los medios escritos y hablados. Tampoco los medios han dado cuenta de que algo se hizo, pero no lo quieren reconocer, pues eso no hace mucho ruido.

Para demostrar que se hizo tomemos sólo la exposición de la Ministra Salas O’Brien ante la Comisión de Educación del Congreso de la República el 06 de septiembre. En síntesis se planteó la Visión del PEN a 2016 “Todos desarrollan su potencial desde la primera infancia, acceden al mundo letrado, resuelven sus problemas, practican valores, saben seguir aprendiendo, se asumen ciudadanos con derechos y responsabilidades, y contribuyen al desarrollo de sus comunidades y del país, combinando el capital cultural y natural con los avances mundiales.” Además dijo, “El Estado tiene la obligación de garantizar aprendizajes efectivos y de calidad para todos; sin embargo, aun no se consiguen resultados satisfactorios, pues persisten las brechas.”

¿Esto no es central en el enfoque que se le quiere dar a la educación nacional? ¿Por qué no se difunde? ¿Por qué no se desarrolla? Con esta exposición se presenta hacia dónde se quiere dirigir la educación. Es la Comisión de Educación del Congreso quien es informada. ¿No es noticia esta exposición? ¿No denota un cambio en el enfoque político de nuestra educación nacional? No es almibarado el discurso, todo lo contrario: claro y directo como para que vaya a la mente de quienes realmente se preocupan por la formación y educación de los niños y niñas de nuestro país, de la comunidad educativa toda. Pero nos han acostumbrado a escuchar otras melodías que ocultan lo verdadero y la gente está adormecida, muy conforme con el mensaje que se le da. Se ha renunciado a la crítica, a la rebeldía como estilo. Pareciera que toda la sociedad es light. ¿Ideología? ¿Qué es eso? Cuidado es una palabra que incomoda así como aquella que denota consecuencia tiene que ver con la militancia.

Otros aportes de este informe a la comisión de Educación del Congreso que debería ser conocido por todo el país nos dice que arrastramos enormes desigualdades en el aprendizaje (comprensión lectora, matemática); que entre los niños de grupos étnicos peruanos los niños aimaras .sólo el 1% logra esos aprendizajes en su lengua en 4º grado; los awuajun, sólo el 4,9%; los quechua (Cusco-Collao), el 6,9%; los Shipibo-Conibo, sólo el 4,8%. ¿No llama la atención que si no existe una prioridad por la educación rural e intercultural, se sigue ampliando la brecha de la desigualdad?

Si se proyecta esto a la mayoría de regiones se sigue profundizando la inequidad. Las cifras están en el portal del Ministerio de Educación (http://www.minedu.gob.pe/) para quien quiera corroborarlas. Así nos enteramos además que el acceso a educación inicial y secundaria es también desigual. Las brechas en la culminación oportuna del nivel educativo en total Perú nos dicen a 2010 que en Primaria es de 77,9% y que en secundaria es 60,8% También podemos encontrar los costos por alumno y apreciar cómo el gasto público amplía las condiciones de desigualdad, de manera especial en el estudiante de primaria. De ello se concluye que sin prioridad en población rural, amazónica, quechua, aimara, seguiremos ampliando la brecha de desigualdad.

Las cifras-denuncia hablan más que las palabras en estos cien días. No se trata de navegar a contracorriente sino de planificar teniendo un norte como se planteó ante la Comisión de Educación. En aquella oportunidad – septiembre 2011- se plantearon siete (7) prioridades de política educativa:

1. Aprendizajes de calidad para todos. Hoy se logran el 28,7% de aprendizajes. Para el 2016 se lograrán el 55%. Con una gestión participativa en la Escuela, con rendición de cuentas;
2. Primera Infancia. Menores de 5 años acceden a servicios educativos de calidad. Hoy sólo se atiende al 1,1% de 0 a 2 años se propone al 2016 cubrir el 100% de estos niños; de 3 a 5 años, hoy se atiende el 51% en pobreza extrema en educación inicial; al 2016 se llegará al 100% atendidos de manera pertinente y oportuna.
3. Primera Infancia Rural. Logra aprendizajes, superando brechas existentes. Hoy sólo el 7,6% logran aprendizajes, al 2016 se lograrán aprendizajes al 40%;
4. Respeto a la cultura en el aprendizaje. Niños quechuas, aimaras y amazónicos aprenden en su propia lengua y en castellano. Hoy se atienden sólo el 20% en lengua materna; al 2016 el 50% de los niños serán atendidos en su lengua materna.
5. Desarrollo Magisterial: basado en criterios concertados de buena docencia. Hoy sólo el 16% de docentes son incorporados a la CPM; al 2016 el 100% de docentes son formados con base en criterios comunes de buen desempeño docente y el 50% de docentes son incorporados a la CPM.
6. Nueva Gestión: descentralizada y participativa, transparente y basada en resultados. Hoy el sistema de gestión no está al servicio de las II.EE y existe superposición de funciones en los tres niveles de gobierno para garantizar el derecho de la educación. Se logrará el cambio promoviendo una reforma institucional de las II.EE y el sector Educación, basada en la articulación intergubernamental concertada.
7. Educación superior acreditada, a la que acceden jóvenes de menores ingresos. Se establece el Programa Nacional de Becas: BECA 18 para estudiantes de bajos recursos económicos y alto rendimiento académico, egresados de instituciones educativas. Cubre gastos académicos, seguro de salud y gastos de sostenimiento. Abarca nivelación y estudios de pregrado y postgrado. Prioriza carreras que beneficien al país en el ámbito de la Educación Técnico-Productiva, Superior, Universitaria. Operado por centros de educación acreditados por el SINEACE. El compromiso de los becados es trabajar por el país, mínimamente 4 años y de preferencia en su región de origen. Se ampliarán a 5 mil por año.

Luego de exponer la Ministra el presupuesto para las prioridades (1,300 millones para las poblaciones excluidas), convoca: 1) a la participación, para generar acciones de apoyo para movilizar a la comunidad; 2) a fortalecer buenas prácticas y propiciar los cambios legales en Carrera Pública Magisterial; 3) a diseñar un Sistema de Educación Superior; a contar con la Ley Orgánica del MINEDU; y 4) diseñar un presupuesto quinquenal para la educación. Esto significa definir los compromisos de los actores de la comunidad; de los gobiernos regionales y locales así como de las organizaciones de la sociedad civil del Acuerdo Nacional. También generar grupos de trabajo, en función de las posibilidades de aporte de cada actor comprometido para que en los próximos dos meses se aprueben acciones concretas de apoyo al cumplimiento de las prioridades. Finalmente deberán ponerse plazos de ejecución de los compromisos asumidos.

El 07 de octubre la ministra se reúne con el Acuerdo Nacional y expone sobre la política educativa en el marco del Acuerdo Nacional. Luego de ubicar lo educativo en el marco del AN expresa “Nos comprometemos a garantizar el acceso universal e irrestricto a una educación integral, pública, gratuita y de calidad que promueva la equidad entre hombres y mujeres, afiance los valores democráticos y prepare ciudadanos y ciudadanas para su incorporación activa a la vida social. Reconoceremos la autonomía en la gestión de cada escuela, en el marco de un modelo educativo nacional y descentralizado, inclusivo y de salidas múltiples. La educación peruana pondrá énfasis en valores éticos, sociales y culturales, en el desarrollo de una conciencia ecológica y en la incorporación de las personas con discapacidad”.

Manifiesta la ministra que LA POLÍTICA DE EDUCACIÓN 2011–2016 es hacer “realidad la Equidad con Calidad, manifestando que sin Inclusión no hay Calidad. La principal razón de ser del sistema educativo es que los estudiantes aprendan. El Estado tiene la obligación de garantizar aprendizajes efectivos y de calidad para todos; sin embargo, aún no se consiguen resultados satisfactorios, pues persisten las brechas.”

Siguen luego los temas que se expusieron ante la Comisión de Educación del Congreso de la República.

Sin duda esto no hace ruido que vende. El ruido se produce en los sentimientos y mente de los niños y niñas del país; en los docentes en formación y aquellos que vienen dando su vida en la educación nacional; la comunidad educativa que mira que existen brechas que deben acordarse y que no es el modelo económico el salvador sino el desarrollo de políticas sociales, centradas en el desarrollo de las personas.

¿Esto no vale la pena dar a conocer como una de las realizaciones de los cien días? ¿Saben los medios que es necesario que se tenga un marco normativo que sirva de base para los pactos sociales que deben hacerse en función de un objetivo superior como es la educación de todos los peruanos? Quienes pusieron el objetivo en el enfrentamiento y en “soplarle la pluma” de su ineficacia a los docentes, no pueden comprender y menos aceptar que existen nuevas formas y maneras de encarar la problemática educativa. Cualquier renovación en el enfoque será anatematizado. Tenemos el caso, por ejemplo, el Colegio Mayor Secundario y su retardo en la convocatoria hasta contar con un informe del estado económico financiero, a pesar de tener 30 millones en el presupuesto para 2012. Quien ha salido a decir su voz de alarma ha sido el viceministro de gestión pedagógica de la gestión anterior, pero habla de los alumnos perjudicados con el retraso de la convocatoria. No se trata de pedir rectificación pues no se ha tomado ninguna decisión sobre el futuro. Pensamos que debería analizarse el modelo pedagógico y el tema de la exclusión en medio de una política educativa inclusiva.
Por ejemplo ¿se sabía que el costo por alumno es de US $12,000 anuales? ¿Vale la pena destinar S/. 32 millones anuales a una institución de élite? ¿Se sabía que la mitad del presupuesto se va en el pago de las instalaciones y servicios del Centro Vacacional Huampaní? El Colegio Mayor alquila el Centro Vacacional es decir al propio Ministerio de Educación, pues el local le pertenece. Se paga un servicio de hotel, alimentación y lavandería. Por cada alumno se paga S/. 24 diarios en tres comidas y S/. 23 diarios por cama. Además el uso de la piscina, la lavandería y otros servicios para los 843 estudiantes. Todo ello suma S/. 1’000,200 mensuales. El actual director expresa que ha recibido la institución con un convenio suscrito entre la anterior gestión del MINEDU y el directorio de Huampaní, por seis años. (EL COMERCIO.08.11.11) ¿Quién firmó dicho convenio? El ex vice ministro de educación que hoy hace sus críticas y sugerencias. (EL COMERCIO, 09.11.11). La inspiración educativa del ex presidente García no ha sido feliz. Quizá se haya ufanado por lo que le decían sus cercanos colaboradores, pero como se pensaba en su oportunidad, todo ha sido palabras efectistas sin proyección, sin interesarse verdaderamente por los excluidos y menos por la educación de todos.

Cien días y semanas, vendrán a futuro. Los ahora pasados cien días consideramos que marcan la diferencia en educación tanto en acciones como en planificación de lo que se hará. En educación necesitamos cambios drásticos y no lamentos porque se cambia un currículo que está desfasado de la realidad, que no responde a la diversidad ni a un proceso de inclusión. Sin duda Educación es un sector complejo. ¿Por qué no se cumplió con la LOP? ¿Por qué se dejó un sector que no ha cambiado casi nada en gestión, sino que ha aumentado en burocracia? Esperan otros cien días para seguir avanzando con la verdad, con la solidaridad y la equidad como ejes impulsores del cambio que se quiere, para que nuestros alumnos realmente aprendan no sólo matemáticas y lengua sino tantas otras materias importantes para la formación integral de la persona y de los ciudadanos que nuestra democracia requiere.

Cien días más y semanas en la ruta de la educación inclusiva, que es la igualdad. Veremos que se irá transformando la dignidad y el bienestar de la comunidad en un valor irreductible –aquel que no quieren comprender los que están uncidos en el pasado-, pues articula la vida democrática con la justicia social, el acceso y oportunidades con una ciudadanía efectiva. Tanto nos falta construir que lo anterior es la base ético-política para empezar a reducir brechas en la calidad y entre iguales en una sociedad diversa como la nuestra. Aún esperamos el auténtico pacto social de donde surge el carácter vinculante de los derechos tan olvidados en el momento de detentar el poder. El momento demanda ser consecuentes con principios y compromisos. (12.11.11)