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AL DÍA SIGUIENTE… alegría, prudencia, tolerancia y paso firme

27 junio 2011

Muchas sensaciones embargan estos días. Muchos recuerdos y reafirmaciones. Es bueno tomar nota de cómo todo ello debe ser la base con la que se construya el nuevo gobierno que se iniciará el 28 de julio. Sin embargo también es bueno tener en cuenta que existen intereses muy ligados al poder económico que contaminan deseos y derechos ciudadanos. Los volveremos a encontrar y deberá seguir el esclarecimiento, la toma de posición.

La soberbia, la petulancia, el macartismo, la pedantería se han evidenciado cuando el ejercicio de un derecho como el de elegir toca intereses económicos. Todos hemos sido testigos de cómo se ha tratado de disfrazar el mensaje, las formas de hacer política, de recurrir al asistencialismo, cuando no a las amenazas. Una lección que debe reaprenderse pues se han permitido presentar como bueno aquello que atenta contra la persona, contra la sociedad. Hemos sido testigos, además, de cómo el régimen fujimorista destruyó la institucionalidad y que los dos gobiernos democráticos que le siguieron no han podido hacer nada para recuperarlas y valorarlas. Todo lo contrario. Por ello y mil cosas más este triunfo tiene sentido y mérito.

A continuación un recordaris de lo que nos ha dejado esta jornada electoral que nos alegra por la victoria pero que nos compromete críticamente en lo que se empiece a construir desde las perspectivas de las ofertas del nuevo gobierno. Se requiere no sólo alegría y parabienes sino mucha prudencia, tolerancia y paso firme para iniciar las acciones. Es necesario demostrar que se ha madurado, que las opciones fundadas en el pueblo son realizables siempre y cuando sean incluidas en las políticas de estado. Y esta es la consigna que Ollanta planteó desde un inicio y que hizo diferente su oferta electoral: “desarrollo sostenido con inclusión social.” Bienvenidos los saludos y solidaridad, pero el pleito es nuestro y dependerá de nosotros sacarlo adelante.

La antevíspera de las elecciones leíamos el titular de una revista que decía “Ni Mandrake sabe qué pasará el domingo” (Hildebrant en sus trece Nº 58, 3 de junio 2011). ¿Sabrá el lector de los quioscos de diarios y revistas quién es Madrake? Dice la historia que fue un mago creado por Lee Falk y Fil Davis en 1934 y que hacía cosas prodigiosas. Este titular quería dar a entender que las elecciones estaban tan complicadas que sólo un mago podría con su capacidad hipnótica rápida y efectiva, decirnos quién sería elegido presidente.

Muchos ahora se refugian en la democracia y sus reglas para encubrir lo que nos falta para ser ciudadanos plenos, que poseemos derechos y deberes, poseedores de un pensamiento crítico, que permita discernir entre lo bueno y lo malo para el país. Un mago no percibe lo que el ciudadano siente, tampoco transforma la realidad que es responsabilidad de la misma ciudadanía y sus autoridades.

¿De qué sirve haber cambiado la estrofa del Himno Nacional que dice “Largo tiempo el peruano oprimido…” por la sexta estrofa que dice “En su cima los Andes sostengan la bandera o pendón bicolor, que a los siglos anuncie el esfuerzo
que ser libres, por siempre nos dio. ..”. si no sabemos interpretarla en su contenido filosófico, histórico? Esto es el reflejo del legado que nos dejaron quienes quisieron gobernar nuevamente montando un tinglado de medias verdades con tal de ganar credibilidad.

¿Es posible que en estas elecciones no se haya podido levantar la cervíz? Se ha jugado con los medios y su mensaje, se ha derrochado dinero, montado celebraciones democráticas y otras como donaciones de alimentos y menaje de cocina. Hacer gala de inversión para que no se toque el modelo económico, significa que quienes son dueños de las minas y demás piensan que el pueblo está para recibir órdenes, para cumplir mandados y no para realizaciones, menos para gozar de sus derechos. Se ha evidenciado mucha intolerancia, pero también cinismo.

La nota política del lunes post electoral estuvo marcada por la “caída” de la bolsa al 12.51%. Los medios empezaron a rasgarse las vestiduras y a pedir que se sepan los nombres del primer ministro, del ministro de economía, del presidente del Banco Central de Reserva. Aún no se ha proclamado a Ollanta Humala como presidente electo del Perú y se le exige que tome decisiones. ¿Para qué? ¿para pasarlo por la máquina demoledora de la crítica? Cuando se es transparente, no hay que temerle a las voces del averno.

El periodista Antonio Camborda, de http://www.crónicaviva.com.pe relata cómo se inicia este “asalto”: “El lunes cuando todavía no amanecía en el Perú, la bolsa de Londres había cerrado con pérdidas, pero lo significativo era que las acciones de la Hochschild, una minera peruana que cotiza en ese mercado, cayeron en 8 por ciento. Pues bien, todo el mundo sabe que así es el comportamiento de la bolsa, porque hay compañías que quieren vender o rematar ciertos activos y, en ese negocio, unos ganan y otros pierden, porque se trata de un negocio bursátil. Pero esta caída sirvió de pretexto para que una parte de la prensa peruana comenzara el escándalo, en una suerte de bautizo de fuego al candidato ganador, exigiéndole que de inmediato de los nombres de quiénes serán el nuevo presidente del Consejo de Ministros, el nuevo ministro de Economía y el presidente del Banco Central de Reserva. Y la exigencia iba mucho más allá: que sean independientes.”

Economistas, consultores, analistas, empezaron a trabajar al miedo hablando un lenguaje para especialistas y se cuidaron en decir que nuestra bolsa es eminentemente minera; que la tormenta es causada en el propio país y que la cuestión política no tiene repercusión en el exterior. Además se ponía como ejemplo la venta de acciones (papeles) del Perú en Nueva York a precio bajo.

Sin embargo la gran prensa se olvidó de algunas reseñas que Camborda recuerda “Sin duda que es algo desproporcionado. Primero, todavía no ha culminado formalmente el proceso electoral y hay que guardar las formas. En segundo lugar, el palito ha sido lanzado. Si Humala se precipita, vendrán las críticas, pues se verá en él al militar, a la reencarnación de Velasco Alvarado, en la presencia de una izquierda radical en el Perú. Ya no ha faltado algún periódico norteamericano como el The Wall Street Journal ligado el grupo Murdoch, el dueño de la cadena Fox, que le ha cambiado el nombre a Gana Perú, el movimiento de Ollanta Humala, y ha comenzado a llamarlo National Socialism (en buen romance nazi) al Partido Nacionalista. ¿Qué pretende recordar?”

¿Por qué esta zozobra a menos de 24 horas de terminada la votación? Muchas interpretaciones sin duda, pero una de ellas muy importante es la que muchos las miran pero no las tocan. Se trata de lo que Farid Matuk recuerda que “… la élite económica peruana está dominada por una oligarquía minera que se origina en la Constitución de 1993, con un régimen tributario laxo y sindicatos desprotegidos. Esta oligarquía tiene una periferia, o como Marshall diría “genera demanda derivada”, que se mueve al vaivén de lo que ocurra en los mercados internacionales de los metales.” (LA REPÚBLICA. El Triunfo de la razón. 07.06.11).

Esta oligarquía es la que podría decirse, aunque nadie la señale, la causante de esta “movida” que trata presentar al nuevo gobierno y en especial a su presidente como improvisado. Se le enrostra el haber tenido cerca de cuatro planes de gobierno, cuando en verdad existe un único Plan de Gobierno con precisiones compuestas por un Compromiso con el Pueblo Peruano, que contiene “aclaraciones” a las “suspicacias y legítimas críticas” que recibió el programa inicial, y que se elaboró con la colaboración de exministros y exfuncionarios que se unieron recientemente a su equipo técnico; también unos “Lineamientos centrales de política económica y social para un gobierno de concertación nacional” que contienen siete puntos fundamentales referidos a 1) Políticas Sociales; 2) Macroeconómica; 3) Tributaria; 4) Energía; 5) Regulación; 6) Empleo, y 7) Reforma del Estado. (Perú 21 14.05.11). Finalmente Ollanta hizo un Juramento por la democracia, ante la presencia de políticos de diversos partidos, intelectuales, artistas, dirigentes sindicales, deportistas y representantes de organismos internacionales de derechos humanos los cuales fungieron de testigos en este importante acto.

En su discurso titulado “Compromiso en defensa de la democracia y contra la dictadura”, el líder nacionalista proclamó sus compromisos “bajo la solemne gravedad del juramento, teniendo al pueblo entero del Perú como testigo”.

Resumiendo, estos compromisos son: no permanecer en el poder “ni un minuto más de los 5 años, que dura el periodo presidencial”, el respeto a “la independencia y los fueros de los otros poderes del Estado”, el respeto a la libertad de expresión y prensa, el cumplimiento de los cambios ofrecidos para lograr una distribución más justa y el respeto a los derechos humanos. Luchar contra todo caso de corrupción que se haya cometido en el pasado o que pudiera cometerse en su gobierno, priorizar una política internacional de buenas relaciones y luchar contra la inseguridad ciudadana, terrorismo y narcotráfico. Además proclamó que los ministros de Defensa y del Interior serán civiles. Finalmente juró que se empeñará en prevenir y solucionar los conflictos sociales y que en su gobierno primarán los principios de no discriminación y de igualdad de oportunidades.

Si todas estas expresiones de amplitud, concertación y establecimiento de consenso no bastan es porque existen otros intereses que están en juego por la parte contrincante y que hoy se evidencian cuando no se respetan los resultados ni cesan las acechanzas.

Se pide concertación y reglas claras, pero no se dice cuál es la cuña que quieren introducir en el equipo ganador de las elecciones. Es lamentable apreciar que un grupo de voceros, representantes, empleados, de los grandes grupos de poder que reinaron en décadas anteriores, a los que se creía superados, aparecen torpemente con sus reglas de juego anacrónicas, como si no comprendiesen lo que significa democracia, lo que significa derechos, dignidad, respeto y demás valores que una nación digna quiere y respeta para sus ciudadanos.

En los facebook y twitter muchos adultos y jóvenes empezaron a enviar mensajes para hacer maletas e irse del país. ¿Para qué? ¿Para aceptar ser mano de obra barata y realizar los oficios que los naturales de esos países (en especial Estados Unidos) no los quieren hacer? ¿Para fungir de mandaderos por unos dólares más? ¿Tienen dignidad? ¿Dónde?

Con preocupación nos preguntamos ¿qué jóvenes y profesionales hemos educado todas estas décadas? Muchos de los voceros de estos días reclaman una educación en la perspectiva de desarrollo, pero ¿qué tipo de desarrollo? ¿para servir mejor a los grupos económicos o para realizarse como personas? ¿Qué se hace para mejorar la educación pública? ¿Están satisfechos con lo que el gobierno que se va ha realizado? ¿Están felices porque se ha declarado que el “analfabetismo ha sido erradicado en 16 departamentos y que es irreversible…”? (Oficina de Comunicación y Prensa del Ministerio de Educación.03.06.11). ¿Y el resto del país? ¿Y qué de la educación básica regular? ¿Y la educación bilingüe? ¿Y la educación rural? Días después sorprende el presidente declarando que “El próximo lunes 13 de junio el Perú será declarado país libre de analfabetismo, al cumplirse las metas de erradicación de este flagelo histórico, adelantó hoy el presidente Alan García, quien expresó su satisfacción por haber cumplido uno de los objetivos centrales de su Gobierno. Desde Cajamarca, el mandatario aseguró que el 13 de junio será un “día histórico” porque los organismos internacionales entregarán al país la cifra por la cual el analfabetismo, que era de 12 por ciento, ahora está en menos de 3 por ciento, es decir, dentro del rango internacional.” (ANDINA.06.06.11).

Estaremos atentos a este anuncio y las fuentes que lo respaldan. Es lamentable cómo el presidente juega con la ilusión popular. Igual ha sucedido hace poco en Lima donde inauguró la primera Universidad Municipal de Los Olivos (un distrito de Lima), una institución de servicio público pero de gestión municipal que ofrece a sus alumnos investigación científica y desarrollo tecnológico.(UNIVERSIA 11.06.11).

Hoy sabemos que el 1º de junio del 2010 el Consejo Nacional para la Autorización de Funcionamiento de Universidades (CONAFU), órgano autónomo de la Asamblea Nacional de Rectores (ANR), había declarado “de plano improcedente” la solicitud de funcionamiento de la proyectada Universidad Municipal de Los Olivos. Razones de tipo administrativo vienen siendo investigadas y existe una denuncia para vacar al alcalde. ¿El Presidente no lo sabía? ¿Por qué avalar con su presencia esta situación anómala por llamarla de alguna manera? Ahí están los videos con su enfervorizado discurso.

El Presidente de la Asamblea Nacional de Rectores ha dicho que “es una ofensa educativa.” Al insistirse de que el Congreso de la República dio luz verde a esta Universidad, expresó “no vamos a admitirlo. Este Congreso está de salida, en una actitud abusiva ha violando la autonomía universitaria y las facultades de la ANR y el Conafu. Se ha impulsado universidades de Jaén, Sullana, Chota y ahora ésta.” (EL COMERCIO, 09.06.11). ¿Si esto ocurre en educación superior, podemos tener confianza en la palabra del anuncio del 13 de junio?

Otro tema para reflexionar es el déficit en la formación ciudadana de niños y jóvenes. No se trata de recitar lo que contiene el currículo, sino preocuparnos realmente por la formación de los docentes que lo desarrollarán. ¿Tienen en cuenta esto quienes hoy adoran al becerro de la banca? Triste espectáculo ha dado algún vocero que perteneciendo a una institución religiosa por propia confesión no sabe qué es la soberbia, en qué consiste el respeto al otro. Es triste apreciar cómo se ha querido jugar con las creencias de miles de peruanos y de su fe popular. ¿Así no hizo el clérigo Valverde para que tomaran preso a Atahualpa?

Repugnante y triste lo expresado ante la derrota la noche del domingo 5 en unos twiter: “Recuerden esta fecha: día en el que el Perú volvió a la mierda gracias a los resentidos, convenidos, ignorantes y poseros”, // “Lamentablemente tenemos muchos ignorantes en el país…y son la mayoría”, /// “Ollanta es un pendejo, sabía que en Lima no iba a ganar y por eso se fue a los departamentos a meter ideas. Como la gente es idiota, le cree” (Diario 16.08.06.11), ¿Se puede llamar a hablar de reconciliación desde las orillas de los perdedores? ¿Puede decirse que “El país tiene que reconducirse por la senda de la unidad (…) dejar odios, insultos, resentimientos, cóleras y esforzarnos…” (Declaraciones del Cardenal Cipriani en Andina, 11.06.11) cuando hace poco se anatematizaba a quien no fuera de sus simpatías?

Sin duda duele perder cuando una lid es limpia. Pero cuando está engalanada por el discurso falso, donde la ética es ignorada y sólo priman los intereses personales y de grupos de poder, es difícil competir. Tampoco cuando se ignora la historia y se dicen mentiras y sandeces. Una vez más en esta campaña la memoria se impuso sobre las ambiciones. Al recordar la “campaña de ligaduras de trompas” que se hizo a cerca de 300 mil mujeres campesinas quedando esterilizadas, todo el andamiaje del contrincante se empezó a tambalear y a caer. La memoria que querían borrar salió a recordar. Se habían olvidado que “Todo está guardado en la memoria,/ sueño de la vida y de la historia. / La memoria despierta para herir / a los pueblos dormidos / que no la dejan vivir / libre como el viento. (León Gieco. La memoria). ¿Por qué se la quiso poner de lado?

No se quiere reconocer que se haya podido hacer un viraje hacia la concertación con las fuerzas democráticas del país, es decir llamar a que participen en el futuro gobierno nacionalista profesionales probos, honrados y democráticos para diseñar una estrategia para llegar a los más necesitados, a los jóvenes, a los empresarios nacionales, que por la competencia desleal de las empresas de los países desarrollados llegan con productos subsidiados y tienen que quebrar. Eso que significa poder que ahora tendrán que valorarlo en función del servicio y no sólo de las ganancias que se obtendrán.

No ha gustado nada que Ollanta Humala diga la noche del domingo en el mitin de la Plaza 2 de Mayo ante una multitud muy alegre “Yo no tengo ningún compromiso con ningún grupo económico. Ustedes me han elegido y ustedes son mi único jefe. A nadie más le tengo que rendir cuenta”.

Empiezan nuevos tiempos que demandan colaboración y también vigilancia. Compromiso y crítica. No se trata de una carta en blanco. Todo lo contrario. Existen documentos y la palabra empeñada. “Daniel Schydlowsky al hablar de que Gana Perú elabora el “plan de acción” para los 100 primeros días del nuevo gobierno destacó que Ollanta Humala haya protagonizado “un fenómeno nuevo” en política, al recoger entre el tramo de la primera y segunda vuelta las demandas de la ciudadanía para incluirlas en su hoja de ruta. Ha demostrado voluntad de escuchar, asimilar y salir con cosas concertadas. Eso es un extraordinario augurio para el futuro: que el presidente de Perú va a escuchar a los ciudadanos y va a tomar en cuenta lo que dicen”, finalizó. (CLARÍN. Buenos Aires, 07.06.11

Luego de una semana llena de “sorpresas”, de “exigencias” y “turbulencias” recordemos lo que escribió G. Giacosa un día después de la juramentación de Humala en la Casona de San Marcos y que fue recibida en medio de burlas y críticas, que denotaban el poco aprecio que nos tenemos: “Creo que nunca antes había cantado con una emoción tan auténtica el Himno nacional del Perú. No se trataba, como dice la prensa oficial, de agnósticos de izquierda. Se trató de una reunión de mujeres y hombres de FE, de FE en la democracia, de FE en la convivencia, de FE en la tolerancia, de FE en la convicción que el Perú tiene el mejor de los destinos si se decide, sin alterar una sola de la libertades y principios que hacen a la democracia, crear una sociedad con espacio real para el desarrollo individual y social de cada uno de su habitantes.” (PERU 21. 23.05.11)

Es hora de empezar a creer en los nuevos dirigentes. Vayamos despacio, que el país no espera, sino demanda ya. No olvidar lo que ha sido proclama y consigna en esta lid “crecimiento económico con inclusión social.” Que esta proclama no se quede en sentimiento sino que se haga realidad. Debe tenerse en cuenta que también estamos dando un cambio generacional en política y quienes deben ser soporte deben cuidar que la nueva generación y los ideales se consoliden. (11.06.11)

Profesor ¿se puede ser apolítico?

10 junio 2011

Preguntó un alumno de quinto de secundaria al comentar esta inacabable saturación de propaganda política, de avisos en radio, TV, en los diarios, en las revistas en una clase de Personal social – Formación ciudadana y cívica. “Estoy harto de tanta política. ¿Se puede ser apolítico?”. .La reacción en el aula fue de confrontación de las posiciones de uno y otro candidato. Lo sorprendente era que lo que todos hacían era repetir titulares de diarios, de notas sueltas en revistas, de informes televisivos en donde se denigra de uno y otro lado con el propósito de hacer la diferencia y ganar votos. Ningún sustento de valor en torno a la discusión. Ninguna revaloración del mensaje.

Sin duda esta pregunta proviene de la perplejidad que tiene este adolescente y otros, sin duda, de lo que viene sucediendo en el país. ¿Qué concepto de la política tenemos sino es el que nos dejan las jornadas electorales que saturan el interés de toda la comunidad?

¿Cómo explicar en este ambiente lo que significa la construcción de la identidad y de la convivencia democrática, con la finalidad de “favorecer el desarrollo y la afirmación progresiva de la identidad personal, social y cultural de los estudiantes, así como su autonomía” como lo prescribe el Currículo para Educación Secundaria? (Diseño Curricular. Ministerio de Educación. Lima, 2009). Eso no está en la Directiva de 2011 y menos en la capacitación que se da a los profesores. Es el criterio del docente, su sapiencia, la que debe inducir la reflexión con claridad, sin apasionamiento, esclareciendo y contextuando hechos, declaraciones y acciones. El manejo de la historia, los actores y los hechos, de una manera objetiva, crítica.

La realidad es distorsionada en mensajes por quienes quieren “vender” su producto. La comunidad presencia de manera inerte el espectáculo de quienes no les interesa el fondo sino la forma cómo captar adeptos. Son dos elementos que se deberían tener en cuenta en la reflexión e ir llegando a conclusiones de consenso.

¿Qué decirles si nos damos con la tragedia de que no existe un referente institucional político que forme a los simpatizantes de cada candidato? La destrucción de la institucionalidad, el denostar de los partidos políticos, el hablar de una política tradicional para contraponerla a la política de intereses mercantiles, tiene en la historia un referente que la memoria no debe olvidar: el condenado presidente Fujimori. No se trata de olvidarse del atropello a la moral, a los derechos humanos, a la promoción de la corrupción a todo nivel. Tampoco de la alianza con un oficial peruano condenado por vender secretos militares a un país limítrofe, ser declarado traidor a la patria y luego por corromper a las Fuerzas Armadas del país. Menos aún del rol que jugó un sector de la iglesia y su influencia en la persona de su eminencia cardenalicia? ¿Habrá tiempo para estudiar estos hechos en la hora de educación ciudadana? La memoria es frágil y hay que entonarla recordando lo que se nos hizo como país desde el gobierno en estos últimos quince años.

Tratar estos temas en un momento como el que pasamos los peruanos no es hacer apología a tal o cual partido, o por tal o cual candidato sino cumplir de manera objetiva con lo que expresa el Diseño Curricular Nacional 2009: “Buscar
que los estudiantes participen activa, creativa y responsablemente en la construcción de una comunidad democrática, en la que se reconozcan a sí mismos y a los otros como sujetos de derecho e iguales en dignidad. En tal sentido se construyen normas que fomentan su participación crítica, constructiva y autónoma en comunidad.”

El momento político debe interpelar a la calidad de educación pública que se viene dando y cómo constatamos que vienen egresando jóvenes que no conocen la historia política reciente del país. Se dejan impactar por los efectos de un repertorio musical de moda, por quienes acompañan a los candidatos (futbolistas, boxeadores, actores, escritores, cantantes).

Muchas sorpresas vienen “descubriendo” los medios cuando la realidad está ahí sin que nadie la modifique. De lo que se trata hoy es que su influencia reemplaza a la reflexión que debe darse en el aula, en la institución educativa. Se trata de formar ciudadanos de acuerdo a lo que expresa el Currículo mencionado cuando nos dice: “Se aspira a formar, entonces, ciudadanos conscientes, reflexivos, identificados y comprometidos como miembros de una sociedad diversa, pero a la vez unida por elementos que favorecen la afirrmación de su identidad de peruanos preparados para vivir en una sociedad multicultural. Se trata de lograr que los estudiantes asuman su ciudadanía en la perspectiva de un mejor desarrollo de sí mismos para afrontar los retos y problemas tanto de su comunidad, como los de su región y del país en su conjunto.(DCN, 2009)

¿Por qué tener temor de educar de esta manera? ¿Cuándo aprenderemos a educar a personas y no a objetos? ¿Por qué estar condicionados a creencias, mitos y prescripciones que no se ajustan a la realidad que vivimos? Es triste apreciar que en este evento electoral se tome al pueblo como instrumento numérico para conseguir un propósito. Es nefasto pensar en la juventud por el número que representa y no por lo que aporta. Quienes están en la contienda quieren ser tutores in eternum de la humanidad, sin darse cuenta que no se puede ir contra la historia.

Interferencias diversas desde el gobierno, desde instituciones externas, desde la iglesia tratan de inducir la elección sin importarles el proceso que vive el Estado, la democracia y los sujetos sociales protagonistas. Muchos reclaman los cuidados que debe tenerse al tratar sobre temas como la democracia, el poder, el estado, las ideologías con los jóvenes. No se trata de adoctrinar (palabra muy utilizada en la colonia) sino respetar que el sujeto no ingrese en el proceso prefigurado, sino que él mismo lo debe construir mientras se desarrolla y avanza.

¿Por qué los adultos en este momento no dejamos que los jóvenes vayan encontrando su opción, sin ser manipulados? La manera cómo se gasta en esta campaña al punto de traer a un “experto” en seguridad ciudadana desde Nueva York donde fue alcalde, para que recomiende qué hacer con la delincuencia, nos parece un despropósito, así sea plata invertida por los simpatizantes de la candidata Fujimori en el exterior. ¿Tuvieron la certeza de averiguar quién era el señor Giulliani? Edgar González Ruíz nos dice que este señor se caracteriza por: “Perseguir a los desposeídos, agredir a quienes tienen hambre y carecen de techo es uno de los peores crímenes que se pueden cometer. Es también la fórmula que resume la trayectoria del ex-alcalde neoyorkino Rudolph Giuliani, quien por esa labor ha sabido cobrar millones de dólares a gobiernos latinoamericanos.” (VOLTERNET.org.art.121977.html) ¿Podrá dar recomendaciones para la seguridad ciudadana con una visita? ¿Por qué no se piensa que en el Perú ya no nos pueden seguir engañando? Como conclusión se ha dicho que la seguridad ciudadana es tan importante que será una política de estado. ¿?.

¿En qué consideración se tiene a la ciudadanía peruana? Quienes hoy dirigen la educación nacional no han podido advertir sobre los mensajes que se dan desde la contienda electoral. En este proceso también se educa y quienes responden por la educación del país deben decir su palabra y no dejar que sólo el Tribunal de Honor del Pacto Ético Electoral haga recomendaciones como la que realizó esta semana haciendo una: “… invocación a la tolerancia y cordura a todos los actores del actual proceso electoral y rechazó toda forma de violencia y compulsión al voto ciudadano.” (PANAMERICANA tv. 19.05.11). ¿Se habrá explicado a los alumnos qué significa este mensaje, esta invocación? Habrán explicado también aquello que expresa el Tribunal que “… resulta un imperativo moral recordar los postulados del Pacto Ético Electoral, en el sentido de que la democracia y participación ciudadana en la vida política del país son fundamentales para garantizar la libertad, solidaridad, igualdad y justicia.”

La pregunta del adolescente preocupado no deja de tener razón visto el panorama resumido. Qué lecciones extrae. Está confundido y prefiere ser apolítico para no “meterse en tanto lío”. Es lo que venimos cosechando en educación ciudadana. Indiferencia, egoísmo, individualismo, es el resultado. Después nos sorprendemos de que exista racismo, homofobia, savonarolas de hogaño que recurren a miedos recurriendo a temas que llaman de conciencia para sancionar a quienes no creen en sus palabras.

Si el docente ha comentado y esclarecido sobre estos hechos de coyuntura, los alumnos cuando lean el lema “Nunca más…”, ahora podrán saber por qué. Ahora saben que muchas cosas se omitieron y se preguntan ¿por qué? Quiénes manipulan la información, quienes construyen, mitos, miedos y rivalidades, sin tener el menor sentir del respeto al otro, tantas veces proclamado y tantas veces negado.

El alumno siguió preguntando si se podía ser apolítico. Y recurriendo a la ironía socrática él mismo se dio la respuesta. Por ello antes de votar pensemos, analicemos y hagamos memoria, pues ella “… despierta para herir, a los pueblos dormidos, que no la dejan vivir libre como el viento.” (LA MEMORIA. León Gieco). (21.05.11)

MENSAJES DE LA CAMPAÑA Y EDUCACIÓN: se olvidaron del civismo y de la ética. Un silencio que preocupa

29 mayo 2011

Vivimos días muy agitados políticamente en el país con motivo de las próximas elecciones presidenciales. Sin duda ninguno de los dos candidatos merece haber llegado a esta final, por diversos motivos.
Dada la situación expresada por los electores, desde la perspectiva de la educación en valores y de educación ciudadana, tenemos resultados alarmantes compatibles con los resultados de las pruebas de aprendizaje tan recurridas cuando debe valorarse lo poco que hemos avanzado. ¿Es que en educación sólo debe evaluarse los aprendizajes? ¿Y qué nos dicen las otras medidas que se aplican a la sociedad? ¿Por qué esa indiferencia?
No recurriremos a esas encuestas, a esos test aplicados por agencias internacionales, sino al día a día que nos topamos cuando estamos rumbo al trabajo, en el micro, la combi, el metropolitano. Cuando estamos en reuniones con otros ciudadanos, otros colegas, familiares. En dichos ambientes se siente, se palpa cuánto ha calado el mensaje educativo que como docentes debemos promover y cuánto de ello se vuelve convicción en el manejo diario de nuestro quehacer de ciudadanos, de alumnos, de hijos, de padres de familia, de trabajadores manuales, intelectuales.
La perplejidad es la que nos convoca a esta reflexión. A pocos les importa lo que sucede políticamente en el país, a quién se elija. Se evidencia un individualismo, un egoísmo en cada afirmación, en cada parecer y la defensa de una opción política se deja llevar no por derechos sino por oportunidades que se presentan. Por ello es interesante ver cómo se objetiva el dicho “el vivo vive del tonto y el tonto de su trabajo”, en el transcurrir cotidiano. No existen argumentos, no existen posiciones sino la conveniencia de tal o cual medida en tanto y en cuanto me favorezcan. Individualismo, egoísmo, personalismo le llaman.
La comunidad, la sociedad es un ente de referencia a la cual nos decimos pertenecer pero que a la hora de la hora la desconocemos, la ignoramos. Es desconcertante cómo pasar del discurso a la práctica aún cuesta, no existen convicciones. Es fácil soltar la palabra y luego olvidarla sin preocupación. Total no me incumben las cosas que pasan en el país, en la comunidad.
Existe sí un encono, una rabia contenida azuzada por motivaciones indirectas que produce reacciones de quienes detentan el poder en este caso empresarial, que expresándose en un medio, exacerba la provocación, el enfrentamiento, con tal de “defender” intereses particulares, de grupo, de clase. La siguiente frase extraída de un artículo publicado estos días, que a su vez se fundamenta en una cita de Marx sobre economía, denota hasta qué punto existe encono: “Dado el reciente y cobarde ataque físico y verbal al periodista Jaime de Althaus, comprobamos que las secreciones purulentas y hediondas de una teoría tanática e intolerable todavía están presentes en la política peruana. No permitamos que un anacrónico, tóxico e ineficiente sistema político vuelva a causar odio, destrucción, miseria y falta de libertad en el Perú.” (Diego De la Torre. Empresario. Terca purulencia ideológica. El Comercio.10.05.11). Sin duda nadie está de acuerdo con la agresión al periodista. Pero lo expresado en el párrafo citado es la síntesis de lo que muchos ciudadanos de su clase y estrato piensan. No pueden mirar más allá de lo que les pueda afectar, ni echar un vistazo sobre lo que se debe hacer en el país. Triste resultado de una educación para fortalecer el individualismo, el egoísmo. Pero estamos en democracia y debemos ser tolerantes. Esta palabra nunca estará en el repertorio de quienes dicen ser los salvadores de la patria y se arropan en el concepto democracia sin saber qué significa y que compromete. Democracia boba la llamé anteriormente.
Sin duda nos quedamos perplejos al pasar revista de algunos mensajes que quienes tienen una opción diferente lanzan al aire en el calor de un mitin, de una reunión o al paso de un micrófono. Sin duda nuestros niños y jóvenes van viendo y asimilando los mensajes. Frente a ello ¿vale la pena seguir manteniendo el silencio, la sumisión, frente a personas que no tienen ni la menor idea de lo que es ética, pero sí la reclaman para sí? ¿Quién se esmera por establecer la diferencia?
La indiferencia frente a una historia de la corrupción desde el gobierno causa alarma. ¿Es que la educación que se ha impartido en las instituciones educativas no ha sido asumida como responsabilidad? ¿Por qué nos rasgamos las vestiduras por el enfrentamiento de jóvenes al punto que la vida de uno estuvo en peligro? El Ministerio de Educación de inmediato ha tratado de solucionar un conflicto que es comportamiento histórico entre los jóvenes de un colegio y otro. ¿Quién promovió la rivalidad? ¿La competencia deportiva? ¿La competencia cívica en fiestas patrias? La solución consideramos es un paño de agua fría, pero no se ataca el problema en su raíz. No es cambiando el horario de salida del colegio que se morigerarán los enfrentamientos, tampoco la solemnidad de celebraciones. El problema tiene que enfrentarse de otra manera, desde lo que significa la política educativa a desarrollar en cada institución centrada en el reconocimiento y respeto al otro.
Este es un hecho. Pero existen otros que claman intervención de los que se erigen personas/instituciones tutelares de la educación del país. Los mensajes expresados en la prensa escrita y en los programas televisivos que atentan contra la ética, la moral y las buenas costumbres, arropados por el manto de hechos históricos y que fueron otros momentos en que había que luchar contra el terrorismo, no lo justifican. Pero ante ello que es tan o más pernicioso que el hecho de los estudiantes contrincantes, no se ha dicho nada. Se miran los hechos, sucesos, como algo natural. La mentira es presentada de manera sofisticada para dejar de serlo; se financian programas televisivos y se justifican bajo el escudo de la libertad de prensa, de expresión. El todo vale es permitido. ¿Por qué? ¿Por qué las autoridades educativas no dicen una sola palabra? Es cierto no pueden participar en política, pero intervienen cuando ciertas iniciativas peligran por ejemplo la CPM. Enseguida intervienen y advierten. ¿Por qué ese doble juego? ¿Quién pone el límite entre lo expresado en un discurso y una medida asumida desde el estado? Mensajes poco claros, ambiguos que se dan a quienes como miembros de la comunidad, se nos exigen deberes, pero su ponen reparos al ejercicio de derechos.
¿Por qué no saber distinguir entre lo que es verdad y el miedo? ¿Por qué creerles a los encantadores de serpientes y no a quienes se identifican con las mayorías desde sus carencias, desde su clamor de justicia, desde su demanda de equidad, desde sus solicitudes de solidaridad?
Escuchar discursos autoritarios recomendando que debe educarse a la juventud que está descarriada (siempre hablando de la juventud de los que menos tienen y no de los hijitos de papá que lo tienen todo) haciéndola cumplir con el servicio militar obligatorio (parece que la ignorancia siempre recurre al garrote cuando no existen razones), haciendo tabla rasa de derechos de las personas. ¿No es esto recurrir al facilismo sin que cueste mucho trabajo?
¿Cómo creer en la forma como se “acomodan” al poder personajes que generaron corrientes de opinión en los 90 y hasta hace poco y ahora sabe Dios por qué han cambiado de opción, pues sus raciocinios, fundamentos y predicamentos no convencen? Todo lo contrario. Triste papel que encarna el dicho: de joven incendiario y de viejo bombero. O de joven revolucionario y de viejo reaccionario. La historia ya está escrita. Y lo escrito, escrito está, ya lo dijo Pilatos hace una punta de años y delante de un personaje que luchó y entregó su vida por los que tienen menos.
Existe cierto conformismo, aceptación de situaciones en jóvenes y adultos donde se percibe el poco desarrollo de una cultura ética, de una educación en valores que forman parte de la educación ciudadana.
¿Por qué aceptar que así fueron las cosas de un régimen que maltrató, atropelló a la gran mayoría de los peruanos y empobreció al país generando y ahondando la cultura de la corrupción? ¿Por qué se acepta de forma complaciente que nos vengan a contar cuentos que en lugar de beneficiar a los pobres, favorecen a los grandes capitales?
¿Por qué quedarse inertes frente a la manipulación de los medios de comunicación que bajo el escudo de libertad de prensa “invierten en el apoyo a determinado candidato que es la negación de los valores y propuestas para mejorar el país y acortar la brecha de la pobreza, ser más equitativos? Hemos visto a la secuela seguida a la “agresión” a un periodista que favorecía a una candidata. Sanción, expulsión. ¿Y qué con los que ahora aparecen como gonfalonieros de la actual candidata? ¿Son inmaculados? Un esclarecedor artículo escrito por Francisco Durand titulado “Gran prensa y fujimorismo: juntos otra vez (LA REPÚBLICA. Domingo. 08.05.11), recuerda cómo y quién está detrás de estos medios y los grupos de poder. Nombres y apellidos después de más de una década aparecen inmaculados por quienes se creen dueños del bien y el mal. ¿Qué mensaje de equidad, de ética se da a la sociedad? Ellos se irrogan la capacidad de sancionar y arremeten con todo, creen que el pueblo debe –como antaño- acatar. Pero estamos en otra época y mal les pese existe juventud que está clara de sus derechos.
¿Por qué se piensa que el voto de los humildes se compra con regalos de bolsas de alimentos, cocinas, ollas y otros menesteres? Todo ello debe rendirles para una semana. ¿Y después? La vida sigue igual. Pero ya obtuvieron el convencimiento de asegurar un voto. Ya regresarán pues pusieron su marca para recordarles quién les hizo la “donación”. Ante evidencias (fotos, volantes) decir que no es política hacer esas donaciones ¿qué decir?
Podríamos seguir compartiendo ejemplos de mensajes nebulosos que se vienen dando. Ilusiones que se ofertan. Sueños que no serán para la gran mayoría, pero sí intereses convertidos en rentabilidad para pocos.
Muchos olvidan lo sucedido en estos últimos quince años y quienes los vivieron unos lo reprochan con el argumento de que había que derrotar al terrorismo y otros que es bueno rescatar la memoria y la dignidad. Al respecto ¿por qué nuestros estudiantes de los últimos años de secundaria no estudian estos hechos?
El reconocido periodista César Hildebrandt escribió en estos días un artículo titulado ¿Qué les diremos?, (HILDEBRANTEN SUS TRECE. 06.05.11) refiriéndose a los jóvenes cuando revisemos este evento electoral. Sin duda el diálogo que contiene el artículo es muy aleccionador pero muchos de los que tienen el poder ni siquiera lo habrán leído y si lo hicieron no lo quisieron entender. Para ellos todo está bien. No ha sucedido nada.
Mensajes de esta campaña que venden una imagen política del país, que no es. Mensajes que se exasperan al filo de una elección, pero sus secuelas para los niños y jóvenes tienen un significado. ¿Qué es la democracia? ¿Esto que practican los mayores? No la quiero. Quiero seguridad. Quiero alcanzar mis metas. ¿Qué ciudadanos hemos formado y estamos educando? Alguien nos tomará cuentas y debemos rendirlas, pues no hemos sido capaces de ser consecuentes con el discurso. Es otra de las razones por las cuales debemos revisar la calidad de la educación que se oferta y por qué sus resultados son frágiles. No basta denunciar el bajo aprendizaje de nuestros niños y jóvenes, también debe preocuparnos la vacilante formación ciudadana que brinda el sistema educativo nacional.
Quiero cerrar este artículo prestándome las palabras del sacerdote jesuita Vicente Santuc, infeliz y recientemente desaparecido, extraídas de su libro “Ëtica y Política ¿Qué nos pasa?” (CEDEP- Escuela Superior de Pedagogía, Filosofía y Letras Antonio Ruíz de Montoya. Lima, 1999). “No podemos eludir interesarnos por lo que pasa en la historia y eso nos sitúa a todos en lo político en donde nos esperan deberes morales. Pero sólo el individuo que se ha moralizado-controlando sus pasiones y su arbitrariedad- podrá actuar moralmente en política; es decir, conducirse de acuerdo a una voluntad y a metas razonables. Ese no se dejará paralizar ni atrapar –para eludir todo juicio y toda búsqueda- por lo que los miembros de su grupo llaman “la realidad”. Quien quiere ser moral sabe que no es moral aquello que hace posible la vida moral de los demás y de uno. El hombre moral sabe reconocer el robo, el asesinato, la mentira y la corrupción allí donde los demás sólo ven acciones imperfectas, pero excusables o permitidas. El discierne la injusticia allí donde otros invocan la legitimidad o necesidad de la acción, en razón de las circunstancias; incluso el hombre moral sabe descubrir la vanidad y la mentira en cierta voluntad de santidad.” Qué bien calzan aquellas palabras en este momento. Quien tenga oídos para oír que oiga; quien tenga ojos para ver, que vea. (14.05.11)

¿Incongruencias en educación superior o todo está fríamente calculado?

25 mayo 2011

El presidente de la república y su administración saliente (faltan unos 80 días) no se cansan de hablar de que tenemos una economía sólida, de que el Perú avanza, de que no se reconoce lo realizado. Y cuando se le demuestra que no es así pues en torno a la pobreza seguimos igual, por ejemplo, de inmediato hablan del programa tal o cual y del número de beneficiados; de la desnutrición que se combate, de la prevención en salud que se desarrolla, pero no explican por qué aún tenemos niños en el sur del país que mueren de frío o de enfermedades fácilmente controlables con un poco de abrigo y una buena alimentación. Por argumentos y justificaciones no se quedan callados. Pero lo patente y patético es como decía Vallejo “Pero el cadáver, ay, siguió muriendo”.
Con la veleidad de las elecciones quienes seguimos lo educativo, nos damos cuenta que algunas cosas han pasado y otras están por pasar. Como decían los arrieros “hay que ajustar la carga, no se vaya a caer” pareciera que el gobierno hace “sus ajustes” antes de arriar velas. Empieza a apuntalarse aquello que se piensa puede ser un flanco débil del gobierno, sin pensar que aún existen instituciones que pueden decir las cosas de manera frontal sin miedo a las “reprimendas” de quien detenta el poder.
Un Pronunciamiento de la Asamblea Nacional de Rectores – Comisión de Coordinación Interuniversitaria- del 25 de abril del presente año, fue publicado como aviso el 28 de abril en un diario nacional, pero en una de sus últimas páginas. (a17) se dice que “… desde el año 2009 se han venido dando leyes que vulneran tanto la autonomía y la propiedad del claustro universitario que venían funcionando normalmente y desarrollando sus fines.”
En estas iniciativas ejecutivo y congreso se fueron dando la mano, avizorando –quién sabe- que serían una buena carta de presentación para preparar la nueva campaña electoral y tentar la reelección. Los intereses nacionales a un lado, los particulares a cultivarlos con todo empeño. Es el futuro el que está en juego. Pero el futuro no de la educación nacional, sino el de quienes tuvieron esa infeliz iniciativa de promover y aprobar la creación de más universidades a pesar de no tener estudios pertinentes, no contar con el personal docente de nivel y menos infraestructura.
Triste situación que tenemos que contemplar ante un poder que arrasa derechos consagrados por la Constitución y la normatividad legal. Aparecer ante las demandas de los pueblos como dadivosos, sin hacer docencia y menos esclarecer lo que es permitido y lo que no; sin explicar el significado del respeto a la ley, a los intereses nacionales. Es una irresponsabilidad rayana en un autoritarismo. Una lástima que esto sea sin discusión sustantiva, sin pensar en el daño que se hace a las generaciones de jóvenes y a la sociedad. Un estilo de gobernar que justifica todo y se esmera más para justificar inequidades.
Hubo desde hace meses un “festival de creación de universidades” al menor pedido de las regiones. Hubo rapidez en hacer proyectos de ley y presentarlos a la comisión respectiva, consensuando –se dice- su aceptación. Pero ¿con quiénes? ¿entre quienes?
Transcribo más adelante parte del Pronunciamiento referido para que se aprecie la magnitud del ¿legicidio?, ¿atropello?, ¿exceso? de lo realizado por quienes deben defender los derechos de los pueblos y de los ciudadanos. Pero nada de eso ocurre. Todo lo contrario. Más puede el ego presidencial que las necesidades y urgencias del país. Las señales últimas de “repartir” medallas a cuanta autoridad complaciente encuentre es buena la ocasión. Así ha ocurrido con el controvertido alcalde del distrito San Juan de Lurigancho en Lima, que últimamente ha hecho noticia al no permitir el funcionamiento de un hospital en su distrito mostrando sus argucias con leguleyadas que no soportan el menor análisis. A esa autoridad se le otorga esa distinción por “los servicios distinguidos”. Baratas loas que se lleva para la posteridad, quien dijo encarnar a una nueva generación de políticos. Triste recuerdo de una gestión presidencial que aparentó sintonizar con el pueblo y lo hizo con quienes tienen el poder del dinero.
En este escenario la Asamblea Nacional de Rectores hace un recuento de lo que sucede desde el 2009 cuando se empezó a dar leyes que “vulneran tanto la autonomía y la propiedad de claustros universitarios que venían funcionando normalmente y desarrollando sus fines” (Asamblea Nacional de Rectores. Comisión de Coordinación Interuniversitaria. PRONUNCIAMIENTO. 25.04.11).
Entre congresistas ayayeros y presidente ansioso de demostrar poder y “preocupación” por la educación se ha ido atropellando la Constitución Política de la República en su art. 18º y la Ley Universitaria en su art. 8º. ¿Alguien lo podría explicar? Difícil ser coherentes en una sustentación que permita fundamentar “caprichos” antes que derechos de la sociedad. ¿No tiene acaso esta autoridad una asesoría jurídica?
En el mes de abril del presente año Allin N. Monteza Rios (Presidente de la Federación de Estudiantes del Perú) escribía “En 2010, una sentencia del Tribunal Constitucional (TC) señaló que la CONAFU no era un colegiado idóneo para seguir otorgando licencias de funcionamiento de nuevas universidades y sus respectivas filiales. Para el TC, el CONAFU, al ser conformado por ex rectores elegidos por las universidades y siendo un organismo de la ANR, genera una duda razonable en relación con su imparcialidad objetiva al momento de ejercer sus competencias. Según el TC, no se debería permitir la creación de más universidades y filiales hasta que el Congreso establezca un mecanismo que respete ciertos criterios para asegurar la calidad educativa. Aprovechando esta sentencia, el Poder Ejecutivo envió al Congreso de la República un proyecto de ley que faculta al Ejecutivo autorizar el funcionamiento provisional de nuevas universidades a nivel nacional a través del Ministerio de Educación. Con esta iniciativa, no solo se quiere sacar la vuelta a la sentencia del TC sino liquidar la autonomía universitaria. Asimismo, existe un proyecto de ley que busca crear la superintendencia de la universidad peruana… Esta superintendencia sería un órgano regulador adscrito al Poder Ejecutivo, lo cual también termina socavando la autonomía universitaria.”
El Pronunciamiento al que hemos hecho referencia anteriormente enumera las nuevas universidades creadas. Manifiesta también los siguientes atropellos cometidos por quienes dicen velar por la calidad de la educación y sin embargo se hacen de la vista gorda frente a iniciativas políticas antes que para responder a necesidades educativas.
“Estas nuevas universidades, pese a estar creadas, no pueden funcionar, en la medida que no cuentan con Proyecto de Desarrollo Institucional aprobado; y porque habiéndose emitido la resolución del Tribunal Constitucional, Exp. Nº 0017-2008-PI/TC, no existe entidad pública que tenga más competencia para otorgar la Autorización de Funcionamiento Provisional. Lo más grave es que se han interrumpido el desarrollo de clases, que se venían impartiendo normalmente; dejándose a los alumnos sin que puedan finalizar sus estudios en las diversas carreras profesionales, ya que las instalaciones y los presupuestos destinados para ello han sido destinados a las nuevas universidades. Estableciéndose erradamente que los alumnos continuarán sus estudios en su universidad de origen. Todo esto evidencia que la creación de estas universidades públicas carece de evaluación económica, técnica y legal, perjudican las instalaciones, presupuestos y propiedad de los claustros universitarios que ven frustrado su derecho a la educación. Por este motivo, los señores Rectores de las Universidades Públicas exhortan al congreso de la República a fin de que no se continúe lesionando el derecho de las universidades como el de sus estudiantes, creando universidades que no podrán entrar en funcionamiento por la falta de aprobación del proyecto de Desarrollo Institucional y la falta de Autorización de Funcionamiento Provisional.”
Sin duda éste gobierno no asumirá el problema, como Pilatos se lavará las manos cuando a futuro se les enrostre la estafa –no tiene otro nombre ese afán de contentar a todos- que se hizo. Las universidades que tenemos hoy bastan y sobran. El problema es de calidad institucional. Ya se dijo, pero el presidente y congresistas no entienden, no comprenden –o les importa poco- que “es necesario diferenciar entre el rol que cumple una filial universitaria, un instituto técnico y una universidad, por lo que convertir los dos primeros en lo tercero resulta inadmisible. Una filial es una proyección de la universidad, es decir, forma parte de su sistema de enseñanza, por lo que carece de lógica convertir esta sucursal en una universidad. Por otro lado, mientras un instituto busca la aplicación del conocimiento, la universidad también debe crear conocimiento, por lo que sus objetivos son distintos.” (Otra mirada.28.04.10). ¿Entienden estos congresistas de lo que se trata? Qué triste imagen proyectan al querer ganar réditos en tiempo electoral, sin importarles para nada la calidad de la universidad que aprueban. Votos así se atropelle la razón y el derecho.
De otro lado ¿por qué no proponer un debate sobre el tipo de universidad que se requiere a futuro y no estar replicando experiencias no tan exitosas? Con esta aprobación de iniciativas presidenciales y congresales ¿no se le está haciendo el juego a quienes están vinculados a cuestiones relativas a la mercantilización, comercialización y comercio de la
educación superior? Este debate no se ha dado aún, pero se pueden ver realizaciones al amparo de la aprobación de universidades particulares que se ramifican en todo el país a vista y paciencia de un estado que dice que le interesa la calidad de la educación, pero hace todo lo contrario. ¿Todo está fríamente calculado? (07.05.11)

Elecciones Presidenciales y la educación

29 abril 2011

Al día siguiente del evento electoral y con la cifras en caliente, se me ocurre que es bueno recurrir al verso y canción de Silvio Rodríguez “La historia de las sillas”, para recordar los momentos vividos y cómo sigue la tarea de consolidar la débil democracia que tenemos.
Tal vez a algunos les diga poco o nada –que es igual- pero haber participado en un evento democrático más allá de las tensiones habidas y las que vendrán sin la negación del derecho del otro, es una buena señal que debemos cuidar, a pesar de que fuerzas oscuras tratan de negar que existe la gran tarea de reconciliación y seguir reconstruyendo la vida cívica en el país.
Quienes cometieron faltas graves contra el país, quienes festinaron los recursos de la nación, deben pagar sus condenas. Quienes apuestan por un país más digno, más justo, más solidario, más equitativo, deben contribuir a su construcción y no refugiarse en las cuevas del encono, de la venganza, del autoritarismo, que el poder proporciona.
“En el borde del camino hay una silla. La rapiña merodea aquel lugar….” nos dice el primer verso de la canción. Es cierto en ese borde de nuestro país está la democracia que nos invita a construir un país más justo y solidario. Un país que le ha costado, sangre y sudor, llegar a donde se encuentra, debe respetarse. Si existen correcciones que hacer, deberán sustentarse, debatirse y en consenso hacerse. La brecha es muy grande, la reconocemos todos, pero existen formas de acortarla, sin agredir al otro. Todo lo contrario respetando derechos. Es necesario hacer docencia en este campo también.
Esperamos una segunda vuelta entre los dos candidatos que han obtenido la más alta votación. Será muy intensa en promoción, en ofertas. Sin embargo abrigamos la esperanza que esta vez se trabaje más en presentar lo programático y no recurrir a listados de temas y acciones que no comprometen sino que producen efectos distractores en los electores. Tampoco debe darse paso al discurso de combatir la pobreza de manera asistencial, ni devaluar el significado de un proverbio que un candidato utilizó más de una vez y no supo aplicarlo ni ser consecuente con su significado: “es mejor enseñar a pescar y no regalar pescado”. Tampoco en el extremo de dar todo (zapatos, buzos, etc.) y subsidiar, porque eso genera más dependencia y por supuesto que empobrece más a quien se acostumbra a recibir.
En esta oportunidad debe darse paso a la presentación con seriedad de propuestas programáticas y dejarse de mencionar lugares comunes sin poco compromiso y menos significado en una población que se ha acostumbrado a ser manipulada con eslóganes y lemas que corresponden a una propuesta marketera como si se tratase de un producto.
La propuesta programática de una política de Estado, por ejemplo, no puede quedarse en palabras como “calidad”; “educación técnica”; “educación para la competitividad”; “revolución educativa” y otras que pueden encerrar tanto bondades como el lado perverso del sistema económico relacionado con lo que se quiere en educación. El modelo capitalista demanda seguir el orden natural de los hechos, puesto que es algo natural o casi natural que la ideología neoliberal se esfuerce por hacernos entender la globalización como una producción histórica, nos dice Paulo Freire.

La trampa del modelo se evidencia cuando Moacir Gadotti refiriéndose al efecto de la globalización y su revolución nos dice “El argumento básico del modelo neoliberal está en la justificación de que es el único modelo eficaz frente al fracaso de las economías socialistas y del “estado de bienestar”. Esto impone la necesidad de adaptar la educación a las exigencias de la “sociedad de mercado” (sostienen que el sistema educativo está en crisis porque no está adaptado para la globalización capitalista que considera la escuela como una empresa que necesita someterse a la lógica de la rentabilidad y la eficiencia), principalmente los contenidos, la evaluación, la gestión de la educación, puesto que ellos están “atrasados”, al no responder a las nuevas exigencias del mercado.” (MOACIR GADOTTI. Paulo Friere y la pasión de enseñar. IPP. Lima, 2011).

¿No lo estamos viendo acaso en el país? Debemos acordarnos cuando nos opusimos a las recetas de escuelas charter, o a los voucher, a ofertas que pretendían hacernos ver que los problemas de la educación como la escolarización se solucionaban aplicando esas recetas. Nadie dijo entonces con claridad que se trataba de las nuevas relaciones entre la sociedad, el estado y la educación. Tampoco que se trataba de una estrategia en el marco de los ajustes estructurales que se hacían. No quedaba muy claro aquello que hoy podemos ver: el proceso de privatización creciente de la escuela pública con diferentes estrategias políticas de apoyo al sector privado, algunas de las cuales se hacen visibles y otras se presentan bajo formas más difusas. Se resisten a aceptar que esta propuesta profundiza la segmentación y la discriminación en un doble sentido: una discriminación originada en factores socio-económicos, porque no absorben población de sectores marginales a través de escuelas experimentales y genera fundamentalmente una nueva segmentación, porque aunque absorbieran sectores de bajos ingresos esto se hace en desmedro del resto del sistema público de enseñanza.

Sin embargo a la sombra del sistema neoliberal ha ido creciendo la experiencia de las franquicias. ¿Qué son? Dicen los expertos en negocios que son contratos, a través de los cuales, una empresa concede derechos y entrega obligaciones a otra empresa o persona, para que esta obtenga ganancias por medio de la explotación de una marca, producto o servicio. ¿Qué gana el franquiciador? Aparte de permitir que su marca siga creciendo, el franquiciado deberá pagar una comisión o royalty, de las ventas efectuadas durante cada mes que dure la franquicia. Desde hace años hemos visto crecer “marcas” de determinados colegios que se han ganado un prestigio por el rendimiento de los alumnos. Decían que su preparación era preuniversitaria. El Ministerio de Educación no autorizó este tipo de colegios pero como todo en el mercado, empezó a desarrollarse mimetizándose. Así las “marcas” de colegios empezaron a crecer y a desarrollarse a nivel nacional. Mismo logo, misma infraestructura, misma enseñanza. Sin duda una experiencia interesante, pero exlcuyente, pues no todos los niños pueden acceder a estos colegios si no pueden pagar una pensión mensual. En estos días esta experiencia anuncia que además de extenderse en las regiones proyecta desarrollarse en los países vecinos. Mercado y marca en el juego. La educación ya fue atrapada y se nos vende una marca que es sinónimo de buena educación, si se tiene el dinero con qué pagarla. ¿Este modelo significa calidad? ¿Es la calidad que se busca? ¿Y qué de la escuela pública? ¿Sería buenos escuchar un planteamiento, una estrategia para rescatar y fortalecer la escuela pública?.

Claridad y sinceridad en los planteamientos y ofertas. No subterfugios que luego son negociados cuando se está en el poder. Teniendo en cuenta esta ofensiva neoliberal que nos dice que la dificultades en el campo educativo se resuelven con la revolución educativa, debe tenerse mucho cuidado en esta oferta. En este sentido no debemos de olvidar que en 2007 el Foro Mundial de Educación (FME) contra la ofensiva neoliberal en el campo educativo aprobó en su quinta edición en Nairobi (Kenya) una Plataforma Mundial en defensa del derecho a la educación pública y contra la mercantilización de la educación, cuyo contenido es el que sigue:

1. Luchar por la universalización del derecho a la educación pública con todas y todos los habitantes del planeta, como derecho social y humano de aprender, indisociable de otros
derechos, y como deber de estado, incorporando la lucha por la educación a la agenda de lucha de todos los movimientos y organismos involucrados en la construcción del proceso del FME y del FSM;

2. Difundir una concepción emancipadora de la educación, que respeta y convive con la diferencia y la semejanza, popular y democrática, centrada en la vida, asociada a la cultura de la justicia, la paz y la sostenibilidad en el mundo;

3. Garantizar el acceso a la educación y el uso de la riqueza socialmente producida, dándole prioridad a los oprimidos, silenciados, explotados y marginados del mundo;

4. Promover el control social del financiamiento de la educación y la desmercantilización de la educación;

5. Exigir que los gobiernos y organismos internacionales cumplan con la prioridad que dan a la educación en sus declaraciones, pero no en la práctica.

¿Estaremos preparados para hacer respetar estos acuerdos? Además, no debe olvidarse que el neoliberalismo nos lo vienen presentando como la única respuesta a la realidad actual, descalificando cualquier otra propuesta. De manera especial descalifica al estado, a los sindicatos y a los partidos políticos.

Es preocupante que quienes hablan de la revolución educativa no nos digan que no es un problema sólo técnico, sino que debe estar inmersa en el contexto global de la sociedad peruana. ¿Sobre qué bases conceptuales se planteará la revolución educativa que se oferta? Una revolución de este tipo tendrá que ver con los aspectos políticos, económicos, sociales, culturales, también con la democracia, con la libertad, con el manejo de la paz, la concordia y la solidaridad entre todos los peruanos. Por tanto esa revolución educativa debe concebirse como consecuencia de la revolución mundial de las comunicaciones- en un mundo caracterizado por otra revolución, cual es la de la ciencia y la tecnología.

¿Se piensa crear un nuevo sistema educativo? ¿Mejorar el actual? No se dice, se señalan los problemas y todo se reduce al porcentaje que se le dedique del PBI. ¿Será suficiente? Creemos que no. Los ajustes que se le hagan al sistema educativo deben preparar para comprender, dominar y proyectar la sociedad moderna. Debemos reconocer que hemos sido educados en función de la memoria y de los conocimientos generales antes que del “hacer técnico” y de los conocimientos científicos. Un nuevo reto se presenta para la construcción o ajuste del sistema educativo.

Con lemas como aquellos que han “adornado” la campaña pasada como “abajo la política tradicional”, las “organizaciones tradicionales”, no dejemos al esponteanismo que empiece a ordenar y arreglar los problemas. Despojados de cualquier ideología, encuentran en las recetas neoliberales una respuesta “nueva” a sus afanes de protagonismo.

El neoliberalismo ignora, aborrece la utopía, sin tener en cuenta que ella es la que lleva al cambio. Gadotti nos dice al respecto “La educación no puede orientarse por el paradigma de la empresa capitalista que sólo enfatiza la eficiencia. Este paradigma ignora al ser humano. Para este paradigma, el ser humano funciona únicamente como un mero agente
económico, como un “factor humano”. El acto pedagógico es democrático por naturaleza, el acto empresarial se orienta por la “lógica del control”. El neoliberalismo logra naturalizar la desigualdad.” (GADOTTI…Op.cit.p.80).

Por ello sigue aportando a la reflexión con el siguiente párrafo “Por eso, Paulo Freire llama nuestra atención hacia la necesidad de que observemos el proceso de construcción de la subjetividad democrática, mostrando, por el contrario, que la desigualdad no es natural. Es necesario aguzar nuestra capacidad de sentir extrañeza. Tenemos que tener cuidado con la anestesia de la ideología neoliberal, que es fatalista, que vive de un discurso fatalista. Pero no existe una realidad que sea señora de sí misma. El neoliberalismo se comporta como si la globalización fuese una realidad definitiva y no una categoría histórica.”

“El que tenga una canción tendrá tormenta El que tenga compañía, soledad. El que siga un buen camino tendrá sillas Peligrosas que lo inviten a parar. Pero vale la canción buena tormenta Y la compañía vale soledad Siempre vale la agonía de la prisa Aunque se llene de sillas la verdad.”

Debemos andar con cuidado pues la vida democrática y ciudadana está llena contradicciones. Ser tolerantes no significa que renunciemos al derecho que tenemos de ser rebeldes y apostar por una pedagogía de la rebeldía.

Escoger el camino que nos brindan buenas sillas es la consigna, pues desde allí alcanzaremos la liberación que es el objetivo de la educación. Nuestra lucha debe estar signada por consignas que la hagan más humana para permitir que los hombres y las mujeres sean reconocidos como sujetos de su historia y no como objetos. ¿Cuántas veces escuchamos esto desde el siglo pasado? ¿Por qué hemos renunciado a derechos y obligaciones ciudadanas? El modelo impuesto que vende un “estado de bienestar” cimentado en los que menos tienen y donde el goce y la felicidad es sólo para aquellos que lo tienen todo, no puede seguirse ofertando como si nada hubiera cambiado.

Reiteramos que es urgente que en este inicio de la segunda vuelta electoral se centre la contienda en lo programático y no en la venta de nuevas ilusiones en la marquesina del mercado y de los utensilios de marca para unos pocos y la réplica “pirateada” para la mayoría. Es el Perú que lo exige, antes que un populismo que piensa que con un poco de autoritarismo se logrará alcanzar la seguridad ciudadana, disminuir la pobreza y otras ilusiones puestas en la vitrina. (16.04.11)

EDUCACIÓN EN ÉPOCA DE ELECCIONES Una cosa es con guitarra y otra con cajón

25 marzo 2011

El floreo de los candidatos para estar a tono con lo que “le gusta a la gente” se ha propuesto dedicarle tiempo, palabras, pero no ideas a la educación del país. Todos ofrecen, todos como en el mercado venden mercadería de “marca” y la hecha de retazos también. Se trata de llamar la atención, de abrir esperanzas, sin pensar en lo que dicen en una perspectiva de lo que requiere el país, su gente, su cultura.

Un repaso a lo que llaman Plan de Gobierno de los partidos en pos de la Presidencia, nos dice claramente que les calza bien el dicho “zapatero a tus zapatos”, pues una cosa es “con guitarra y otra con cajón”.

Enunciados generales existen en todos los planes como si se tratara de una lista de mercado en donde se encuentran desde una referencia a visión de país, con principios y valores para la concertación nacional. ALIANZA POR EL GRAN CAMBIO levanta el lema: Perú unido, moderno y sin pobreza. Otro que promete “primero los que menos tienen” es la ALIANZA SOLIDARIDAD NACIONAL que se sustenta en el contexto macroeconómico y que aborda lo que debe hacerse en el sistema educativo. La alianza electoral PERÚ POSIBLE presenta sus 450 compromisos para el crecimiento social del Perú, donde promete “la revolución de la educación” y para ello aborda una serie de medidas “parche” que actuarán sobre el actual sistema educativo sin profundizar lo bueno realizado y cambiar aquello que debe dejarse de lado. El partido DESPERTAR NACIONAL nos habla del país que heredamos y se inscribe en lo que ha denominado también revolución educativa que consistiría en la aplicación de medidas que serían más de lo mismo sin ningún cambio cualitativo en el sistema educativo. El partido FONAVISTA del Perú, plantea la educación universal, gratuita, científica, nacional, por el trabajo y para el trabajo. FUERZA 2011 dentro de los pilares que sustenta su propuesta general plantea en el pilar 1 mejorar la calidad de la educación, fortalecimiento a los maestros y los mecanismos de evaluación del aprendizaje para hacer de los niños más competitivos. FUERZA NACIONAL nos habla de una educación para la competitividad acorde con las economías globalizadas, para lo que hará una inversión necesaria en educación, cultura, ciencia, tecnología e innovación. GANA PERÚ nos habla que necesitamos llevar a cabo una revolución educativa, que consistiría en completar la cobertura pendiente y elevar de manera drástica la calidad del servicio educativo que se brinda y otros temas como la transformación democrática integral de la sociedad peruana. El partido JUSTE nos habla que en educación se focalizarán recursos en la formación de innovadores tecnológicos, técnicos y científicos que desplieguen sus esfuerzos en darles valor agregado a nuestros recursos naturales. FUERZA SOCIAL hace suyo el Proyecto Educativo Nacional y se compromete a recuperar el tiempo perdido en su implementación. Finalmente el Partido ADELANTE habla de poner un Estado al servicio de la gente, señala que existe un serio problema de gestión en el Ministerio de Educación que obliga a una reingeniería de los procesos administrativos y prioridades presupuestarias.
Todos hablan casi lo mismo con diferentes énfasis, matices, pero se olvidan del marco general en el que desarrollarán sus propuestas y del estado en que se encuentra el país –pluricultural y diverso-, sus instituciones y sociedad. De lo avanzado y de las precariedades existentes por desidia política, antes que por iniciativas desarrolladas no dicen casi nada, salvo resaltar “refritos” referidos a los últimos lugares que tienen nuestros alumnos en aprendizaje en el contexto regional. Muletilla facilitadora de improntus populacheros, sin sustento, sin tener rubor al enunciarlos

En suma nadie nos dice en qué sistema económico desarrollaremos todo y si aquel por el que actualmente se opta y que muestra resultados macroconómicos tiene un serio déficit en política social. Si las ofertas educativas entran en ese mismo marco, ya sabemos que los resultados serán los mismos que hasta hoy tenemos y que no servirá que se aplique la prueba PISA (recomendación ¿inocente o ignorante? de un candidato al congreso) para conseguir una educación de calidad, sólida, que desarrolle ciudadanía, fortalezca la democracia mediante la equidad.

Los cambios que sugieren algunos son mecánicos y los que proponen innovaciones no se notan (salvo una propuesta de Adelante) que es necesario que el organismo que lidere la educación en el país sea replanteado desde su concepción. El Ministerio de Educación no puede ser el mismo. Nunca lideró un movimiento de cambio educativo. Uno porque no es sólo un problema político sino de concepción y enfoque de lo que debe ser una entidad que desarrolla la política educativa nacional; y otro porque es necesario cambiar la estructura de funcionarios de confianza por aquellos de carrera, profesionales idóneos que desde diversas especialidades se encarguen de promover los cambios en educación en una perspectiva de una década. De otro lado la gestión educativa no puede seguir con viejos cánones burocráticos que entorpecen cualquier cambio que desee realizarse.

La historia de la educación nacional puede dar cuenta de los intentos de renovación de la educación que se han tropezado con una entidad que en lugar de liderar el cambio lo traba aduciendo muchas objeciones legales que deben revisarse y actualizarse. Sobre todo la injerencia política partidaria que interfiere modificaciones de fondo y el tratamiento profesional de los temas y quehacer educativo.

Las propuestas educativas que se pueden leer en los planes de gobierno presentados, son eso: propuestas, que distan mucho de realizarse, pues una vez en el poder el partido político que las ofertó se encuentra con un entramado político social que no la dejarán desarrollarse, por el contrario, sólo permitirá tomar algunas líneas de impacto, pero momentáneo, y lo central del cambio es obviado. Ejemplos cercanos hay muchos. Cinco años son pocos, pero debe existir -no pactos, que están de moda y nadie los cumple- voluntad y compromiso político para poder hacer realidad lo que se mezcla en la feria electoral de ofertas.

Todos son conscientes y así lo declaran que requerimos un cambio en el sistema educativo y lo miran desde la perspectiva de desarrollo económico que demanda recursos humanos capacitados, mano de obra calificada. Sin embargo el problema sigue latente ¿de qué sirve esa educación de excelencia si no se diseña lo que debe ser un sistema educativo para una realidad diversa? ¿Cuál es la visión de país que queremos? Todas son palabras y más palabras con matices interesantes, pero al momento de operativizarse, surge la debilidad de la propuesta y el infantilismo de nuestros políticos que anteponen sus prebendas político partidarias antes que responder realmente a lo que el país requiere en educación.

Se miran los cambios educativos en el proceso en que se encuentra la capital Lima, centro del gobierno, de las decisiones económicas importantes, y se ignora que existen realidades en el país que van a otro ritmo de crecimiento. La explotación de las riquezas naturales no significa bienestar para la comunidad a través de servicios educativos calificados, de salud preventiva eficiente, todo lo contrario. Lo primero que se promueve es la forma que esa comunidad debe desarrollarse de acuerdo a los cánones de la libre empresa, del mercado, sin tener en cuenta la cultura e historia de la población nativa. Muchos disfrazan esta manera de “colonizar” con la palabra progreso, sin importarles la tasa de analfabetismo, ni la atención de la salud, la nutrición. El “desarrollo” de las regiones se está midiendo por el número de malls que se tengan, o el número de celulares que se venden. Con ellos –dicen- llega la modernidad. ¿Y la educación? Se debe conformar con los útiles que estas tiendas ofertan y se estima que esta escuela es de calidad por la cantidad de materiales de marca que se utilicen, porque reemplazan sus bolsas de tela por mochilas o morrales de colores y de marca o por maletas con rueditas. ¿Han pensado en la realidad nacional verdaderamente los candidatos? ¿Calidad de la educación qué significa para ellos?

La educación que nos proponen los partidos en competencia electoral es un gesto, un guiño, pero no es compromiso de que lo harán y que cumplirán sus promesas. Ya tenemos muchos “conejos sacados del sombrero” de muchos mandatarios, como este último que se va, luego de anunciar su respaldo al Proyecto Educativo Nacional, empezó con el proyecto una laptop un niño; un nuevo currículo, un Colegio Mayor (ofreció otros dos para este año y allí están esperando que el tiempo borre la promesa ¿cómo se llama eso?), recuperación de los Colegios Emblemáticos, privilegiando los de la capital y no cumpliendo con las promesas de entregarlos en la fecha programada, excepto aquel en donde estudió el Ministro de Educación. ¿Por qué esa eficiencia en unos y descuido en otros? ¿Por qué no se dedicó ese dinero a reconstruir los colegios dañados por el sismo en Chincha? Los padres de familia dicen “es que no tenemos padrinos”. Y están en lo cierto. ¿Qué pasó con el contenido en el Plan de Gobierno del partido que se termina su mandato? Ilusiones perdidas. Es un periódico de ayer.

Por ello no debemos hacernos muchas ilusiones así gane cualquiera de los candidatos en escena. Todos tendrán razones y palabras para poder justificar los cambios, pero nadie querrá cambiar a fondo las cosas. Lo educativo debe estar articulado con la visión de país que se tiene, con las prioridades que se diseñan y por las que se van a jugar. ¿Por qué tiene prioridad siempre economía y lo social debe esperar? La economía tiene sus propias reglas y dinámicas, lo social tiene sus demandas, sus procesos y tiempos que son tanto o más importantes que otras decisiones. Se trata de personas, de poblaciones que padecen inequidades, postergaciones y que en su ingenuidad siguen pensando y creyendo en las promesas. No es justo que en pleno siglo XXI sigamos con promesas del siglo XIX, como si no hubiese pasado un siglo importante.

Hemos visto la presentación de los candidatos en el llamado “debate”. ¿Qué de nuevo nos han dicho? Nada de lo que venimos escuchando ya lo habíamos oído en los reportes noticiosos cotidianamente. ¿Quién puso fuerza en las palabras y propuestas? Dirán que el tiempo fue corto. Pero un líder suele decir al público su mensaje en pocas palabras, sin embargo nada de eso escuchamos. Por eso nuestro desánimo. Por eso la desilusión. Por eso la sensación de que mientras no se cambie la forma de hacer política, las cosas seguirán igual. Cada elección es una aventura que ocurre y de ilusiones que no llegan a “pegar” en el público si no va acompañada de una dádiva (gorros, polos, banderitas, sonajas, etc.). ¿Y el mensaje? Es lo de menos. El candidato es bueno, alegre y divertido, simpaticón –como dice la canción-. Pero con eso no hacemos país, tampoco logramos cambios y menos mejoraremos en educación.

Otra ilusión y tiempo perdido. ¿Qué hacer? Los candidatos nos reflejan que ellos también son resultado de la educación que recibieron. Si bien muchos de ellos no son producto del sistema educativo nacional, no comprenden lo que debe hacerse. Por eso se piensa una vez en el poder que cualquiera puede ser Ministro de Educación y designan a quienes se acercan a determinado perfil sin tener en cuenta su hoja de vida, su trayectoria profesional. Puede ser un exitoso empresario dueño de una universidad o un profesional de otra especialidad que no sea la magisterial: los hemos tenido abogados, arquitectos, ingenieros, administradores de empresas. Todos ellos han seguido el guión pauteado por el tiempo y la burocracia del ministerio y por lo tanto han caído en el juego. Llama la atención que en una sola propuesta se exprese que debe hacerse una reingeniería en el Ministerio de Educación. Consideramos que ésta debe darse en el contexto de una reestructuración del Estado. Esta promesa que tiene una década y llegado el momento hemos visto cómo el “clientelismo” hace que se postergue sine die por que las prioridades coyunturales exigen.

Triste futuro espera a la educación nacional. No se soluciona anunciando que se duplicará el sueldo a los docentes olvidándose que existe una Carrera Pública Magisterial que contra viento y marea se viene aplicando y que ese anuncio no tiene sentido. La educación no sólo requiere recursos económicos para las adquisiciones materiales, la mejora de infraestructura, el sueldo de los maestros, sino demanda un cambio radical en el enfoque, en su estrategia de desarrollo institucional. Quienes prometen la construcción de institutos tecnológicos en todo el país ignoran lo realizado. ¿Se han preguntado qué tipo de tecnológicos requerimos y si estos cuentan con todo lo que demanda una institución especializada? Se sueltan así ilusiones al viento para ganar votos.

Ni una palabra sobre democracia, sobre formación ciudadana, sobre equidad en el discurso. Todo lo contrario. Entonces ¿tienen sentido y valor estas promesas? Nada de apuesta por el conocimiento. Pareciera que esto no se requiere y que todo se soluciona con cemento, ladrillo y computadoras. ¿Y el desarrollo humano? Totalmente ausente en el discurso. Cuándo podremos decir no pido más, ahora lo exijo. Para eso debemos vivir en una auténtica democracia y ejercer cabalmente una ciudanía que se respete, que no se venda por un plato de lentejas. (19.03.11)

Una alerta en blanco y negro: elecciones y viejas prácticas

17 octubre 2010

Una elección municipal en el Perú y en el horizonte un intento de “golpe” de Estado en Ecuador. Tal vez sucesos que no dicen nada aparentemente. Sin embargo convendría apreciar qué destinos e intereses se van jugando y de què debemos tener mucho cuidado y qué se debe prevenir. Las reacciones frente a lo sucedido en el Ecuador han sido de rechazo y condena y en eso estamos de acuerdo. Sin embargo debe ser tomado como una alerta para no bajar la guardia democrática en nuestros países de Latinoamérica.

En las recientes elecciones municipales y regionales todas las proyecciones nos hacen suponer que la candidata de un partido nuevo Descentralista Fuerza Social, en confluencia con otros, ha sido elegida para el gobierno municipal de Lima por el período 2011- 2015.

Forjar esta posible victoria ha costado en primer lugar romper mitos de la política peruana que están enquistados con percepciones de los años 70 y 80 del siglo pasado. Se ha satanizado hasta la saciedad levantando un lema que estuvo cubierto por el miedo porque una tendencia de izquierda democrática gobernara la capital: “no votar por la regresión, por el atraso”. El hecho de ir en confluencia con partidos y movimientos de izquierda, hacían que quien votase por Fuerza Social estaba eligiendo por una opción retardataria y no por el cambio. Miedo fue el eje de una campaña y el sambenito de que una victoria de esta tendencia sería un salto al vacío, un volver a los momentos terribles de terrorismo que vivimos en décadas pasadas.

De manera maniquea se quiso asustar por la participación de algunos dirigentes magisteriales en la confluencia de otros grupos políticos con Fuerza Social, utilizando el miedo al sindicato fabricado por el gobierno, y que ha tenido efecto en un sector de la población. Olvidan quienes han levantado este pensamiento que el (SUTEP) tiene una historia de luchas por reivindicaciones y por su oposición a una política educativa que no responde a las necesidades e intereses nacionales El sindicato tiene una función específica y esto no inhibe a sus miembros de sus derechos ciudadanos. Pensar de esa manera es ser excluyente en un discurso que se dice democrático. Ejercer la profesión docente, no es sinónimo de neutralidad política. Es necesario recordar que la democracia cobija a todos, es inclusiva, no discrimina, respeta las diferencias, concerta, en función del pueblo y no sólo de grupos económicos, políticos o sociales.

La falta de una cultura política que antes de principios ha sido promotora de distractores, indica que quienes estuvieron acostumbrados a una manera de ejercer el poder les cuesta aceptar que otros piensen y opten diferente. Lo alternativo nunca estuvo en su agenda ni en sus convicciones.

Esta campaña por el gobierno municipal de Lima y que de acuerdo a los analistas políticos también ha deparado sorpresas en otras regiones, provincias y distritos nos hace ver en blanco y negro que:
– La democracia en nuestro país, aún está bastante débil. Es necesario robustecerla a partir de lograr el convencimiento que la persona tiene derechos y obligaciones y que ellos deben ser defendidos contra quienes impiden que estos se ejerzan en una sociedad aún excluyente.
– Es necesario fortalecer nuestra cultura política, aún incipiente porque no existen partidos políticos que formen a los ciudadanos ni instituciones que permitan a los ciudadanos optar libremente.
– Existen viejas formas de hacer política. La campaña por un lado ha hecho florecer la esperanza y por otro han permitido aflorar viejos resentimientos, formas y maneras de hacer política. Muchos llaman a esto “adecentar la política”, pero eso no debe dejar de tener cuidado con las viejas formas que apelan a todas sus fuerzas y esfuerzos con tal de salir ganadores. La simpatía no está reñida con la política. los enfoques alternativos no están en contra de los enfoques tradicionales sino que hay que renovarlos, pero con mensajes claros, transparentes, sobre la mesa y no con discursos ambiguos.
– Ha surgido una nueva generación de líderes políticos a los que se ha querido deslegitimar por su juventud, falta de preparación, experiencia, sin valorar sus conocimientos, sus propuestas y perspectivas de analizar y ver –en este caso el gobierno de la ciudad, el abordaje de los nuevos problemas y sus soluciones-, nuevas formas de comunicarse y hablar en los códigos de una generación emergente. Los políticos “de oficio” han querido devaluar este triunfo y con ello no hacen sino recurrir a viejas tretas autoritarias, verticales, intolerantes. Se olvidan lo que expresó Jorge Basadre “Un país sano necesita ofrecer a su propia juventud perspectivas amplias, posibilidades abiertas, colaboración efectiva en el quehacer común. De modo que el problema no es sólo de progreso material, de reformas sociales, de organización estatal. Es también de renovación de valores, de fervor espiritual, de capacidad de entusiasmo, de mística colectiva”.
– Un nuevo enfoque a los problemas del gobierno local es el reto que tiene la nueva administración, de manera especial el desarrollo de la educación en el ámbito metropolitano. No se trata sólo de la delegación de funciones y responsabilidades y transferencia de presupuesto sino de una manera creativa e innovadora para abordar viejos problemas.

Si se confirma las proyecciones y el avance del escrutinio, los días y semanas serán testigos que la nueva opción por la que los limeños han dado sus preferencias, es coherente, tiene una misión y visión partiendo desde las necesidades de la comunidad. Entre otras responsabilidades en lo que concierne a lo educativo, es urgente que se diseñe un Proyecto Educativo para Lima Metropolitana. También organizar una nueva gestión educativa donde la función técnico-pedagógica y la gestión educativa sean eficaces y eficientes. No se trata de recibir la transferencia de recursos sino tener la capacidad para desarrollar una nueva forma de gestionar las UGEL (Unidad de Gestión Educativa Local) y las Instituciones Educativas. Además que se haga realidad la recuperación de la autoestima del docente; que las instituciones educativas hagan realidad la supervisión y monitoreo; que se institucionalicen las comités de aula y los Consejos Educativos Institucionales (CONEI). Un reto sin duda, pero con voluntad y compromiso puede hacerse realidad.

En nuestro país se vienen elecciones, las presidenciales y habrá momentos tensos. Debe reforzarse una educación para la democracia y para el desempeño de una ciudadanía crítica que permita vivir en equidad, tolerancia, solidaridad. Los peligros de la democracia rondan aún y tienen cómplices. Una tarea pendiente para refundar lo educativo desde las perspectivas de una sociedad equitativa y desde una generación nueva diferente que tiene otras exigencias. Otra educación es necesaria para no seguir el discurso oficial que todo lo parametra exigiendo calidad, sin valorar las diferencias; competitividad sin tener presente la inequidad. Otra educación es posible si la fundamentamos en nuestra historia y nuestra cultura. (09.10.10)

Entre lo ideológico y lo programático: como en el pasado ¿quién no aprendió la lección?

27 septiembre 2010

Los docentes que fueron formados entre tensiones sociales, económicas y culturales de los años 70 y 80, en su reflexión profesional y política trataban siempre de tener un referente informativo y formativo por el cual optar. Éste procedía de una ideología político partidaria desde donde se simpatizaba o se militaba. Este marco de referencia permitía optar no sólo informado, sino con convicción por determinada preferencia. A partir de ello los partidos políticos formulaban programas que permitían desde la realidad determinar los problemas, analizarlos y contar con diversas soluciones.

En los momentos más intensos y tensos había y existía posiciones extremas o conciliadoras. Esto servía para esclarecer a la comunidad y en cierta manera formar políticamente a la ciudadanía.

Surgieron nuevas organizaciones políticas que se fueron convirtiendo en partidos de nuevo cuño que reflejan variaciones en las estructuras sociales existentes. Estas organizaciones han ido creando un nuevo universo conceptual que permite a las nuevas generaciones analizar y comprender la realidad. De esta manera frente a esas organizaciones, los partidos políticos gerontocráticos empezaron a anatematizar cualquier forma o manera diferente de analizar la realidad. Surgen así los adjetivos de “progresistas” y “retardatarios” para motejar sin analizar las propuestas de gobierno, las “ofertas” para cautivar a la población en épocas de elecciones. No aceptan los partidos tradicionales, en estos tiempos, contar con un marco referencial abierto como orientación sociopolítica que permita oxigenar la política en el país.

Quienes se han permitido el anatema son los que provienen de una manipulación de lo político desoideologizado y centrado sólo en los intereses personales y del mercado; de una década de despotricar de los partidos políticos tradicionales y de cualquier opción que se enfrente a la dictadura militar o democrática o democrático-militar que de eso también hemos tenido. No se permite la existencia de una organización política progresista que asuma la causa de los que tienen menos, que son excluidos, y que se centre en la promoción del desarrollo humano con una nueva visión de país, que promueva una auténtica ciudadanía que comprende la ciudadanía política y la ciudadanía social. No aceptan que se piense diferente. Tampoco afrontar temas fundamentales como participación, equidad, solidaridad, evitando ofrecer respuestas tradicionales, clientelistas.

La carencia de debate ideológico por más de una década ha dejado a algunos añorando etapas históricas hoy no obsoletas sino que requieren revisión y revitalización pasando por la autocrítica y otros huérfanos de argumentos se refugian en el dios mercado y lo que denominan modernidad, donde el centro no es el desarrollo humano, sino la inversión, la atracción de capitales, sin respeto por la persona. El debate ideológico es una plataforma de aprendizaje social. Nos hemos olvidado de ofrecer espacios para el debate que faciliten los procesos de aprendizaje público. Esto requiere una disposición a reformarse de manera continua y estar urgidos por producir ideas y soluciones a los problemas que se identifiquen en el proceso. Para esto sirve el debate y no para satanizar al otro.

La libertad y la igualdad son fundamentos de toda organización que se dice progresista y que quiere generar cambios. Esto demanda construir un consenso colectivo que permite a los ciudadanos identificarse como compañeros de vieja data, de sentirse en casa a pesar de las diferencias de intereses y experiencias. Este es un reto mayor para un movimiento progresista no basado en la diferencia de clases, sino en la construcción de una identificación ideológica y programática. Esto conlleva delimitar los conflictos ideológico-programáticos que se dan al interior frente a los que se den externamente. Se trata de identificar posiciones propias y las de los otros y respetarlas.

Lo programático requiere una mayor participación, pues mientras más ciudadanos participen en la elaboración de una plataforma, más la asimilarán y adoptarán como propia. Lo programático demanda claridad en los ejes temáticos que se elijan que deben ser pocos pero convincentes, derivados de creencias y convicciones que existan en los integrantes de la organización, movimiento, grupos de interés, expertos y el mundo académico.

Todo lo anterior viene a propósito del evento electoral municipal peruano del próximo octubre. La adjetivación, los golpes bajos, la satanización por pertenecer a una izquierda democrática, que aún se la quiere a direccionar a los bloques que habían en la guerra fría, para atemorizar a los votantes, la pobre sustentación de propuestas indican claramente que los nuevos-viejos líderes intolerantes que se presentan hablan de una democracia plena sólo cuando les conviene a sus intereses, de inclusión cuando la confunden con obras de caridad. Confunden valorar lo histórico con permitir que la inversión imponga el modelo de ciudad que le conviene.
Una campaña electoral poco pedagógica y educadora. Es lo que aprecian nuestros alumnos, es lo que leen en los diarios, revistas, escuchan y ven por radio y TV. ¿La escuela analiza estos acontecimientos? ¿Qué actividad permite decodificar y analizar los discursos políticos? En una sociedad que permite estos discursos políticos de campaña sin preocuparse de nada ¿sirven los anuncios de una educación de calidad que centra el interés en lo material (nuevas edificaciones, dotación de laptop, materiales) y los aprendizajes (preocupación sólo para matemáticas y lengua) descuidando la formación cívica? ¿Existe en la propuesta educativa oficial más allá de lo que indica la Constitución de la República una Educación democrática? Poco de lo conocido brinda pistas de construcción en esta perspectiva. ¿Alguien ha planteado una teoría política de la educación y para la democracia? Esto puede apreciarse en la forma violenta cómo se ataca a una candidata que representa a la izquierda renovada, democrática.

En lo educativo el debate, por decir algo, ha caído en la denuncia de que se va a entregar la educación al SUTEP. Esto denota ignorancia por decir lo menos, de quienes apuestan por el mercado. ¿No saben acaso que la educación se rige por la política nacional de educación a cargo del Ministerio de Educación y que el Sindicato es una agrupación de defensa de los educadores? Costumbre maniquea que ya hemos padecido anteriormente, donde se valen de la ignorancia de la comunidad para hacerle creer despropósitos.

Quien tiene temor de una opción que representa alternativa innovadora y no continuista, es porque (según Paulo Freire) en una educación alternativa el educador ya no es sólo el que educa sino que también es educado mientras establece un diálogo en el cual tiene lugar el proceso educativo. De este modo se quiebran los argumentos de “autoridad”: ya no hay alguien que eduque a otro sino que ambos lo hacen en comunión. La innovación en educación y un ordenamiento coherente desde los que tienen derecho a una educación pública que garantice una buena y excelente educación, hace a quienes piensan diferente que ofertan y enfatizan sólo en la enseñanza para la producción y no para el desarrollo de la persona; para el mercado y no para y con la comunidad. Por ello piensan que enseñando inglés –como dice una oferta- desde pequeños se garantizará el dominio del idioma y los jóvenes estarán aptos para la competividad.

Al final del camino electoral nos damos con la ausencia de un debate ideológico y programático; la aparición de una tendencia de la izquierda democrática con visión de futuro y no comprometida con relaciones comprometedoras que mediaticen principios, convicciones y acciones; la persistencia de otra tendencia continuista de una concepción de ciudad y comunidad excluyente, hipotecada al mercado y a valores económicos antes que humanistas.

Sin duda se tendrá una lid electoral entre una opción inclusiva y otra excluyente. Una opción que se identifica con el mercado y una visión que propone una visión educativa para la liberación en donde la característica de su propuesta educativa la “humanización”, que exige la liberación individual y social del hombre como sujeto cultural histórico, quiere innovar en democracia, con participación y respeto por las organizaciones institucionales. Otra opción que se basa en la intolerancia y más de lo mismo.

Así se puede seguir pauteando el antagonismo entre opciones democráticas y opciones autoritarias. Esta elección cual fuere el resultado es el preámbulo de lo que podría ser la elección presidencial de Abril de 2011.

Merecemos desde el campo educativo que triunfe la propuesta que apueste por una educación política (como toda educación es política, aún aquella que pretende ser neutral y está al servicio del poder), que sólo puede ponerse en práctica de manera sistemática cuando la sociedad se transforme radicalmente.

Nuestro sistema educativo forma parte de un sistema social más amplio. Ambos son fuente de desigualdades, injusticias, inequidades y frenos para el desarrollo personal y colectivo. ¿Cómo identificarlas, leerlas, interpretarlas? Sólo una ciudadanía formada desde una pedagogía crítica nos permitirá saber leer e interpretar los eventos con los de ahora que convocan y llaman a elegir. Por ello debemos saber elegir entre quien busca el bien para todos en condiciones de igualdad y de diversidad para todas las personas. (25.09.10)