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Los maestros contratados ¿hasta cuándo?

11 enero 2014

 

 

  1. Preguntas sin respuesta/imposiciones: Ser maestro en nuestra patria supone contar con un título, además aseveraciones, suposiciones, exigencias, cumplimientos, que le permitan sacar adelante los objetivos del año escolar. Los docentes con tiempo de servicios y que son nombrados, hoy tienen el puesto asegurado. Los recientemente egresados, o aquellos que hace un lustro más lo hicieron, cada diciembre no buscarán las “permutas” para mejorar su puesto de trabajo y el bienestar de su familia, sino también poder transitar del ámbito rural al urbano. Hoy buscan dónde, cómo y cuándo saldrá la convocatoria para el concurso de una plaza para un nuevo contrato anual.

 

El maestro concursante tiene que prepararse. Debe responder preguntas derivadas de ciertos estándares (palabreja que invadió el sector) para poder aspirar a una plaza de contrato. Pocos reparan en que el maestro es una persona, que tiene cualidades, que tiene defectos, que tiene sentimientos, que piensa, que tiene una opción personal, política, que tiene derechos y obligaciones más allá del ser docente, como todo ciudadano. Pero el maestro postulante deberá postergar todo aquello.

 

Algo ocurre en la política de personal que desarrolla el MINEDU que no pueden resolver pues depende no de los objetivos, ni los resultados educativos, sino de las prioridades que determine el Ministerio de Economía. En la política general del gobierno se habla de equidad, pero  ésta es administrada en función de otros indicadores, de otros estándares ajenos al desarrollo de una política social que el país requiere.

 

Las exigencias para los docentes no devienen de una consulta ni de recomendaciones técnico pedagógicas, sino todo lo contrario, de las normas, directivas, que se tornan imposiciones. La opinión del docente no se toma en cuenta menos las del director de la institución educativa:

 

La convocatoria se acata si se quiere tener un año sin sobresaltos económicos de lo contrario aquel profesional de la educación que le ha costado formarlo al Estado seguirá desilusionado “pateando latas” y enrumbado hacia campos donde valoren su aporte. De repente se van perdiendo talentos por decisiones y desidias burocráticas. Así estamos y no se dan cuenta.

 

2. Pienso que acabo de perder la fe en este momento. Tanto esfuerzo en estudiar, tantas privaciones para no encontrar trabajo en la carrera docente. ¿Qué hará el docente titulado que no encuentra trabajo?  El 19 de enero habrá un concurso. Los datos  se publicaron como noticia, pues en la UGEL no han puesto aún el aviso, decían que en Lima, habría 3.138 plazas. Para laborar en colegios públicos se tiene solo hasta este viernes 10 de enero para inscribirse, y en regiones como Arequipa, San Martín y La Libertad, hasta el miércoles 15. Se tomará la Prueba Única Regional que tendrá cien preguntas.

 

Se estima que 150 mil docentes de todo el país rendirán la Prueba que permitirá obtener un contrato para laborar en las instituciones educativas públicas durante todo el 2014.(La República 07.01.14)

 

Al leer estas cifras, uno se pregunta  ¿por qué no han sido cubiertas las plazas por nombramiento? ¿Qué sucedió? Alguien tiene que solucionar y pronto esta situación. Es una anomalía de gestión que interrumpe el proceso educativo en cientos de instituciones educativas en niveles de inicial, primaria, secundaria y alternativa.

 

Esta desatención para los docentes recién egresados y otros que llevan años de concurso en concurso y no pueden establecerse ni tener seguridad económica denota que el Estado no es previsor. ¿Qué sucede en el Ministerio de Educación? ¿Acaso no se está evidenciando que este vicio se transfiere en el proceso de descentralización?

 

¿Cómo puede un docente abocarse a otros estudios si tiene que bregar para conseguir no estabilidad laboral –que parece estar denegada- sino un puesto de trabajo en lo que él sabe hacer y para eso estudió? ¿Cómo puede reclamársele buen desempeño docente en las evaluaciones si tiene que dedicarse el tiempo libre a otra actividad económica para nivelar su sueldo y poder mantener  a su familia?

 

¿Este es el llamado trabajo decente que la sociedad de consumo ofrece a quienes educarán a los futuros ciudadanos? La OIT conceptúa a este  trabajo así:El trabajo decente resume las aspiraciones de la gente durante su vida laboral. Significa contar con oportunidades de un trabajo que sea productivo y que produzca un ingreso digno, seguridad en el lugar de trabajo y protección social para las familias, mejores perspectivas de desarrollo personal e integración a la sociedad, libertad para que la gente exprese sus opiniones, organización y participación en las decisiones que afectan sus vidas, e igualdad de oportunidad y trato para todas las mujeres y hombres.” (http://www.ilo.org/global/topics/decent-work/lang–es/index.htm) Este concepto de trabajo pareciera que no ha permeado aún las puertas del MINEDU, sin embargo, la misma OIT de la que somos signatarios expresa que “La puesta en práctica del Programa de Trabajo Decente se logra a través de la aplicación de sus cuatro objetivos estratégicos: creación de empleo, derechos en el trabajo, protección social y diálogo social, con la igualdad de género como objetivo transversal.”(OIT. Op.Cit)

 3.           Un sistema que impone y una democracia que acata.  Paradojas de nuestro país. Todos los años el “rito” de los contratados. Cada año pasar por las horcas caudinas de los trámites y funcionarios que no hacen sino “cumplir lo que dice la norma”. Si esto lo analizamos desde el proceso de descentralización regional y local donde como dice la voz popular “el camaleón es el rey de los sapos”, apreciaremos lo fatigoso que se torna, ser maestro y tener en época de vacaciones, que  “perseguir” un puesto de trabajo. El buen sacerdote Jesús Herrero S.J. nos decía que su vía crucis empezaba desde enero, dos meses antes de semana santa, para conseguir que “no se olviden” de las vacantes de los Colegios Fe y Alegría y terminaba después de Pascuas de Resurrección, si tenía suerte. Mientras ¿quién enseñaba a los alumnos?

 ¿Por qué cuesta imaginar que la gestión educativa debe tener una mirada y un ritmo diferente a las demás actividades de nuestra economía? ¿Por qué por ejemplo no existe una evaluación local de cada docente contratado por su director y una certificación de su desempeño para hacer posible la renovación de su contrato? ¿No se puede revisar y replantear la ley?

 

El bosque frondoso de normas, directivas y leyes que se fueron sumando para un “control” que no ha sido sino un tamiz político para que aquellos profesionales de la educación que piensan diferente al gobierno no puedan entrar al magisterio. Todas ellas impuestas por quienes son aliados de un sistema mercantilista que piensa la educación como un servicio y no como derecho. ¿Pueden seguir teniendo vigencia en una política social inclusiva?

 Pier Paolo Passolini manifestaba hace tiempo que Hay una ideología real e inconsciente que unifica a todos, y que es la ideología del consumo.“  (http://www..teorema.php?per=514) Somos consumistas de lo que el Estado decreta y lo que el Ministerio de Economía permite. Las investigaciones y estudios que existen auspiciados por el BID, Banco Mundial y Agencias, sin duda hacen valiosos aportes, pero ni siquiera orillan temas concernientes a lo que es la cultura educativa del país donde invierten y menos a la cultura de gestión vigente y qué hacer con ella.

 Nos acercamos al inicio de un  año con el añejo problema a cuestas: el contrato de los docentes. A pesar de estar en el siglo XXI seguimos con las armas legales que se dieron en la segunda mitad del Siglo XX. ¿Así queremos ser competitivos? Triste paradoja la que nos ha tocado vivir uncida a un sistema económico dependiente de créditos que imponen franquicias internacionales sin querer queriendo y que nos ofertan como excelente por lo diferente, a pesar que nuestros investigadores dicen lo contrario, una educación particular de medio pelo, “lavadita con Ña Pancha” y pintadita con pintura de baja estofa. ¿Por qué no valen lo que nuestros investigadores nacionales aseveran y recomiendan?

 Así estamos: un sector enredado en lo legal, condicionado por un sistema que tiene sus instituciones que imponen sus condiciones y hasta su agenda. ¿Para qué? El maestro peruano el nombrado y contratado tiene preguntas que no son atendidas y menos respondidas. ¿Hasta cuándo? ¿Hasta otra prueba PISA? ¿Hasta otro LLECE?

 No hagamos realidad lo que César Vallejo ya nos legó en Masa Al fin de la batalla, / y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre  / y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!» / Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.”  Y no es pesimismo,  es una realidad que lacera ¿Hasta cuándo? (11.01.14).

UN REGLAMENTO QUE ESCLARECE Y CONCRETA, PERO TAMBIÉN PREOCUPA

11 mayo 2013

1. Se requiere una visión global. Tal vez no caiga bien en el entorno magisterial, pero considero que dar a conocer de manera fragmentada el contenido del Reglamento de la Ley de Reforma Magisterial como los hacen los medios no construye. Todo lo contrario, crea controversias, fruto de un juego que imponen los medios y no el buen saber y entender como es el de los maestros.

Algunos dan su apreciación desde el ángulo en donde se posicionan por razones valederas, sin duda, pero que ayudan poco a construir y concretar el proyecto educativo nacional, en la parte referente a los docentes. Sin duda existen debilidades en el Reglamento, existen vacíos, pero el espíritu en que se ha elaborado es en un marco mayor que demanda la equidad, la inclusión y el posicionamiento del docente como actor principal de desencadenar procesos de aprendizaje en los alumnos y la mejora del sistema educativo nacional.

Podrá etiquetarse la frase anterior de complaciente, sin embargo, responde al hartazgo y reiteración de ver los temas desde una óptica individual y no colectiva. El magisterio es dentro del Estado el grupo más maltratado desde su formación, hasta el ejercicio de la función en el desempeño en el aula. Los juicios emitidos desde la sociedad son desmerecedores para una profesión que no es parecida a las demás sino diferente, pues exige no sólo preparación, conocimiento, sino compromiso, entrega, vocación pues se trata de formar a los futuros ciudadanos del país.

¿Por qué se resaltan sólo los temas de posible disconformidad y no se hace un enfoque global de lo presentado? Una presentación de esta naturaleza le hace el juego a quienes promocionan la ley del mercado, a quienes opinan que la educación no es un derecho sino un servicio, a quienes desde posiciones económicas preferenciales critican a la educación pública y ofertan la educación privada como la opción que garantizará la calidad de la educación.

Considero que ninguno de los docentes de las instituciones educativas públicas optará por migrar a las privadas porque allí la ley laboral se vuelve turbia, la organización sindical no existe, menos la mesa de diálogo. Todo lo contrario. El enfoque y visión es empresarial y como tal todos deben responder verticalmente a la línea de mando, donde el director pasa a ser el gerente y los demás ocupan las instancias jerárquicas dentro del pensamiento empresarial. Se quiere resultados, rendimiento, indicadores de logro que mostrar, etc. ¿Y la persona y su desarrollo? ¿Y los docentes? Contratados muchas veces sin goce vacacional. ¿Y de los sueldos? Etc. ¿Es lo que queremos de la educación en nuestro país?

La ley de Reforma Magisterial y su reglamento demandan una reflexión profesional desde la perspectiva de que somos un país diverso, intercultural, que tiene aún muchas brechas que cerrar para optar por el desarrollo deseado que debemos contribuir a construir y consolidar.

Sabemos de la historia de las leyes del profesorado y de la carrera pública magisterial, cómo se lograron y cómo defraudaron y naufragaron en promesas de quienes se ufanan de ser los autores, pero que en el transcurso de su gestión no fueron capaces de actuar con transparencia de cara al magisterio. Triste sino que no podrán borrarlo, pero está guardado en la memoria magisterial.

2. DS Nº 004-13-ED Reglamento de la Ley de Reforma Magisterial 29944. ¿Los maestros lo han leído completo? Algunos sí, otros sólo lo que los diarios –algunos- publicaron, unos terceros lo ignoran. ¿Podemos opinar que es rechazado o invalidarlo a partir de una crítica interesada, sesgada?

Sin duda existen intereses de los docentes para ubicarse en este reglamento. Eso es válido. Pero no se puede leer el documento por entregas como lo hacen algunos diarios, sino en conjunto para poder interpretar lo que se ha establecido y encontrarle sentido. Una interpretación periodística es diferente a la interpretación de un docente. La mirada es diferente. No se trata de exacerbar intransigencias, sino explicar de manera coherente lo que la ley ha estipulado. El reglamento se ciñe a la ley y depende de ella; por lo tanto es específico, tiene su particularidad.

Por ello el reglamento cuenta con un Índice que consta de Títulos (Seis); Capítulos (XV); Artículos (214); Disposiciones Complementarias Finales (12); Disposiciones Complementarias Finales (10); Disposición Complementaria Derogatoria (1).

Sin duda el corpus específicamente no requiere mayor explicación, aunque pueden darse dudas. Por ello es necesario leerlo en equipo para analizar el contenido, si hubiere preguntas tratar de anotarlas y consultarlas con otros compañeros, en el sindicato. No sacar conclusiones a priori cuando exista complicación en la comprensión. La racionalidad es la que debe presidir el análisis y no el pretexto para quitarle peso a lo expresado.

Por ello es importante enfatizar el estudio y análisis del contenido de las disposiciones complementarias finales, pues ellas son la clave para que el reglamento pueda aplicarse plenamente. Sin duda parece una verdad de Perogrullo, pero no es así. Es recomendable leerlas con detenimiento y tomar en cuenta aquello de los plazos que se consignan. El cumplimiento de los mismos es vital para que el proceso del Reglamento empiece a ser realidad. Su incumplimiento puede entorpecer la aplicación del Reglamento.

En este sentido deberán tener en cuenta:
– Los 120 días calendarios que tiene el MINEDU para definir los cargos de las cuatro áreas del desempeño laboral con la intervención de las direcciones responsables de las diversas modalidades y formas educativas. Los cargos se implementarán de acuerdo a la disponibilidad presupuestal del sector.(Primera).
– En 90 días deberán definirse los ámbitos territoriales considerados como rurales y de frontera, observando las normas legales vigentes (Segunda).
– En 180 días calendarios se deberá aprobar las normas específicas del tratamiento jurídico que regirá a los auxiliares de Educación (Tercera).
– En 60 días se contará con las respectivas resoluciones nominales que ubiquen a los profesores comprendidos en la Ley del Profesorado y la Ley de la Carrera Pública Magisterial en la escala que les corresponda. (Quinta).
– 02 años tendrán los profesores nombrados sin título pedagógico (2ª disposición complementaria transitoria y final de la ley) para obtener y acreditar el título profesional pedagógico. Caso contrario serán retirados del servicio magisterial público (Sexta).
– En los PRONOEI: sólo accederán al cargo de docente coordinador los profesores que hayan ingresado como profesores de aula.(SÉTIMA).
– Profesores de IIEE unidocentes. Se ubican en el cargo de profesor con jornada de 30 horas y asumen además el cargo de director. Por ello recibirán asignación por jornada de trabajo adicional (Octava).
– Los profesores del VRAEM. Recibirán una asignación especial. El monto y los distritos del ámbito del VRAEM se fijan mediante DS (Novena).
– Licencia sin goce de remuneración a profesores en cargos de confianza. Sólo percibirán lo que les corresponde por plaza y cargo en los que han sido designados (Décima).
– Adecuación de cargos anteriores a la ley. En el caso de que el cargo haya dejado de existir el profesor será reubicado como profesor de aula o por horas, de acuerdo a su formación inicial y especialización certificada (Décimo primera).

3. Cerrando brechas, curando heridas. Lo ofrecido por el Reglamento, para los profesores jóvenes es esclarecedor y un adelanto en la legislación docente. No puede negarse que el aporte es un avance para ir cerrando brechas y recuperar los elementos que deben constituir el desarrollo de la profesión docente. Muchas heridas se abrieron en el camino, muchos desencuentros se han dado, pero habrá que sopesar el esfuerzo que debe darse entre dirigentes y responsables de la política educativa nacional para hacer realidad el desarrollo de nuestra educación pública y demostrar que somos capaces de recuperar espacios democráticos, ciudadanos que el sector privado no los puede ofrecer porque otros son sus objetivos y fines. Hacer suyo el reglamento y velar por que se cumpla lo aprobado es la tarea de hoy en delante de los docentes del país.

Sin embargo una preocupación de las muchas que se vienen dando es la referida al Art. 114 Retiro por límite de edad. Este artículo amerita ser reformulado. Si bien la ley manda el retiro de un profesional del Estado a los 65 años, no puede aplicarse aquello de “El retiro se efectúa de oficio…” El proceso educativo no se puede interrumpir de esa manera: ¿no cuenta la persona? ¿no cuentan los alumnos? ¿no cuentan los padres de familia? ¿No puede darse una excepción y decir hasta que culmine el año escolar? ¿Por qué mirar y tratar lo educativo con medidas puramente administrativas?

El tratamiento de lo legal en educación no debe ser todo lo taxativo que requiere el mandato de la ley. Debería considerar el proceso educativo, el respeto que se debe tener por los alumnos y los procesos de aprendizaje que van desarrollando. Si todo se mira desde la perspectiva fríamente legal sin un enfoque pedagógico. Lo educativo desde lo legal merece un enfoque diferente y si se trata de un maestro que ha dedicado su vida profesional con mayor razón. Esperemos que una medida de esta naturaleza no obnubile lo bueno que se ha construido. La impersonalidad del Oficio Múltiple Nº 0033-2013-MINEDU/SG-OGA-UPER es una señal que no debe darse.

Esperemos para el bien del proceso de desarrollo del Reglamento, que se encuentre una solución equitativa. ¿Es justo lo que pasará en los próximos días con 500 maestros que han cumplido 65 años en Chiclayo? ¿Quiénes exacerban los ánimos al no mirar una nueva forma de enfocar el cese de dichos docentes a fin de año? El aforismo romano Dura lex, sed lex no puede aplicarse a docentes que dedicaron su vida a la enseñanza. Debería haber una estrategia distinta para el cumplimiento de la ley. No hay que borrar con el codo lo que se escribió con la mano.

Además de las incomodidades que pueda causar a los estudiantes la aplicación de este dispositivo del Reglamento, está el malestar que causa a los docentes que estaban en la Ley del Profesorado, porque ellos ingresaron al servicio público con una ley en la cual la jubilación era a los 70 años. No se puede aplicar, en el camino, una norma que perjudique al trabajador. Esto podría aplicarse a los que recién ingresen a la carrera.

El problema no está en la falta de recursos humanos para reemplazar a los docentes que se jubilen sino que los estudiantes tendrían que cambiar innecesariamente de maestro cuando está ya iniciado el año escolar. Por ello nos parece importante tomar en consideración lo que plantea el SUTEP en un Comunicado del 6 de mayo (http://es.scribd.com/doc/140031562/Comunicado-SUTEP-sobre-cese-por-limite-de-edad ) sobre el artículo Nº 114: suspender temporalmente el cese de los docentes que cumplan 65 años, hasta concluir el año escolar. Consideramos una petición pertinente y además que las autoridades estudien el concordar este artículo de manera que no colisione con el desarrollo del año escolar. ¿Es mucho pedir? (11.05.13)