Posts Tagged ‘ley universitaria’

Perú: Sucesos educativos y sensible pérdida

15 diciembre 2013

Cuando empecé a escribir algunos párrafos para este artículo me avisaron del fallecimiento del P. Jesús Herrero Gómez S.J. Presidente del Consejo Nacional de Educación. El artículo quiere representar un poco el ambiente en el cual él transitaba a diario tratando de sembrar inquietudes, ideas, gestiones, actividades para mejorar nuestra educación. Incansable, optimista, persistente, así fue el P. Jesús y así debemos recordarlo, pues nuestra educación requiere de este prototipo de hombres para salir del marasmo en que se encuentra.  Se extrañará su figura, su voz, su risa contagiosa en lo cotidiano del trabajo y en los encuentros. Hasta siempre P. Jesús y gracias por la entrega a la educación nacional.

  1. 1.           Por estos días. Han sucedido actividades que marcan nuestra educación y que van desde hechos de coyuntura hasta la pérdida de una vida en su mejor época.

 Los días nos dan cuenta de que finalmente se concluyó con el debate dentro de la comisión de educación del congreso de la república, de la llamada nueva ley universitaria. Antes del debate del Pleno afloran las opiniones de quienes se sintieron “agredidos” por el enfoque de esta nueva ley que trae por los suelos argumentos mercantilistas con el cuento de brindar una mejor educación superior en el Perú. Intereses subalternos han sido tocados y quienes no tienen ni asomo ni respeto por la ética –congresistas propietarios de universidades o  accionistas- no tuvieron el menor rubor para formar parte de dicha comisión y argumentar de la manera más burda en defensa de sus intereses arropados en el concepto de autonomía.  

 Poco se ha avanzado en la lectura y en el debate del dictamen. Sólo hemos visto cómo el presidente de la Comisión de Educación ha solicitado que los congresistas que tengan intereses en las universidades no deban votar en el pleno, cuando se debata el dictamen de la nueva ley. En lo sustantivo nada. Por ello recomendaría leer un artículo del Dr. Marcial Rubio Correa “La autonomía universitaria en el siglo XXI. publicado en Universidades, (vol. LXI, núm. 49, abril-junio, 2011, pp. 41-45, Unión de Universidades de América Latina y el Caribe Organismo Internacional), donde se podrían encontrar algunos enfoques nuevos con los que debería apreciarse los retos del nuevo siglo para la educación superior.

Nuestra educación nacional merece elevar el nivel del análisis, de las propuestas y también de los actores.

Los resultados de la prueba PISA 2012 volvieron a remover el cotarro de especialistas en menor número, pero sí de analistas que creen tener autoridad para todo.. Casi nadie reconoce el coraje del  Perú al haber postulado en esta prueba. Si bien los resultados no nos acompañan, lo cierto es que el persistir no nos pone necesariamente en el último lugar, por el contrario nos muestra que avanzamos de a pocos, que el número de participantes no es el mismo que cuando participó el Perú por primera vez. Muchos se rasgan las vestiduras  y pronto esta prueba  y sus resultados serán olvidados como en anteriores situaciones. Es bueno recordar que el Perú es el país que más mejoró sus resultados desde que empezó a  participar en estas evaluaciones organizadas por la OCDE (http://elcomercio.pe/actualidad/1667975/noticia-prueba-pisa-peru-fue-pais-que-mas-mejoro-desde-2000).

Es fácil lanzar diatribas sin haber estudiado el por qué de las cosas. Y eso se ha podido apreciar cuando se trata de las pruebas de PISA. Todo trágico y superficial para la mayoría, pero no para los que siguen la trayectoria de la aplicación de la prueba desde su inicio.

 2.           “Nos falta mucho para cambiar”.  En las apreciaciones, en los juicios que emitimos, nos falta mucho que aprender para cambiar. Y eso lo hemos visto en las horas y los días de esta semana. Desde el anatema por la educación pública que tenemos y la oferta privada que acecha y que no aporta. Los resultados de PISA son elocuentes y han servido para hacer escarnio desde todos los frentes. El calificativo del drama educativo que tenemos y al que bien ha calificado el Ministro Saavedra está sirviendo para que se empiecen a sugerir cambios en el enfoque, cambios en las personas, cambios en la gestión educativa…

 Sin duda tienen razón relativa los que sugieren y proponen. Olvidan que la educación es un proceso, que la educación pública debe llegar a todos en este país intercultural y diverso. El Ministro ya lo ha planteado que la educación deberá abordar cuatro ejes: revaloración de la carrera docente; infraestructura, logro de aprendizaje; y, gestión. También ha dicho No hay una receta mágica. Cada país tiene que encontrar su rumbo aprendiendo constantemente, adaptando lecciones de otros países e innovando continuamente.” (El Comercio.08.12.13) El camino es largo y los aprestos de autoridades, funcionarios, docentes y comunidad educativa deben andar sincronizados y con una férrea voluntad política para conseguir los objetivos. Para una lectura ilustrada recomiendo leer el artículo del investigador César Guadalupe publicado el día 13 de diciembre en un diario de la capital. La pueden encontrar en la siguiente dirección digital: http://elcomercio.pe/impresa/notas/pisa-boca-todos/20131213/1672438/?ref=qdn

 Nos falta mucho para cambiar, sobre todo de mentalidad, tanto para analizar los resultados de PISA 2012 como para estudiar y opinar sobre el proyecto de ley universitaria. Quienes la objetan se parapetan en su concepción de la autonomía universitaria, aquella que rigió todo el siglo pasado. Lamentamos que dichas autoridades de la ANR y rectores “caseritos” de los medios (¿por qué siempre los mismos?) se hayan quedado en el siglo anterior y no se den cuenta que todo se ha transformado. ¿Con qué argumentos renovados pueden objetar un proyecto de ley universitaria que trata de velar por una mejora sustantiva de nuestra educación universitaria?

 De otro lado sobre las pruebas PISA sería bueno que se informe en qué consisten para evitar antojadizas opiniones de personas que creen saberlo todo y dan el tratamiento a lo educativo como si fuera una mercancía. En este sentido debería informarse en qué consisten los cuestionarios. Un documento importante es “El Programa Pisa de la OCDE. Qué es y para qué sirve” (www.pisa.oecd.org// www.ocde.org)  ilustra mucho sobre este tema, pero parece que no lo conocen quienes escriben a tontas y a locas ¿Es tan difícil buscar la información? A manera de ilustración recomendaría leer este artículo crítico sobre PISA escrito por Pablo Gentili titulado Rankingmanía: PISA y los delirios de la razón jerárquica:  http://blogs.elpais.com/contrapuntos/2013/12/rankingmania-pisa-y-los-delirios-de-la-razon-jerarquica.html

 Pocos hablan del desafío que tiene el sistema educativo peruano, sus instituciones y sus protagonistas. Una propuesta es la que se alinea con la asociación público – privada, para mejorar la calidad de la educación; otra es destinar más presupuesto. La más coherente es la propuesta formulada por el Ministro de Educación resumida en la promoción de cuatro ejes como expresamos anteriormente. Pero sobre ello pocos se han referido de manera concreta sino de costado.

 3.           Jesús Herrero Gómez . El inicio de la semana, se opacó el martes por la tarde. Se había cerrado la semana anterior un evento muy importante IX Encuentro Nacional de Regiones “Gestión Educativa Descentralizada y Enfoque Territorial” donde el Padre Jesús Herrero, Presidente del Consejo Nacional de Educación expresó ““La gestión descentralizada en educación no puede llegar a buen puerto, si no cambia la vida de las escuelas y de los actores educativos que interactúan con ella”, También manifestó que ““El enfoque territorial significa articular los recursos a favor de quien recibe el servicio, por lo tanto, la descentralización no solo debe quedar en el plano nacional sino también tiene que producirse en los gobiernos regionales en diálogo con los gobiernos locales, nivel de gobierno más cercano a la población, concretizando el discurso de la centralidad de la escuela”.” En la clausura del evento su vitalidad asombrosa y las ganas de seguir en la lucha  inmensa, fue contagiante. No se agotaba en el primer compromiso que tuvo: con los Colegios Fe y Alegría sino buscaba apoyar en la perspectiva de seguir creciendo en la búsqueda de la equidad y la oportunidad para todos.

 También formó parte de Foro Educativo. Incansable animador y promotor de nuevos proyectos, de nuevas ideas. El Padre Jesús Herrero el animador incansable y porfiado por la educación nacional partió a lo infinito la tarde el 10 de diciembre, dos días después de la conmemoración de la Fiesta de la Inmaculada Concepción, fiesta emblemática de la congregación jesuita.

 Por ello esta semana no es parecida a las demás. Es diferente. Jesús partió siendo consecuente no sólo con su congregación sino también con la institución – Foro Educativo-  que ayudó a forjar, fiel a la consigna con la que se identificaba: “Compromiso y Pasión por la Educación”.

 El Padre. Jesús Herrero nos dijo en declaraciones a medios sobre los resultados de la prueba PISA “Hay que aprender a leer los resultados. Son terribles los grandes titulares derrotistas. Eso solo genera que los profesores y los alumnos se desanimen” ““La educación en el país no está bien, todos somos conscientes de los problemas y que los alumnos no aprenden”, mencionó,  agregando que hay que considerar además que muchos países no participan en esta prueba. “No es que el Perú sea el último a nivel mundial. En esta prueba solo participaron 65 países”.

 Sin duda los temas tratados y la partida prematura del P. Jesús, tornan sombrío el horizonte. Cómo suenan a proféticas aquellas palabras que pronunció con motivo de sus Bodas de Oro como jesuita  hace pocos años: “¡qué pronto se hace tarde!” La vida es corta para tanto trabajo pendiente en el campo educativo y cómo es difícil concertar, consensuar, para conseguir los objetivos fundamentales para el desarrollo de la persona y el respeto a sus derechos.

 Pequeñas cosas para la mayoría que requieren de grandes decisiones, no son posibles por ambiciones de poder, por opciones que llevan no a la transformación humana sino al establecimiento de la competitividad entre las personas y no al desarrollo de sus competencias. Se le enrostra a la educación  no preparar a los futuros ciudadanos para la competitividad que exige el mercado, en vez de reclamarle que no los prepare para vivir en democracia y ejercer sus derechos y obligaciones. Por ello ya empieza a hablarse con fuerza de la educación como servicio y no como derecho.  (14.12.13)

 

 

La Educación Superior Peruana ¿la cenicienta del sistema educativo?

22 junio 2013

1. Cuando se muere en el intento. En la historia de nuestra educación la educación superior peruana ha sido el nivel más postergado del sistema educativo peruano y lo sigue siendo en estos días que van pasando. ¿Reforma? ¿Actualización? ¿Mejoramiento? Llámeselo como se quiera, pero qué se plantea como Educación Superior. Poco se ha hecho para pasar del discurso a la acción.

En el año 1970 se plantearon unas líneas sobre el llamado Nivel de Educación Superior donde se enunciaron Fines y Estructura del sistema. No cabe entrar en una descripción de aquella intención.

La actual Ley universitaria queda como referente de lo que quiso ser y no fue. Muchas justificaciones, muchas equivocaciones y sobre todo mucha desatención del Estado. El desprestigio cundió. La oferta de las universidades públicas fue decreciendo y bajo el amparo de un Decreto Legislativo el Nº 882 empezaron a florecer nuevas universidades particulares, algunas buenas, otras sin comentarios. Todos se quejan de la poca calidad de la formación universitaria, pero pocos se atreven a cambiar la ley. Sutilmente, el modelo económico ha ido imponiendo sus condiciones y ha ido modelando la institución de educación superior, de acuerdo a sus intereses mercantiles. ¿Alguien ha protestado por eso? Casi nadie.

2. La madre del cordero: la autonomía. Sin duda se utiliza una palabra que tiene el significado bajo el que se guarecen concepciones, pareceres e intereses. Pero ¿autonomía es igual a libertad? No. La autonomía es consecuencia del uso de la libertad.

En la actual discusión en la Comisión de Educación del Congreso todos se parapetan en la defensa de la autonomía, como si ella estuviese en peligro. Lo que está en peligro es lo que se entiende por autonomía y llevarla a extremos. Se mezclan conceptos: “atributo inherente a la naturaleza de la universidad”; “Sin autonomía no sería universidad. Sería instituto, una escuela de educación superior de formación profesional y allí quedará. La universidad es mucho más que eso” . ”Sin libertad se van a formar robots”, etc. etc (Dr. Iván Rodríguez, ex presidente de la ANR y rector de la U. Ricardo Palma). Se pide más inversión fuerte y sostenida. Ni una palabra sobre una concepción de universidad en el contexto filosófico. Ni una palabra referida a que la autonomía forma parte de una lucha contra la dependencia del creer y el saber de las clases dominantes y sus mediadores o representantes.

¿Hubo alguna intervención en este sentido de los críticos a este proyecto que se viene discutiendo? En el contexto del mundo académico de la región la lucha por la autonomía está relacionada con la lucha por la privatización y hasta la creación de universidades para convertirlas en empresas mercantiles. Ni una palabra para denunciar que la educación viene luchando por no convertirse en mercancía y que la universidad pública no lidera un movimiento para defenderla. ¿Es que la universidad ha caído en la estrategia del neoliberalismo que busca convertir en sentido común el considerar que la medida del éxito de cualquier empresa o de cualquier ser humano debe ser la maximización de utilidades y el enriquecimiento o la “distinción” personal? Con esta lógica de hacerla más rentable y de manejarla como empresa, el neoliberalismo y sus beneficiarios pretenden descalificar la lógica del interés general y el bien común en la producción, en los servicios. Acaso ¿no es una forma de mentir sobre los efectos supuestamente “benéficos” de sus políticas?

Lo dijo el presidente de la Comisión de Educación “Acá hay mucho dinero de por medio”, luego de revelar que las universidades gastaron más de 200 mil dólares en los comunicados difundidos durante tres semanas. Todos en contra de la nueva ley universitaria. (Ideeleradio.13.06.13) La lucha por la autonomía no sólo exige luchar contra lo mercantil de la educación, sino además contra los argumentos que piensan que sólo deben atender la educación de los jóvenes de acuerdo a las demandas del mercado. ¿Y los demás? ¿No es esto acaso una forma de discriminación?

Nadie ha hablado de la capacidad del autogobierno que debe ser revisado en las universidades, así como su ejercicio cotidiano. La autonomía universitaria reclama el derecho a la crítica fundada en datos evidentes y en razonamientos coherentes. La lucha por la autonomía universitaria implica enfrentarse a la educación superior exclusiva para unas cuantas elites, excluyente de la inmensa mayoría de la nación, y que en los planes de estudio sólo quiere incluir los temas y problemas que considera “técnicos”, “útiles”, “actualizados” y “políticamente correctos”.

Reducir la autonomía universitaria a meros reclamos de manejo del presupuesto y respeto por las decisiones, es tener una visión recortada de una institución que debe ser líder del cambio y aliada en el desarrollo de las personas, de las instituciones, del país.

Mucho ha orillado el debate por el sendero de lo administrativo, por el criterio de la independencia en el uso de los recursos. Nada de una institución que se preocupe por renovar su organización, por democratizar los mecanismos de cogobierno, por actualizar su cartera de ofertas profesionales.

3. Necesidad de una ley marco para educación superior. Podríamos seguir enumerando la caracterización de la autonomía de las instituciones para el siglo XXI, pero es necesario contar con lineamientos generales para poder enmarcar la educación superior que el país demanda.

En este sentido es necesario recordar que en el año 2010 el Consejo Nacional de Educación presentó una propuesta para la educación superior en el Perú. Una propuesta novedosa y radical que propone pasar de un sistema de educación binario a un sistema unitario. La mayoría de sistemas de educación superior y el vigente en el Perú son binarios: formación universitaria o formación técnica/artística/magisterial. Entre los subsistemas (salvo en el de formación docente peruano) no hay procesos claros de reconocimiento que permitan el paso entre uno y otro. El CNE resume así su propuesta: Articular toda la educación superior para un aprendizaje modular y fluido a lo largo de la vida. ¿Qué pasó? Propuesta no escuchada y relegada al cajón del olvido. ¿Hubo alguna reacción de las autoridades universitarias?

Esta semana el CNE publicó un pronunciamiento titulado: EDUCACIÓN SUPERIOR DE CALIDAD CON AUTONOMÍA. Sin duda un reafirma lo expresado en el 2010 cuando expresa “En la educación postsecundaria se hace imperativo unir toda la educación superior en un sistema integrado que sin desconocer las particularidades de cada tramo y componente (formación profesional, universitaria, postgrado, postdoctoral), promueva la articulación entre ellos facilitando los accesos y el reconocimiento de las competencias y titulaciones adquiridas. Ello debe permitir a quienes comienzan por la formación profesional continuar su perfeccionamiento en la educación universitaria y de postgrado”.

Pero el sistema integrado requiere lo que el CNE sugiere, una ley marco de educación superior que determine de forma clara el alcance y contenido de este nivel de educación, definir las obligaciones de las autoridades del Estado, establecer los mecanismos institucionales necesarios y darles las bases jurídicas tanto para las leyes subsidiarias que deban ser adoptadas. De esta manera se protege el derecho de la persona a la educación y facilita su aplicación.

Es bueno advertir que para hacer eficiente y confiable la propuesta de una nueva ley universitaria se requiere determinar un órgano rector agregaría especializado y de alto nivel. Las preocupaciones y reacciones habidas sobre el mismo, deben despejarse siendo muy transparentes en su composición y elección.

Estamos de acuerdo con que el logro de la calidad y la pertinencia requiere una autonomía con responsabilidad y que rinda cuentas. Esta calificación permitirá que el libertinaje y transgresiones se eviten.

Recurro a la palabra de Pablo González Casanova, para ir concluyendo, pues transmite una perspectiva, una enseñanza, una consigna. Parece que la hubiera escrito para el momento que vivimos. “Yo sé que no todos están de acuerdo con estos planteamientos. Yo sé que lejos de llevar al consenso muchos de ellos son necesariamente polémicos y despiertan fuertes oposiciones emocionales e intelectuales que corresponden a creencias arraigadas, encontradas, a conductas contrapuestas. Y es precisamente en ese punto donde la universidad y los universitarios tenemos que mostrar nuestra principal contribución, nuestro más rico estilo de combinar diálogo y dialéctica.”

Finalmente elijo tres políticas entre otras por las que recomienda luchar: “Por defender las universidades, la investigación científica y humanística y al sistema educativo frente a los recortes presupuestales que se les están imponiendo en una forma autodestructiva de la educación y de la Nación. Por redefinir la difusión cultural del siglo XXI, articulándola con la universidad abierta, presencial y a distancia; con un plan de ediciones, radio y televisión, y con unidades de producción de material didáctico y creativo. Por defender la libertad de cátedra, de investigación y de difusión de la cultura como valores consustaciales a la autonomía y a la construcción de espacios de diálogo nacional, internacional, latinoamericano, indoamericano y multicultural. Por organizar el autogobierno de la universidad en función de sus objetivos universales y nacionales, con autonomías en sus grupos de trabajo científico y humanístico, técnico y artístico para que alcancen los más altos niveles de la creación y la inteligencia, sin confundir la disciplina con el autoritarismo ni la democracia universitaria con la democracia de los pocos, con los pocos y para los pocos, sino con el respeto de todos los universitarios a las reglas que ellos mismos se impongan para alcanzar los objetivos de la universidad en nuestra América y en el mundo.(Pablo González Casanova. La autonomía universitaria, hoy. La Jornada. México, octubre 2004).Soñemos, propongamos, luchemos que aún hay tiempo (22.0613).

Educación Superior: espejos y reflejos

15 junio 2013

1. Espejos. La situación creada por el anteproyecto de ley de educación universitaria, que discute la Comisión del Educación del Congreso ha ocasionado reacciones en contra. La puntería no va contra la sustancia del tema sino porque se propone una Autoridad Nacional de Educación Universitaria que debe fiscalizar el uso de los recursos y la calidad de la educación que se imparte en las instituciones universitarias públicas y privadas.

¿Cuál ha sido la reacción? Comunicados y pronunciamientos en los medios de comunicación escritos de nivel nacional. Todos se centran en la defensa de la autonomía universitaria. Algunos más atrevidos invocan la garantía institucional y los derechos fundamentales y libertad de cátedra.

El espejo que no se quiere ver es que se confunde o se quiere confundir, que bajo el manto de la autonomía universitaria se esconden otros intereses, otros aspectos que no tienen nada que ver con la universidad, su autonomía ni la libertad de cátedra. ¿No es vox populi la denominación que reciben varios centros de estudios superiores universitarios? ¿No se ha denunciado que existe cierta exclusión en los centros de trabajo de los egresados de ciertas universidades? ¿Es la Asamblea Nacional de Rectores la entidad que puede ser juez y parte para valorar y velar por la calidad de educación superior que se oferta? ¿Quién debe velar por la educación superior nacional, el Estado o el conjunto de instituciones que dependen de él?

El contenido de los comunicados es muy retórico y choca con una realidad que desdice lo que cada ente universitario expresa. Los problemas de la educación superior y de la estructura universitaria no se resuelven sólo con la acreditación, medida que fue dada anteriormente y que la ANR, desde hace muchos años trataba de impulsar, pero se quedó en el intento.

La defensa de la autonomía no debe ser de palabra escrita solamente sino práctica. Tampoco autonomía garantiza calidad de la educación y de gestión, si las autoridades no observan lo ordenado en la ley. La historia de nuestra educación superior está empedrada de buenas intenciones y de declaraciones. ¿Cuál ha sido el resultado? Triste historia de la educación superior que fue perdiendo prestancia desde la década de los 70 en adelante. No tenemos un pensamiento académico que nos muestre el talento de nuestros estudiantes y profesionales. ¿Qué sucedió? Quienes revisen la historia de la educación en cada facultad pueden tener la respuesta. No existen personajes que destaquen. Si los hay, es por su propio esfuerzo y porque salieron al extranjero.

El espejo de nuestra educación superior es opaco desde hace mucho tiempo. Los esfuerzos por limpiarlo no pueden dejar de ocultar que el exceso de libertades no contó con la debida responsabilidad para administrarla. Escasez de debate académico, político, hizo que se apoderase la sinrazón perturbadora de Sendero Luminoso, con ideas trasnochadas. Eso cautivó a estudiantes incautos y fue destruyendo lo que debía ser la educación universitaria, reemplazándola por remedos de cátedras y catedráticos, con excepciones. Salir de ese pozo, cuesta e invita a replantear prioridades, estrategias, objetivos. Por ello escudarse en la autonomía, respaldada por la Constitución, no es suficiente. Quienes esgrimen esa razón han dado muestras de su ineficiencia.

2. Reflejos. El dictamen de la Ley Universitaria que viene siendo discutida en la Comisión de Educación del Congreso, debe presentarse al pleno una vez formulada como propuesta.

Los temas principales en los comunicados y pronunciamientos publicados en los medios defendiendo la ley vigente, son la defensa de la autonomía universitaria, el oponerse a la existencia de una Autoridad Autónoma de Universidades, y que no se cree un viceministerio de educación superior. Frasear los sustentos no sólo sería fatigoso sino innecesario pues es la trasnochada defensa de intereses que poco aportan al cambio y al desarrollo del país. En esta “sopa de letras”, un pronunciamiento de docentes y estudiantes universitarios marca la diferencia y aporta a lo sustantivo en el debate. Es necesario un cambio.

En interesante entrevista, el presidente de la Comisión de Educación en Ideele Radio da a conocer el intríngulis que se va armando detrás de una campaña defensiva de un statu quo universitario amparándose en la “autonomía” universitaria. sin reparar que muchas veces en su nombre se han cometido excesos y arbitrariedades. No es lícito recordar la Reforma de Córdoba, a la hora nona, cuando lo que se quiere no es “desmontar” la autonomía como la conciben las autoridades universitarias, sino tratando de escuchar y responder a quienes sufren las consecuencias de su mala aplicación: docentes y alumnos universitarios. Ellos no son invitados al debate, ellos no pueden dejar escuchar su voz. Sin embargo en un Pronunciamiento, la Federación de Docentes de la Universidad Nacional Pedro Ruíz Gallo da cuenta de un Proyecto de Nueva Ley Universitaria de la FENDUP (Federación Nacional de Docentes Universitarios del Perú), aprobado en el IX Congreso Nacional Extraordinario realizado en Huánuco en Noviembre de 2012, donde señalan los puntos más importantes: respeto a la autonomía universitaria; creación del Consejo Nacional de Universidades; voto universal para la elección del rector, vicerrectores y decanos; creación de un vicerrectorado de investigación..

El presidente de la Comisión de Educación ha expresado que existen muchos intereses detrás de esta forma de defensa de la “autonomía” universitaria. Por ello es que se refleja en el debate hacia dónde quieren ir. Si han contado con la autonomía tantos años y no la han sabido administrar en función del desarrollo del país y los intereses de la formación de las nuevas generaciones de profesionales ¿por qué se cayó en la mediocridad, la burocratización y el “enjuague” político?

El parapetarse en defensa de la autonomía universitaria, sin una reflexión en profundidad y una autocrítica sostenida de lo que ha sido en estos decenios del siglo XX y lo que va del XXI, es cuasi burlesco. Muchas buenas intenciones en el nombre de la autonomía han sido dadas y se han parapetado en el grito de Córdoba sin saber que “…el Manifiesto hace una severa crítica de la vida interna de la universidad, y en especial rechaza el anacronismo y autoritarismo con que se conducía la vida académica. En realidad, esta crítica marca el rompimiento de la universidad del siglo XX con la decimonónica. “ (Jaime Ornellas Delgado. México. Reflexiones en torno a la autonomía universitaria. Biblioteca de Clacso). ¿Las actuales autoridades estarían dispuestas a hacer una “severa crítica” de cómo se viene utilizando la autonomía en las universidades?

3. Conmociones. Los temores más allá de la autonomía universitaria es que se cree un ente superior que supervise la calidad de la educación, fiscalice el uso de los recursos de las universidades. Además que autorice la creación de universidades públicas y privadas.

En realidad detrás de la campaña subyace el no querer revisar la historia de la autonomía universitaria. Revisar la historia de la autonomía permitiría analizar la situación real y objetiva y no quedarse en denuncias, paralizaciones y demás reclamos porque obstaculizan cualquier desarrollo institucional y académico. Quienes han postulado esta nueva ley la fundamentan en que nuestras universidades no vienen respondiendo a las demandas contemporáneas. Tampoco han permitido debatir sobre lo que es y debe ser la autonomía en el contexto histórico, permitiendo saber qué es lo esencial de ella para mantenerla y dejar de lado aquello que no permite una dinámica de acuerdo a los nuevos tiempos, al proceso de desarrollo y a las aspiraciones de las jóvenes generaciones.

En este sentido es bueno recoger en el debate lo que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en 1966 definió como autonomía: la integración de tres autonomías inseparables: la académica, la administrativa y la legislativa. Y precisa que la autonomía universitaria es esencialmente la libertad de enseñar, investigar y difundir la cultura. (Ornellas Delgado,J. Op.Cit.)

Querer rechazar cualquier cambio en la ley universitaria es darle la espalda a los retos que nos presenta el desarrollo. Es hacerle el juego a quienes no quieren que se luche contra la dependencia; a quienes creen que el pensamiento único es la solución para la educación de nuestros jóvenes. La percepción de la autonomía de las autoridades universitarias es anacrónica. Hoy la lucha contra la autonomía está signada por la no transformación de la educación como simple mercancía, que le hace el juego al neoliberalismo proporcionándole los profesionales que el mercado requiere en los procesos de producción que ellos eligen. ¿Los han pensado los rectores?

Existen sin duda puntos para seguir debatiendo y que no deben quedar sueltos o postergados. Si bien debe darse un renovado contenido a la autonomía universitaria, debería cuidarse la actual crisis que se vive en la educación superior en un gobierno democrático y transparente para no aparecer como una imposición sino la decisión de una potestad que tiene el legislativo para renovar las instituciones que lo ameriten. La universidad es una de ellas. Por ello sea bienvenido lo que implique reestructuración, mejora, actualización. En este sentido contar con una organización autónoma que las gobierne “Superintendencia Nacional Universitaria” (SUNAU) es un salto cualitativo. Otra es la acreditación obligatoria de la casa de estudios. De ello dependerá que se entreguen títulos a nombre de la Nación. Las instituciones de educación superior que no logren ser acreditadas en tres intentos, serán cerradas. El SUNAU asumirá las labores del CONAFU.

Los miembros del SUNAU serán nominados por el ejecutivo a propuesta del Ministerio de Educación. Aquí podría haber una observación, por la injerencia política. Sin embargo esto se deberá abordar en el debate del pleno en el Congreso, y proteger la autonomía de la nueva institución, de la manipulación e imposición político partidaria.

Cuando autoridades de la ANR cuestionan la creatividad de SUNAU, el presidente de la Comisión de Educación del Congreso recuerda que ya el año 2008 el Tribunal Constitucional recomendó al Estado Peruano crear un organismo regulador de la educación universitaria. Dijo además que la ANR y la CONAFU a lo largo del tiempo no han sido capaces de poder enfrentar los problemas con imparcialidad, con visión del país y sugiere la creación de una superintendencia.

Expresó además que el SUNAU afrontará los siguientes desafíos: garantizar el derecho de una buena calidad de educación para los estudiantes; enfrentar el desarrollo, la globalización, las demandas de la ciencia y tecnología, la innovación. (Entrevista al Presidente de la Comisión de Educación del Congreso: Gral Daniel Mora en Ideele Radio, 12.06.12)Todo ello respaldado por el Art. 18º de la Constitución de la República que garantiza la autonomía universitaria.

Esta es una tarea enorme que la sociedad está viendo con buenos ojos, pues se sacará a la universidad de la mediocridad, de los arreglos políticos, del descuido académico. Esperemos que el pleno del Congreso esté al nivel de lo que el país necesita y no defienda intereses mercantiles, pues algunos congresistas son dueños de instituciones de educación superior, y velan por sus intereses, antes que por los del país. Es conveniente que no se enreden en cuestiones formales sino sustantivas que son las que importan: el contexto de transformaciones sociales, políticas y económicas en la región; la función social de las universidades, y los desafíos epistémicos y epistemológicos.(Roberto Leher (Compilador) Por una reforma radical de las universidades latinoamericanas. CLACSO) ¿Habrá tiempo para ello? ¿El debate alcanzará el nivel que merece? (15..06.13)