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La educación el discreto encanto de la burguesía

30 mayo 2010

Nos prometieron tanto que desde generaciones apostamos siempre por la causa que representaba la de las mayorías. Nos prometieron tanto que la democracia la volvieron un rito en el cual cada cinco años deberíamos elegir a quien gobernara el país. Nos prometieron tanto que se olvidaron de la solidaridad, de la equidad, de la diversidad de nuestros pueblos y que cada una de esas palabras tenía un significado de acuerdo al auditorio y población con la que dialogábamos. Nos prometieron tanto que nos hicieron pensar que la justicia social sólo se alcanzaría desde dos vertientes: la lucha por el poder o la democracia electoral. Nos prometieron tanto que todos los educandos de estos quinquenios seriamos ciudadanos responsables, democráticos, competitivos, deseando siempre, a costa de nuestra felicidad construir el estado de bienestar al que está destinado todo estado desarrollado.
Y como en la película de Buñuel de la cual he extraído el título, nos quedamos discretamente tranquilos deleitándonos por las ofertas de bienestar, la demanda de esfuerzos, el someterse a determinadas reglas, que son por lo general las del mercado, para poder ascender en la escala social. Para nada se tuvo y tiene en cuenta la base cultural, las reglas en juego de la sociedad y sus instituciones que diseñadas para defender derechos hoy venden servicios. Hoy hasta encontramos lemas de campañas como aquella que demanda “Erradicación del trabajo infantil”, sin tener en cuenta la opinión de los niños y adolescentes involucrados que están respaldados por una Convención por los Derechos del Niño aprobada hace veinte años. Se dice que la educación es el puente para salir de esta explotación. Pero ¿qué tipo de educación? ¿Aquella que sólo los prepara –por su calidad- como mano de obra barata?
Depende de la región en donde haya una escuela pública y si es que se tiene “padrinos políticos”. Es parte de la cultura que se ha venido acunando y se desarrolla como algo normal, allá lejos de la capital, del centro del poder. Sin querer hemos adoptado una forma de valorar la educación como un servicio que el Estado debe dar y para mejorarla es menester pagar por ese servicio. Total en el mercado el dinero es la llave que sirve para comprar todo y en las ciudades que se estimen modernas la tarjeta de plástico es el hada madrina para que los “proveedores” dueños de los mercados modernos nos entreguen todo a cambio de la firma de un Boucher, que luego el Banco se encarga de saldar la cuenta cargándole al cliente –nosotros- los intereses por el servicio prestado. El dulce encanto de sentirnos siendo aceptados como clientes solventes. Hoy hasta se ha “inventado” el llamado trabajo decente. ¿Qué es el trabajo decente? La OIT lo define como el que “resume las aspiraciones de las personas en su vida laboral, aspiraciones en relación a oportunidades e ingresos; derechos, voz y reconocimiento; estabilidad familiar y desarrollo personal; justicia e igualdad de género. Las diversas dimensiones del trabajo decente son pilares de la paz en las comunidades y en la sociedad. (http://www.ilo.org/global). ¿Es posible en una sociedad que clasifica al mundo entre los países muy ricos en materias primas, petróleo y recursos naturales pero esa riqueza no está repartida provocando la pobreza y desamparo de su población? ¿En qué mundo estamos? ¿En el primero o en el cuarto mundo?
Así de groseros son los procedimientos a los que nos está llevando este mundo del toma y daca, pero el toma es sólo para los dueños del capital, y el daca sólo para aquellos que se atrevieron a ser “modernos”, tener celular, tarjeta plástica de crédito y débito y “disfrutan” de la vida a pesar de sus exiguos medios monetarios.
Ese discreto encanto de tener todo solucionado y vivir creyendo que se tiene todo, en donde la fuerza laboral no es tenida en cuenta en el reparto de utilidades, nos ha ido domesticando y desensibilizando para aceptar todo lo que nos ofrecen. Se ha ido renunciando a una crítica reflexiva, reemplazándola por una complacencia adormecida por la publicidad encantadora. El ejemplo lo tenemos en el exceso de ofertas para ver el Mundial de Fútbol: televisores de toda calidad y precio y hasta celulares con TV incorporado son medios indispensables para estar informados de lo que hacen 22 jugadores tras una pelota. No es el rechazo al deporte, sino a la forma sutil y perversa como se utilizan hasta los momentos de ocio para seguir esquilmando al ciudadano común y corriente. Quien no entra al juego será tarde o temprano un paria del sistema.
De la misma manera sucede en la educación que se encuentra maniatada al no poder desarrollarse de acuerdo a la identidad de los pueblos, a los derechos de los ciudadanos. Se va imponiendo una especie de “transnacional de la educación” que se nos hace creer que los problemas educativos y las políticas se resuelven y se diseñan en las grandes conferencias, en las cumbres hemisféricas. ¿Por qué? ¿Es el precio que deben pagar nuestros pueblos para acceder a beneficios que no deben rotularse como mercadería, como se hace con la promesa de “educación de calidad”? ¿Es la que nos proponen hace unos treinta años sin resultados? Todo lo contrario.
Una buena educación demanda un presupuesto diseñado a partir del tipo de ciudadanos y profesionales que el país requiere y no lo que el mercado nos oferta como profesiones exitosas. Sucedió hace tiempo con la oferta de la profesión de administración de empresas; ahora el mercado está saturado de administradores y no hay empresas que los soliciten. Sin embargo nuestro país siendo agrario y minero por excelencia, descontinuó los institutos agropecuarios y bajó la calidad de oferta de los institutos tecnológicos y dejó que se vayan muriendo por inanición los politécnicos. ¿Por qué? Medidas políticas o política sometida a las demandas de consignas transnacionales que llegaron a nuestras playas en misiones de ayuda como la que citamos ha llegado a Haití. ¿Por qué no defendimos lo nuestro? ¿Por qué seguir siendo primo exportador y no darle valor agregado a las materias primas que producimos? La poca atención a la ciencia y tecnología es la prueba patente. La poca investigación es clamorosa. La indiferencia gubernamental, patética.
Caímos, antaño, en un debate ideológico que privilegió el debate internacional de posiciones, antes que “interpretar” cómo este debate enriquecía una propuesta nacional. Polarizar fue la consigna, explotadores por un lado y explotados por otro. Todos estandarizados y sin querer, los explotados haciéndole el juego a consignas político partidarias antes que a respuestas a carencias nacionales. Hemos ido hipotecando derechos, valores, costumbres, riqueza, identidad, lengua a cambio de una sociedad que estaba lejana. Pero debía lucharse esclareciendo y tomando posiciones hasta llegar al poder. ¿Qué poder? ¿De quién? ¿Para qué? Se devaluó el discurso democrático y ciudadano. En el campo educativo y sin debate sustantivo la educación respondía a las recomendaciones dejadas por expertos extranjeros en economía, pero pocos en pedagogía. ¿Por qué nos atrasamos y dejamos de ser vanguardia?
El escenario que tenemos hoy y en el que se regodea el neoliberalismo está domesticado por principios y valores de la globalización, nueva etapa del capitalismo. Y en educación de manera sorda y sin mucho aspaviento se viene formando a nuestros alumnos de la escuela pública desclasados, con aspiraciones moldeadas y cortadas de acuerdo a modelos del mercado, marcados por valores individualistas, egoístas, ajenos a lo que sucede en su entorno, sin proyección a futuro sino para acumular más y más y visitar a Disney como quien siendo musulmán aspira en la vida la visita a la Meca.
Lamentablemente somos poco conscientes de que los modelos neoliberales acompañados de ideologías conservadoras nos están llevando a una manera de pensar, de conformarnos de manera determinista, que el retroceso de las condiciones de vida de la población se ha ido pauperizando. Ahora la polarización no es entre explotadores y explotados, sino como siempre entre ricos y pobres. Las instituciones que estudian las estadísticas de nuestros países nos hablan que la pobreza y la miseria extrema en el continente han ido creciendo. ¿Es que los modelos económicos aplicados, fundamentados en disminuir la pobreza de la población, no han cumplido sus objetivos? Entonces ¿por qué se siguen empleando? Es más, seguimos consintiendo en usarlos. Sabemos que para la aplicación de las recetas recomendadas se ha contraído mucha deuda externa, incluidos la asesoría y los procedimientos para solucionar el problema. Nos vendieron, por ejemplo, la “canasta básica” que se garantizaba sería cubierta por un salario básico. Pero en realidad los salarios mínimos no alcanzan para cubrir los costos de dicha canasta. ¿Qué hacer?
La cultura económica dominante en el país trata de convencernos de que estamos en un proceso nuevo, pero lo concreto es que la población siente que la bonanza no “gotea”, no “chorrea”, pero si se aprecia signos de poder económicos y signos de que el mercado es el que marca el ritmo. Complacientes apreciamos desde la escuela cómo lo sembrado en el aula se esfuma fuera de sus paredes. Un calendario cívico que recuerda y se regocija en hechos históricos, pero no en la solidaridad, en la reflexión sobre nuestra vida cotidiana, en la valoración de nuestra diversidad, en el respeto al otro. No nos oponemos a que se recuerde a los personajes que fundaron y aportaron a la patria, sino ir más allá de sus biografías, reflexionar lo que ellos habrían pensado en iguales situaciones. Pasamos del poder virreinal a un poder civil, militar y luego civil que respondían a intereses externos e individualistas. Es decir se repite aquello de que la economía sigue exacerbando su crecimiento “hacia afuera” indiferente ante el sufrimiento de las mayorías por la brutal contracción del consumo “hacia adentro”. Como si César Vallejo hubiese profetizado con su poema Masa esta situación cuando dice “Al fin de la batalla, / y muerto ya el combatiente, vino hacia él un hombre/ y le dijo: “No mueras, te amo tanto!” Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.”
La educación sigue siendo ‘mecida’ por promesas y propuestas sin horizonte, pues el egoísmo y la sapiencia de pocos quieren someter a muchos. Ahora sinónimo de calidad para este gobierno es contar con un Colegio Mayor Secundario, creado por voluntad omnímoda de un Presidente ególatra; de escuelas emblemáticas (escuelas públicas notables reconstruidas por estar deterioradas); de un plan de capacitación docente que llegará a miles de docentes que urgidos por un empleo calificado, se someten a un mandato que les permita seguir teniendo un sueldo asegurado. ¿Saben cuánto tiempo demorará para que ingresen todos los docentes a la Carrera Pública Magisterial? Unos veinte años.
Nuestra educación nacional se parece al discreto encanto de la burguesía, en donde el Presidente y las agencias de financiamiento están invitados a realizar una nueva reforma educativa, pero el Ministerio no estaba preparado para ello. Al darse cuenta que no puede realizarla, este “selecto grupo” se reúne y a partir de algunas ideas tomadas del Proyecto Educativo Nacional emprenden “su reforma”, con los resultados que podemos apreciar hoy. Nos regocijamos por los pequeños logros sin contar la historia concreta: los resultados en el logro de mejoras en el aprendizaje son poco representativos si se conociera la inversión realizada.
Tenemos que recuperar la utopía y su valor como transformadora de la sociedad y para ello debemos recuperar el valor de la crítica. Debemos empezar a cultivarla en nuestros alumnos, en nuestra participación en instituciones, en la exigencia de nuestros derechos ciudadanos si queremos dejar de ser y contentarnos con ser discretos porque nos sentimos cómodos en la burguesía del siglo XXI. (29.05.10)

No por mucho madrugar, se amanece más temprano: el Programa de Supervisión Pedagógica

14 septiembre 2009

Mantener la perspectiva crítica y no dejar pasar los caballos de Troya es la función de estas notas semanales. La responsabilidad complaciente desde la sociedad y sus instituciones pareciera que es moneda corriente. En estos momentos que falta poco para voltear la página de un nuevo quinquenio, la desesperanza, la desilusión y las ganas de hacerse de la vista gorda, no es pertinente ni conviene a quienes nos comprometimos desde siempre con la educación nacional.

Este año pedimos hasta la saciedad poner finalmente en funciones el Proyecto Educativo Nacional (PEN) y en el discurso oficial, en unos casos, sólo se ha tenido en el papel, mas no en las obras, una referencia maniquea, queriendo arropar con ella los despropósitos educativos que se vienen cometiendo. En otros como el que nos ocupa hacen una referencia al PEN para justificar lo que se presenta, pero lejos del espíritu y lo que debe ser el planteamiento expresado en el documento del Consejo Nacional de Educación. Eso en criollo es querer pasar “gato por liebre”.

Toda esta introducción es para compartir la manera cómo se anuncian y realizan actividades que aparentemente contribuirán al mejoramiento de la calidad de la educación tan “querida” por las actuales autoridades y tan venida a menos en los resultados.

A mediados del mes de agosto se publicó en el portal del Ministerio de Educación el documento Lineamientos y Estrategias para la SUPERVISIÓN PEDAGÓGICA. (Portal Ministerio de Educación Lima – Perú (Lineamientos y estrategias generales para la Supervisión Pedagógica Publicado en De Interés — (18 Ago. 2009) . Es una publicación de 29 páginas y no se sabe si se habrá repartido a nivel nacional. Lo que no consta es la ficha bibliográfica de la misma, sólo en la carátula se consigna PERU – Ministerio de Educación – Viceministerio de Gestión Pedagógica. Cuasi clandestino el documento. En la Introducción, curándose en salud hace referencia al PEN y manifiesta que en el marco de las políticas priorizadas del Estado, el Ministerio comparte lo que ya sabemos todos (déficit del rendimiento académico de los estudiantes). Para ello se anuncia que se ha concluido el proceso de articulación del DCN (Diseño Curricular Nacional), la capacitación docente a través del PRONAFCAP y se ha aprobado las Ley de Carrera Pública Magisterial. ¿Qué marco legal tiene? No se hace referencia y esto en un documento del Ministerio de Educación –Documento Oficial- llama la atención, por decir lo menos.

Anuncia que hoy corresponde abordar “la problemática” de la supervisión, monitoreo y acompañamiento dirigido a “garantizar el logro de los aprendizajes en los estudiantes.” (Lineamientos…). A continuación se manifiesta que para asegurar el servicio educativo que responda a los intereses nacionales, desarrollo regional y local de la comunidad, es conveniente desarrollar acciones sostenidas de supervisión pedagógica en las regiones del país. Esa es la razón de los lineamientos y de la publicación pero que tiene fuerza política en el sentido de dejar testimonio a la sociedad de que se viene trabajando seriamente, profesionalmente, en este campo. ¿Con este documento?

¿Por qué recién a medio año se da a conocer este documento? El 3 de septiembre mediante un anuncio pagado se da a conocer, aquello que por política de rutina debe hacerse cuando se trata del proceso educativo. ¿Por qué esa urgencia de realizar la supervisión? No se hace referencia, por ejemplo a las Normas Educativas del año 2009, que dice que le corresponde a las direcciones regionales de educación y las UGEL supervisar los procesos pedagógicos de las instituciones educativas; orientar y asesorar a sus directores en la elaboración y ejecución de planes de supervisión, monitoreo y acompañamiento a los docentes; impulsar redes de supervisión educativa que fortalezcan la gestión de las instituciones educativas de su ámbito; y propiciar espacios de intercambio de los proyectos de investigación e innovación educativa. Estos órganos conformarán un “Comité de Monitoreo y Acompañamiento para el año lectivo 2009”. Las UGEL realizarán actividades de monitoreo y acompañamiento por lo menos de dos veces al año.

El documento citado y que “funge” de oficial, es poco serio y consideramos debería ser retirado pues desdice mucho de los documentos oficiales que tienen su Resolución de Aprobación, y su ficha de referencia. Y eso no lo encontramos. ¿Por qué? ¿Quién fue el responsable? ¿Los asesores? ¿Los técnicos? ¿El mismo viceministro? ¿Por qué en la nota de prensa circulada en los diarios no se hace referencia a este documento? (Exprso y La República. 02.09.09) Sólo se dice “Total novedad”. Esta sí que es una sorpresa bien guardada y que tiene responsables. ¿Por dónde se romperá la pita? Ya nos imaginamos.

Siguiendo con la “Total novedad” nos preguntamos de dónde salieron esas “misiones” a las que se refiere el documento ? ¿Cuándo se crearon? Lamentablemente las sorpresas que se dan en el sector nos hacen ver que las cosas no están claras. ¿Por qué enviar “misiones” a las regiones? ¿Se quiere impactar a quién? ¿Se quiere atemorizar a quién? ¿No será que no se ha gastado convenientemente el presupuesto que le fue asignado al sector? ¿Qué se hará con el presupuesto asignado para las 20 mil plazas concursadas y sólo se han cubierto 5 mil? El aviso no es gratuito. Hay que “curarse” en salud.

Si no queremos ser suspicaces, entonces vayamos al campo técnico. Se dice en el documento que el proceso de supervisión requiere una adecuación en las instancias de gestión educativa descentralizada y para ello se propone los lineamientos y estrategias básicas que “permiten el desarrollo adecuado, coherente, coordinado de la supervisión pedagógica; promoviendo la participación y esfuerzo compartido entre las distintas instancias de gestión educativa descentralizada y de la colectividad.” (Lineamientos…) Si esta concepción alienta el trabajo educativo ¿por qué la política que se diseña y promueve no es coherente? ¿Qué mediación política existe?

También se dice en el texto “La supervisión pedagógica en nuestro país, se constituye en un proceso sistemático que promueve el trinomio calidad, inclusión y atención a la diversidad, centra su accionar en los procesos pedagógicos que promueven el desarrollo integral de los estudiantes. Así mismo, se inscribe en el marco y la perspectiva del Proyecto Educativo Nacional, incidiendo en el segmento más pobre del sistema educativo.” (Lineamientos, pág. 8.). La fuente estaría en la nota al pie de página que dice:“Encuesta sobre Supervisión Pedagógica en las Instancias Descentralizadas de Gestión Educativa” DGEBR 2009. ¿Cuándo fue aplicada? ¿Se dieron a conocer en su tiempo los resultados? ¿No estarán viendo espejismos? ¿Por qué no se puso un aviso pagado como si se hace para comunicar “logros del gobierno” en los diarios o no se hizo una conferencia de prensa al respecto? ¿Podrían decir cuál ha sido la muestra consultada y de dónde? ¿No se falta a la verdad al hacer esta afirmación, como también se ha faltado a la verdad en otros anuncios y por toda respuesta se ha tenido que todo depende de cómo se mire el vaso de agua, unos dirán que está medio vació y otros medio lleno? Sin duda es una manera elegante de sortear problemas y no decir ni admitir que se está en falta. Eso de decir medias verdades en una institución como el Ministerio de Educación que dice en su portal MINEDU Portal de Transparencia. Cuidado con las opacidades que tarde o temprano se conocen.

Siguiendo con el documento se dice además que los aspectos menos considerados en los planes de supervisión ¿existen? en las Direcciones Regionales porcentualmente están pobremente contemplados, por ejemplo cumplimiento de normas 3%, procesos de aprendizaje en el aula e instrumentos pedagógicos 4%, propuestas metodológicas, asesoría, distribución y uso de materiales 5%. No se cita la fuente. Entonces ¿de dónde obtuvieron esas cifras? Si son confiables ¿qué indican? ¿Que la “culpa” es sólo de los directores, de las regiones? ¿Y el Ministerio? Ni una sola autocrítica. Todo es perfecto en la sede central y hay de aquel que diga lo contrario.

El documento trata además de los referentes conceptuales de la supervisión pedagógica. Se hace un repaso teórico de los conceptos de supervisión, monitoreo y acompañamiento pedagógico. Nada nuevo ni nada que no se haya estudiado en las aulas de formación, pero desdibujado por la realidad. Mucha teoría, pero una práctica burocrática que le quita el sentido pedagógico a la medida. ¿Qué cultura de supervisión, monitoreo o cumplimiento se ha cultivado y desarrollado? ¿Acaso no es verdad que toda relación con el docente implica relación de autoridad a dependiente? ¿Es acaso una relación entre pares? Pero la teoría expresa el deber ser y la práctica acunada por procedimientos inequitativos y excluyentes hace del docente de aula dependiente de la autoridad. Lo que piensa no es valorado, su experiencia no es aquilatada si no es apadrinada por relaciones influyentes. ¿Se ha tomado en cuenta esto? La historia de vida de muchos docentes queda reflejada en lo que escribió don Emilio Barrantes cuando se inició en la docencia allá por los pueblos de Junín, muy lejano de su Cajamarca natal. ¿Han leído nuestras autoridades sus trabajos? Por ello pensamos que debería reconceptualizarse el significado de estas palabras técnicas y adecuarlas a nuestra cultura.

El enfoque de la problemática no se reduce a la ecuación ; enfoque, gestión, ámbito de aplicación y perfil de los actores de la supervisión pedagógica como dice el texto Lineamientos(pág. 9) Es más complejo de lo que el autor (res) supone(n). Se habla de que históricamente se empezó ha hablar de Inspectoría y luego Supervisión Escolar a partir de los años 50 del siglo pasado, es posible, pero antes, hubo los comisionados escolares quienes eran la máxima autoridad de educación en las provincias. El concepto era administrativo y también pedagógico. Lamentablemente la información está difusa y pocos recuerdan las sesiones pedagógicas que se realizaban una vez al mes con todos los maestros, aprovechando el día del pago. Si no hubiera este antecedente de orden, de reflexión, la encuesta que aplicó Basadre sobre la educación nacional no hubiese sido realizada. No se trata de que la masa de información que se tiene no se pueda utilizar, como expresa el documento. ¿Quién recibe y quién centraliza informes de inicio y de fin de año de cada institución educativa? No sabemos quién es el autor, ni si conoce la cultura educativa del docente y la historia de la educación peruana, pero pareciera que es un extraño a los menesteres educativos.. La modernidad no cambia la esencia de lo educativo, todo lo contrario se nutre de la historia y la enriquece con los nuevos aportes. ¿Puede negarse el aporte de Comenio a la educación? ¿La modernidad opaca acaso sus principios? La teoría pedagógica moderna y la planificación educativa tienen un enfoque que sigue vigente y se ha enriquecido con los aportes de otras ciencias. Cuando se trata de negar el fondo pedagógico en el quehacer educativo debe tenerse cuidado, pues se trata de una moda que sirve a un modelo y es éste el que cambia, no la esencia que lo nutre.

Volviendo al aviso pagado del Programa de Supervisión Pedagógica titulado “El Ministerio de Educación más cerca de las escuelas” que da cuenta que en once días (suponiendo que hayan salido al día siguiente de darse a conocer el documento) se han visitado once regiones (Puno, Apurimac, Moquegua; Tacna, Ancash, Lima Provincias, Lambayeque, Tumbes, Piura, Loreto y Amazonas). Si se sigue la estrategia planteada en el documento Lineamientos (pág.24), en donde las acciones de supervisión de las misiones se desarrollan en tres momentos: 1.“Reunión de Entrada; 2. Monitoreo de campo (3 días) y 3. Reunión de salida.; ya debería tenerse una abundante información y ya se hubiese dado la voz de alerta de lo encontrado. Pero ni una palabra. ¿A quién quieren impactar? ¿Al Presidente que ha anunciado que visitará los sectores para ver el gasto de presupuesto? ¿Es casual que se haya empezado a hablar de la “reconstrucción de los colegios emblemáticos?

Finalmente para quien quiera apreciar el documento les recomiendo ver la página 27. Encontrarán “VI. Acciones a considerar en la Supervisión Pedagógica”. ¿Las “misiones” del ministerio en el tiempo que dedicarán en cada región podrán realizar seriamente lo que se dice en los indicadores?

No analizamos todo el documento pues faltaría tiempo y espacio. Los comentarios de profesores de las regiones visitadas opinan que es una burla más a la educación nacional, a los docentes, a las autoridades y a los padres de familia. ¿Es la calidad de la educación la que se quiere mejorar o es justificar la inoperancia y la falta de profesionalidad y visión de quienes cometen decisiones erróneas una y otra vez?

Este sorprendente documento de un Programa que recién se conoce, deja mucho que desear. En educación los procesos no se realizan como dice la voz popular “al caballazo” y menos cuando se vive en una democracia participativa. Se ha querido “madrugar” a la opinión pública, pero no amanecerá más temprano, pues se renuncia a los principios fundamentales de la educación y la democracia. La calidad que tanto se pregona con esta medida sufre un golpe en el bajo vientre, como se dice en el boxeo. ¿A quién le bajarán los puntos? De seguro a los profesores, y a las autoridades no se les tocará ni con el pétalo de una rosa. Y seguirán con los “festejos” por el día de la alfabetización en donde anuncian un Foro “Por un Perú Libre de Analfabetismo” y porque ““Hay motivos para celebrar en grande, ya que por primera vez, en nuestra historia, se vislumbra que la erradicación del analfabetismo en el Perú puede ser una realidad en el corto plazo”, como dijo una funcionaria del PRONAMA.”(Oficina de Comunicaciones del Ministerio de Educación 04.09.09).

Parta terminar, diremos que por el contrario hay motivos para prepocuparse. ¿A dónde va la educación peruana?
(05.09.09)