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Perú: Sucesos educativos y sensible pérdida

15 diciembre 2013

Cuando empecé a escribir algunos párrafos para este artículo me avisaron del fallecimiento del P. Jesús Herrero Gómez S.J. Presidente del Consejo Nacional de Educación. El artículo quiere representar un poco el ambiente en el cual él transitaba a diario tratando de sembrar inquietudes, ideas, gestiones, actividades para mejorar nuestra educación. Incansable, optimista, persistente, así fue el P. Jesús y así debemos recordarlo, pues nuestra educación requiere de este prototipo de hombres para salir del marasmo en que se encuentra.  Se extrañará su figura, su voz, su risa contagiosa en lo cotidiano del trabajo y en los encuentros. Hasta siempre P. Jesús y gracias por la entrega a la educación nacional.

  1. 1.           Por estos días. Han sucedido actividades que marcan nuestra educación y que van desde hechos de coyuntura hasta la pérdida de una vida en su mejor época.

 Los días nos dan cuenta de que finalmente se concluyó con el debate dentro de la comisión de educación del congreso de la república, de la llamada nueva ley universitaria. Antes del debate del Pleno afloran las opiniones de quienes se sintieron “agredidos” por el enfoque de esta nueva ley que trae por los suelos argumentos mercantilistas con el cuento de brindar una mejor educación superior en el Perú. Intereses subalternos han sido tocados y quienes no tienen ni asomo ni respeto por la ética –congresistas propietarios de universidades o  accionistas- no tuvieron el menor rubor para formar parte de dicha comisión y argumentar de la manera más burda en defensa de sus intereses arropados en el concepto de autonomía.  

 Poco se ha avanzado en la lectura y en el debate del dictamen. Sólo hemos visto cómo el presidente de la Comisión de Educación ha solicitado que los congresistas que tengan intereses en las universidades no deban votar en el pleno, cuando se debata el dictamen de la nueva ley. En lo sustantivo nada. Por ello recomendaría leer un artículo del Dr. Marcial Rubio Correa “La autonomía universitaria en el siglo XXI. publicado en Universidades, (vol. LXI, núm. 49, abril-junio, 2011, pp. 41-45, Unión de Universidades de América Latina y el Caribe Organismo Internacional), donde se podrían encontrar algunos enfoques nuevos con los que debería apreciarse los retos del nuevo siglo para la educación superior.

Nuestra educación nacional merece elevar el nivel del análisis, de las propuestas y también de los actores.

Los resultados de la prueba PISA 2012 volvieron a remover el cotarro de especialistas en menor número, pero sí de analistas que creen tener autoridad para todo.. Casi nadie reconoce el coraje del  Perú al haber postulado en esta prueba. Si bien los resultados no nos acompañan, lo cierto es que el persistir no nos pone necesariamente en el último lugar, por el contrario nos muestra que avanzamos de a pocos, que el número de participantes no es el mismo que cuando participó el Perú por primera vez. Muchos se rasgan las vestiduras  y pronto esta prueba  y sus resultados serán olvidados como en anteriores situaciones. Es bueno recordar que el Perú es el país que más mejoró sus resultados desde que empezó a  participar en estas evaluaciones organizadas por la OCDE (http://elcomercio.pe/actualidad/1667975/noticia-prueba-pisa-peru-fue-pais-que-mas-mejoro-desde-2000).

Es fácil lanzar diatribas sin haber estudiado el por qué de las cosas. Y eso se ha podido apreciar cuando se trata de las pruebas de PISA. Todo trágico y superficial para la mayoría, pero no para los que siguen la trayectoria de la aplicación de la prueba desde su inicio.

 2.           “Nos falta mucho para cambiar”.  En las apreciaciones, en los juicios que emitimos, nos falta mucho que aprender para cambiar. Y eso lo hemos visto en las horas y los días de esta semana. Desde el anatema por la educación pública que tenemos y la oferta privada que acecha y que no aporta. Los resultados de PISA son elocuentes y han servido para hacer escarnio desde todos los frentes. El calificativo del drama educativo que tenemos y al que bien ha calificado el Ministro Saavedra está sirviendo para que se empiecen a sugerir cambios en el enfoque, cambios en las personas, cambios en la gestión educativa…

 Sin duda tienen razón relativa los que sugieren y proponen. Olvidan que la educación es un proceso, que la educación pública debe llegar a todos en este país intercultural y diverso. El Ministro ya lo ha planteado que la educación deberá abordar cuatro ejes: revaloración de la carrera docente; infraestructura, logro de aprendizaje; y, gestión. También ha dicho No hay una receta mágica. Cada país tiene que encontrar su rumbo aprendiendo constantemente, adaptando lecciones de otros países e innovando continuamente.” (El Comercio.08.12.13) El camino es largo y los aprestos de autoridades, funcionarios, docentes y comunidad educativa deben andar sincronizados y con una férrea voluntad política para conseguir los objetivos. Para una lectura ilustrada recomiendo leer el artículo del investigador César Guadalupe publicado el día 13 de diciembre en un diario de la capital. La pueden encontrar en la siguiente dirección digital: http://elcomercio.pe/impresa/notas/pisa-boca-todos/20131213/1672438/?ref=qdn

 Nos falta mucho para cambiar, sobre todo de mentalidad, tanto para analizar los resultados de PISA 2012 como para estudiar y opinar sobre el proyecto de ley universitaria. Quienes la objetan se parapetan en su concepción de la autonomía universitaria, aquella que rigió todo el siglo pasado. Lamentamos que dichas autoridades de la ANR y rectores “caseritos” de los medios (¿por qué siempre los mismos?) se hayan quedado en el siglo anterior y no se den cuenta que todo se ha transformado. ¿Con qué argumentos renovados pueden objetar un proyecto de ley universitaria que trata de velar por una mejora sustantiva de nuestra educación universitaria?

 De otro lado sobre las pruebas PISA sería bueno que se informe en qué consisten para evitar antojadizas opiniones de personas que creen saberlo todo y dan el tratamiento a lo educativo como si fuera una mercancía. En este sentido debería informarse en qué consisten los cuestionarios. Un documento importante es “El Programa Pisa de la OCDE. Qué es y para qué sirve” (www.pisa.oecd.org// www.ocde.org)  ilustra mucho sobre este tema, pero parece que no lo conocen quienes escriben a tontas y a locas ¿Es tan difícil buscar la información? A manera de ilustración recomendaría leer este artículo crítico sobre PISA escrito por Pablo Gentili titulado Rankingmanía: PISA y los delirios de la razón jerárquica:  http://blogs.elpais.com/contrapuntos/2013/12/rankingmania-pisa-y-los-delirios-de-la-razon-jerarquica.html

 Pocos hablan del desafío que tiene el sistema educativo peruano, sus instituciones y sus protagonistas. Una propuesta es la que se alinea con la asociación público – privada, para mejorar la calidad de la educación; otra es destinar más presupuesto. La más coherente es la propuesta formulada por el Ministro de Educación resumida en la promoción de cuatro ejes como expresamos anteriormente. Pero sobre ello pocos se han referido de manera concreta sino de costado.

 3.           Jesús Herrero Gómez . El inicio de la semana, se opacó el martes por la tarde. Se había cerrado la semana anterior un evento muy importante IX Encuentro Nacional de Regiones “Gestión Educativa Descentralizada y Enfoque Territorial” donde el Padre Jesús Herrero, Presidente del Consejo Nacional de Educación expresó ““La gestión descentralizada en educación no puede llegar a buen puerto, si no cambia la vida de las escuelas y de los actores educativos que interactúan con ella”, También manifestó que ““El enfoque territorial significa articular los recursos a favor de quien recibe el servicio, por lo tanto, la descentralización no solo debe quedar en el plano nacional sino también tiene que producirse en los gobiernos regionales en diálogo con los gobiernos locales, nivel de gobierno más cercano a la población, concretizando el discurso de la centralidad de la escuela”.” En la clausura del evento su vitalidad asombrosa y las ganas de seguir en la lucha  inmensa, fue contagiante. No se agotaba en el primer compromiso que tuvo: con los Colegios Fe y Alegría sino buscaba apoyar en la perspectiva de seguir creciendo en la búsqueda de la equidad y la oportunidad para todos.

 También formó parte de Foro Educativo. Incansable animador y promotor de nuevos proyectos, de nuevas ideas. El Padre Jesús Herrero el animador incansable y porfiado por la educación nacional partió a lo infinito la tarde el 10 de diciembre, dos días después de la conmemoración de la Fiesta de la Inmaculada Concepción, fiesta emblemática de la congregación jesuita.

 Por ello esta semana no es parecida a las demás. Es diferente. Jesús partió siendo consecuente no sólo con su congregación sino también con la institución – Foro Educativo-  que ayudó a forjar, fiel a la consigna con la que se identificaba: “Compromiso y Pasión por la Educación”.

 El Padre. Jesús Herrero nos dijo en declaraciones a medios sobre los resultados de la prueba PISA “Hay que aprender a leer los resultados. Son terribles los grandes titulares derrotistas. Eso solo genera que los profesores y los alumnos se desanimen” ““La educación en el país no está bien, todos somos conscientes de los problemas y que los alumnos no aprenden”, mencionó,  agregando que hay que considerar además que muchos países no participan en esta prueba. “No es que el Perú sea el último a nivel mundial. En esta prueba solo participaron 65 países”.

 Sin duda los temas tratados y la partida prematura del P. Jesús, tornan sombrío el horizonte. Cómo suenan a proféticas aquellas palabras que pronunció con motivo de sus Bodas de Oro como jesuita  hace pocos años: “¡qué pronto se hace tarde!” La vida es corta para tanto trabajo pendiente en el campo educativo y cómo es difícil concertar, consensuar, para conseguir los objetivos fundamentales para el desarrollo de la persona y el respeto a sus derechos.

 Pequeñas cosas para la mayoría que requieren de grandes decisiones, no son posibles por ambiciones de poder, por opciones que llevan no a la transformación humana sino al establecimiento de la competitividad entre las personas y no al desarrollo de sus competencias. Se le enrostra a la educación  no preparar a los futuros ciudadanos para la competitividad que exige el mercado, en vez de reclamarle que no los prepare para vivir en democracia y ejercer sus derechos y obligaciones. Por ello ya empieza a hablarse con fuerza de la educación como servicio y no como derecho.  (14.12.13)

 

 

Tropezamos de nuevo con la misma pierda: PISA 2012

8 diciembre 2013
  1. 1.             El contexto. El martes de la presente semana que concluye, nos enteramos que ahora estamos en el último lugar en los resultados de la prueba de Pisa (Programa para la Evaluación Internacional  de Alumnos de la OCDE). No me gusta referirme a esta prueba pues está elaborada para otras realidades, para otros estándares educativos, que distan mucho de las decisiones políticas que se toman en estas playas. Pero considero que es bueno saber algo de ella para que los que están informados no “desparramen” infundios y cosechen sin haber sembrado. Así en PISA participaron 65 países. Nuestro país es superado en todos los rubros por Indonesia, Qatar, Colombia o Argentina, entre otros.

 

¿Qué ha sucedido? Esperemos una autocritica objetiva, auténtica. No se trata de buscar chivos expiatorios ni buscar responsables. Se trata de reflexionar sobre las causas, las estrategias y las “modas” pedagógicas adoptadas.

 

No se trata de titulares de diarios, tampoco de “comentarios” de periodistas poco entendidos en la materia, pero si con ganas de “machacar” que estamos muy mal en aprendizaje; o de un funcionario del gobierno anterior que es muy solícito a declarar por cuanto medio se le ofrezca y no se acuerda cuando estuvo en funciones que es cuando se inició la participación del Perú en esta prueba internacional.

 

Los resultados a la vista, como los anteriores indican que existe un problema, grave en el sistema educativo peruano que va más allá de la prueba.: Se trata de la política educativa que se diseña y desarrolla y que viene siendo sugerida por asesores externos provenientes de instituciones especializadas en otros rubros menos en lo educativo y que recurren a experiencias llamadas pomposamente “exitosas” para recomendarlas como la solución a los problemas de aprendizaje. No reparan en nuestra cultura, no reparan en que somos un país intercultural, que la diversidad es nuestra riqueza y nuestro reto. Que debemos apelar a nuestra creatividad antes que a las llamadas “lecciones aprendidas” ¿por quién y para quién?

 

Triste situación y realidad, Dolorosa aceptación. Los esfuerzos fueron en vano. Y amarga experiencia de no saber escuchar, de no saber valorar lo que nuestros propios docentes por su práctica pueden aportar. Solo es necesario darles la oportunidad.

 

Quienes hacen escarnio hoy por los resultados en la Prueba PISA, dan cuenta de otros datos complementarios que empezaron a salir luego, pero que no les da la misma cobertura. Por ejemplo, que es una prueba para alumnos de 15 años; que compiten solo los países que solicitan; que las preguntas están relacionadas con matemáticas, comprensión lectora y ciencias. (Puede verse la versión de la prueba en la siguiente dirección: http://www.larepublica.pe/03-12-2013/prueba-pisa-2012-conozca-algunas-de-las-preguntas-que-se-efectuaron).

 

Ante la exposición clara, directa y acertada del Ministro de Educación y las entrevistas por radio y televisión no han cesado quienes se refugian en antiguos argumentos, En las siguientes direcciones digitales se encontrarán algunos artículos:

 http://www.andina.com.pe/Espanol/noticia-ministro-saavedra-se-necesitan-cambios-dramaticos-y-urgentes-educacion-485163.aspx#.UqEOjieZZtM;  

http://www.larepublica.pe/columnistas/observador/los-resultados-inclinados-de-pisa-05-12-2013

http://www.larepublica.pe/columnistas/punto-de-vista/evaluacion-pisa-04-12-2013

(http://elcomercio.pe/impresa/notas/resultados-prueba-pisa/20131205/1668693/?ref=qdn)

(http://elcomercio.pe/impresa/notas/hipoteca-sutep/20131205/1668705/?ref=qdn)

(http://elcomercio.pe/impresa/notas/torrederrumbada-pisa/20131205/1668704/?ref=qdn)

(http://elcomercio.pe/actualidad/1670213/noticia-tenemos-colegios-universidades-que-son-estafa-afirma-director-fe-alegria?ft=grid)

 

 

 Así está tratada la educación en nuestro país. Más adelante anotamos otros análisis  interesantes.

 

  1. 2.            Carencias que se evidencian. Los resultados de la prueba PISA así como cualquier otra prueba permiten, no sólo temas para escandalizarse sino para reflexionar sobre la oferta educativa del Estado.

 

Comentaristas serios en la semana con los que estamos de acuerdo anotan la carencia de una política educativa. Lo que nos han ofertado y brindado son programas “parche” para mejorar los aprendizajes, que no inciden en los mismos de manera sostenida. Sólo serán sostenidos en la medida que responda a una política educativa consensuada y aprobada. ¿La oferta educativa actual es igual a la del gobierno anterior? ¿No se ha pensado que en el cambio quienes sufren más son los alumnos?

 

Otro aspecto es la falta de actualización de los docentes de manera continua. La ley de educación nos dice en el art. 60º que “El Estado garantiza, el funcionamiento de un Programa de Formación y Capacitación Permanente que vincule la formación inicial del docente, su capacitación y su actualización en servicio.” ¿Por qué no se cumple la ley? Recursos existen. Falta iniciativa y creatividad. Hubo un programa ¿por qué no siguió haciéndole algunos ajustes?

 

La política educativa no debe ser sólo de gobierno, sino del Estado y por lo tanto deben respetarse los procesos que se desarrollan tanto en tiempo como en contenidos. La suma de las “reformas” mutiladas cada quinquenio, no dan indudablemente un sistema educativo que forme y eduque a los alumnos de acuerdo a lo que los tiempos demandan.

 

Las decisiones de política educativa que se tomen deberían dirigirse a garantizar de manera consistente el respeto por el proceso educativo de una generación de alumnos que ingresan al sistema educativo. ¿Cómo se puede educar un alumno/a si en el transcurso de su formación se interrumpe su proceso y se le cambia por otro?

 

El modelo educativo que se diseñe y adopte debe ser con enfoque intercultural, que responda a la diversidad del país y a la idiosincrasia de los alumnos.

 

Muchas preguntas quedan en el tintero y otras quedaron sin responder en la gestión pasada como aquella que consideramos esencial ¿hacia dónde va nuestro sistema educativo con los énfasis señalados por la gestión de la Ministra Salas?  Intuimos que se ha utilizado la estrategia desarrollada por Aprendes en la Región San Martín, sin reparar en la realidad de nuestra diversidad regional y las características de los educandos y de los docentes. No son justificativos para el rendimiento en PISA, pero es lo que podemos ver y apreciar hasta dónde se ha “reducido” el sistema educativo nacional, forzando a estandarizar allí donde existen brechas para alcanzar aprendizajes. Como ejemplo de ello podemos citar una entrevista realizada en radio Exitosa donde un director y un profesor de matemáticas decían que  “Acudí a dos capacitaciones este año, y las dos me hablan cosas diferentes. He ido para matemática y me presentaron una ruta de aprendizaje que debo aplicar. Viene la supervisión y me dice que se debe aplicar el Diseño Curricular Nacional”  (05.12.13) ¿Por qué esa falta de coordinación? ¿Qué ha sucedido con la supervisión anunciada y el acompañamiento?

 

  1. 3.             Mirando el horizonte. Los resultados de la última prueba PISA han sido el detonante de una situación educativa nacional preocupante  Por ello el Ministro Saavedra ha expresado de manera enfática que “Necesitamos cambios dramáticos en el sistema educativo”  No en el sentido de hacer un drama de la situación sino de realizar cambios en profundidad en nuestro sistema educativo. Lo realizado no basta para hacer posible que el proceso educativo que muchos alumnos iniciaron en el gobierno anterior los lleve a alcanzar resultados que respondan a los patrones de rendimiento que les permitan desempeñarse intelectualmente con eficiencia, eficacia y competitividad.

 

Debemos valorar haber participado en PISA 2012 pues Las evaluaciones internacionales permiten que la formación de nuestros jóvenes acapare la atención de la opinión pública, un primer paso imprescindible para hacer consciente a toda la sociedad de la importancia de la educación.” (Prólogo al Informe Español PISA 2012)

 

Y esto es lo que dijo el Ministro Saavedra “Lo último que debemos hacer es dejar de participar en las evaluaciones internacionales porque salimos mal en ellas. Estas pruebas nos permiten conocer en qué situación nos encontramos y mide nuestros logros”. Podríamos añadir que se requieren cambios  y éstos deberían estar respaldados por políticas permanentes y no de quinquenios, de gobiernos temporales, que no respetan procesos, y creen que empezando nuevamente alcanzarán objetivos que en educación requieren de tiempo para madurarlos y presentarlos. También nuestro sistema educativo demanda de docentes mejor capacitados, mejor formados inicialmente y trabajar en reconstruir la relación laboral/profesional. En este sentido el sindicato –tan vilipendiado en estos años- debe mirar más allá de las reivindicaciones laborales solamente y tratar de  recuperarse como profesionales que tienen una propuesta pedagógica.

 

Para todo esto es necesario que los gobiernos democráticos se preocupen por el perfil de sus ministros de educación y su entorno. Esto significa valorar objetivamente lo realizado y diseñar los ajustes necesarios para seguir desarrollando el proceso educativo.

 

Otro de los temas es enfatizar seriamente en la formación docente. No es solo saber académicamente sino practicar cómo se trabaja en el aula, cómo se conduce una clase, cómo se aprende a trabajar con la diversidad de alumnos, tantas cosas que se requieren para poder desempeñarse profesionalmente. ¿Por qué no invertir en las llamadas antiguamente “escuelas de aplicación”? ¿Cuestan mucho? ¿No cuesta más formar mal a un mal profesor?

 

A la prueba PISA debemos verla como la oportunidad que nos brinda –más allá de los resultados- para mejorar el proceso educativo, el desempeño docente, la valoración del entorno de nuestros alumnos, de involucrar a la comunidad en el proyecto educativo de la institución de sus hijos.

 

PISA nos vuelve a poner en alerta. Analicemos los resultados con madurez y con visión de política educativa. De ninguna manera para buscar “culpables”. Como expresó el Ministro Saavedra “… se necesitan cambios dramáticos y urgentes en educación”  (Andina. 03.12.13) Y en eso debemos poner énfasis. Admoniciones, rasgarse las vestiduras, hacer comparaciones entre el hoy y el ayer, es perder el tiempo. La educación peruana requiere seguir avanzando y no seguirse nutriendo de lamentos. El Perú no merece seguirse tropezando con la misma piedra cada dos años y menos dejar de participar en este evento (07.12.13)

PD. Para una reflexión sensata sobre PISA 2012 lean el artículo de César Guadalupe PISA 2012 Volvió el circo: http://satyagraha1602.blogspot.com/2013/12/pisa-2012-volvio-el-circo.html

 

Calidad de la educación peruana: ¿política de gobierno y política de Estado?.

1 marzo 2010

El lunes 1 de marzo se inicia el nuevo año escolar en el Perú a pesar de que los efectos del verano se dejan sentir aún. Uno de los diarios más representativos editorializó el domingo sobre este hecho y se pregunta ¿recibirán una educación de calidad? La respuesta es no.

El elemento al que se recurre es aquel que todos conocen y que omiten remontarse a las intromisiones que se dan cada cinco años de los gobiernos que se suceden en una débil democracia en donde importa la toma y cuidado del poder. Se llegó a escribir sobre el Ocaso del poder oligárquico a partir de un análisis político sin duda interesante, de lo que venía sucediendo sin tener en cuenta que existen formas, modos y convicciones que perduran en el tiempo y que algunos osan decir que son resabios de la época virreinal. El elemento de hogaño y que ha lapidado nuestra educación pareciera que se inicia el año 1997, cuando se aplicó la prueba PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) a 43 países, entre ellos el Perú. El 2001 se dieron a conocer los resultados. penosos que ha dañado y marcado en adelante todas las caídas que tenemos en el aprendizaje de nuestros alumnos.

Se levantó y levantan aún los resultados de la prueba aplicada a nuestros estudiantes de primaria y secundaria, pues el 79,6% no comprendía lo que leía. Y en el colmo de la evidencia el 54% de los alumnos eran “analfabetos funcionales” leen y escriben pero se olvidan porque no tienen posibilidades de aplicar lo aprendido: El Perú ocupó el último lugar en la evaluación, e incluso se excluyó de estas pruebas, en las que recién hemos vuelto a participar en el 2009. ¿Fueron realmente los alumnos los que no rindieron? ¿Se revisó si la prueba se ajustaba a nuestra diversidad? ¿Cuál fue la salida política del gobierno de entonces? Crear un programa de emergencia donde se privilegiaba la enseñanza de lógico-matemática y comunicación integral. Y aquello sigue hasta hoy pues el énfasis en ambas disciplinas ha llevado a aumentar horas de clase. ¿Qué resultado se tiene? Muy pocos. El Ministro hoy en una radio expresó que se viene remontando el problema, pero los resultados los tiene sólo él y su entorno. ¿Por qué no los da a conocer oficialmente para que los analistas e investigadores de la educación emitan un juicio?

En el enfoque de la emergencia educativa –programa que se promovió el 2004-al 2006- hubo un gran ausente: el maestro de aula. La capacitación que se le dio y se le da para nada ha partido de una consulta sobre su parecer y dificultades que encontraban en el desarrollo de dichas materias. Todo lo contrario. Se le dieron “recetas” para aplicarlas, se le alcanzó materiales para utilizarlos, pero sin una explicación y razonamiento previo. Una forma de capacitar a los docentes como si ellos no fueran profesionales sino meros repetidores de “recetas” para obtener resultados.

Una falta de valoración de la formación docente y del desempeño docente por quienes se creen poseedores de la verdad sin una reflexión pedagógica de por medio, sin una reflexión acerca de los factores asociados que intervienen en el proceso enseñanza –aprendizaje y que los docentes ya los conocen, pero de repente sin el enfoque académico, sino por tenerlos cotidianamente en su quehacer docente. Y eso se viene dando hoy con la aplicación del DCN 2009

En este escenario comparto algunas reflexiones del recordado Pablo Latapí, escritas en septiembre del 2008 y publicadas en la web de la OEI. Sin duda nos brinda acaso su experiencia de porfiar, a pesar de la corriente adversa, en hacer algo trascendente en educación a pesar de los gobiernos y de la estructura burocrática que prohíjan. Algunas de estas las desarrollé en mi vida profesional y doy fe de que es posible realizarlas renunciando al protagonismo tan recurrente en nuestra cultura criolla. Pablo Latapí, al igual que en nuestra experiencia peruana da cuenta de la carencia de un ambiente de investigación en el estado, de la carencia de interlocución académica en el campo de la educación; la falta de investigadores formados; la falta de recursos económicos; pero eso sí un ambiente de suspicacia y hostilidad en el gobierno y numerosas dificultades para contar con la información elemental sobre el desarrollo educativo. Cualquier comparación con nuestra realidad es no mera coincidencia, sino que los digan quienes se esfuerzan por pensar la educación nacional y diseñar aportes.

¿Qué hacer para que exista coherencia entre las exigencias de la sociedad y el diseño de políticas educativas adecuadas? En la historia del país se han utilizado muchas fórmulas, pero todos los aportes alcanzados no han encontrado el eco que debían. La política educativa nacional está divorciada de lo que es el aporte de la investigación educativa y ésta no es ni promovida y menos acogida por quienes desde el gobierno de turno deberían trascender a la oportunidad política de coyuntura. Los esfuerzos de ONGs que realizan investigación educativa o realizan experiencias educativas o son ignoradas o son tenidas como competidoras. Eso indica a las claras que antes que un fin superior del estado como es la educación está la propuesta y la consigna partidaria de controlar todo, de no permitir competencia y menos involucrar a otras instituciones –a pesar que no irrogan gasto al estado- en la construcción de la política educativa que el país demanda.

La experiencia de Pablo Latapí parte del hecho de estar inmerso en una realidad en donde los actores concretos son nombrados y desde donde él establece que el “eje de … análisis de la relación con ellos es la relación del «conocimiento especializado» que yo aportaba como investigador con la toma de decisiones políticas” ¿Pueden los investigadores influir en la política educativa?Latapí, Pablo)

En esta experiencia porfiada por investigar el desarrollo educativo de México así como las políticas que normaban para mejorar la calidad educativa Pablo Latapí recomienda tomar conciencia de que existen tres “lógicas” distintas que intervienen en la relación en este proceso: la del funcionario, la del asesor y la del periodista. ¿Quién no se ha topado con ellas?
Define estas lógicas de la siguiente manera: La lógica del funcionario. “El funcionario de alto nivel, o político, tiene una mente pragmática. Tiene un ethos específico: valora prioritariamente la eficacia de sus acciones; sabe que se le va a juzgar por los resultados que obtenga y, por tanto, pondera las aportaciones de su asesor por cuanto contribuyan al logro de resultados. Por otra parte, el funcionario está sujeto a muchas restricciones que actúan como camisa de fuerza sobre sus decisiones; está habituado a distinguir lo que quisiera hacer de lo que realistamente puede hacer. Describe el ambiente cotidiano en que se desenvuelve el funcionario diciendo: se mueve en las coordenadas propias de la vida política cotidiana, en un ambiente de suspicacias, rumores no confirmados y situaciones frecuentemente delicadas, pues en ellas se juega su carrera. Esta es su “lógica”, su forma mental; la lógica del poder. Y ello lo inmoviliza o lo induce a hacerse de la “vista gorda” para no “comprarse un pleito” pues le traerá mayores complicaciones.
Con respecto a la lógica del asesor dice que: El asesor suele ser un intelectual. Me refiero a asesores en serio, personas que saben de un tema útil para el funcionario, no a personas nombradas como asesores que desempeñan funciones muy distintas: de imagen, de comunicación, de marketing electoral o simples confidentes y amigos del político. Si un académico acepta ser asesor puede perseguir los propósitos siguientes: influir en las decisiones del político (en nuestro caso, para mejorar la educación), enriquecer su visión de los problemas, tener la oportunidad de aplicar sus conocimientos y, a veces, también ampliar sus relaciones en el ámbito político y mejorar su currículo. Todo ello es legítimo. Esto nos mueve a preguntar ¿Tienen los asesores del Ministerio este perfil o están estigmatizados por la consigna partidaria y el padrinazgo de “alguien” de mucha influencia, pero que nunca se le ve. O como dicen utilizando el lenguaje del hampa: “el hombre es el que decide”, solo soy su ayudante. ¿Quién es el hombre?
Prosigue Latapí En mi opinión, la relación entre asesor y político tiene que basarse en una credibilidad recíproca, en una confianza, y en que el asesor se sienta que forma parte del proyecto del funcionario y sintoniza con sus líneas y orientaciones en lo sustantivo. Estas diferencias en las “lógicas” y en los habitus profesionales del político y del asesor pueden resultar benéficas si ambos las comprenden y aceptan, pero también pueden dar lugar a rupturas y desavenencias. Lamentablemente da lugar a servilismos y se defienden arguyendo “no es fácil encontrar trabajo en estos tiempos”. Es el terreno fértil para las “componendas” para quebrar voluntades no por un ideal, menos por valores, sino por conveniencias personales.
En la tercera lógica la lógica del periodista como “crítico externo”, recurre a su tarea de escritor de diarios y revistas. Es curioso cómo también en este ámbito calcen pareceres con lo que expresa: También quien escribe en la prensa como periodista editorial o como reportero tiene su propia lógica. Está excluido del poder formal, pero aspira a tener impacto sobre éste y a ser tomado en cuenta. Esto lo lleva a seleccionar sus temas y enfocar sus textos buscando el mayor impacto en los lectores. En el caso del reportero, su ambición es “llegar a la primera plana”, para lo cual selecciona las aristas más espectaculares de la noticia. No le interesa “formar opinión pública” exponiendo los pros y contras de una posición y mostrando la complejidad del asunto, sino llamar la atención, revelar lo oculto, descubrir alguna complicidad escandalosa. Su agenda personal es hacer carrera dentro del diario y lograr que se le reconozcan sus triunfos.
Las enseñanzas de esta experiencia podrían ser dignas de tomar en cuenta al acercarnos como profesionales de diversas disciplinas preocupados por la política educativa maquillada con mil adjetivos, pero que hasta ahora no muestra resultados, sino tímidas iniciativas que por estar uncidas al poder político no lo trascienden. Todo lo contrario lo someten.
Latapí recomienda tomar en cuenta estas tres “lógicas” para comprender cómo actúan los actores en la relación que nos ocupa. Una cosa es que la relación con el funcionario sea de amistad y otra conocer cómo se comporta el funcionario sujeto a formalismos y a advertencias de las autoridades del gobierno.
Las enseñanzas que nombra como algunas conclusiones las resumiremos por que nos parecen importantes para quienes desde la investigación tratan de aportar y se encuentran con los apetitos del poder que los rechaza, que los tiene como adversarios antes que comprometidos en una misma causa: la buena educación para el pueblo.

Advierte que existe una lógica académica y una lógica política, que provienen del pensamiento académico y del pensamiento político. Esto demanda aprender a exponer usando un lenguaje inteligible para los funcionarios que respete lo sustantivo de los hallazgos y aportes de la investigación, que pueda ser comprendido y valorado desde la óptica de la práctica. En lo político expresa haber aprendido mucho del pensamiento de los políticos a revisar aquellos de sus conocimientos teóricos que son relevantes para la práctica, desde su aplicabilidad, es decir con un enfoque realista que no tienen por lo general los investigadores.

Comprensión de la complejidad de los problemas de la manera cómo se dan en la práctica es otra de las conclusiones que comparte Latapí. En ese sentido reflexiona que se debe “aceptar que los agentes de decisión tienen límites bastantes más estrechos que los que solemos tener los investigadores.”.Los investigadores muchas veces proponen soluciones desde un campo abstracto y obvian las dificultades que tiene su aplicación. El político, de otro lado, no puede hacer lo que desea, pues tiene restricciones de diversa índole: políticas; de los poderes fácticos; de carácter financiero; el tiempo; y las limitaciones humanas. ¿Hemos pensado cómo un funcionario puede manejar todas estas variables y cómo puede priorizar en medio de tensiones? ¿Nos hemos puesto en su “pellejo”?
Por ello a inicios de un nuevo año escolar en el país llama la atención que aún creamos que lo que se nos oferta en la educación nacional es de calidad. La historia que es la maestra de la vida nos deja muchas enseñanzas que la soberbia de los tiempos no permite valorar. Creer que lo poco que se da, dejando de lado lo mucho que construimos los maestros en décadas, es suficiente para ser ciudadanos democráticos, competitivos, es por decir lo menos una farsa.
Los pasos avanzados, pequeños si comparamos la envergadura de lo que significa la educación, no se agotan en medidas plásticas, coyunturales como la evaluación de los docentes, el nuevo currículo ofertado sin haber evaluado profesionalmente el anterior, la dotación de textos sin la debida evaluación (pues no se trata sólo de faltas de ortografía, sino apreciar los contenidos y cómo trabajar con ellos). Existen tareas de mayor dimensión y envergadura que tienen que ver con la política educativa y que teniendo a la mano un Plan Educativo Nacional (PEN) ha sido reducido a un mero remedo y cita para justificar que se le tiene en cuenta cuando en el espíritu y en la política aplicada se hace todo lo contrario.
Los servicios educativos que se ofertan desde el estado no responden a las demandas de una población en ritmo creciente y menos se dirigen a alcanzar la equidad tan pregonada. Una política educativa no es responder a la coyuntura sino tener líneas maestras en educación que generen decisiones concretas. 8 millones de niños y adolescentes llegarán a las instituciones educativas este 1 de marzo. Como siempre a la hora undécima quienes deben haber diseñado una política para la infraestructura educativa (y no sólo Códigos para el mantenimiento de los colegios emblemáticos, Ministerio de Educación OFICINA DE PRENSA Y COMUNICACIONES 24 Feb. 10) nacional diferenciando las regiones naturales y siguiendo las pautas sugeridas por la UNESCO, caen en diseños poco modernos como si los adelantos de la tecnología no importasen. (¿Conocen, por casualidad el trabajo publicado por David J. Vichary: LA CONSTRUCCION DE ESCUELAS PRIMARIAS. PAUTAS PAARA LA FORMULACIÓN E IMPLEMENTACIÓN DEL PROGRAMA?) ¿Acaso no existen propuestas pedagógicas para el diseño y desarrollo de la infraestructura educativa? ¿Cuál es el diseño moderno de los colegios emblemáticos? ¿Sólo recuperación de espacios? ¿Sólo conexiones para Internet? ¿Y los gabinetes y laboratorios estarán equipados? ¿Se concursó el diseño? ¿Con qué criterios se inició la readecuación? Sin duda una buena obra, pero que demanda pensarla pedagógicamente y no sólo alardear de bondades que demandan recursos que el estado no podrá proveer.
Se inicia un año escolar más y lo realizado hasta el momento no es una contribución a la calidad de la educación que el país demanda. El pronunciamiento del Consejo Nacional de Educación titulado Impulsar las mejoras de la Educación Peruana al pedir que se cumpla con las tareas pendientes señaladas en el PEN, es indicador de cómo no es el momento de algarabía. Sólo recogemos los puntos que trata el pronunciamiento: el crecimiento no llega aún al 0.25% anual del PBI para educación, por ello no puede cubrirse el déficit en infraestructura y equipamiento de todas las escuelas; no se ha diseñado la nueva Ley orgánica del Ministerio de Educación, ni definido las competencias para cada una de las instancias de gestión; que el año escolar no se inicie con todas las plazas docentes cubiertas y que la CPM esté obstaculizada por el apresuramiento de su implementación; que educación sea el sector con más denuncias sobre corrupción; que los institutos superiores pedagógicos están condenados a cerrar por aplicación de la nota mínima 14 como criterio para el ingreso y no por la evaluación en base a altos estándares de su funcionamiento.
Termino retornando unas palabras de Pablo Latapí que vienen bien para estos días en donde se privilegia el valor de las horas que se cumplan en cada nivel educativo (¿cuál es el sustento académico-científico de esta galimatías del viceministro de gestión pedagógica?) de la educación pública toda. Las nuevas construcciones poco contribuirán al mejoramiento de la educación, las innovaciones en los planes y programas curriculares pasarán, las instituciones que cree envejecerán y probablemente se desvirtuarán. Lo que cuenta para la calidad de la educación es el sentido de vocación de cada maestro, su entusiasmo por educar, su fe en que lo que hace tiene sentido, su amor a sus alumnos. Es el efecto acumulado de estas cosas intangibles lo que va formando una “tradición pedagógica”, indispensable para que en un país haya una “buena educación”. Esa tradición será lo que quede. Los países que cuentan con ella la dan por supuesta; los que aún carecemos de ella, no la valoramos. No olvidemos lo que los verdaderos educadores compartieron y no se pierda tiempo apareciendo en los medios para decir más de lo mismo en educación, es decir: nada. Salvo mejor parecer.(27.02.10)