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CPM: todo vale

21 mayo 2009

En estos días a raíz de acortarse el plazo para la inscripción de postulantes al concurso para ingresar a la Carrera Pública Magisterial (CPM), los imaginativos del sector oficial recurren a todo tipo de estratagemas, por ejemplo, a utilizar la publicidad como medio para “enganchar” a incautos con el producto que se ofrece. En este caso se recurre a una cantante folclórica, a una banda exitosa de cumbia y a una campeona mundial de boxeo. Todos los han visto, todos lo han escuchado en los canales de televisión de señal abierta.

Es decir, quienes tienen la responsabilidad política de la educación nacional no reparan en gastar recursos para poder persuadir y luego convencer a los usuarios del medio y en este caso a los docentes que es bueno ingresar a la CPM si quieren ganar más (es decir enriquecimiento mondo y lirondo) y pareciera que eso lleva a la meritocracia.

Sin duda un marketing responsable en educación que es el que ha debido inspirar a quienes velan por la imagen del sector educación se les olvidó de lo elemental que debe tener toda imagen y mensaje educativo: debe transmitir valores, conocimientos a todos los miembros de la comunidad educativa y no sólo a los docentes. ¿Por qué centrar toda la propaganda en el docente que debe postular y no elaborar un mensaje con un contenido sustantivo que no el que se propala y tiene que ver mejores remuneraciones y la meritocracia?

Consultado docentes de Lima y provincias que han visto o escuchado los spots los han rechazado y no lo hacen por quienes intervienen sino por el mensaje que se da a la comunidad: la Carrera Pública Magisterial es una mercancía que la puedes adquirir cumpliendo las reglas de la oferta y la demanda. ¿A quién se le ocurrió semejante proyecto de comunicación? ¿Qué significa para los creativos oficiales y sus mentores el docente? ¿Son acaso aquellos que promueven la idea de que cualquiera puede ser docente y que por lo tanto no es necesario considerar su profesión como otras que tienen una deontología y un sin número de requisitos para llegar a titularse? ¿Por qué este trato burdo? ¿El maestro no merece el respeto que se le debe a todo profesional? Si este es el mensaje que transmite el sector educación sin ninguna consideración a la persona que decidió voluntariamente formarse como educador, entonces tenemos la explicación de una serie de actitudes, procedimientos, silencios y medias verdades que se dicen sobre la educación en el país.

Todo marketing educativo se sabe tiene por objeto insertar conocimientos en la comunidad oyente o televidente; mensajes que fortalezcan sus habilidades cognoscitivas en los consumidores. Lo importante es el sentido utilitario que se le da al conocimiento transmitido que debe ser útil para el aprendizaje de nuevas prácticas. En suma un aviso de esta naturaleza debe tener como característica un conocimiento educativo y un conocimiento laboral así como el contexto. Lamentablemente poco de esto tienen al girar el mensaje en el protagonista: la cantante, el conjunto de cumbia, la campeona mundial de box. La utilización de los mensajeros sin mensaje, es el error mayor que se ha cometido y deja traslucir el fustán, como decían las abuelas, de la manipulación y del poco respeto y reconocimiento que se le tiene a los docentes cuando se les quiere dar el trato adocenado de mercancía que se cautiva utilizando la popularidad de artistas que sin duda son populares pero están ajenos a lo que significa la labor docente.

Es una pena que se haya desperdiciado la oportunidad para hacer un buen documental sobre el tema Carrera Docente, desarrollando las ideas fuerza que se pueden apreciar en los power point que uno encuentra en el Portal del Ministerio de Educación. Pero no, se cayó en el facilismo, en lo chabacano, total “se trata de maestros pues”. Ese es el sentir que tienen los docentes de Lima y del interior. Si se quería relacionar el producto Carrera Pública Magisterial a un segmento del mercado, se ha debido recurrir a especialistas en nuevas tecnologías aplicadas a la comunicación y la promoción, incluso a los relacionistas públicos y a especialistas en educación. Lo que queda de los spots es cierta fantasía que ha pretendido crearse a través de los artistas y de la imagen de la campeona mundial de box, pero lo que se ha conseguido es generar un malestar en los docentes y en la comunidad educativa, pues se preguntan si algo tan importante va ocurrir ¿por qué recurrir a imágenes y mensajes de carpa?

El resultado demostraría una estrategia vacía que le quita validez y seriedad a lo que se dice ofertar. ¿Qué contenido pedagógico tienen los spots? ¿Han sido idóneos? ¿Qué tratan de conseguir? ¿Atraer, persuadir, convencer a los docentes? Si no existe la credibilidad necesaria, este no es el mejor recurso. Es necesario responder a las preguntas que no están en “las preguntas frecuentes” que ha editado el Ministerio de Educación con relación a la Carrera Pública Magisterial y que vienen haciéndose en las Jornadas Pedagógicas realizadas por los enviados especiales a los cuatro puntos cardinales del país.

La evidencia de la falta de una mirada realista sobre los procesos que se vienen desarrollando en el sector educación, que por más que traten de justificarlos con que se ajustan al Plan Educativo Nacional (PEN) demuestra que están cada día más lejanos y que se ha desmembrado la propuesta por medidas parche inspiradas en temas del PEN, pero no en el sentido ni en su espíritu.

Porque se carece de esta mirada realista es que se percibe la ausencia de una estrategia integral con buenas perspectivas de desarrollo, buen análisis del servicio que se brinda, que debe estar dirigido a mejorar aspectos deficientes y no asociar lo que se brinda a cualidades que no se posee. Se temería afrontar las consecuencias de que el sentido de la implementación de la CPM no responda a las expectativas previstas y sobre todo no haber ganado la confianza que se sabe no está garantizada en la perspectiva futura. ¿Existen analistas en el sector educación? ¿Por qué seguir apostando a instrumentos cerrados que brindan porcentajes a temas que parecen importantes, pero para quienes los diseñaron y aplicaron, pero quizás desde la mirada y perspectiva de los docentes no tienen la claridad ni valoración suficiente? ¿Esto ocurrió con los spots?
Queda evidente que algo no transmiten los spots diseñados y que desde el lado del mercado así como de la pedagogía se obvió al destinatario y se ha menospreciado el conocimiento del mismo. Se olvidaron los creativos del sector educación de trabajar de manera sinérgica e interdisciplinaria, para hacer más eficiente y sólido el mensaje a transmitir. Los maestros merecemos no sólo la meritocracia sino el ser respetados. Parece que esto se han olvidado las autoridades que dieron el visto bueno al mensaje, al protocolo de diseño y finalmente a los spots. No somos una mercancía, somos personas, somos profesionales, pertenecemos a una cultura. ¿De qué reconocimiento se habla por auditorios, plazas y emisoras de radio y televisión?
El reconocimiento profesional por título dado a nombre de la Nación, significa que las personas que poseen unas determinadas calificaciones profesionales adquiridas por medio de una formación específica.están capacitadas para ejercer su profesión. Y eso son los docentes a quienes hoy se invita a postular a la CPM. Ellos han cumplido con los criterios mínimos, de duración y contenido, que debe cumplir la formación dirigida al ejercicio de las profesiones reguladas, así como el reconocimiento automático de los títulos que responden a esos criterios mínimos.
Es posible hacer el reconocimiento de maestros e invitarlos a integrarse a la CPM de manera convincente, persuasiva, pero eso exige convicción, compromiso e identidad. Hay que tomar el ejemplo de la campaña de la Consejería de la Comunidad Autónoma de Murcia titulada “Gracias maestro”. Cito la nota, bastante larga, pues encierra ideas, sentimientos y pareceres con los que debemos identificarnos de una vez, si se quiere hacer camino al andar y abrir puertas de diálogo constructivo con los docentes. Esta campaña expresaba “Hace unas semanas la consejería de Educación (http://www.educarm.es/) presentaba la campaña publicitaria, por segundo año, en reconocimiento a los maestros, como botón de muestra de una apuesta decidida y clara por elevar el tono social de reconocimiento de los que tiran de los zagales, para formarlos y ponerles ante la enseñanza de la vida. Me alegra ver cómo en esta Murcia, bastante desconocida en muchas latitudes geográficas y también intelectuales, salen proyectos de esta índole. Una vez más esta Región del sureste, uniprovincial y de poca monta, para algunos gobernantes, hace gala de su murcianía con el reconocimiento a una gran labor, a esa valoración, por encima de ideologías, a los que tienen el noble oficio de enseñar, formar, educar a los maestros, a los profesores, a los educadores a esos a que tanto bien hacen a la sociedad y al que nadie, ni nada debería insultar, acallar, ni minimizar.”
“Hoy, los nuevos tiempos, las nuevas modas, están haciendo, en ocasiones, que perdamos el norte y se disipe entre malas rachas ventosas de hechos que acosan a los docentes, desde la falta de respeto, la violencia encubierta y ese mobbing (acoso moral) impuesto por una sociedad que adora el becerro de oro, la comodidad, el dinero fácil y los nefastos referentes culturales y sociales. No son buenos tiempos para la enseñanza, para defender los valores, menos para enseñarlos…
Por eso hay que levantar el vuelo, romper la inercia, alzar el grito de ayuda y de valoración que se merecen los que se dedican, desde el aula, con personas, no con papeles, al virtuoso oficio de enseñar, de orientar, de formar y de ayudar a que los críos y, los menos críos, comprendan la realidad, le den sentido y la encajen en su puzzle personal ¿qué difícil lo tienen los profesores! a ellos les echamos la culpa del fracaso escolar, de los malos resultados en las estadística y, encima, los avasallamos, los ponemos entre las cuerdas, y les hacemos sufrir …”
“Porque, no olvidemos, queridos lectores que una sociedad que mima a sus maestros, y los respeta, es un gran referente para sus ciudadanos y una garantía de formación, más allá del oportunismo, las modas, el peso de la formación permanece en el fondo de la persona y, siempre es gracias a esos docentes que desde abajo nos ponen los cimientos y esperan, sin límites, a que el árbol dé su fruto, por eso me uno, junto a muchos a la campaña para gritar: ¡Gracias, maestro! “ (http://argijokin.blogcindario.com/)
Concluye la nota con el siguiente recordaris:
“Recuerda a los ciudadanos que todo lo que son se lo deben a sus maestros y nunca mejor dicho.
• No son buenos tiempos para la enseñanza, para defender los valores, menos para enseñarlos…
• Esperemos que la calle legitime estos mensajes, los haga suyos y se los apropie, los vea con buenos ojos” (Op.Cit.)
¿Es difícil redactar notas parecidas? Pero como dice el evangelio “de la abundancia del corazón, habla la boca”. Y nunca como ahora esta sentencia es cierta. En educación no todo vale. Educación es algo más que unas pruebas y billetes. No sigamos menospreciando al docente, a la persona que enseña a nuestros hijos a aprender las primeras letras, a quien educa en gran parte de los quince años que pasa en la escuela, a quien nos reemplaza durante 10 horas del día de marzo a diciembre de todos los años de su instrucción. Merece un mejor trato que el discurso almibarado de meritocracia que es también producto de un modelo en donde la democracia y la participación es un instrumento no un derecho. Meritocracia sí, pero en una sociedad democrática, solidaria, participativa y no sólo en el papel.
El maestro merece respeto y no sólo las migajas de una sociedad que vive la era del rico Epulón, quien exige se cumpla la ley con dureza y en cambio engaña a quienes no cumplen lo que predican. La avalancha de reuniones, convocatorias, eventos a última hora, son síntoma de que el discurso/oferta no ha calado en el magisterio. Se buscan aliados de última hora pensando en el rédito, pero no en el cambio y su sostenibilidad. Y en educación eso es índice de ineptitud de quienes dirigen la educación nacional y sobre todo en la relación con los docentes. No vale a estas alturas decir “algo hicimos mal” cuando se tuvieron los oídos cerrados y la mente obtusa todos los años que va de corrido de este siglo y de este gobierno. Un error en el diseño de la política educativa marca de por vida. ¿Importa esto acaso? En educación no vale todo, por el contrario, se requiere mucha ciencia y virtud. Ya sabemos que «Lo que natura no da, Salamanca no presta.»
(16.05.09)