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APRENDER SOBRE OTROS MAESTROS Y OTRAS PRÁCTICAS

5 mayo 2013

Martha Vargas de Avella / Coordinadora Regional / Proyecto Materiales Educativos CAB/GTZ
En: MATERIALES EDUCATIVOS CONCEPTOS EN CONSTRUCCIÓN / LOS MATERIALES EDUCATIVOS, HERRAMIENTAS DEL CONOCIMIENTO

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El saber se nutre en el trabajo colectivo, en el compartir con el colega, cuya experiencia vivida resulta tan importante como la acumulada por los pedagogos que a lo largo de la historia de la educación han construido el acervo teórico que hoy nos permite desentrañar el valor de la pedagogía como el saber fundante sobre el cual se construyen los conocimientos de alumnos, maestros y comunidades.
La vida y obra de los grandes pedagogos revela el reconocimiento que las comunidades humanas dan a la educación como el factor fundamental para alcanzar sus metas, ideales y aspiraciones. Aprender de esos aportes que desde la teoría y la práctica permanecen vigentes y aprender también de aquellos cuyo pensamiento se ha cuestionado, significa aprender sobre los orígenes y la historia de la pedagogía.
Los pedagogos consagrados, fueron los protagonistas del quehacer educativo en su momento histórico. De la reflexión sobre sus prácticas surgen los conceptos que han permitido la evolución histórica de la educación. En esas historias, la de la educación y la de la pedagogía, se debe escudriñar para encontrar las causas de los fracasos de la sociedad en sus intentos por permanecer, pero también para encontrar los aciertos de las sociedades en sus propósitos de avanzar para circular las concepciones filosóficas y políticas que conviene mantener, afianzar o transformar.
Es necesario aprender de los maestros en ejercicio, de los colegas cuya práctica revela un predominio de la pedagogía para dar sentido a a la formación de los alumnos. Se debe aprender de los jóvenes profesores, portadores de las ideas y conceptos más actualizados, dotados de un espíritu de renovación y con convicciones claras sobre su papel de formadores. También de los viejos maestros con ideas renovadas, dotadas de una experiencia de vida que los convierte en testigos de los cambios, las transformaciones, los obstáculos y los logros en la tarea de formar, quienes poseen la lucidez que se deriva del contacto con muchas generaciones de jóvenes, de niños y niñas.
Los maestros y maestras deben aprender sobre sí y sobre sus colegas. Las asociaciones en grupos de estudio surgen del interés por el saber, por el indagar, por el construir juntos, da lugar a nuevos grupos que, bien sea por afinidad en la formación, o bien por interés en la práctica compartida, son el comienzo de comunidades estudiosas, interesadas por la investigación y que producen avances teóricos y científicos que enriquecen la educación.
Esto implica que el aprender de los educadores se debe dar en intercambios colectivos, en grupos de análisis y debate, de diálogo entre pares que confrontan sus experiencias y constituyen una verdadera masa crítica, con la capacidad de discernir y de optar con criterio autónomo, desde una racionalidad analítica, por los cambios necesarios. En estas interacciones, los educadores superan la racionalidad instrumental porque se descubren como agentes de cambio y no como instrumento de los cambios que otros deciden.

La Comunicación en el Aula de Clase como Mediación de la Relación Pedagógica

17 abril 2013

Deysi Leandra Espinoza, Edgar Giovanny Latorre Rojas, Edith Patarroyo Mora., Esperanza Torres
Publicada en la revista REFLEXIONES. Facultad de Educación Universidad Autónoma de Bucaramanga. Vol. 7 Nº 8, Junio 1999. Colombia.

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El mundo actual se caracteriza por la tecnología cada vez más avanzada y por el surgimiento de nuevas formas de comunicación que hacen necesaria la creación de canales de interacción entre seres muchas veces aislados.

El hombre, por su naturaleza es un ser social y por tanto, su base en la comunicación. La expansión de los medios de comunicación, la informática y el lenguaje audiovisual ponen a los jóvenes en contacto con los avances en el terreno de la ciencia, la tecnología y los problemas sociales. Estos medios además tienen la capacidad de ofrecer la información de manera atractiva e interesante. Asimismo es indudable que los constantes cambios del mundo actual, los grandes volúmenes de información y el deseo de una sociedad por hacer más ameno el vivir y el compartir con sus semejantes obligan al individuo a emprender otros medios y maneras de hacer más fácil su entendimiento consigo mismo, con el otro y con el medio.

Sin embargo, muchos de los grandes problemas por los que atraviesa la humanidad tienen como eje la falta de mecanismos adecuados de comunicación para interactuar con otras personas, relacionarse, compartir, transmitir ideas y sentimientos. Como dice Daniel Prieto: “Escribo, para comunicarme en este mundo, donde corren ríos de información entre seres muchas veces aislado”.(PRIETO CASTILLO, Daniel. Educar con sentido. Apuntes sobre el aprendizaje. Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, Argentina, 1993).

La comunicación cuenta con innumerables espacios para materializarse. Uno de ellos es la escuela, lugar donde se congregan miles de seres humanos deseosos de establecer relaciones interpersonales de compartir intereses, temores y de desarrollar sus potencialidades.

El hombre, por
naturales es un ser
social y por tanto,
su base es la
comunicación. La
expansión de los
medios de comunicación, la
informática y el
lenguaje
audiovisual ponen
a los jóvenes en
contacto con los
avances en el
terreno de la
ciencia, la tecnología
y los problemas
sociales.

El grupo de investigación inició su proceso de trabajo interesado en profundizar sobre la incidencia de la comunicación en el aula de clase y cómo ésta repercute en la relación ya sea en la construcción de conocimientos o en la formación del individuo.

Esta propuesta surge de las inquietudes del grupo investigador respecto a la comunicación que se da en el aula y que se evidencia en los distintos momentos de la Relación Pedagógica (maestro – alumno).

Muchos son los interrogantes que se pueden formular acerca de cómo el alumno asume lo que si maestro dice; qué expresiones y sentidos reconoce dentro de la relación pedagógica y cómo incide la comunicación en el quehacer educativo.

Las anteriores apreciaciones llevaron al grupo a compartir con los lectores algunos cuestionamientos que fueron relevantes durante el proceso de investigación y que permitieron hacer una mirada holística al desempeño de un docente en particular, a partir de las siguientes reflexiones:

• ¿Cuál es la incidencia de la comunicación en la relación pedagógica?
• ¿Qué expresiones comunicativas se dan entre maestro y alumno en el aula de clase?
• ¿Qué expresiones de la relación pedagógica tienen valor comunicativo en el aula de clase?

El grupo de investigación se propuso, como objetivo general, recuperar las expresiones de la comunicación establecida entre una muestra y su grupo de alumnos de primaria, que permitieran determinar el tipo de Relación Pedagógica que se da entre ellos. Para esto los planteamientos de Daniel Prieto y Eloísa Vasco fundamentaron teóricamente este proyecto, evidenciado que sólo a partir de una interacción activa y dinámica entre los actores se fortalece la comunicación como factor vital en el proceso de construcción individual del conocimiento y del ser.

Una vez definido el tema de la investigación, se seleccionó la institución donde ésta se realizaría y la elección del maestro que colaboraría como objeto de estudio de este trabajo, situación que a veces se hace difícil por la resistencia del docente a ser observado y analizado en el desempeño de su quehacer pedagógico; sin embargo, la contribución y postura de la docente estuvo correlacionada con el querer y sentir del grupo investigador.

Al ir confrontando la información recolectada, el grupo precisó algunos conceptos como: comunicación, relación pedagógica, maestro, alumno, aula de clase y apropiación, que dieron más soporte al trabajo del equipo investigador y a la vez sirvieron de guía en la construcción del marco conceptual.

Así, la COMUNICACIÓN en la relación pedagógica es entendida como el intercambio de saberes entre los interlocutores (maestro –alumno) cuyo propósito es el de producir cambios y transformaciones en las estructuras cognitivas, afectivas y psicomotoras de los participantes.

Dicha comunicación potencia un intercambio de mensajes entre alumno y maestro denominado RELACIÓN PEDAGÓGICA que se encuentra medida para el conocimiento y adquiere el carácter de saber pedagógico en la medida en que es una construcción permanente entre ellos, que se afecta en forma recíproca. El saber del maestro se diferencia del saber del alumno sólo en términos de oportunidad, entendida ésta como la experiencia vivida y los procesos de apropiación del mundo que el maestro ha logrado hacer en un mayor tiempo.

Así, la relación pedagógica es un ante todo una interacción social. De ahí la importancia de reconocer su dinámica para encontrar mejores oportunidades de relación entre maestro y alumno. La relación pedagógica generada en el aula de clase es un acto formativo que incide en la calidad de la educación y por ende en el desarrollo humano, en cuanto se construye en un intercambio comunicativo en todo lo que dice, se hace o se deja de decir o hacer.

Los artífices de la relación pedagógica son el maestro y el alumno. El MAESTRO, para este proyecto de investigación, es un interlocutor con las características del ser humano (persona con afectos, conflictos, deseos, sueños y con capacidad de producir, organizar, buscar y confrontar). Así mismo, por su formación intelectual y personal adquiere habilidades especiales para su desempeño que le confieren autonomía y autoridad pedagógica. Es decir, el maestro no es sólo un sujeto poseedor del conocimiento que se deriva de su especialidad; es además un ser que VE a sus alumnos, los reconoce por su nombre, es un buen comunicador y un mejor oyente; es generador de cambio, capaz de construir en compañía de otros, sus alumnos, y establecer vínculos integradores con la familia y la sociedad.

El ALUMNO, por su parte, es un individuo con las características particulares del ser humano y miembro de una comunidad específica; es un sujeto con personalidad propia adquirida a través de sus experiencias con un acervo cultural un interlocutor que puede decodificar el saber recibido, y recrearlo para su propia comprensión y beneficio.

La relación pedagógica, como una relación de comunicación, se establece dentro de un contexto o ámbito pedagógico denominado AULA DE CLASE. Este contexto implica los elementos espacio temporales y las condiciones ambientales que facilitan y hacen más enriquecedora la comunicación. El contexto incorpora, así mismo, todo lo que los participantes conocen y comprenden. En palabras de Eloísa Vasco “es un lugar donde el maestro se reúne con sus alumnos aunque sea para salir de ella a otros espacios, y aunque esa aula sea a la sombra de un ábol. No debe pensarse en el aula como las cuatro paredes de un salón, sino como el lugar de reunión de maestros y alumnos en torno al saber”.(VASCO MONTOYA, Eloísa. Maestros, Alumnos y saberes. Cooperativa Editorial Magisterio. Santafé de Bogotá, 1996.

Es tarea del maestro construir un ámbito que favorezca la comunicación en el aula de clase, ella se convierte en una mediación que puede generar la interacción, el compromiso, la interlocución y la apropiación.

La mediación debe permitir la APROPIACIÓN, definida esta como el momento en que el individuo hace una asimilación propia del saber y lo aplica a su vida, tomando en forma integral lo que ha sido más significativo en su proceso de formación. En este proceso juegan un papel muy importante los movimientos; para el maestro significa las formas de decir el saber, su expresión verbal al comunicarse, al dar la palabra, al responder con claridad, al formular, al preguntar y al precisar; en el alumno se evidencia en la forma de preguntar, de expresarse de conversar, de responder, de aceptar el estímulo, de sonreír, de afrontar el error, de presentarse y cuestionarse; todos estos son actos formativos que inciden en la calidad de la educación y en el desarrollo humano.

La investigación permitió convalidar, en la cotidianidad de una relación pedagógica, a través de pruebas escritas, las siguientes reflexiones que fortalecen y enriquecen la labor del maestro:

• En el caso particular, la relación pedagógica observada es abierta, participativa y formadora para los actores, en la cual cada uno de ellos, en forma consciente o inconsciente, reaniman sus intereses. éstos intereses no podrían ser resueltos si la comunicación que se genera por los participantes, no tuviese ese carácter de doble vía, preguntar – contestar – contrapreguntar .- analizar, y, a veces, por qué no, el de divagar, imaginar soñar, corregir y recordar.

• El maestro como facilitador de la relación pedagógica debe estar en una constante actualización. Cada generación de alumnos viene con intereses y lecturas nuevas sobre la realidad.

• El alumno reconoce en el maestro las expresiones comunicativas en la relación pedagógica de satisfacción a través de una sonrisa, del contacto físico, el movimiento de la cabeza y el aplauso, de confianza cuando explica, pasa al tablero, colabora con el compañero, se integra con el otro e intercambian experiencias y saberes, y, finalmente, sus proyectos al planear estrategias para un mejor aprendizaje, al valorar el paso de la cotidianidad, al analizar y reflexionar sobre los procesos de construcción, al hacer planes para el futuro y al insistir en la responsabilidad.

• El aula es el ámbito pedagógico más rico en el cual se ponen en juego, las vivencias y experiencias del alumno y el saber del maestro. Allí se reflexiona, se analiza y se conceptualiza sobre nuevos saberes.

• Los acercamientos afectivos tales como las miradas, las caricias, las palabras cariñosas, el trato respetuoso hacen más dinámica la relación pedagógica y son las actitudes que los alumnos más resaltan de la maestra. Esto contribuye a que los procesos de construcción se vean favorecidos en la medida en que despiertan un mayor interés por la materia.

• Las expresiones afectivas como el saludar, interesarse por el otro, por su estado físico y emocional así como aquellas que favorecen sentimientos de seguridad, confianza y de mayor desarrollo y construcción del conocimiento crean un ambiente adecuado para fortalecer lazos comunicativos en la relación pedagógica.

• En el transcurso de la investigación se observó igualmente que en el carácter y la esencia de persona también se da: el disgusto de la docente por la no atención de sus alumnos, mal genio por no estar conectados en la actividad o el olvidar conceptos elementales básicos que posibilitan otras operaciones mentales. Constituyen elementos que no pueden ser vistos como obstáculos sino que forman parte de la personalidad y de la relación pedagógica en la que entran a interactuar seres humanos con intereses, ideales y formas de ser particulares.

• Así mismo, aquellas actitudes de autoritarismo, imposición, indiferencia y desinterés conducen a crear rechazo hacia la materia o hacia el profesor, apatía por el aprendizaje y en muchos casos deseos de no ir a la escuela.

En este sentido, es interés del grupo investigador sobre la comunicación en el aula de clase, invitar a todos los maestros a realizar investigaciones sobre aspectos del quehacer pedagógico y de la vivencia educativa cotidiana para mejorar y proyectarse como verdaderos constructores de una sociedad más dinámica, cuestionadora, crítica y reflexiva, que permitirá ofrecer un país menos violento y más culto.

Por esto se hace necesario tener presente que la educación colombiana necesita docentes con gran capacidad de comunicar, pero, sobre todo con una excelente disposición para escuchar, para ver y para sentir a sus alumnos.

Docentes que no hagan de la palabra el único lenguaje de interacción con el otro, sino que posibiliten otras alternativas en las que los gestos, las miradas, el contacto físico, las sonrisas y la tolerancia estrechen el vínculo maestro – alumno.
Docentes capaces de cuestionarse constantemente sobre su labor educativa, con el interés de realizar investigación en el aula de clase en pro de más y mejores posibilidades de “ganar” la voluntad y el deseo de los alumnos por estar en la escuela.

PARA ENSEÑAR MEJOR Y EN MENOS TIEMPO

19 febrero 2013

NOTA: El presente texto es transcrito de la Revista de Educacion Nº 213 del Ministerio de Educación de Chile. Se trata de una entrevista a Eduardo Lazcano, profesor que cuenta con gran trayectoria en el tema de materiales didácticos. Parte del artículo está matizado por intervenciones de él mismo y su experiencia. Esperamos sirva no sólo de reflexión sobre el tema sino también de estímulo.

Los dados de colores se derrumban una y otra vez en las manos inexpertas del párvulo que pretende construir una torre. Y aunque a ojos profanos pareciera ser sólo un juego, todo un proceso de aprendizaje se está verificando en su interior.

El adolescente que goza releyendo revistas de comics o aquel que siente4 gran afición por el cine, también está aprendiendo muy rápido y en forma entretenida. En los casos mencionados, los elementos están entregando una enseñanza.

Todo aquello que apoya el proceso de enseñanza-aprendizaje es material didáctico. Para desarrollar material didáctico es necesario inventar, ser creativo.

“Y la pregunta que uno se hace es cómo puedo enseñar mejor aquello que sé, ¿cómo me las arreglo? Le estoy hablando de los años 50, cuando se empieza a hablar de los medios audiovisuales.”
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“El profesor chilenos, por lo general, es muy creativo. Muchas veces deja de lado su situación económica y gasta el poco dinero que gana en comprar textos para autoformarse. El tremendo desafío es enseñar a más gente, mejor y en menos tiempo”, advierte.
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Como ejemplos, destaca que en las clases de Historia y Geografía, se utilizaba un volcán en erupción, hecho en greda. Enseñaban a los profesores a confeccionar rotafolios –un talero con hojas sin desprender- y a preparar una gelatina especial para hacer un hectógrafo y reproducir sus pruebas.

“En esta experiencia cada profesor nos contaba cosas nuevas y despertaba nuestra creatividad”, dice Eduardo Lazcano.

ANTES ERA MÁS FÁCIL ENSEÑAR
Opina que antes era más fácil enseñar, porque no existía el asedio de los medios. “Ahora lo que se educa en el colegio se des-educa afuera.”

Reconoce que el acervo cultural es mayor en la actualidad, pero escapa de las manos del profesor. La educación es un asunto de toda la sociedad, manifiesta, y más aún cuando se invita a los establecimientos a elaborar sus propios programas.
Señala que un profesor creativo sabe cómo despertar los sentidos al niño. “Los chinos afirman: si lo oigo, se me olvida- si lo veo lo recuerdo- si lo hago, lo sé”, sentencia, el profesor Lascano, y agrega que lo más importante es la experiencia directa.

Explica que mientras mayo es la cantidad de sentidos que se concentren en el aprendizaje es mejor la retención. “Nosotros tenemos que saber usar la televisión, las historietas. Esos medios están empleando elementos que los profesores no hemos sabido incorporar”.

De acuerdo con los diversos métodos de enseñanza, retenemos y asimilamos un mayor o menor porcentaje de información. A las tres horas de escuchar una clase estilo conferencia, recordamos un 70% de los datos, y a los tres meses, sólo un 10%. Si se utiliza material didáctico visual, al cabo de tres horas el participante retiene el 72% y a los tres meses el 20%. Una clase con material audiovisual logra un 83% de retención a las tres horas, y un 65% al cabo de tres meses.

Usualmente el problema que ofrece el material didáctico está relacionado con los recursos disponibles. … “Hay que generar un material didáctico, que tenga vigencia para toda la vida”, reflexiona, “porque el material se puede destruir, y se puede hacer de nuevo, como los bloques lógicos, los volúmenes y las regletas, que pueden durar tres a cuatro años.”

Existe para el observador atento una variada gama de material didáctico: textos de estudios, libros complementarios, libros de consulta, enciclopedias, revistas y periódicos, documentos, recortes, materiales duplicados, materiales programados (auto instrucción, películas de cine, programas de televisión, programas de radio, grabaciones (en cintas y disco), imágenes planas, dibujos y pinturas, transparencias grandes y chicas, diapositivas, microfilmes, microtarjetas, estereógrafos, mapas, globos terráqueos, gráficas, cuadros, diagramas, carteles, caricaturas, títeres, modelos, simulaciones, colecciones, especímenes, materiales para franelógrafo, materiales para pizarrón magnético, materiales para dibujo, materiales de exhibición y equipos multimedios.

PRINCIPIOS
Para utilizar tales medios, el profesor Lazcano detalló los principios generales. No hay un solo medio que sea óptimo para todos los fines, y su uso debe relacionarse con los objetivos. Aclara que los usuarios necesitan familiarizarse con el contenido de los medios y éstos tienen que ser adecuados para el formato de enseñanza.

Asimismo, han de corresponder a las capacidades y estilos de aprendizaje. Resalta que no se pueden calificar de buenos o malos, por el simple hecho de ser concretos o abstractos. Para su elección es importante usar un criterio objetivo, no sobre la base de preferencias personales y predisposiciones.

Expresa que las condiciones físicas que rodean las aplicaciones de medios afectan en grado significativo los resultados.
Volviendo a su experiencia personal, el profesor Lazcano revela que con el tiempo se fue perfeccionando, “había que pensar en la básica, en la diferencial, en las escuelas técnicas, en la industrial, en la de adultos que utilizan materiales especiales”.

¿CÓMO APRENDEMOS?
1% mediante el gusto
1,5% mediante el tacto
3,5% mediante el olfato
11% mediante el oído
83% mediante la vista

PORCENTAJE DE DATOS RETENIDOS POR ESTUDIANTES
10% de lo que leen
20% de lo que escuchan
30% de lo que ven
50% de lo que ven y escuchan
70% de lo que se dice y se discute
90% de lo que se dice y luego se realiza

VENTAJAS DE LOS MEDIOS AUDIOVISUALES
1. Reducir el verbalismo
2. Hacer el aprendizaje más permanente
3. Aumentar el interés y absorber la atención.
4. Estimular la actividad por parte de los alumnos.
5. Orientar el interés reprimido.
6. Desarrollar la continuidad del pensamiento.
7. Ayudar la creatividad y el desarrollo de un vocabulario lleno de significado
8. Ampliar la escala de experiencias posibles.
9. Mejorar la efectividad de otros materiales.
10. Formar en gran medida conceptos claros y precisos.
11. Proporcionar experiencias que no son fácilmente obtenibles, a través de otros materiales y que contribuyen a la eficiencia, profundidad y variedad de aprendizaje.

Proyecto de Reglamento de la Ley de Reforma Magisterial

11 febrero 2013

Proyecto de Reglamento de la Ley de Reforma Magisterial

Luis Miguel Saravia C.
Educador
Lima – Perú

1. Palabra empeñada, palabra cumplida. El día 5 de febrero del presente año, la Ministra de Educación firmó la Resolución Ministerial Nº 0062-2013-ED, que dispone que la Oficina de Prensa realice la pre publicación del Reglamento de la Ley de Reforma Magisterial, con la finalidad de recibir sugerencias y alcances de las instituciones públicas, privadas y de todos los ciudadanos en un lapso de 10 días calendarios. El documento se puede encontrar en la siguiente dirección digital: http://www.perueduca.pe/img/ext/reglamento.pdf

Es de reconocer el esfuerzo realizado por funcionarios y técnicos del Ministerio de Educación, quienes han trabajado la presente propuesta que consta de Cinco Títulos: I Disposiciones Generales; II La Carrera Pública Magisterial; III Deberes, Derechos, Estímulos, Sanciones y Término de la Carrera; IV Remuneraciones, Asignaciones e Incentivos; V Jornada de Trabajo, Vacaciones y situaciones administrativas. Disposiciones Complementarias Finales; Disposiciones Complementarias Transitorias y Disposiciones Complementarias Derogatorias. Son 215 artículos que constituyen este Reglamento.

El trabajo está realizado, sin embargo falta completarlo como lo solicita el Ministerio. Sin duda con ello se pone de manifiesto y evidencia lo que significa la participación de la sociedad en la estructuración de un Reglamento que pone fin a otros realizados al calor del debate político antes que profesional. Con el Reglamento presentado se coloca una de las piezas fundamentales para consolidar la profesión docente y se aspira a desterrar un mal endémico en nuestra patria y en especial en el sector educación: la injerencia de los políticos en la formación de los docentes y en su desarrollo profesional.

Se empeñó la palabra y se ha cumplido desde el sector. Ahora falta a la sociedad que brinde sus aportes para enriquecer esta propuesta.

2. Diferencias y aportes. A grosso modo en los Títulos, Capítulos, Sub-capítulos y 215 Artículos encontramos una diferencia en el contenido. El Reglamento supera la Ley como objetivo, fundamento y perspectivas. El estilo de quienes han redactado el documento es otro y muestra que conocen “el oficio” de ser docente y las tramas de una legislación demasiado alambicada con la que se ha venido tratando las esperanzas de los docentes por décadas.

Nos hubiera gustado que la Ley fuera el fruto, no de la coyuntura apremiante sino de la razón, de la reflexión sobre lo que significa ser docente hoy en el Perú en trance de crecimiento, en el momento de cambio de paradigmas, de cambios generacionales, del desarrollo del conocimiento, la ciencia y la tecnología. Una mirada mayor, puesta en el horizonte y no en el día a día de nuestra educación.

El Reglamento será acogido por muchos, pues marca una antes y después en el tratamiento del tema laboral y de desarrollo profesional de los docentes. Otros tratarán de recurrir -como siempre- a que todo tiempo pasado fue mejor, sin mirar el cortejo de atropellos que ha sufrido el docente por haber adoptado una profesión con poco reconocimiento y sí con mucho riesgo, pues se trata de formar y educar a personas, a los futuros ciudadanos del Perú. Se trata de formar en y no imponer valores; de desarrollar capacidades y habilidades de manera integral. Pocos comprenderán lo que significa desarrollo profesional del docente porque han estado ceñidos a una mirada de desarrollo centrada sólo en el régimen salarial y laboral y en el reducido campo de mejora profesional a nivel de conocimientos, de superación, de innovación y propuesta profesional. Reducir el cambio y desarrollo profesional a consignas y técnicas motivacionales sin enfatizar en la profundización en los conocimientos, disciplinas y especializaciones es menospreciar el crecimiento de una profesión que tiene por objetivo el desarrollo y educación de la persona.

La propuesta del Reglamento demanda estudio pausado y pensando en la nueva perspectiva que se abre para el magisterio hacia una nueva cultura profesional reflexiva y crítica. La forma cómo se ha planteado el Reglamento y los tópicos que aborda permiten apreciar que la formación no es el único elemento del desarrollo profesional, inciden elementos laborales, económicos, de evaluación dentro de un marco definido como de buen desempeño docente. (Ver documento en: http://www.perueduca.pe/web/desarrollo-docente/marco-del-buen-desempeno-docente. Esta fuente que inspira y da contenido al Reglamento es una mirada diferente a la que tuvimos -y la sociedad aún la tiene- de la profesión docente. Se plantea desde un inicio la necesidad de cambios en la identidad, en el saber y la práctica para cumplir su función social y tener un saber específico: el saber docente.

Sin duda habrá aportes y oposiciones sobre esta propuesta, pero lo que no se puede dejar de apreciar es que forma parte de un continuum entre el Acuerdo Nacional, el PEN y la Ley de Reforma Magisterial. La coherencia entre los postulados y la propuesta a desarrollar en el día a día del desempeño docente, queda manifiesta. No todo puede ceñirse a lo económico, la formación del docente y su desarrollo profesional lo trascienden, pues la responsabilidad es mayor para con la sociedad y la patria.

Que opere el buen talante en los aportes que se alcancen, que se rompan de una vez, con aquellos grilletes que mediatizan el pensamiento, y en consuno se alcancen ideas en prospectiva y no reiteradamente reivindicativas solamente.

Nuestra educación requiere de cambios profundos y el valorar al docente no pasa sólo por un reconocimiento basado en el escalafón, sino en su desarrollo profesional y en la forma cómo aporta al saber pedagógico en una sociedad que responde sólo a las leyes del mercado. La función del docente en la sociedad y su transformación lo demandan en estos tiempos.

El llamado aportar en la construcción al Reglamento, es una invitación a pensar en prospectiva. No dejemos que la oportunidad de mejorar y reconocer la profesión docente se pase nuevamente, aceptemos esta oportunidad para alcanzar nuestras propuestas, observaciones, contribuciones. (09.02.13)

“CHÓCALA PARA LA SALIDA”

4 julio 2012

1. La cultura escolar. ¿La conocemos los padres de familia?, ¿los medios de comunicación? ¿los profesores han reflexionado sobre ella en su etapa de formación? ¿Y en los PEI ha sido objeto de diagnóstico, de reflexión? ¿Se han tomado medidas luego de analizar el clima educativo de la institución escolar?

Y así podríamos seguir preguntándonos por qué ahora los medios hacen “denuncias” y “propaganda” del llamado bulliying que es conocido por todos con la castiza palabra de maltrato, matonaje que se da en los escolares –grandes contra pequeños; grandes con grandes, y pequeños entre sí-. Se ha llegado al extremo de vejar a docentes sin las pruebas pertinentes, bastando sólo en la denuncia de padres de familia. ¿Acaso la noticia no exige una investigación y no sólo denunciar el hecho sin el conocimiento de una cultura escolar que la conocen quienes conviven con los estudiantes en el aula, en el patio, en el día a día escolar?

Bienvenidos los esclarecimientos y denuncias siempre y cuando aporten y no se les lleve con argumentos de hechos policiales, sin respeto por la persona agraviada de ambos lados. No es justo que se señale y denuncie como su fuera una pandemia un hecho que se viene dando desde que la escuela es una institución que alberga a estudiantes de distintas procedencias familiares, de lugares geográficos diversos, de culturas familiares producto de una familia disfuncional, etc. Sin duda hoy con estudios e, investigaciones sobre la conducta infantil, juvenil, las relaciones que se dan en el ambiente del aula, de la escuela, de la calle, del barrio los docentes deberían estar mejor preparados o al día en lo que contienen estas investigaciones/estudios y obtener las líneas pedagógicas para agudizar la observación que todo docente debe de practicar en el aula, en el patio, en la escuela, en la comunidad toda. El docente debe ser un permanente estudioso de todo lo que comprende y se relaciona con el clima del aula. ¿Se hace? ¿En las capacitaciones tienen espacio para tratar sobre estos temas, reflexionar y sacar conclusiones sobre la manera de abordarlos y tratarlos cuando están a cargo de sus alumnos?

Nos preocupamos mucho -como debe ser- por los aprendizajes, el desarrollo de competencias, de capacidades y muy poco de lo que llamamos hoy educación ciudadana, que antes se conocía como educación cívica y comunitaria.

2. De la anécdota a la noticia, y de ella al escándalo. Nos preocupa la forma como periodísticamente se tratan estos problemas “descubiertos” a partir de una anécdota escuchada en un bus, combi o coaster, que luego es convertida en noticia y se ordena luego que se haga una “investigación” al paso, para auscultar qué sucede en las instituciones educativas.

La forma como se obtiene la noticia, la forma como se inquiere sobre ella -y lo hemos escuchado en radio y TV- además de la pobreza de la información que maneja el periodista, denota la poca preparación para contar con un repertorio de preguntas pertinentes y no caer en la palabra común a la que recurren quienes denuncian y buscan ser protagonista de la denuncia. De ahí a estructurar la noticia y de ella al escándalo hay un paso. Y eso lo hemos constatado estos meses y estos días en especial cuando se ha tratado del “juego” La Clave. De la noche a la mañana la denuncia ha llevado micrófonos y cámaras hacia las familias, hacia el barrio para “averiguar” sobre “este degenerado tipo de diversión que se extiende por la ciudad”. Así de enfática es la crónica de un diario local.

¿Se han preocupado los periodistas de informarse sobre el juego y su función pedagógica? ¿Cómo se pasa del juego a la agresión? Sin duda es mucho pedir, pero es bueno estudiar, analizar y no desplegar opiniones al viento y fundamentarlas con denuncias tomadas al paso. Hoy los medios nos salen con estos titulares “El avión”, “la cuerda” y “versus”: violencia reinventada” (La República, Publimetro, 22.06.12) ¿Qué se busca? Algunas notas van acompañadas de reflexiones u opiniones breves de especialistas, pero lo que se hace es incentivar cierto morbo y distraer la atención de padres y estudiantes hacia objetivos que no son de la escuela, sino tienen que ver con las relaciones sociales que se dan en la casa, en el barrio, con las amistades.

3. Las relaciones humanas y el ambiente escolar. Estos temas han estado sustraídos de la cultura social, popular, de la relación entre el maestro y el alumno, mediada por el conocimiento, dándose una relación humana de carácter intersubjetivo (Onetto, 2003 Onetto, F. (2003). Criterios de intervención en las problemáticas de convivencia escolar. En J.Ruz & J. Coquelet (Eds.). Convivencia escolar y calidad de la educación. Pp. 97-112. Santiago: Maval Ltda.). El aprendizaje no podemos verlo como algo aislado de la relación y el ambiente en que se va construyendo. Si bien es cierto que la transmisión de conocimiento es el objetivo prioritario de la escuela (y sabemos que si esto no sucede, la institución educativa no cumple con su función social), también es cierto que no es posible lograr dicho objetivo sin una relación favorable para el aprendizaje; “(…) si la relación humana no se desarrolla bajo ciertos parámetros de bienestar psicológico, éticos y emocionales se puede hacer muy difícil e incluso imposible enseñar y aprender” (Onetto, op.cit).

Existen muchas percepciones sobre el mundo escolar y sus actores. Lo educativo no puede ser tratado como cualquier noticia. Para ello una publicación seria debe tratar con mesura y conocimiento los temas, y no a partir de una denuncia cuasi policial. Es deber de un medio -que se dice serio y genera opinión- no hacer escarnio, ni convertirse en juez y parte, del lado de un hecho y sancionador del docente quien es el adulto responsable y de allí saltar a la denuncia por ineficiencia o ineficacia del Estado. Realmente caricaturesca parece la frase, pero responde a la realidad vivida estos días.

Falta conocer mucho lo que significa y abarca la educación para reducirla al nivel de las páginas policiales. Hace falta tratar lo educativo con propiedad, con el soporte de estudios, investigaciones y no a partir de declaraciones tomadas al paso o por teléfono a connotadas personalidades, serias seguro, pero sorprendidas por los sucesos y más por las preguntas.

Una nota sobre estas denuncias –bulliying, la clave, el avión – por ejemplo deberían conocer y haber tenido como referencia estudios sobre el clima escolar que hablan no sólo del rendimiento sino además de otras dimensiones de la vida escolar. Con ello se podría conocer lo que el constructo de clima escolar nos habla sobre la calidad de vida al interior de las escuelas, de la convivencia. También las experiencias sociales que se exponen en ella y de las esperanzas y necesidades humanas de sus miembros como nos dice Onetto. Se conocería cómo todos estos factores intervienen en el proceso enseñanza-aprendizaje que para ser efectivo, debe desarrollarse bajo ciertos parámetros de bienestar psicológico, éticos y emocionales de sus miembros.

El universo de aspectos que abarca el proceso y otros que se viven en el día a día escolar, nos hablan de microclimas que se dan en el aula, en el trabajo, entre los alumnos y entre los docentes. Y cómo estos microclimas impactan en el desarrollo de los aprendizajes, en el bienestar y el desarrollo socio afectivo de los alumnos, de los docentes.

Es indudable que no deben conocer estas particularidades, quienes hacen las denuncias atendiendo a reclamos de padres de familia y acosados por las noticias. Pero en lugar de contribuir a profundizar en el conocimiento de las causas, se emiten juicios condenatorios de quienes son parte del “sainete” que se monta, para luego dejar que las autoridades lo arreglen.

Declaraciones de la Decana del Colegio de Psicólogos del Perú en RPP dan una explicación cuando sobre “la clave” dice «Este juego data de hace 22 años y proviene de Guatemala surgiendo entre las pandillas de ese país». (RPP.20.06.12). Explicó además que es más peligroso que el bullying porque «hay un sometimiento voluntario en favor de un reconocimiento de quién es más macho».

Explicó que hay un grupo que decide poner una palabra clave, ese grupo la conoce, el otro tiene que adivinar la palabra y el primer grupo lo que hará es una serie de gestos o palabras allegadas al tema. «Es como una charada para que adivinen, es todos contra todos por turno, uno por persona».

«Estamos viviendo en una sociedad donde no hay principios, no hay valores; donde lamentablemente hay un caldo de cultivo dado que los muchachos están solos ¿Dónde están los tutores?», se preguntó. Agregó que esta es una antesala de personas que terminarán en actos delictivos. Ni una referencia al entorno, al hogar, a la sociedad, a los medios que tienen programas que incitan a la violencia. Se pregunta igual que los periodistas ¿y los tutores? ¿Se refería a los profesores?
No es posible que como conclusión se remate “soplando la pluma” a la escuela, a los docentes, a los tutores. Es un compromiso de todos. Es necesario apoyar la construcción de un buen clima escolar, es necesario que se conozca la cultura escolar, que no todo es responsabilidad de los docentes. Es la comunidad toda la que debe apoyar en la educación y formación de los estudiantes. El aula, la institución educativa, la esquina, el barrio, las instituciones de la sociedad, son los referentes que deben aportar a la educación.

No es sólo teniendo un buen rendimiento en aprendizajes en los alumnos que la sociedad puede transformarse y consolidarse si no se forma para una ciudadanía democrática, que respete y escuche al otro. Ningún factor educativo aislado es suficiente y puede aportar al mejoramiento de la calidad de la educación. La escuela debe ser un buen contexto para proveer el tipo de educación que se requiere para nuestro desarrollo.

Recordando épocas pasadas a las salidas de la escuela y ya de vuelta a casa, se juntaban grupos que buscaban lugares semiocultos en las calles, para ver la pelea que antes se había concertado en el patio del recreo, en la escuela con un “chócatela pa’ la salida”, era la consigna y se tenía pelea asegurada y público escolar en la barra. Y también reprimenda en casa y en la escuela. Los adultos las llamaban chiquilladas y no les daban importancia. En la escuela una reprimenda del director y una invitación al padre para hablar. ¿Estos hechos acaso fueron previstos en la formación docente para saber cómo tratarlos? ¿Cuántos estudios, investigaciones hay sobre el bulliying y sobre “la clave”? ¿Es sólo campo de los psicólogos? ¿Acaso no lo es de todos los trabajadores sociales?

Sin duda, no debe hacerse burla de la ignorancia ante hechos que suceden sin evaluar convenientemente a los actores, sus antecedentes, su contexto social, su institución educativa, su barrio. Los chicos de hoy tienen esquina, tienen lo que la cultura popular les proporciona y que la escuela no incorpora en sus estudios y reflexiones, ni prepara a los futuros docentes para esta sociedad compleja y donde educar es un reto que exige ciencia y virtud como decían nuestros antiguos maestros. ¿Por qué en estos días de la Campaña por los Aprendizajes y la escuela que queremos” ningún medio escrito y televisivo ha dado cobertura a lo que sucede en las escuelas de todo el país? No es noticia que venda, pero es noticia que aporta a la construcción de una sociedad diferente. Y no de una que tiende a ser hija del mercado y la competitividad. (23.06.12)

DESPERDICIANDO OPORTUNIDADES

25 mayo 2012

1- Es lamentable, pero es la realidad. Hechos de coyuntura opacan lo importante. Podemos o no estar de acuerdo con el contenido, con el enfoque, con quien lo promueve, auspicia, en fin, pero no por ello debemos de dejar de valorar lo que significa el aporte desde un sector de la sociedad -los empresarios- a la educación nacional. Hablamos de tolerancia, hablamos de respetar al otro sin embargo quienes deben dar a conocer lo que las instituciones aportan a la educación, casi lo ignoran. Sólo vi una vez en TV una entrevista al Presidente del evento, luego una nota en un diario sobre este evento realizado.

No he tenido la oportunidad de medir qué audiencia tuvo la transmisión por internet del evento, pero ojalá que hayan sido muchos los interesados que pudieron atender las conferencias desarrolladas, los paneles de comentaristas y el mensaje de la Ministra de Educación. Sin duda tienen el conocimiento de que la educación nacional tiene sus bemoles y el proceso de descentralización requiere ajustes, que la calidad de la educación no es la que nos pregonaron en gestiones anteriores. Todo lo contrario. Para quienes se interesen por los temas planteados, hemos puesto en cada ponencia la dirección digital para que puedan apreciar el contenido de las conferencias. Muchas nos interpelan, pero también dan derroteros y nos retan para poder continuar.

2. CADE por la Educación (Conferencia Anual por la Educación). Es el espacio de diálogo y de reflexión sobre cómo mejorar la educación en el país, desde la perspectiva y aporte del empresariado.

El objetivo de la CADE es lograr que el sector empresarial peruano asuma un liderazgo activo para promover y actuar por la mejora de la educación y brindar aportes, dar a conocer experiencias concretas de acciones y políticas destinadas a mejorar la calidad de la educación en todos sus niveles.

Este evento anual en esta oportunidad se denominó Retos prácticos para una educación inclusiva. El tema fue desarrollado abordando los siguientes ejes: Mejora de la Gestión y Descentralización. En este marco las cuestiones desarrolladas fueron: Mejora de la Gestión y Descentralización Dilemas de la descentralización: diagnóstico y recomendaciones (ponente Raúl Molina, experto en gestión pública: Puede verse en: http://vimeo.com/41943868); Cómo implementar un sistema de información para la gestión (César Guadalupe, Especialista Principal del Programa Logros de Aprendizaje Instituto Estadístico de la UNESCO, Canadá. Puede verse en: http://vimeo.com/41946738). Otro eje fue: “Qué significa mejorar calidad bajo un enfoque de inclusión”, ponencia Mejora de la calidad e inclusión expuesta por Inés Aguerrondo, (responsable del programa de Transformación Educativa, Argentina 1993-1999). El tercer eje fue: ¿Cómo se puede cerrar la brecha entre oferta y demanda de educación técnica de calidad en el Perú? Permitió abordar los siguientes temas: Requisitos que debe cumplir un sistema para cerrar la brecha. ( Juan José Díaz Investigador Principal de Grade); Políticas del Gobierno Regional de la Libertad (Mónica Sánchez, Vicepresidenta Regional de La Libertad).

Temas interesantes, complejos, que requieren de atención profesional y del estudio de una cultura de gestión en educación que se ha venido sumando en medio de una red poco clara de normas, leyes, directivas, decretos que han burocratizado y complejizado algo que debe ser claro, preciso, pues se trata de formación de los ciudadanos del país.

Un día, sin duda, cargado de contenido, de reflexiones y aportes tanto de los ponentes centrales de cada tema como de los panelistas que comentaron.

La Ministra de Educación tuvo a su cargo la conferencia final y clausura del evento. Expuso y dio a conocer lo que viene realizando. Planteó que los empresarios proporcionen la información sobre temas que a los jóvenes les interese, áreas de trabajo en donde exista demanda y empleabilidad que les sirva de referencia y puedan elegir qué carrera seguir.

También informó que la Dirección de Educación Superior Técnico Productiva viene organizando y reordenando el sistema para poder relanzarlo de acuerdo a las prioridades que se vayan determinando.

De otro lado manifestó que en el Congreso se impulsa una Ley que genera moratoria para la creación de universidades tanto públicas como privadas. Además se viene procesando lo que es un Proyecto de Ley que crea el Viceministerio de Educación Superior que tenga su propio desarrollo separado de la Educación Básica.

Además resaltó lo que se impulsa con los gobiernos regionales para analizar la situación laboral de los jóvenes del país y que en este propósito se han firmado compromisos políticos en donde se han priorizado un conjunto de políticas, con la finalidad de articular dinámicas nacionales concordadas con las regionales. En este sentido dijo que “…es indispensable una política de largo y mediano plazo, buscando priorizar la oferta educativa a la demanda de las regiones, y aparatos productivos, buscando la pertinencia”.

3. ¿Pero adónde irá tanta palabra y tanta intención? En un escenario político donde se transgreden normas y formas, donde se declara al hecho consumado como el objetivo a alcanzar, la conferencia CADE por la Educación 2012 tuvo como finalidad promover iniciativas para la mejora educativa en el país, vinculando al empresariado con la problemática del sector, y promoviendo su participación en la búsqueda de soluciones. ¿Ha cumplido su objetivo? ¿Cómo unir diagnóstico y elaborar respuestas a tantos interrogantes? ¿Cómo acortar las brechas que se perciben en este diálogo positivo? ¿Cómo tender puentes? ¿Puede construirse consenso cuando pocos días antes una institución denominada AsistePerú (Asociación de institutos Superiores Tecnológicos y Escuelas Superiores del Perú) publica a toda página un ¿anuncio? ¿aviso? ¿declaración?, titulada: No es necesaria más burocracia para solucionar los problemas de la Educación Técnica Superior.?

Vivimos en democracia y eso es lo bueno. Existen los espacios para el disenso y la construcción de consensos. Pero también es importante que se sepa distinguir entre lo que es una política nacional de educación para todo el país y en donde lo privado tiene que ceñirse a términos técnico pedagógicos que garanticen la calidad de la oferta educativo que se provee.

En democracia no se somete a las instituciones, se las norma, se las supervisa para que todos puedan cumplir con lo que ofertan en el marco de la calidad educativa y en función de una política educativa nacional. Y a quienes no cumplen las normas se les sanciona. Así son las reglas. Quienes se someten acatan, pero en democracia se tiene la oportunidad de discrepar, de solicitar la revisión de medidas. El Estado peruano tiene la responsabilidad de velar porque los estudiantes reciban una educación de calidad en locales adecuadamente diseñados y equipados con lo que corresponde a un centro de educación superior.

La CADE por la Educación debió llegar a más personas que las que tuvieron la suerte de participar y cuyos contenidos temáticos y aportes de los paneles merecían ser conocidos. Un aviso, que desentona con lo que se reflexionó en el evento que quiere aportar y no disentir; una conferencia de la Ministra que planteó temas y decisiones que se elaboran y acciones que se vienen tomando. Todo pasó como el viento de este otoño que no quiere serlo, pero que anuncian en el paisaje el cambio de estación y la llegada de eternos problemas como la muerte de niños por el friaje en Puno, Cusco y otros parajes andinos.

Seguimos perdiendo oportunidades para construir, para mejorar. No sigamos desperdiciando oportunidades que no podemos darnos ese lujo en medio de tanta inequidad, de brechas por cerrar y necesidades que atender. (19.05.12)

PARA AFUERA FLORES, PARA ADENTRO TEMBLORES

25 julio 2011

Faltan cinco días para el cambio de gobierno, se va García con su egolatría a cuestas y entra Ollanta Humala con la incertidumbre como bandera y la suspicacia como tarjeta de presentación. ¿Signo de los tiempos? No, signo de ausencia de una clase política que no tiene representación, que se extinguió no en contiendas de debate, ni en posiciones extremas o conservadoras, sino en el ostracismo. Fruto de la cosecha sembrada por Fujimori que anatematizó a los partidos políticos y de los propios partidos que por intereses hipotecados, consumieron sus reservas de planteamientos, de militancia.

Una realidad incierta que nos brinda un escenario inmediato lleno de expectativas y gestos para el exterior y de incertidumbres para el interior. Señales, guiños al gran capital para decirles que todo sigue igual (¿también las preferencias e intransigencias del gran capital?), que todo se hace dentro de los marcos legales, respetando la Constitución y al final sin hacerse ajustes en los contratos, se negociará, se trabajará en torno a buscar consensos. Es decir, puente de plata y alfombra de flores.

La ciudadanía se informa por los medios de un Plan para los 100 días, pero nadie lo conoce. No ha sido publicado. ¿Cómo se puede afirmar y demandar credibilidad si no se dan signos apertura para una participación consciente y aceptación de lo que se tiene programado? ¿Cómo pretender que exista aceptación si las señales siguen siendo interferidas por declaraciones y desmentidos?

En el sector educación se ha promovido como posible ministro de educación, durante el presente mes al vice ministro de gestión pedagógica a través de los medios y se le ha visto muy solícito en entrevistas en radio y TV. ¿Se ha evaluado realmente su gestión? ¿Qué dicen los docentes de aula del pais? ¿Qué dicen los directores de las instituciones educativas del país? Una persona que ha estado 11 años en el cargo ¿es la indónea para impulsar la llamada “revolución educativa”? ¿Qué de la llamada reforma educativa impulsada en su gestión, o de la emergencia educativa de hace tiempo? ¿Puede presentar como resultados? ¿Acaso hemos podido remontar los bajos índices de aprendizaje en comunicación y matemáticas? ¿Es el perfil que tiene el actual gobierno para un ministro de educación? La suma de años no necesariamente indica idoneidad para el cargo. No siempre antigüedad es clase.

Este viernes que pasó nos enteramos que ha sido aprobada la norma mediante la cual los directores regionales y de la unidad de gestión educativa (UGEL) serán incorporados a la Carrera Pública Magisterial (EL PERUANO 22.07.11). Nos preguntamos si esta norma se podrá aplicar y qué implicará en todo este proceso? ¿No hubo tiempo en estos meses para haberse planteado este añadido?

Otra nota nos informa que el Ministro de Educación reaccionando sobre el informe de la comisión de transferencia. Ha dicho que se entrega “un sistema educativo largamente superior al recibido” ¿Se evaluó la gestión anterior acaso? También ha dicho que existe una lectura poco técnica de las cifras entregadas; también que el docente que ingresó a la CPM se ha revalorado en su condición profesional, su autoestima y el reconocimiento de saberse valorado como el mejor (EL PERUANO 22.07.11). Otras aclaraciones que son reiteraciones sobre el mismo tema que nos hubiera gustado sean planteadas hace tiempo y cara a cara con los docentes y sus dirigentes. Pero lamentablemente en la gestión opaca del Ministro Chang fue imposible el diálogo y evidente que se antepuso el debate antagónico partidario, antes que el técnico.

Hoy es tarde para informar y cuando hubo tiempo, no se hizo. Hubo espacios y se prefirieron otros de complacencia en donde el docente no era invitado. Si la comisión de transferencia recogió en su informe lo expuesto que ha causado esa reacción ¿dónde estuvieron el Ministro y sus viceministro para decir cómo era la situación? ¿Los delegados oficiales designados no fueron acaso responsables de sus palabras y sus datas? Quisiéramos saber si les han pedido cuentas.

Otros personajes voceados como postulantes a ministros de educación, no han hecho presencia en medios, no han sido promovidos de manera sostenida. ¿Es que un cargo de esta responsabilidad y naturaleza no requiere un perfil que el nuevo gobierno debería tener? ¿Nunca se vió a un personaje aspirante al cargo promoverse como lo hemos vistos estos días? ¿Quién lo auspicia? Muchos maestros y maestras han preguntado sino existe la vergüenza ajena, pues eso han tenido, al ver esta postulación desde el desempeño de un cargo público.

¿Es que se nos quiere decir y hacer sentir que cualquiera puede ser Ministro de Educación? ¿Qué concepto de la educación tiene el gobierno entrante? ¿No existen en el país profesionales de la educación capaces de poder tener un desempeño profesional a cargo de un Ministerio que requiere de voluntad de conocimiento y empatía con la educación y sus actores, antes que el pago de cuotas políticas?

Sin duda estos días y horas habrá muchas elucubraciones. Muchas propuestas, muchos postulantes, también muchos esclarecimientos y disconformidades. Pero debemos pensar que esta es otra oportunidad que se le presenta a nuestra patria para salir adelante con la promoción de la equidad, de la inclusión, tan olvidadas en décadas.

Esperemos que la designación esperada guarde concordancia con lo que ha sido el discurso político. Esperemos que el discurso presidencial ponga el marco e indique el rumbo por el cual debe transitar la sociedad, las instituciones, los movimientos sociales, los gremios en la perspectiva del desarrollo y la equidad.

En cuanto a la aludida “revolución educativa” esperemos de más precisiones. Muchos son los abrojos que hay que sacar y quemar. La estructura estatal del sector requiere una reingeniería. En cuatro meses (agosto-noviembre) se puede hacer un redimensionamiento de lo que debe ser el aparato estatal que debe ser el soporte de dicha revolución.

Esta “revolución educativa” debería precisar qué proyecto de sociedad se quiere construir a futuro. Esto debería influir en los aspectos políticos, económicos, sociales, culturales y tendrá que ver con la democracia, la libertad, la equidad, la inclusión, la solidaridad de todos los peruanos. Por ello debería quedar claro sobre qué bases conceptuales se sustentará la “revolución educativa”. No se trata sólo de más cemento, fierro y ladrillo; de equipamiento moderno y tecnología. Pero ¿se habrá pensado cómo sería “la revolución educativa” para responder a las demandas de nuestra diversidad? ¿Se habrá pensado que el nuevo sistema educativo fruto de la propuesta de revolución debería preparar para comprender y proyectar la sociedad moderna?

Es muy cómodo nombrar que en educación se hará una revolución, pero llevarla a cabo requiere equipo y especialistas, maestros bien formados, actualizados, remunerados. ¿Alguien ha venido pensando esto desde el futuro gobierno o primero se ha sumido en recibir la transferencia para ponderar después qué se puede hacer?

Imagino que debe existir cierta confusión al pensar seriamente en promover una “revolución educativa”. Sin duda es una tarea importante, tanta como cuidar el diseño macroeconómico y sus variables. Quienes estamos en esta lucha por una educación auténtica debemos recordar que existe un continuum en la reflexión educativa que empieza con el texto de Edgard Faure (Aprender a ser. La educación del futuro) y le sigue el de Jaquecs Delors (La educación encierra un tesoro), textos que no han sido muy conocidos y menos leídos e inspiradores del diseño de política educativas para enfrentar las demandas del desarrollo sostenible del país.

Todo este marco debe concertarse con los que el Proyecto Educativo Nacional (PEN) plantea y demanda. Sin duda habrá que hacerle algunos ajustes. En estos años desde su presentación ocurrieron muchas cosas, promesas y cambios que recomendarían una puesta al día.

Existe sí un conocimiento de la Ley General de Educación que establece que cada región tenga sus PER y que esperan una aprobación para ser asumidos y desarrollados. No soñar con una nueva ley de educación, pues ese rollo es perder tiempo para no hacer nada.

Esta podría ser la base que haga percutar la revolución educativa pero con una política educativa coherente y con actores que denoten creatividad, interés y que no se adapten a determinadas tendencias que distorsionen el desarrollo de los procesos educativos.

Pero para ello se requeriría una institución de primer nivel como debe ser el Ministerio de Educación que debería redireccionar su función hacia el de diseño de la política educativa nacional, supervisarla, monitorearla, evaluarla y analizar los resultados. De otro lado promover el desarrollo de capacidades del personal de las Direcciones Regionales de Educación para que asuman de manera competente y profesional sus funciones.

La tutoría del Ministerio de Educación para el desarrollo de los procesos educativos, debería dar paso a esa promoción del desarrollo de las capacidades profesionales, para alcanzar una competitividad en el cumplimiento de funciones y metas locales, regionales.

Se trata de una modernización de la gestión educativa que genera la burocratización, la morosidad y mediocridad en el cumplimiento de las funciones.
Realizar una revolución educativa implica una gran exigencia y responsabilidad del gobierno y de la comunidad educativa y de la sociedad toda, con sus respectivas instituciones. ¿Estamos preparados? ¿Existe la voluntad política para ello? Debería demostrarse desde el primer momento.

Se percibe y siente que en el campo de lo social, no se responde con la precisión que se hace ante la demanda de la economía. Rápido se ha respondido ante las sugerencias de los grupos de poder ¿Por qué? Aquí se ajusta bien los versos que cantaba Mari Trini: “ “Entre la lluvia y el viento, / Tuve el primer pensamiento, / Y como miré a la izquierda / Alguien me tiró una piedra. Ayayay” .

¿Será que esa “piedra” hace pensar dos veces en la decisión? Al parecer existe cierta coincidencia, sino no se explica la falta de comunicación. ¿Tendrán tiempo el elegido para ser Ministro de formar equipo técnico acorde con lo que la revolución educativa requiere?

No se trata de corregir omisiones, interpretaciones, tendencias sino decisiones, concepciones y formas de desempeñarse en el ejercicio de funciones que por lo general son de servicio y no sólo de autoridad. La Ley General de Educación en su art. 79º y 80º prescribe lo que es el Ministerio de Educación, su finalidad y las funciones que debe desarrollar. ¿Cuánto de ello deberá revisarse? ¿Cuánto de ello deberá reformarse? ¿Cuánto de ello deberá actualizarse?

Que la euforia de la designación y juramentación de estos días patrios no permita relegar lo sustantivo del mandato y las acciones a dirigir con liderazgo y no desde el anonimato; desde el protagonismo y no desde la normatividad. ¿Habrá llegado la hora de afrontar las crisis educativa en consonancia con los objetivos nacionales? Los días, semanas y meses de lo que queda del año no irán dando la pauta. Veamos primero si el designado tiene la talla que se requiere. (23.07.11)

LA CORRUPCIÓN: ese comején que no duerme

25 junio 2010

En una quincena signada por noticias policiales y relaciones interregionales pasó desapercibido un detalle referido a las palabras de la Defensoría del Pueblo, recogidas en una Nota de Prensa, que debe preocuparnos: “Defensoría del Pueblo sostiene que lucha contra la corrupción pasa por no callar, porque el silencio oscurece la realidad y beneficia al corrupto. Callar significa pasar de costado frente al soborno, dejarse intimidar por los corruptos, creer que el negociado es casi una condición de cualquier operación en las actividades políticas, económicas o jurídicas (Nota de Prensa /OCII/DP/Nº 132/2010). También expresó que “el silencio ciudadano equivale a impunidad y la impunidad multiplica efectos perniciosos de la corrupción al permitir que sus ilícitas operaciones continúen extendiéndose”. Continúa expresando “Si doblegan nuestro ánimo o colonizan nuestra mente con falsos valores, todo estará perdido. Mientras eso no ocurra, nuestra apuesta por el compromiso individual y la acción colectiva, debe ser el soporte principal de la lucha contra la corrupción.”
Consideramos estas palabras claras y directas para definir una lacra que está como un comején en nuestra sociedad, en instituciones oficiales y privadas que generan comportamientos ante los cuales, autoridades y ciudadanos se ponen de costado o hacen la vista gorda, para no verla, sin embargo nadie puede decir “quien esté libre de corrupción, que tire la primera piedra”, pues una caminada de ellas les caerá, de seguro. Triste manera de convivir con una lacra que está enquistada desde los remotos tiempos de la conquista cuando en afán mercantilista, los colonizadores, pagaban dádivas por conseguir favores, prebendas. Desde entonces esta hidra se ha reproducido de manera perniciosa atravesando nuestra sociedad, nuestra historia, nuestra vida cotidiana. De presidente a ciudadano común y corriente hablan de la corrupción y la denuncian, pero por lo bajo la auspician y la permiten. ¿Habrá un grado para medir corrupción? ¿Cómo se le calcula? ¿Por quién corrompe y su posición social o por el monto pecuniario para pagar un favor? ¿Nos hemos acostumbrado a un discurso lampedusiano de querer cambiarlo todo, desde las palabras, para que en el fondo todo quede igual? Así nos conformamos y no tenemos capacidad de reacción frente al dicho “no importa que robe, pero hace obras”, relacionado con el condenado presidente Fujimori. El comején ha corroído todo, dejando sólo la apariencia de que todo está bien, sin embargo todo es diferente.
No es de mente puritana el hablar sobre el tema. Todo lo contrario, quien lo hace se arriesga al vituperio y a quien se le quita valor cuando se pregunta ¿qué pruebas tiene? Lamentablemente en nuestra cultura ciudadana, mentes flexibles son permisivas a este comportamiento. Una ciudadanía democrática, ética, requiere nuestro país si quiere verdaderamente formar una nación en donde los valores sean la inspiración de políticas públicas, sociales, económicas.
En nuestra administración pública y también en la privada existen “hilos invisibles” que denotan una estructura de comportamientos y con códigos comunicacionales que la hace flexible, se mueve de un lugar a otro y cuando un corrupto de la cadena es descubierto y denunciado, otros asumen las responsabilidades. Cuando se descubre un forado en la estructura orgánica, es porque la estructura del sector ya está comprometida desde adentro. Por ello frente al combate de la corrupción que se vuelve palabra que se la lleva el viento y no convicción y compromiso, este comején se vuelve un blanco móvil, que aparece por todas partes, aquí, allá, a veces ni se ve, pero se siente su presencia. El comején es definido por el diccionario de la Academia Española como el nombre que se le da a diversas especies de insectos roedores de madera y papel. Son una verdadera plaga.
En el sector Educación es preocupante lo que el documento elaborado por la Defensoría del Pueblo y su Programa de Ética Pública y Prevención de la Corrupción expresa: En el caso del sector Educación, el estudio muestra que las quejas más recurrentes se refieren al “condicionamiento de la matrícula por cobros indebidos”, a las “exigencias para adquirir materiales educativos en beneficio de terceros” y a las “preferencias en concursos de selección de personal docente para beneficiar a terceros”. (Nota de Prensa N°132/OCII /DP/2010).

La cultura educativa y escolar nos habla desde antiguo de este mal que corroe la ética de profesionales y funcionarios que se dejan llevar por la corriente y convierten la acción de corromper, en una “ayudita”, un “dar la mano”, en “brindar una oportunidad” y van generando una dependencia entre quienes tienen “poder” (por más minúsculo que sea el cargo que desempeñen hasta los más encumbrados). Este es el ambiente y el agua en que el comején de la corrupción nace, crece, se desarrolla y pervive contaminando todo. “… las medidas para contrarrestar la corrupción chocan a veces con intereses creados, que se resisten activamente a los cambios, eluden las decisiones y a veces obstruyen el proceso.” (HALLAK, Jaques & POISON, Muriel. Escuelas corruptas, universidades corruptas ¿Qué hacer? UNESCO/iiep, 2010)

La oficina defensorial da cuenta que en el estudio piloto de las quejas referidas a actos contra la ética pública presentada entre enero de 2005 y julio de 2008, presenta un total de 2719 casos denunciados en las oficinas defensoriales de Apurimac, Arequipa, Ayacucho, Cusco y Lambayeque. En la mayoría de los casos, 1026, está involucrado el sector Educación. ¿Y qué viene ocurriendo desde agosto de 2008 hasta la actualidad? Al listado de quejas recurrentes habrá que añadir las licitaciones para la reparación de las escuelas, la reconstrucción de escuelas en las zonas del departamento de Ica y parte de Huancavelica donde ocurrió el terremoto? ¿Qué ha hecho la procuraduría del Ministerio de Educación? ¿”Échale tierra y tápalo”, como la letra de la guaracha?

¿Qué hacer con esta realidad que soporta discursos, palabras de buenas intenciones? ¿Qué hacer para que no se siga ideando justificaciones con tinte de legalidad? ¿Cómo romper esta conciencia laxa que se ha incubado en la sociedad y se hace patente en educación? Al maestro, al padre de familia se le esquilma, sin embargo para protegerse debe denunciar primero con pruebas, no basta la palabra. Hoy se habla de decencia (moda que ha llegado hasta el trabajo), en lugar de honestidad. Lo decente dice de limpieza, pero tiene también otra connotación social (familia decente para diferenciarla/contraponerla a la familia de pequeños recursos y por lo tanto de dudosa reputación). Lo honesto está referido a una cualidad de la calidad humana que tiene como fundamento la sinceridad, de acuerdo con los valores de verdad y de justicia. Juego de palabras, dirán algunos, pero se trata de utilizarlas en su debido y verdadero significado.

Hallak y Poison apuntan “… la educación ética es fundamental para prevenir la corrupción, porque promueve actitudes de intolerancia frente a ella en las generaciones venideras. Sin embargo, una educación de este tipo difícilmente podrá ser eficaz por sí sola, si la gestión del sector educativo se mueve en un sector carente de ética.” (HALLAK, Jaques & POISON, Muriel Ut supra). El reto que tenemos los docentes es grande pues sólo una educación ética de los alumnos puede ayudar a romper el círculo vicioso de la corrupción. No basta consignarlo en directivas, en normas, si quienes los deben desarrollar no están imbuidos del verdadero sentido de una educación ética que es consustancial a una educación democrática, a una educación en valores, a una educación solidaria, a una educación que respeta la diversidad.

La normatividad que se elabore para el desarrollo de la educación, así como reclamamos deben hacerse pensando en que somos un país diverso, debe preocuparse por diseñar estrategias para combatir la corrupción. Esta lucha no puede ser aislada, ni reducida a campañas estacionarias, ni permanentes; debe trasuntar los procesos que el sector educación -funcionarios y docentes- promuevan. Esto llevará a un cambio de actitudes y comportamientos. Sin embargo ¿Cómo explicar por ejemplo un titular que informa “Aprueba Ley que lo exime de un control más riguroso sobre el uso de recursos públicos. Congreso se niega a ser auditado por Contrtaloría. Fuerzas Armadas, Policía Nacional y sectores de Salud y Educación también son excluidos? (PERU 21. Lima, 18 de junio de 2010). Esta ley que fue presentada por la Contraloría ante el Congreso, tuvo ese añadido en el texto original que excluye ese control más riguroso a las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional, el servicio diplomático, personal médico y trabajadores de la salud y de la carrera magisterial y por supuesto al Congreso. La exclusión de estas entidades que manejan al 40% del Presupuesto General de la República, en concreto deja las puertas abiertas y el terreno para que el comején siga conviviendo impunemente. ¿Así nuestras autoridades muy orondas hablan de combate a la corrupción y modismo como “tolerancia cero” contra la corrupción? Si tienen el atrevimiento de hacer leyes a la medida para preservar intereses ¿cómo confiar en sus palabras?

En una sociedad en donde discurre nuestra vida ciudadana, que está regida por el mercado y por la divulgación de noticias sin ningún reparo en la población, es necesario que se pase de una vez a la acción, a la decisión de recuperar una vida ciudadana sin doblez, sin sobornos. En este sentido debe hacerse pedagogía para que exista el control social obligando a la autoridad a rendir cuentas. La tarea y desafío que se tiene es pensar y formular una política educativa referida a la educación en la ética y en la ética en la educación. Lo contrario es lamentarnos per sécula de algo que no fuimos capaces de promover y de cumplir.

Al finalizar la presentación del estudio al cual nos hemos referido, la Defensora recibió un mensaje de un grupo de niños en el cual piden a los adultos “hagamos del Perú un país en el que nosotros podamos vivir un futuro con valores; sin mentiras, ni coimas, sin trampas. Con verdad, limpieza, paz, justicia, desarrollo y derechos para todos.” Así sea. (19.06.10)

Calidad de la educación peruana: ¿política de gobierno y política de Estado?.

1 marzo 2010

El lunes 1 de marzo se inicia el nuevo año escolar en el Perú a pesar de que los efectos del verano se dejan sentir aún. Uno de los diarios más representativos editorializó el domingo sobre este hecho y se pregunta ¿recibirán una educación de calidad? La respuesta es no.

El elemento al que se recurre es aquel que todos conocen y que omiten remontarse a las intromisiones que se dan cada cinco años de los gobiernos que se suceden en una débil democracia en donde importa la toma y cuidado del poder. Se llegó a escribir sobre el Ocaso del poder oligárquico a partir de un análisis político sin duda interesante, de lo que venía sucediendo sin tener en cuenta que existen formas, modos y convicciones que perduran en el tiempo y que algunos osan decir que son resabios de la época virreinal. El elemento de hogaño y que ha lapidado nuestra educación pareciera que se inicia el año 1997, cuando se aplicó la prueba PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) a 43 países, entre ellos el Perú. El 2001 se dieron a conocer los resultados. penosos que ha dañado y marcado en adelante todas las caídas que tenemos en el aprendizaje de nuestros alumnos.

Se levantó y levantan aún los resultados de la prueba aplicada a nuestros estudiantes de primaria y secundaria, pues el 79,6% no comprendía lo que leía. Y en el colmo de la evidencia el 54% de los alumnos eran “analfabetos funcionales” leen y escriben pero se olvidan porque no tienen posibilidades de aplicar lo aprendido: El Perú ocupó el último lugar en la evaluación, e incluso se excluyó de estas pruebas, en las que recién hemos vuelto a participar en el 2009. ¿Fueron realmente los alumnos los que no rindieron? ¿Se revisó si la prueba se ajustaba a nuestra diversidad? ¿Cuál fue la salida política del gobierno de entonces? Crear un programa de emergencia donde se privilegiaba la enseñanza de lógico-matemática y comunicación integral. Y aquello sigue hasta hoy pues el énfasis en ambas disciplinas ha llevado a aumentar horas de clase. ¿Qué resultado se tiene? Muy pocos. El Ministro hoy en una radio expresó que se viene remontando el problema, pero los resultados los tiene sólo él y su entorno. ¿Por qué no los da a conocer oficialmente para que los analistas e investigadores de la educación emitan un juicio?

En el enfoque de la emergencia educativa –programa que se promovió el 2004-al 2006- hubo un gran ausente: el maestro de aula. La capacitación que se le dio y se le da para nada ha partido de una consulta sobre su parecer y dificultades que encontraban en el desarrollo de dichas materias. Todo lo contrario. Se le dieron “recetas” para aplicarlas, se le alcanzó materiales para utilizarlos, pero sin una explicación y razonamiento previo. Una forma de capacitar a los docentes como si ellos no fueran profesionales sino meros repetidores de “recetas” para obtener resultados.

Una falta de valoración de la formación docente y del desempeño docente por quienes se creen poseedores de la verdad sin una reflexión pedagógica de por medio, sin una reflexión acerca de los factores asociados que intervienen en el proceso enseñanza –aprendizaje y que los docentes ya los conocen, pero de repente sin el enfoque académico, sino por tenerlos cotidianamente en su quehacer docente. Y eso se viene dando hoy con la aplicación del DCN 2009

En este escenario comparto algunas reflexiones del recordado Pablo Latapí, escritas en septiembre del 2008 y publicadas en la web de la OEI. Sin duda nos brinda acaso su experiencia de porfiar, a pesar de la corriente adversa, en hacer algo trascendente en educación a pesar de los gobiernos y de la estructura burocrática que prohíjan. Algunas de estas las desarrollé en mi vida profesional y doy fe de que es posible realizarlas renunciando al protagonismo tan recurrente en nuestra cultura criolla. Pablo Latapí, al igual que en nuestra experiencia peruana da cuenta de la carencia de un ambiente de investigación en el estado, de la carencia de interlocución académica en el campo de la educación; la falta de investigadores formados; la falta de recursos económicos; pero eso sí un ambiente de suspicacia y hostilidad en el gobierno y numerosas dificultades para contar con la información elemental sobre el desarrollo educativo. Cualquier comparación con nuestra realidad es no mera coincidencia, sino que los digan quienes se esfuerzan por pensar la educación nacional y diseñar aportes.

¿Qué hacer para que exista coherencia entre las exigencias de la sociedad y el diseño de políticas educativas adecuadas? En la historia del país se han utilizado muchas fórmulas, pero todos los aportes alcanzados no han encontrado el eco que debían. La política educativa nacional está divorciada de lo que es el aporte de la investigación educativa y ésta no es ni promovida y menos acogida por quienes desde el gobierno de turno deberían trascender a la oportunidad política de coyuntura. Los esfuerzos de ONGs que realizan investigación educativa o realizan experiencias educativas o son ignoradas o son tenidas como competidoras. Eso indica a las claras que antes que un fin superior del estado como es la educación está la propuesta y la consigna partidaria de controlar todo, de no permitir competencia y menos involucrar a otras instituciones –a pesar que no irrogan gasto al estado- en la construcción de la política educativa que el país demanda.

La experiencia de Pablo Latapí parte del hecho de estar inmerso en una realidad en donde los actores concretos son nombrados y desde donde él establece que el “eje de … análisis de la relación con ellos es la relación del «conocimiento especializado» que yo aportaba como investigador con la toma de decisiones políticas” ¿Pueden los investigadores influir en la política educativa?Latapí, Pablo)

En esta experiencia porfiada por investigar el desarrollo educativo de México así como las políticas que normaban para mejorar la calidad educativa Pablo Latapí recomienda tomar conciencia de que existen tres “lógicas” distintas que intervienen en la relación en este proceso: la del funcionario, la del asesor y la del periodista. ¿Quién no se ha topado con ellas?
Define estas lógicas de la siguiente manera: La lógica del funcionario. “El funcionario de alto nivel, o político, tiene una mente pragmática. Tiene un ethos específico: valora prioritariamente la eficacia de sus acciones; sabe que se le va a juzgar por los resultados que obtenga y, por tanto, pondera las aportaciones de su asesor por cuanto contribuyan al logro de resultados. Por otra parte, el funcionario está sujeto a muchas restricciones que actúan como camisa de fuerza sobre sus decisiones; está habituado a distinguir lo que quisiera hacer de lo que realistamente puede hacer. Describe el ambiente cotidiano en que se desenvuelve el funcionario diciendo: se mueve en las coordenadas propias de la vida política cotidiana, en un ambiente de suspicacias, rumores no confirmados y situaciones frecuentemente delicadas, pues en ellas se juega su carrera. Esta es su “lógica”, su forma mental; la lógica del poder. Y ello lo inmoviliza o lo induce a hacerse de la “vista gorda” para no “comprarse un pleito” pues le traerá mayores complicaciones.
Con respecto a la lógica del asesor dice que: El asesor suele ser un intelectual. Me refiero a asesores en serio, personas que saben de un tema útil para el funcionario, no a personas nombradas como asesores que desempeñan funciones muy distintas: de imagen, de comunicación, de marketing electoral o simples confidentes y amigos del político. Si un académico acepta ser asesor puede perseguir los propósitos siguientes: influir en las decisiones del político (en nuestro caso, para mejorar la educación), enriquecer su visión de los problemas, tener la oportunidad de aplicar sus conocimientos y, a veces, también ampliar sus relaciones en el ámbito político y mejorar su currículo. Todo ello es legítimo. Esto nos mueve a preguntar ¿Tienen los asesores del Ministerio este perfil o están estigmatizados por la consigna partidaria y el padrinazgo de “alguien” de mucha influencia, pero que nunca se le ve. O como dicen utilizando el lenguaje del hampa: “el hombre es el que decide”, solo soy su ayudante. ¿Quién es el hombre?
Prosigue Latapí En mi opinión, la relación entre asesor y político tiene que basarse en una credibilidad recíproca, en una confianza, y en que el asesor se sienta que forma parte del proyecto del funcionario y sintoniza con sus líneas y orientaciones en lo sustantivo. Estas diferencias en las “lógicas” y en los habitus profesionales del político y del asesor pueden resultar benéficas si ambos las comprenden y aceptan, pero también pueden dar lugar a rupturas y desavenencias. Lamentablemente da lugar a servilismos y se defienden arguyendo “no es fácil encontrar trabajo en estos tiempos”. Es el terreno fértil para las “componendas” para quebrar voluntades no por un ideal, menos por valores, sino por conveniencias personales.
En la tercera lógica la lógica del periodista como “crítico externo”, recurre a su tarea de escritor de diarios y revistas. Es curioso cómo también en este ámbito calcen pareceres con lo que expresa: También quien escribe en la prensa como periodista editorial o como reportero tiene su propia lógica. Está excluido del poder formal, pero aspira a tener impacto sobre éste y a ser tomado en cuenta. Esto lo lleva a seleccionar sus temas y enfocar sus textos buscando el mayor impacto en los lectores. En el caso del reportero, su ambición es “llegar a la primera plana”, para lo cual selecciona las aristas más espectaculares de la noticia. No le interesa “formar opinión pública” exponiendo los pros y contras de una posición y mostrando la complejidad del asunto, sino llamar la atención, revelar lo oculto, descubrir alguna complicidad escandalosa. Su agenda personal es hacer carrera dentro del diario y lograr que se le reconozcan sus triunfos.
Las enseñanzas de esta experiencia podrían ser dignas de tomar en cuenta al acercarnos como profesionales de diversas disciplinas preocupados por la política educativa maquillada con mil adjetivos, pero que hasta ahora no muestra resultados, sino tímidas iniciativas que por estar uncidas al poder político no lo trascienden. Todo lo contrario lo someten.
Latapí recomienda tomar en cuenta estas tres “lógicas” para comprender cómo actúan los actores en la relación que nos ocupa. Una cosa es que la relación con el funcionario sea de amistad y otra conocer cómo se comporta el funcionario sujeto a formalismos y a advertencias de las autoridades del gobierno.
Las enseñanzas que nombra como algunas conclusiones las resumiremos por que nos parecen importantes para quienes desde la investigación tratan de aportar y se encuentran con los apetitos del poder que los rechaza, que los tiene como adversarios antes que comprometidos en una misma causa: la buena educación para el pueblo.

Advierte que existe una lógica académica y una lógica política, que provienen del pensamiento académico y del pensamiento político. Esto demanda aprender a exponer usando un lenguaje inteligible para los funcionarios que respete lo sustantivo de los hallazgos y aportes de la investigación, que pueda ser comprendido y valorado desde la óptica de la práctica. En lo político expresa haber aprendido mucho del pensamiento de los políticos a revisar aquellos de sus conocimientos teóricos que son relevantes para la práctica, desde su aplicabilidad, es decir con un enfoque realista que no tienen por lo general los investigadores.

Comprensión de la complejidad de los problemas de la manera cómo se dan en la práctica es otra de las conclusiones que comparte Latapí. En ese sentido reflexiona que se debe “aceptar que los agentes de decisión tienen límites bastantes más estrechos que los que solemos tener los investigadores.”.Los investigadores muchas veces proponen soluciones desde un campo abstracto y obvian las dificultades que tiene su aplicación. El político, de otro lado, no puede hacer lo que desea, pues tiene restricciones de diversa índole: políticas; de los poderes fácticos; de carácter financiero; el tiempo; y las limitaciones humanas. ¿Hemos pensado cómo un funcionario puede manejar todas estas variables y cómo puede priorizar en medio de tensiones? ¿Nos hemos puesto en su “pellejo”?
Por ello a inicios de un nuevo año escolar en el país llama la atención que aún creamos que lo que se nos oferta en la educación nacional es de calidad. La historia que es la maestra de la vida nos deja muchas enseñanzas que la soberbia de los tiempos no permite valorar. Creer que lo poco que se da, dejando de lado lo mucho que construimos los maestros en décadas, es suficiente para ser ciudadanos democráticos, competitivos, es por decir lo menos una farsa.
Los pasos avanzados, pequeños si comparamos la envergadura de lo que significa la educación, no se agotan en medidas plásticas, coyunturales como la evaluación de los docentes, el nuevo currículo ofertado sin haber evaluado profesionalmente el anterior, la dotación de textos sin la debida evaluación (pues no se trata sólo de faltas de ortografía, sino apreciar los contenidos y cómo trabajar con ellos). Existen tareas de mayor dimensión y envergadura que tienen que ver con la política educativa y que teniendo a la mano un Plan Educativo Nacional (PEN) ha sido reducido a un mero remedo y cita para justificar que se le tiene en cuenta cuando en el espíritu y en la política aplicada se hace todo lo contrario.
Los servicios educativos que se ofertan desde el estado no responden a las demandas de una población en ritmo creciente y menos se dirigen a alcanzar la equidad tan pregonada. Una política educativa no es responder a la coyuntura sino tener líneas maestras en educación que generen decisiones concretas. 8 millones de niños y adolescentes llegarán a las instituciones educativas este 1 de marzo. Como siempre a la hora undécima quienes deben haber diseñado una política para la infraestructura educativa (y no sólo Códigos para el mantenimiento de los colegios emblemáticos, Ministerio de Educación OFICINA DE PRENSA Y COMUNICACIONES 24 Feb. 10) nacional diferenciando las regiones naturales y siguiendo las pautas sugeridas por la UNESCO, caen en diseños poco modernos como si los adelantos de la tecnología no importasen. (¿Conocen, por casualidad el trabajo publicado por David J. Vichary: LA CONSTRUCCION DE ESCUELAS PRIMARIAS. PAUTAS PAARA LA FORMULACIÓN E IMPLEMENTACIÓN DEL PROGRAMA?) ¿Acaso no existen propuestas pedagógicas para el diseño y desarrollo de la infraestructura educativa? ¿Cuál es el diseño moderno de los colegios emblemáticos? ¿Sólo recuperación de espacios? ¿Sólo conexiones para Internet? ¿Y los gabinetes y laboratorios estarán equipados? ¿Se concursó el diseño? ¿Con qué criterios se inició la readecuación? Sin duda una buena obra, pero que demanda pensarla pedagógicamente y no sólo alardear de bondades que demandan recursos que el estado no podrá proveer.
Se inicia un año escolar más y lo realizado hasta el momento no es una contribución a la calidad de la educación que el país demanda. El pronunciamiento del Consejo Nacional de Educación titulado Impulsar las mejoras de la Educación Peruana al pedir que se cumpla con las tareas pendientes señaladas en el PEN, es indicador de cómo no es el momento de algarabía. Sólo recogemos los puntos que trata el pronunciamiento: el crecimiento no llega aún al 0.25% anual del PBI para educación, por ello no puede cubrirse el déficit en infraestructura y equipamiento de todas las escuelas; no se ha diseñado la nueva Ley orgánica del Ministerio de Educación, ni definido las competencias para cada una de las instancias de gestión; que el año escolar no se inicie con todas las plazas docentes cubiertas y que la CPM esté obstaculizada por el apresuramiento de su implementación; que educación sea el sector con más denuncias sobre corrupción; que los institutos superiores pedagógicos están condenados a cerrar por aplicación de la nota mínima 14 como criterio para el ingreso y no por la evaluación en base a altos estándares de su funcionamiento.
Termino retornando unas palabras de Pablo Latapí que vienen bien para estos días en donde se privilegia el valor de las horas que se cumplan en cada nivel educativo (¿cuál es el sustento académico-científico de esta galimatías del viceministro de gestión pedagógica?) de la educación pública toda. Las nuevas construcciones poco contribuirán al mejoramiento de la educación, las innovaciones en los planes y programas curriculares pasarán, las instituciones que cree envejecerán y probablemente se desvirtuarán. Lo que cuenta para la calidad de la educación es el sentido de vocación de cada maestro, su entusiasmo por educar, su fe en que lo que hace tiene sentido, su amor a sus alumnos. Es el efecto acumulado de estas cosas intangibles lo que va formando una “tradición pedagógica”, indispensable para que en un país haya una “buena educación”. Esa tradición será lo que quede. Los países que cuentan con ella la dan por supuesta; los que aún carecemos de ella, no la valoramos. No olvidemos lo que los verdaderos educadores compartieron y no se pierda tiempo apareciendo en los medios para decir más de lo mismo en educación, es decir: nada. Salvo mejor parecer.(27.02.10)