Padres de familia y buena educación

  1. 1.           Una invitación.  Hablar de una buena educación, hablar de educación pública y de educación privada, hablar de sistema económico que monopoliza decisiones y prioridades es bueno y conveniente en épocas de desconcierto como en el que nos encontramos. Poco se habla hoy del acuerdo nacional, menos del proyecto educativo nacional. Poco a poco vamos convirtiendo el lenguaje educativo al lenguaje empresarial: necesidad de ser eficientes, ser eficaces, mejorar las matrices de planificación, contar con indicadores, analizar resultados, contar con mejores recursos, aumentar el % del PBI.   

Una realidad que nos plantean y nos ofertan los medios desde objetivos lejanos a la formación de los ciudadanos que requiere el país para desarrollarse y hacer que las empresas se forjen, respeten derechos y obligaciones, que velen por el desarrollo humano y no sólo por el afán de lucro y de inversiones. Estamos llegando al cenit de la oferta desenfrenada del gran capital al punto que se ofrece a la juventud peruana una sociedad a contrapelo de lo que es un país pluricultural, diverso.

El año escolar se acerca y se sigue cuestionando a la escuela pública, al sistema educativo nacional, desde diversos ángulos. Ahora el centro de la batalla está primero en los textos escolares, sabiendo que estos los provee el Estado de forma gratuita a los alumnos de todos los niveles. Luego se presentan las tensiones por la cuota que cada padre de familia debe otorgar a la APAFA . Esta cuota es acordada por los padres de familia en asamblea, sin embargo año a año se suscitan protestas y reclamos. Los medios de comunicación en lugar de explicar, de aclarar de qué se trata,  de apoyar a la organicidad institucional,  difunden denuncias y escándalos.

A los padres de familia les falta mucho conocimiento de la cultura escolar, les cuesta involucrarse en el proceso en que están sus hijos en el aula, en la escuela. Indudablemente no distinguen entre lo que es educación gratuita y la responsabilidad de todos los padres que constituyen la  APAFA de la institución educativa donde estudian sus hijos, que existe un reglamento de la ley (Ley Nº 28628,) que regula la participación de  las Asociaciones  de Padres de Familia. Así nos dice en el Art. 1º “… La participación de los padres de familia tiene por finalidad contribuir con los demás actores educativos al mejoramiento de la calidad de los aprendizajes y servicios que ofrece la Institución Educativa.”

A los padres de familia ¿se les ha hecho alguna actividad para que conozcan sus responsabilidades? Se invierte y mucho en ponderar los problemas de la escuela pública y poco en señalar lo que podría hacerse para recuperarla. Se habla de la alianza público privada para “levantar” la educación nacional, pero nadie invierte en la información a los padres de familia, nadie los esclarece, pocos reciben soporte técnico, asesoría.  El contenido de la ley y su reglamento requieren lectura y comprensión. No es una norma que se aplica y se cumple, todo lo contrario: compromete. Y esto parece que no se comprende. No se trata de denunciar y hacer escándalo, se trata de construir institucionalidad y asumir responsabilidades pues la educación de nuestros hijos nos compete a todos los que formamos la comunidad educativa. ¡Qué pobre espectáculo aquel de denunciar, llevar a la autoridad para que en conjunto todos se pongan de acuerdo! ¿En esto consiste la educación ciudadana que recibimos? ¿O es que para ello se clamará el curso de educación premilitar?

 2.            Un compromiso.  Se habla mucho de calidad de la educación y se piensa que ese es un compromiso de las autoridades del MINEDU. ¿Y la familia? ¿No formamos parte de la comunidad educativa? Nuevamente nos encontramos con la falta de compromiso y responsabilidad tanto de los padres de familia, como de los medios de comunicación. ¿Desde qué enfoque se informa? ¿Solo desde el hecho a informar que no distingue lo constructivo del escándalo? Causa grima escuchar y ver las “denuncias” que se vienen realizando, que más del sentir de quienes las protagonizan, son fruto del desconocimiento de normas educativas sobre el tema.

 

La escuela no es la misma en donde estudiamos los padres de familia. La escuela de hoy es diferente, tiene otros retos, el perfil de los alumnos es diferente, la formación de los docentes ha variado. La institución educativa de hoy es interactiva, el alumno es el protagonista, desarrolla sus capacidades, descubre sus potencialidades, desarrolla sus conocimientos. ¿Esta imagen de escuela la conocen los padres, la comprenden? El docente de hoy es un mediador en el proceso de aprendizaje, la organización de la clase no es rígida sino de acuerdo a las actividades que se realicen. La introducción de la tecnología ha abierto cambios en la forma de enseñar, la didáctica es variada, la metodología adecuada a los contenidos que deben desarrollar los alumnos. La educación como derecho sigue siendo gratuita, pero no todo lo puede proporcionar el Estado, por ello los padres de familia en asocio se unen para colaborar.

 

Hoy el docente trabaja previamente realizando un estudio de sus alumnos, de sus conocimientos previos, utiliza los medios necesarios para poder desarrollar sus potencialidades y la creación de nuevos conocimientos. El tema de la inteligencia emocional es incorporado en el estudio del aula para saber las potencialidades de los alumnos, sus tensiones, sus potencialidades. El clima del aula es otro elemento que colabora en la formación de los alumnos. Otros temas que tienen que ver con la creatividad, el desarrollo de capacidades artísticas, científicas, literarias, de los alumnos son trabajados por los docentes y desarrollados mediante talleres en toda la institución educativa. ¿Saben esto los padres de familia? Lo sabrían si participaran en las instancias que la ley les permite: asamblea, comité de aula, de taller, el Consejo Educativo Institucional (CONEI)?.

 

Estos cambios pedagógicos, didácticos, académicos requieren del conocimiento y la comprensión de los padres de familia. Ellos cuentan con una organización que los agrupa y que tiene su propia agenda de trabajo y se toman acuerdos que rigen para todos los padres de familia de la institución educativa. Sin embargo la institución que los agrupa es poco conocida y por ello muchas veces se distorsiona sus funciones. Sería bueno que los  padres de familia contasen con el Reglamento de las APAFAS y revisasen los artículos 10º; 11º y 12º. De paso convendría que los reporteros de medios y analistas tuvieran a la mano un ejemplar que les permita actuar con propiedad y no sean receptores de escándalos antes que formadores de opinión.

 

El Reglamento le asigna atribuciones a la asociación para que participen en el proceso educativo de sus hijos colaborando, vigilando la distribución oportuna de los materiales educativos, el cuidado de la infraestructura, equipamiento, mobiliario escolar tanto educativos como lúdicos y deportivos. También deben cooperar con la escuela para garantizar seguridad e integridad de los estudiantes; preocuparse con la dirección  para evitar la deserción e inasistencia de estudiantes; gestionar y colaborar programas de apoyo alimentario, de salud física y mental, de deportes, recreación, orientación vocacional y otros. Contar con la información necesaria sobre temas administrativos, financieros y económicos. Participar nombrado veedores en procesos de adquisición de bienes y servicios; estímulos para estudiantes, personal docente y administrativo ajustadas a ley. Este es el compromiso para el cual deberían ser informados y capacitados los padres de familia. La institución educativa y la Asociación de Padres de Familia son soportes del proceso educativo. Su consolidación y fortaleza contribuirán a mejorar la buena educación que deben recibir los educandos.

 3.            Atribuciones que deben ser realidad. Los actos que contempla el Reglamento de las APAFAS y que deben ejercer los padres de familia es necesario que se dinamicen. El abanico de actividades que se abren está cruzado por la palabra participación como un derecho que les compete y que deberían ejercerlo. ¿Saben de qué se trata?  Muy pocos.

 

Considero que es necesario ampliar la visión educativa en la formulación de políticas, planes educacionales en la gestión como administración del sistema educativo. Todo ello debería desarrollarse en el marco de la autonomía que debería contar la institución educativa. Pero ¿la tiene?

 

Existe cierto tutelaje en el desempeño  de los responsables de la gestión directores y docentes que no pueden desarrollar una estrategia de participación. ¿Los padres acuden a la institución para recibir información, asisten a los comités de aula (¿cuántos?) como una rutina, sin acuerdos que los vinculen al proceso que desarrollan sus hijos?

 

La relación que ha  de establecerse entre padres de familia e institución educativa debería promoverse más que solo para superar diversos problemas que se dan y que deben ser abordados, en función de aspirar y construir una escuela más democrática, que brinde una buena educación y que responda a los intereses de la comunidad.

 

Es penoso apreciar al inicio de cada año informes sobre denuncias, contradicciones entre funcionarios, directores y padres de familia. ¿Por qué no se le da la atención debida a la organización de los padres de familia? No es una organización cualquiera. Requiere de conocer sus objetivos, sus derechos y responsabilidades. ¿Existe un plan o se le deja al director de cada institución que lo haga? ¿se le supervisa? Los padres de familia orgánicamente pueden y deben aportar al aprendizaje de sus hijos.

 

Una buena educación y alcanzar una mejora en los aprendizajes de los alumnos implica también que los padres de familia intervengan y se comprometan en el proceso educativo.  Las APAFAS podrían ser un buen vehículo y aliado. No desperdiciarlo. (25.01.14)

 

P:S: Amaneciendo el viernes una nota de Foro Educativo nos informa que el P. Ricardo Morales Basadre S.J  ha fallecido. Toda una vida dedicada a la educación peruana a contracorriente de la voz oficial. Promotor del Proyecto Fe y Alegría, Vice presidente de la Comisión de la Reforma educativa de 1972, primer director de Foro Educativo y primer presidente de Consejo Educativo Nacional; primer director del FONDEP. Entre los textos que nos lega por ser fruto de su coordinación han sido la Consulta Educativa, el Proyecto Educativo Nacional y otros sobre educación publicados por instituciones y organizaciones nacionales. Gracias P. Ricardo por su vida, su entrega y su legado. Seguir su huella es un reto permanente para todos los que nuestra vocación y opción ha sido y es la educación nacional. Lo recordaremos siempre.

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